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Influencer Por Accidente. La Anti Romántica

Influencer Por Accidente. La Anti Romántica

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Comedia / Pretendiendo ser otra persona / Completas
Popularitas:4.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Adai

Camila es una chica que no cree en la existencia del amor en la actualidad. Ni en los matches cósmicos, ni muchos menos en los crushes digitales. Tampoco en hombres que dicen ser "diferentes" y te mandan un emoji de aguacate cuando chateas con ellos.

Pero todo cambia en un abrir y cerrar de ojos, cuando su mejor amiga sube un video de ella donde despotrica contra las apps de citas.

El internet la corona como la anti-romantica del año. Likes, memes, entrevistas... Y una cita que puede cambiarlo más.

Ahora ella tiene 2 problemas.

1: es famosa por odiar el romance.
2: se empieza a enamorar.

¿Podrá sobrevivir al algoritmo del amor sin perder la cabeza ni el wi-fi?

Una historia que tratará ofrecer risas sobre lo viral, lo emocional y lo que pasa cuando el amor no pide permiso y hace click.

NovelToon tiene autorización de Adai para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Conversación incómoda.

Leonardo no pudo resistir más, porque esa voz apagada de Camila lo había dejado inquieto, como un eco que no se borraba. Así que decidió actuar.

—Tío necesito que me consigas la dirección de Camila, por favor —le pidió con firmeza.

Óscar, con su estilo de siempre, levantó una ceja y sonrió.

—¿Eso es todo lo que necesitas? porque si es así, ya eso está hecho, sobrino. Yo tengo más contactos que bodeguero en diciembre.

Y en menos de un santiamén, Óscar ya tenía la dirección anotada en un papel. Leonardo lo tomó, agradecido, y salió decidido.

Antes de ir, pasó por una floristería elegante y compró un ramo de flores frescas, de esos que parecían sacados de una revista. No era un gesto calculado, era necesidad. Necesidad de verla, de hablarle, de comprobar que estaba bien pero sobre todo, de hacerla sentir importante.

Mientras tanto, Camila había decidido que la mejor medicina para su mal trago era un helado de chocolate. Caminó hasta el Farmatodo más cercano, con su disfraz improvisado: peluca rubia, lentes oscuros y un suéter ancho. No quería que nadie la reconociera. Solo quería un momento de paz, un respiro dulce en medio del caos.

Con el pote de helado en la mano, salió distraída, pensando en cómo su vida se había convertido en un espectáculo una vez más. Y a la vez deseando que todo eso fuera un sueño.

En ese mismo instante, el carro de Leonardo se estacionaba frente a la casa de Camila. Él bajó con el ramo de flores en la mano, dispuesto a tocar la puerta. Pero al girar, se encontró de frente con ella.

El choque fue literal: ambos se toparon en la acera. El helado casi se le cae a Camila, y el ramo se tambaleó en las manos de Leonardo.

Camila quedó paralizada. Sus ojos, detrás de los lentes oscuros, se abrieron con sorpresa. El corazón le dio un salto.

Leonardo, igual de sorprendido, la miró fijamente.

—¿Eres tú? —preguntó, aunque la respuesta era obvia.

El disfraz no engañaba. Aunque llevara peluca rubia y lentes oscuros, él la reconoció al instante. Había algo en su manera de moverse, en su presencia, que no podía confundirse.

Camila tragó saliva, sin saber qué decir. El helado en su mano parecía ridículo frente al ramo de flores que él sostenía.

—Leonardo… —susurró, con voz temblorosa.

Él la miró, serio pero con una chispa en los ojos.

—Sabía que necesitaba verte. Y aquí estás.

El silencio se hizo pesado, cargado de tensión. El ramo y el helado eran símbolos opuestos: él llegaba con flores, ella con chocolate. Dos mundos que chocaban, literalmente, en la acera de Barquisimeto.

Camila no sabía si reír, llorar o salir corriendo. Pero lo único que pudo hacer fue quedarse quieta, paralizada, mientras Leonardo la reconocía incluso disfrazada, deseando que la tierra la tragará.

Leonardo no le quitaba la mirada y Camila que se había quedado paralizada unos segundos mas que todo al escuchar lo último que Leonardo le había dicho ahí en la acera. No sabía cómo responder, así que simplemente levantó la mano y señaló hacia la puerta.

