Minho y Jisung comparten algo más que amistad: miradas, risas y besos que comienzan a despertar un deseo que ninguno sabe cómo nombrar. Entre juegos, paseos, noches frente a la fogata y pequeños momentos de celos y ternura, ambos descubren que lo que sienten va más allá de un simple beso.
Mientras tanto, Hyunjin y Felix, Changbin y Jeongin, y Bangchan y Seungmin viven sus propias historias de amor y complicidad, creando un verano lleno de risas, secretos y recuerdos inolvidables.
Una historia sobre amistad, romance, deseo y la magia de los momentos compartidos que cambian la vida para siempre.
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Después del ensayo, Jisung estaba caminando por el pasillo cuando alguien lo agarró del brazo.
Minho.
—¿Qué pasa? —preguntó Jisung.
Minho lo empujó suavemente contra la pared.
El pasillo estaba vacío.
—Tenemos que hablar.
Jisung levantó una ceja.
—Eso siempre termina raro.
Minho sonrió.
—Tal vez porque somos raros.
Jisung rió un poco.
—¿Qué querés?
Minho se acercó más.
—Quería verte.
—Nos vimos todo el día.
—No así.
Jisung sintió el corazón acelerarse.
—Minho…
—¿Sí?
—Alguien podría vernos.
Minho miró alrededor.
El pasillo seguía vacío.
—Entonces que miren.
Y lo besó.
Un beso rápido al principio… pero que se volvió más intenso.
Cuando se separaron, Jisung estaba completamente rojo.
—Nos van a descubrir.
Minho respondió tranquilo.
—Tal vez.
Dos días después.
En el comedor de la escuela.
Algunos estudiantes estaban hablando.
—¿Escuchaste lo de Minho y Jisung?
—Dicen que siempre están juntos.
—Sí, yo también lo vi.
Jisung escuchó el rumor mientras entraba al comedor.
Se quedó congelado.
Se sentó junto a Felix y Hyunjin.
—Hay rumores —susurró.
Felix suspiró.
—Era inevitable.
Hyunjin miró hacia la mesa de Minho.
—La pregunta es si Minho lo sabe.
Justo en ese momento Minho levantó la mirada.
Y vio a Jisung preocupado.
Se levantó y caminó hacia él.
—¿Qué pasa?
Jisung habló bajo.
—La gente está hablando de nosotros.
Minho se encogió de hombros.
—Que hablen.
Jisung lo miró sorprendido.
—¿No te importa?
Minho negó.
—No.
Y agregó en voz baja:
—Mientras vos no te alejes de mí.
Esa tarde en la sala de música.
Jisung estaba tocando el piano.
Minho estaba sentado a su lado.
—Estás tocando mal —dijo Minho.
Jisung lo miró.
—Entonces tocá vos.
Minho se inclinó un poco más cerca.
—Prefiero mirarte.
Jisung rodó los ojos.
—Sos insoportable.
Minho sonrió.
En ese momento la puerta se abrió.
Changbin.
Los dos se separaron rápido.
Changbin los miró en silencio.
—Ok…
Nadie habló.
Changbin cruzó los brazos.
—Definitivamente pasa algo acá.
Jisung rió nervioso.
—Estás imaginando cosas.
Changbin levantó una ceja.
—¿Seguro?
Minho respondió tranquilo.
—Seguro.
Pero Changbin no parecía convencido.
Esa noche estaban en el dormitorio.
La mayoría ya estaba dormida.
Jisung estaba sentado en la cama mirando su celular.
Minho se acercó.
—¿Todavía despierto?
—Sí.
Minho se sentó a su lado.
Sus piernas se tocaron.
Jisung lo miró.
—Minho…
—¿Qué?
—Changbin está cada vez más cerca de descubrirnos.
Minho suspiró.
—Lo sé.
—¿Y qué vamos a hacer?
Minho lo miró directo a los ojos.
—Nada.
—¿Nada?
Minho levantó una mano y acarició suavemente el cabello de Jisung.
—No voy a esconder que me gustás.
El corazón de Jisung latía rápido.
Minho se inclinó un poco más cerca.
—¿Vos sí querés esconderlo?
Jisung dudó unos segundos.
—No.
Minho sonrió.
—Entonces está bien.
Y lo besó otra vez.
Un beso suave… pero lleno de cariño.
Al día siguiente.
Jisung estaba sentado en el patio cuando Minho se sentó a su lado.
—Estuve pensando.
—Eso es peligroso —bromeó Jisung.
Minho rió.
—Tal vez.
—¿En qué pensaste?
Minho lo miró.
—En nosotros.
Jisung se puso un poco nervioso.
—¿Y?
Minho respondió sin dudar.
—Quiero intentar algo serio.
Jisung se quedó en silencio.
—¿Serio?
Minho asintió.
—Sí.
—¿Como… novios?
Minho sonrió.
—Exacto.
Jisung sintió que el corazón le explotaba en el pecho.
Después de unos segundos respondió:
—Sí.
Minho sonrió más.
—Entonces ya está.
Jisung rió.
—Eso fue demasiado fácil.
Minho se inclinó un poco más cerca.
—Porque siempre quise esto.