Tras un accidente automovilístico que lo deja en una silla de ruedas, Carlos Eduardo enfrenta las consecuencias de su arrogancia y crueldad. El accidente, en realidad, fue provocado por su prometida, Sarah, quien teme ser abandonada. Para asegurarse de que él reciba los cuidados necesarios, su familia contrata a una joven sencilla del interior, acostumbrada a la vida en el campo. Obligada a convivir con Carlos Eduardo, ella debe lidiar con su carácter duro y sus actitudes ásperas. ¿Lograrán su bondad y sencillez ablandar el corazón de un hombre que parece incapaz de sentir compasión?
NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 19
Betina-edu
Aparto los ojos del ordenador.
Betina: ¿Cuál?
Cadu: Elige, ¿cuál me queda bien?
Betina: Vamos como dos pares de jarrones, será este, igual que mi vestido.
Cadu: Alguien podría pensar que somos novios.
Ella se detiene y me mira seria.
Betina: En serio, no quiero que piensen eso, ni siquiera tengo novio.
Empecé a reír.
Cadu: Te estoy tomando el pelo, Betina, puede ser del color que quieras.
Betina: Eres una picadura de abeja en el ojo, ¿sabes?
Me reí a carcajadas y me concentré en el trabajo después de que ella saliera de la habitación y desapareciera abajo, pero siempre me traía algo para comer o beber.
Betina: ¿Quieres bajar?
Cadu: No.
Betina: Ah, está bien.
Ella baja corriendo.
Esta chica está loca, y me está volviendo aún más loco. Después de mi reunión presencial, Betina me esperaba en la cama esperando que terminara. En cuanto cierro el portátil, rodeo la mesa.
Betina: Qué tardanza, Edu, ve a ducharte ya.
Cadu: Estás tan ansiosa por esta cena, ya te has duchado tú.
Betina: Sí, ni siquiera me viste entrar, estabas en una reunión, ya me he hecho hasta el pelo, dejé los calzoncillos en el lavabo.
Entro en la ducha y ella se va al armario. Betina sale poniéndose las sandalias.
Cadu: ¿Dónde está mi ropa?
Ella se levanta y la coge. Empiezo a vestirme viendo lo radiante que está.
Ella se acerca tanto que siento su respiración en mi rostro.
Betina: El maquillaje, lo vi en YouTube, mira si está exagerado.
Estaba tan ligero, que diría que ni siquiera lo usa, pero a ella no le gustará.
Cadu: Sí, estás guapa como siempre.
Ella se aleja y el vestido moldea todo el cuerpo de Betina, no podía negar, su cuerpo era fuerte, piernas torneadas y gruesas, cintura fina, senos medianos, era una tapita, la famosa mujerona de la hostia.
Cuando estuve listo, Betina me arregla el cuello, créeme, siempre lo hacía, y me estaba gustando, ese cuidado de ella, y lo hacía a propósito, no lo arreglaba, solo para que ella lo hiciera.
Betina: Listo, creo que estamos listos, me puse los pendientes, ¿crees que necesito un collar? Pensé en usar el de mamá.
Cadu: ¿Me permites?
Me alejo de ella y voy hasta mi caja fuerte, y cojo una caja. Y voy hasta ella.
Betina: ¿Qué es esto?
Cadu: Era de mi madre, quiero que lo uses esta noche.
La abro y ella la toca con los dedos.
Betina: Guau, brilla mucho, no puedo, es de tu madre, Edu, son lindos, guárdalos.
La saco de la caja y la dejo en la encimera, y voy detrás de Betina, que estaba frente al espejo y se lo pongo.
Betina: Uau, Edu, son tan delicados, ¿estás seguro de que quieres que los use?
Cadu: Sí.
Betina: Entonces me quitaré los pendientes, no combinan.
En la caja cogí los pendientes de diamantes, y yo mismo los cambié, vi la piel de Betina erizarse toda, al sentirme tan cerca de ella, y mis dedos tocarla.
Cadu: Deberías usar diamantes siempre, Betina, combinan contigo.
Betina: ¿Son diamantes?
Sonreí con los ojos muy abiertos.
Cadu: ¿Pensabas que eran qué?