—Entra —murmuró, con voz baja.

Leonardo la siguió en silencio, con el ramo de flores aún en la mano. El ambiente dentro de la casa era sencillo, cálido, muy distinto al lujo del hotel. Camila, nerviosa, se giró hacia él.

—¿Quieres té o café? —preguntó, intentando sonar casual.

—Café —respondió él, sin dudar.

—¿Negro o con leche?

Leonardo la miró con calma, como si esa pregunta tuviera más peso del que parecía.

—Con leche, si no es mucha molestia.

Camila asintió, se quitó la peluca rubia y los lentes oscuros, dejando ver su rostro sin disfraces. Se recogió el cabello con un gesto rápido y se puso manos a la obra. El helado de chocolate lo guardó en el congelador para otra ocasión. Preparó dos tazas de café con leche, el aroma llenando la cocina, y luego las llevó a la mesa.

Se sentó frente a él. El silencio era incómodo, pero intenso. Ambos se miraban, sabiendo que había mucho por decir.

Pero Leonardo fue el primero en romperlo.

—¿Por qué usas peluca?

Camila bajó la mirada hacia su taza, pensativa. Luego levantó los ojos y habló con sinceridad.

—Porque mi vida antes era tranquila. Nadie sabía de mi existencia y yo era feliz con eso. Feliz con mi Piolín, con mis diseños, con mis citas fallidas. Porque al final, el amor no es algo para mí —sonrió con tristeza—. Pero todo este mundo digital… ahora me pesa. No quiero eso, ya no. Siento que no puedo ser libre. La gente me ha encasillado en un molde donde no puedo moverme.

Leonardo la escuchó en silencio. No la interrumpió. Su mente, sin querer, recordó a Valery. Aunque no tenía la seguridad de que fueran la misma persona, algo en su manera de expresarse le decía que sí.

Camila bebió un sorbo de café y lo miró con ironía.

—Si estás aquí para asegurarte de que mi próxima cita se haga, no temas. Yo di mi palabra y la voy a cumplir.

Leonardo dejó el ramo de flores sobre la mesa, frente a ella.

—No vine por eso. Las flores son para ti.

Camila lo miró sorprendida, sin saber qué decir.

Leonardo respiró hondo y continuó.

—Me disculpo. En un principio te juzgue mal. Pensé que eras solo una influencer que se burlaba del amor para ganar seguidores. Pero ahora… ahora puedo ver lo hermosa que eres. No solo por cómo luces, sino por cómo hablas. Esa manera de decir las cosas, esa autenticidad, es única. No temas mostrarla.

Camila se quedó en silencio, con el corazón latiendo fuerte. No estaba acostumbrada a que alguien la mirara así, sin filtros, sin sarcasmo.

—Yo no soy hermosa Leonardo —respondió al final, con su tono ácido—. Soy complicada, sarcástica y un desastre amoroso que nadie quiere. Y la soledad es mi compañia, no hay nada más para mí.

Leonardo sonrió suavemente.

—Camila, eres esa belleza que solo nace del caos y de lo complicado. Así que sí, eres hermosa.

—Ja, ja, ja, por favor Leonardo deja de decir tonterías —Camila soltó unas carcajadas, pero eran por los nervios que la invadieran.

Leonardo lejos de molestarse se rio con ella.

—Claro tienes razón, eres un caos absoluto, pero aun así, eres lo más hermoso que he visto —respondió mirándola fijamente.

Camila bajó la mirada ahora estaba más nerviosa. El café se había enfriado un poco, pero la conversación estaba más caliente que nunca.

Por primera vez, la anti-romántica no tenía una frase lista para defenderse.

Y así el ambiente también estaba más caliente que el mismo café entre sus manos. Camila tomó el ramo de flores con un gesto lento, casi inseguro, y lo colocó en un florero de vidrio sobre la mesa mientras decidió ignorar lo último dicho por él. El contraste era evidente: las flores frescas iluminaban la sala, mientras la conversación se volvía cada vez más intensa.

Leonardo la miró fijamente, con esa calma que parecía esconder un torbellino.

