NovelToon NovelToon
ESCLAVO DE TU ENCANTO

ESCLAVO DE TU ENCANTO

Status: Terminada
Genre:Romance / Traiciones y engaños / Mujeriego enamorado / Completas
Popularitas:297.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Rosa Verbel

Séptimo libro de la Dinastía Lobo.

Alessandro juró no enamorarse jamás. Arabella juró vengarse al precio que sea. Pero cuando sus caminos se cruzan, el odio y el deseo se vuelven imposibles de distinguir. Ella fue entrenada para seducirlo y destruirlo; él, para no caer en las trampas del corazón. Sin embargo, un roce, una mirada y un secreto bastan para encender una pasión tan peligrosa como inevitable. Entre mentiras, fuego y traiciones, Alessandro y Arabella descubrirán que algunos destinos no pueden evitarse... y que hay amores que se sienten como una herida abierta imposible de cerrar.

NovelToon tiene autorización de Rosa Verbel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Él guisante y el dinosaurio.

Alessandro❤️‍🔥

No la he visto en dos día y una noche… y eso me tiene jodidamente inquieto.

No debería importarme. No así. No tanto. Pero me importa.

Estoy en mi oficina del club, recostado contra el respaldo del sillón de cuero, con un vaso de whisky en la mano que no he tocado en los últimos diez minutos. El hielo ya se derritió a medias, diluyendo el licor… exactamente como mi paciencia. Mis dedos tamborilean sobre el apoyabrazos mientras mi mente vuelve, una y otra vez, a ella.

Arabella.

Su nombre ya me sabe a vicio.

Su olor… maldita sea, su olor. Dulce, suave, pero con algo profundo que se queda en la garganta. No es un perfume cualquiera. Es ella. Es su piel. Es su presencia. Y sus ojos…

Esos ojos verdes cargados de rabia cada vez que me miran como si quisiera matarme.

Son una provocación.

Una invitación.

Una guerra que quiero ganar.

—Jefe…

La voz de Lucrecia me arranca de mis pensamientos. Alzo la mirada apenas lo suficiente para verla entrar con su carpeta en mano, impecable como siempre.

—Habla —digo con calma, aunque por dentro estoy en otra parte.

Ella se acerca y coloca los papeles sobre el escritorio.

—Los números de esta semana —explica—. Las ganancias han superado un veinte por ciento respecto al mes pasado. Las nuevas dinámicas… han funcionado.

Asiento una vez, seco.

No me interesa.

—Bien.

Ella espera. Sabe que no es eso lo que realmente quiero escuchar.

Y no se equivoca.

—¿Ya llegó?

Lucrecia ni siquiera necesita que diga el nombre.

—Sí —responde—. Está en el camerino. Llegó hace unos minutos.

Algo en mi pecho se afloja y me irrita que sea así.

—Perfecto.

Me pongo de pie sin mirar siquiera los informes. Paso junto a ella, pero antes de salir, me detengo lo justo.

—Nadie interrumpe.

—Entendido, señor.

Camino hacia el salón privado donde la espero. El lugar está en penumbra, iluminado solo por luces bajas en tonos vinotinto y ámbar. La tarima de cristal en el centro refleja todo como si fuera un escenario íntimo, diseñado para perderse en cada movimiento.

Mi espacio. Mi territorio.

Y esta noche… ella vuelve a entrar en él.

Me quedo de pie, manos en los bolsillos, respirando lento… controlando algo que no quiero nombrar.

Diez minutos exactos la puerta se abre y cuando ella entra…

Sonrío porque lo veo de inmediato. Ese atuendo.

Verde chillón. Exagerado. Casi ridículo. Más cercano a una caricatura que a algo sensual. La tela parece rígida, incómoda… como si hubiera sido elegido con toda la intención de arruinar el momento.

De arruinarme el momento.

Levanto una ceja.

—Vaya…

Ella no dice nada. Camina con ese paso firme, con el mentón en alto, como si llevara un vestido de alta costura en lugar de… eso.

La recorro con la mirada sin disimulo.

—Estás hermosa.

Sus ojos lanzan fuego, pero no responde.

Perfecto.

Sube a la tarima sin dignarse a mirarme otra vez. Yo simplemente tomo el control y presiono el botón. La música empieza a llenar el espacio, lenta, envolvente… peligrosa.

Y entonces baila.

Intenta no hacerlo bien.

Lo veo. Lo siento.

Sus movimientos son más bruscos, menos fluidos… como si quisiera sabotearse. Pero su cuerpo no coopera con su intención. Porque incluso incómoda… incluso limitada por esa tela absurda…

Es hipnótica.

—Mierda… —murmuro para mí.

Doy un paso más cerca, observando cada intento fallido de arruinarlo… que termina siendo todo lo contrario.

Hasta que pasa.

Un tropiezo que veo antes de que ocurra y me muevo casi a la velocidad de la luz.