Betina: Strass, esas piedrecitas normales.
Me reí a carcajadas.
Cadu: Eres una comedia, Betina, listo, te has convertido en una verdadera dama.
Betina: Te lo devolveré, cuando llegue.
Cadu: Está bien, vamos.
Ella me da la mano y voy con un moletón solamente, el piso de abajo estaba oscuro, solamente las escaleras iluminadas, Betina sonreía sin parar, cuando ella me llevó para la sala de jantar, todos mis amigos y colegas estaban en la sala, y gritan.
Todos: ¡Sorpresa!
Betina: Cumpleaños feliz...
Y todos siguieron cantando con ella, Letícia me llevó hasta la mesa donde estaba mi pastel.
Bernardo me abraza, después Romeo y Thomas, deseándome muchas felicidades, Berta también hizo lo mismo.
Durante el cumpleaños, no conseguí prestar atención en nada que salía de la boca de mis amigos, que estaban allí, mi atención estaba vuelta toda para la mujer que brillaba en esa sala, Betina, ella estaba conversando con un grupo de chicas y Berta, compañera de los demás a mi vuelta, su sonrisa ilumina todos.
Betina hablaba y gesticulaba, sonriendo, mis ojos acompañaba cada gesto de ella, la fiesta era mía, más era ella el centro de las atenciones. Betina enganchó en una conversación que no hacía idea de lo que ella hablaba, mas todos estaban sonriendo, hasta Bernardo fue hasta ellas, él la miraba con admiración, y aquello estaba me dejando tenso.
Allí, bien allí, percibí, que mi corazón latía cada vez más rápido cuando estaba con Betina, yo estaba sonriendo diariamente con ella. Betina era óptima en hablar de más, y hacer todo se tornar gracioso, y a mi me gustaba de eso, sin tirar y ni por, mi mundo se formaba oscuro cuando ella no estaba.
La distancia de mi padre, y de mi madrastra, hizo Betina ser leve, más suelta, era esa versión que yo gustaba, ella me dejaba sin aire, Betina estaba siendo ese aire para mis pulmones, aquella cosita del campo, está me dejando de cuatro neumáticos arriados.
Di un trago a la bebida, y me alejé un poco, yendo hasta el jardín. Aproveché que mis amigos estaban distraídos, aún conversando, Dios sabe allá sobre el que, ya que no presté atención en absolutamente nada de lo que ellos hablaban.
Bernardo: Cadu.
Bernardo me siguió y ni percibí, viré para encará-lo con una sonrisa.
Cadu: Hola, gracias, por la fiesta.
Bernardo: Thomas y Betina que combinaron todo.
Concordé, manejando la cabeza.
Bernardo: Se quedó mirando a Betina a su fiesta toda, está gustando de ella.
Di de hombros.
Bernardo: Pensé en llamarla para salir, más vi como los dos se miran, no sé usted, más Betina, aquella mujer allá dentro, siente alguna cosa por usted, y cara, ella te mudó tanto, no dejaría pasar, usted está más leve, sonriendo, nunca te vimos así.
Cadu: A mi me gusta mucho de ella, más no puedo prenderla a mi lado, ella quiere ser alguien independiente.
Bernardo: Muestre que ella puede hacer eso, estando con usted.
Cadu: Por la primera vez, alguien hace mi corazón batir de verdad, y me siento inseguro, por que si yo decir que la amo, ella va a ir aunque, quiero hacer todo por ella, todo mismo, quiero protegerla, hacer ella tener su honra y valor de vuelta.
Bernardo: Mi amigo, y hermano, usted es un hombre completamente apasionado por Betina, y está en una faca de dos puntas, tengo certeza que va a resolver todo.
Cadu: Por la primera vez, tengo miedo de magoar.
Bernardo: Apenas haga lo que tiene que ser hecho, ya estamos con la última prueba en la mano.
Thomas se junta a nosotros dos.
Thomas: Mira eso, llamé Rosalina para una jantar, y mira con el que ella fue, achando que era Rico.
Bernardo: Y usted es idiota.
Thomas me muestra la foto del collar falso, estaba mismo con Rosalina, ellas armaron para Betina, ahora sólo me falta una cosa.