—Cuando diseñé MiMore —comenzó—, lo hice porque quería conectar a las personas. Pero siempre he sido un fiel creyente de que el verdadero algoritmo es el corazón. La tecnología puede facilitar los encuentros, sí, pero al final es el amor quien decide. Y el amor sigue siendo impredecible.

Camila arqueó una ceja, bebió un sorbo de café y respondió con su tono ácido.

—Eso está bien, Leonardo. Pero el amor no ha tocado mi puerta. ¿Sabes cuántas veces me he enamorado y me han pagado con la otra cara de la moneda? Mis infinitas citas fallidas lo demuestran. Yo no estoy destinada a un amor de pareja. Ni siquiera tu app ha logrado conectarme con esa supuesta alma gemela.

Leonardo la escuchó en silencio, sin interrumpirla. Camila se inclinó hacia adelante, con los ojos brillando de rabia contenida.

—Lo puedes ver tú mismo. MiMore no ha hecho más que mostrarme lo que ya sé: que el amor no es para mí.

Leonardo respiró hondo, apoyó la taza en la mesa y habló con firmeza.

—Camila, MiMore no nació solo para la gente que se enamora. Nació para aquellos que se atreven a intentarlo, incluso después de que les hayan pagado mal. Porque no hay códigos que garanticen el amor. Ningún algoritmo puede prometerlo. Pero sí se pueden crear espacios donde sea posible encontrarlo. Y eso lo demostraste con este chico, que no todo es romance de pareja.

Camila lo miró, con esa mezcla de desafío y vulnerabilidad que la caracterizaba.

—Vale ¿Y si yo no quiero intentarlo más para ese amor de pareja? ¿Y si estoy cansada de que todo sea un fracaso en ese sentido? Claro, debo seguir porque soy la anti romántica. ¿no?

Leonardo sostuvo su mirada, sin apartarse.

—Entonces al menos sabrás que no fue la tecnología la que falló, sino que el amor decidió esperar. Pero si no lo intentas, nunca sabrás si estaba a la vuelta de la esquina.

El silencio volvió a llenar la sala. Camila bajó la mirada hacia las flores en el florero. Eran hermosas, frescas, vivas. Y por un instante, se preguntó si acaso el amor podía ser así: inesperado, imposible de controlar, pero capaz de iluminar hasta el rincón más apagado.

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Maria Fernanda Pinzon
me encanto, me rei tanto, no podia pararde leer, felicitaciones para la autora que gran imaginación
YENI RAMIREZ
que linda novela y muy graciosas 🥰
Ana Leidi Reinosolappot
🥰👏
Rositha🌹📝📚
Excelente 😇🌷🙏
🎶Caroline Pires 💜
Muy linda historia dónde el amor triunfo. Bendiciones Adai
🎶Caroline Pires 💜
Linda historia Adai. Gracias
🎶Caroline Pires 💜
Que lindo 😍😍🥰🥰
🎶Caroline Pires 💜
Es cierto
🎶Caroline Pires 💜
Eso es cierto igual te la comes
🎶Caroline Pires 💜
Viste que te llegó el amor cuándo menos lo esperabas
🎶Caroline Pires 💜
Me encanta la descripción 😂
🎶Caroline Pires 💜
Que bueno que le caíste bien a la familia de Leo
🎶Caroline Pires 💜
Está enamorada
Sabri Nahir Zapata Zini
Gracias por compartir la historia!! Me encanto
Sabri Nahir Zapata Zini
Fue hermosa la historia!! Me encanto
🎶Caroline Pires 💜
Si es verdad
🌻𝔸𝕚𝕕𝕒 ℂ𝕒𝕣𝕠𝕝𝕚𝕟𝕒 G🌻
Tal cuál
🌻𝔸𝕚𝕕𝕒 ℂ𝕒𝕣𝕠𝕝𝕚𝕟𝕒 G🌻
🌻😍🌻😍🌻😍🌻😍
🌻𝔸𝕚𝕕𝕒 ℂ𝕒𝕣𝕠𝕝𝕚𝕟𝕒 G🌻
Bueno me alegra que
acertaste
Rocio Castro luna
Ahh como me divierte todo lo q ocurre y pasa en esta historia!!
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