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Matemos Las Ganas

Matemos Las Ganas

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Amor de la infancia / Completas
Popularitas:33.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Novela no apta para 🔞🔞🔞

"Cinco años de silencio no fueron suficientes para apagar el fuego."
Mía es la heredera perfecta; Julián, el hombre que ella traicionó cuando él no tenía nada. Ahora, él ha vuelto: es un abogado poderoso, letal y viene de la mano de la prima de Mía.
Atrapados en una red de mentiras, ella finge amar al mejor amigo de él mientras Julián la devora con la mirada en cada rincón de la mansión. Entre pasillos oscuros y encuentros prohibidos, el odio se mezcla con una pasión incontenible.
Las excusas se terminaron. Es hora de dejar de huir y matar las ganas, aunque el precio sea destruirlo todo.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: Deudas de sangre y apellidos

Mía sentía que el suelo desaparecía bajo sus pies. El eco de los pasos de su padre en el pasillo se acercaba como una sentencia de muerte. Con las manos temblorosas y el corazón golpeándole las costillas, trató de alisarse el vestido de lino. Podía sentir el calor de Julián todavía ardiendo entre sus muslos, el aroma de su sexo mezclado con el perfume de él impregnado en su piel. Se pasó la mano por el cabello, intentando desesperadamente que no se notara que hace apenas dos minutos estaba sobre ese escritorio, entregándose al hombre que su padre más despreciaba.

Julián, por el contrario, se movía con una calma que rayaba en lo sociópata. Se abrochó el cinturón, se acomodó la corbata frente al espejo de pared y se sentó tras su escritorio, entrelazando sus dedos largos sobre la madera noble. No había ni un solo cabello fuera de lugar, a excepción de esa chispa de triunfo oscuro que todavía bailaba en sus ojos.

La puerta se abrió de golpe, sin que nadie anunciara la entrada. Ricardo Van Doren irrumpió en la oficina, su rostro era una máscara de arrogancia y desprecio. Se detuvo en seco al ver a Mía allí.

—¿Mía? ¿Qué haces tú aquí? —preguntó Ricardo, entornando los ojos con sospecha. Su mirada recorrió la habitación, deteniéndose un segundo más de lo necesario en las mejillas sonrosadas de su hija.

—Papá... yo... vine a traer unos anexos que Marcos olvidó mencionar ayer —logró decir ella, su voz apenas un hilo que luchaba por no quebrarse—. Ya me iba.

—Vete al auto, Mía. Ahora —ordenó Ricardo, sin siquiera mirarla, su atención ya fija en el hombre sentado al otro lado del escritorio.

Mía lanzó una mirada fugaz a Julián, buscando algún tipo de apoyo, pero él solo le dedicó una inclinación de cabeza casi imperceptible. Ella salió de la oficina sintiendo que el aire le faltaba, dejando a los dos hombres solos en una habitación que de repente se sentía demasiado pequeña.

Ricardo caminó hacia el escritorio y se apoyó en él, invadiendo el espacio de Julián con esa superioridad que creía inherente a su apellido.

—No sé qué clase de juego crees que estás jugando, Rivas —escupió Ricardo, arrastrando el apellido de Julián como si fuera un insulto—. Pero no me gusta que mi hija pierda el tiempo en el despacho de un... tipo como tú. Por más que te hayas comprado este edificio y uses trajes que cuestan lo que ganabas en un año limpiando mi jardín, para mí sigues siendo el mismo muerto de hambre con delirios de grandeza.

Julián soltó una risa seca, un sonido gélido que hizo que Ricardo se tensara. Se reclinó en su silla de cuero, mirando a Van Doren con una suficiencia que lo volvía loco.

—Es curioso que diga eso, Ricardo —dijo Julián, su voz era una seda peligrosa—. Porque ese "muerto de hambre" es el único abogado en esta ciudad capaz de evitar que su prestigioso imperio se hunda por las deudas fiscales que usted ha estado ocultando.

Ricardo golpeó el escritorio con el puño.

—¡Cuida tu lengua! Te busqué porque eres eficaz, no para que te creas mi igual. No olvides quién te dio la oportunidad de no morir de hambre.

—Usted no me dio nada —replicó Julián, levantándose lentamente, superando en estatura y presencia a Ricardo—. Usted intentó destruirme. Intentó pisotearme para recordarme cuál era "mi lugar". Pero cometió un error de cálculo: me dejó vivo. Y ahora, el que está sentado en el lado débil del contrato es usted.

Julián rodeó el escritorio, caminando hacia Ricardo con una lentitud de depredador. Se detuvo a centímetros de él, bajando la voz hasta convertirla en un susurro cargado de veneno.