La sujeto antes de que caiga, mis manos firmes en su cintura, atrayéndola hacia mí. Su cuerpo choca contra el mío y por un segundo… todo se detiene.

Su respiración.

La mía.

El mundo.

Está tan cerca que puedo sentir su aliento rozando mi boca. Su aroma me envuelve más fuerte, más directo… más peligroso.

Mis ojos bajan a sus labios suaves, provocativos.

Invitándome. Y por un segundo… Estoy a punto de hacerlo.

—Suéltame.

Su voz rompe el momento como un disparo.

No me muevo.

—Si te suelto, te caes —respondo bajo, sin apartar la mirada.

—Prefiero caer —escupe— a estar entre tus brazos.

Sonrío.

Lentamente.

—Mentira.

La ayudo a incorporarse igual, pero no dejo de mirarla ni un segundo. Cuando se aparta, hay tensión en cada músculo de su cuerpo.

Y eso… Me gusta más de lo que debería.

—Dime algo, Arabella… —inclino un poco la cabeza—. ¿Por qué me odias tanto?

Ella me mira como si la pregunta fuera un insulto.

—¿Eres ciego… o demasiado cínico?

Suelto una risa baja.

—Explícate.

Ella rueda los ojos… y juro que ese gesto es absurdamente adorable.

—No aceptas un no —dispara—. Te dije que no. Varias veces. ¿Y qué hiciste? Inventaste un contrato para obligarme.

—¿Te puse una pistola en la cabeza?

Él silencio flota.

Ella me mira con desprecio.

—La multa que me impusiste es peor que una pistola.

—Dramática.

—Tramposo.

—Hermosa.

—Manipulador.

—Irresistible.

Parpadea, sorprendida.

Y luego frunce el ceño con más fuerza.

—Eres un idiota.

—Y tú pareces un maldito guisante verde.

Se queda en silencio… y luego suelta:

—Y tú pareces un dinosaurio.

No puedo evitar reír.

De verdad.

—Tal vez lo sea —doy un paso hacia ella, lento—. Un dinosaurio carnívoro…

Me inclino apenas.

—…al que le encanta la carne.

Su respiración se corta por un segundo.

Solo uno, pero lo noto. Y eso es suficiente.

Ella se aleja, sube de nuevo a la tarima sin decir nada más… y continúa bailando.

Y esta vez…ya no intenta arruinarlo y yo… No intento dejar de mirarla como lo hago.

1
yals
excelente gracias por compartir
Rositha Escritora 🌹📚: Muchas gracias por tu apoyo y puntuación 🙏🌹☺️
total 1 replies
Yrma Laya
yo sabía que era Braulio el que usaba el sello y mató a Lorenzo
Yrma Laya
gracias querida amiga excelente novela ❤️
Yrma Laya
los dos están perdidos de amor y obsesiónados y ninguno quiere aceptarlo❤️🥰
Mirta Ramirez
miy linda!!! muy tuya!!!
como no leo las q no estan completas...leere otra ...mientras se termina la de Gabriele!!!
tengo algunas q aun no lei!!!
Mirta Ramirez
una actitud muy justa de ella..hsy q estar en sus zapatos no??? el tiempo sanara heridas y volveran
Yrma Laya
yo creo que Braulio mato a Lorenzo para que ella aceptará irse
Mirta Ramirez
ahora leyendo el 7
me falta el 1 ...2 ...y 3... los demas ya los lei
esta rebuenas!!!
Ana Parra
cómo puedo decir que está novela me superrecontrafacino, sin verme exagerada???...gracias escritora, excelente trabajo para mí gusto...
Rositha Escritora 🌹📚: Me alegra mucho saber que disfrutaste de esta historia ☺️ Muchísimas gracias por tu apoyo y lectura 💖🙏🌹
total 1 replies
Graciela Saiz
Dios !!! que estrés !!!
Graciela Saiz
estoy muy segura , que el padre hizo algo más grave que mirar a la mujer de Maximiliano,para que el le haya dado ese final 🤔
Elsy Flores
😭😭😭😭😭😭😭😭
Graciela Saiz
ya quiero llegar a que Alessandro acabe con Braulio y su compañero 🤬
Graciela Saiz
mejor cumplí con tu misión Ale, limpia el nombre de los Lobos , no pongas en peligro su imperio por una mujer que al fin y al cabo ,quiere destruirlos , aunque ella no sepa quién sos 😏
Graciela Saiz
se me hace que ese Braulio , es el que buscan ellos , Ale y Gabriel, 🤔
Graciela Saiz
Ja! fastidio? te gusta rubia , por eso el fastidio 😂
Elsy Flores
La casta de los Lobo, se preocupan y protegen
Graciela Saiz
no te va a ser tan fácil destruir a Maximiliano 😏
Graciela Saiz
POR DIOS QUE PAPASOTE😳
Maya
😃😃😃
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play