Cuando Isabel muere debido a una enfermedad, su alma se transporta al mundo de la última novela que leyó: "La Duquesa Libertina". Ahora, con una segunda oportunidad, Isabel decide tomar control de su destino y cambiar el curso de la historia. Pero lo que no esperaba era que sus padres la obligaran a casarse con un duque sanguinario, misterioso y posesivo. Sin embargo, ella tratará de hacer la suya y no molestarlo, pero él desea otra cosa...
¿Podrá Isabel equilibrar su deseo de libertad con la pasión que la consume?
[Actualizaciones los Martes/Jueves/Sábados/Domingos]
NovelToon tiene autorización de Jocelin Jara para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 21
Al día siguiente el Duque se escabullo del ducado con el pretexto de arreglar unos asuntos de negocios, por lo que se iba a tardar.
Isabel como estaba al pendiente de Theo, no preguntó mucho.
Él tomó un caballo, se vistio con ropas oscuras y se perdió por el bosque de un pueblo medio alejado, esperó entre unos árboles y llamó a una mujer.
—Marissa – la llamó, la mujer al verlo se acercó precavida – ¿está todo listo?.
—¿Tienes lo mío? – preguntó la mujer.
Cedric le entregó una bolsita de monedas, ella lo aceptó con una sonrisa codiciosa.
Marissa era una prostituta con la que había tenido un arreglo hacía un tiempo. Él le pagaba para alejar a las mujeres de él, diciéndoles que era un hombre rudo, violento y sanguinario, que no les convenía.
Con ese engaño, ninguna mujer deseaba casarse con él, claro, excepto Cordelia.
Cedric se volvió a ocultar, mientras Marissa entraba al prostíbulo nuevamente y salía al rato acompañada de un hombre medio ebrio.
—Esta noche vas a gritar, vas a suplicar que te suelte – le aseguraba Vincent a Marissa mientras la iba manoseando.
Ella con una mueca de desagrado lo llevó hasta la entrada del bosque.
—Bueno muñeco, me gustaría decirte que fue un placer... Pero no – rio ella encantada de librarse de ese tipo, sabía que siempre lastimaba a las mujeres en sus encuentros íntimos.
Él no entendió, pero se levantó de golpe, mareándose. Intentó llegar a ella para golpearla y obligarla allí mismo, cuando sintió que alguien lo sujetaba de la nuca con fuerza desde atrás.
—Veamos quién gritará y suplicará está noche – habló Cedric con una voz aterradora – puedes irte Marissa.
Ella asintió y sin pena alguna se fue de allí a seguir con su trabajo.
Vincent estaba aterrorizado, sabía a quién le pertenecía esa voz, y desde luego entendía que no le esperaría nada bueno.
—¿Cuñado? – se hizo el sorprendido, mirándolo de reojo.
Cedric se lo llevó a las rastras a lo profundo del bosque, dónde nadie más iba por temor a los animales salvajes.
—¡¿Qué haces?! – exclamaba pataleando – ¡suéltame!.
—¿Eso te gritan las mujeres cuando las lastimas? – inquirió Cedric cegado de la ira.
Lo amordazó y le ato las manos detrás de la espalda, al igual que los pies.
—Hoy expiarás todas tus transgresiones Vincent Everly – sentenció el Duque mirándolo desde arriba.
Vincent lloraba en el suelo.
—Lo que te sucederá ahora, es una venganza personal por los años de acoso impunes contra mi esposa – anuncio, haciéndolo palidecer.
Cedric hizo una seña y de los matorrales salió un hombre todo andrajoso y sucio, se notaba a simple vista que estaba demasiado sucio.
Le enseñó una bolsita de monedas de oro, y al hombre se le iluminó la mirada.
—¿Sabes lo que tienes que hacer? – preguntó serio.
El hombre asintió encantado.
Luego de eso, Cedric rasgó la ropa de Vincent, sobre todo la parte trasera del pantalón. Él pataleaba y suplicaba como podía, pero el azabache se mantuvo indiferente.
Se alejó unos cuántos pasos de ahí, cuando comenzó a escuchar los gritos y súplicas de Vincent, ahora estaba recibiendo lo que por años había estado haciéndole a las mujeres, sobre todo... lo que había pretendido hacerle a su esposa.
Al cabo de una hora volvió al lugar y se encontró al hombre andrajoso atándose los pantalones con una cuerda y una sonrisa de triunfo en el rostro.
—Lo tuyo – le entró la bolsita de dinero y luego lo mató, atravesándole una espada en la garganta.
No podía dejar a ese hombre libre, hoy era eso, al día siguiente, ¿quién sería?.
Vincent estaba inmóvil en el suelo, las lágrimas seguían corriendo por sus ojos, la sangre escurría de él. Al parecer al andrajoso le gustaba usar objetos también...
Cedric sacó una navaja de bolsillo y con ella comenzó a hacerle cortes superficiales por todo el cuerpo, Vincent volvió a intentar luchar, pero sabía que era en vano.
Luego de castrarlo en vida, soltó la mordaza de su boca y se lo metió allí a la fuerza, hasta hacerlo ahogar.
El Duque se paró nuevamente, sintiendo ruido cerca, se volvió hacía el rubio con una sonrisa arrogante.
—Es tu fin – aseguró complacido – debiste saber que el que mal anda... mal acaba...
Se subió a un árbol un poco lejos para observar la escena. Un oso pardo se acercaba por la sangre que había olfateaba.
Vincent al verlo se arrastró por el suelo cómo un gusano, pero fue en vano.
El oso le rompió la cadera al pisarlo con fuerza para que dejara de intentar escapar, de un zarpazo le abrió profundas lastimaduras en la espalda.
Y poco a poco, mientras aún vivía, se lo fue devorando, hasta que murió por la sobre carga de dolor.
Finalmente, Cedric se fue de allí satisfecho.
Al regresar al Ducado fue rápidamente hacia la bañera, tenía sangre y suciedad en toda la ropa.
Al bajar al primer piso, se encontró a Isa recostada en la alfombra junto a Theo, ambos frente al hogar. Se habían dormido juntos.
Sonrió y cargándolos los llevó a la habitación, los tapó y se acostó con ellos. Sabía que Theo no se quería alejar de Isabel, menos ahora que estaba sin su mamá, y él no pretendía separarlos.
Con mucha tranquilidad y paz, se durmió con una sonrisa en el rostro, tendría dulces sueños.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Chicosssss, ya estamos cerca del finaaaal🥳🥳🥳
Sólo quedan 40 capítulos 😃✨
JAJAJAJAJAJ si ya sé.
Los amo❤️🔥🥰