—No se confunda, Van Doren. No soy el chico que bajaba la cabeza cuando usted pasaba. Soy el hombre que tiene su futuro en un cajón. Así que le sugiero que cuide sus modales. No voy a permitir que me humille en mi propia oficina. Usted me buscó a mí porque nadie más quería tocar sus libros sucios. Me necesita. Y créame, el precio de mi ayuda es mucho más alto de lo que usted imagina.

—¿Me estás amenazando? —preguntó Ricardo, con la mandíbula apretada.

—Le estoy dando una lección de realidad —Julián sonrió, y por un momento, Ricardo vio en esa sonrisa algo que lo hizo estremecer: una sed de venganza que no conocía límites—. Acuérdese de quién es el que firma las cláusulas de salida. Acuérdese de que, si yo retiro mi firma de esa fusión, Marcos lo dejará caer y usted terminará en una celda, donde su apellido no valdrá ni el papel higiénico que le den.

Ricardo retrocedió un paso, sorprendido por la ferocidad del hombre frente a él. Por primera vez en su vida, sintió una grieta en su armadura de poder. Pero su orgullo seguía siendo su mayor debilidad.

—Podrás tener todo el dinero del mundo, Rivas, pero nunca tendrás clase. Nunca serás parte de nosotros. Y mantén tus manos lejos de mi hija, o te juro que...

—¿O qué? —lo interrumpió Julián, acercándose aún más—. ¿Va a amenazar a mi madre otra vez? Ella ya murió, Ricardo. Ya no tiene nada con qué chantajearme. Ahora soy yo quien tiene las cartas. Y en cuanto a Mía... ella ya sabe perfectamente lo que es estar con un hombre de verdad, uno que no necesita un escudo de armas para saber cómo reclamar lo que quiere.

Ricardo se puso lívido. No entendió la profundidad del comentario de Julián, pero el tono posesivo le revolvió las entrañas. Sin decir una palabra más, se dio la vuelta y salió de la oficina, dando un portazo que hizo vibrar los cristales.

Julián se quedó solo, respirando el aroma de Mía que todavía flotaba en el ambiente. Se pasó la mano por el cuello, sintiendo la adrenalina recorrerle el cuerpo. Sabía que había ido demasiado lejos, pero ya no le importaba. Había esperado cinco años para ver esa expresión de miedo en el rostro de Van Doren.

Caminó hacia la ventana y vio el auto de los Van Doren alejarse. Sabía que Mía iba ahí dentro, prisionera de nuevo, pero también sabía que ella nunca olvidaría lo que había pasado en ese escritorio. El juego de poder ya no se trataba solo de dinero o de empresas; se trataba de quién poseería el alma de Mía Van Doren. Y Julián Rivas no pensaba detenerse hasta dejar a Ricardo sin nada, empezando por su posesión más preciada.

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Edith Villamizar
EXCELENTE
Edith Villamizar
me encantó esta historia candente 🔥
muchas gracias 🌹
Jul Mesa
Muy buena tu novela felicitaciones
Maria M. Rosario
Asi me gustan cortas pero con esencia muy bonita.
Maria M. Rosario
Que salvaje este chico, la verdad es q la avaricia no tiene limites.
Maria M. Rosario
Waoo, la ambiciòn y el desecho no don buenos aliados.
Maria M. Rosario
Me gusto su entrega.
Maria M. Rosario
Esto se esta complicando. Ella debe decirle a Julian todo.
JANET GARZÓN
Julián quiere vengarse de Mía Pero ella no tiene la culpa, ella sacrificó su felicidad para salvar a la madre de el x eso obedeció a Ricardo
Lisbeth Torres
excelente
Isabelen Marquez
en esta vida todo se paga ☺️
Isabelen Marquez
en esta vida todo se paga ☺️
Isabelen Marquez
me encanta, queremos más en este estilo erótico 🥰🥰🥰
Isabelen Marquez
me encanta esta historia, pero más Julián ❤️❤️❤️
Isabelen Marquez
me encanta esta historia, pero más Julián ❤️❤️❤️
Isabelen Marquez
amo esta clase de novelas ❤️❤️❤️
victor hernandez
Que novela más buena y sobre todo las escenas Hot me encanta
Soledad Dos Santos
hola desde ya muchas gracias por esta novela me encantó todo tiene lo que me encanta leer muchas gracias 🥰/Kiss//Heart/
Yadira Alvarez
mi amor pero tu lo que necesitas es escribir tus novelas en Watpad no aquí que te tienen restringida 💪🥰
Yadira Alvarez
veremos como se desarrolla todo 💖
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