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Casado Con Un Dragón

Casado Con Un Dragón

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Mundo de fantasía / Yaoi
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Azul zafiro

Bellamy despierta sin recuerdos. Descubre que está casado con Ignis, un duque dragón al que teme y detesta o eso pensaba. Su matrimonio fue un arreglo político, y él tiene un huevo de dragón escondido en el sótano que necesita las feromonas de ambos padres para nacer.

Ignis es brusco y posesivo, pero por la noche lo cuida en secreto. Bellamy descubre que antes de perder la memoria hizo cosas terribles por su hijo —incluso intentó matar a Martin, el hombre que Ignis prefiere según él.

Obligado por el bien de su bebé, se acerca a Ignis y consigue lo necesario para el huevo.

Al pasar los días, Bellamy ve a Ignis como un extraño y le teme, Ignis se da cuenta de que lo perdió por culpa de su propia brutalidad. Al en contrar el huevo Ignis no se enoja solo se preocupa.
Y el huevo espera… creciendo, esperando nacer.

¿Crees que Ignis logre recuperar el amor de Bellamy?

¿Podrá Bellamy hacer que su bebé nazca sin que su padre lo descubra?

NovelToon tiene autorización de Azul zafiro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18.

El golpe fue lo bastante fuerte como para derribar a Martin al suelo. Él se llevó la mano al rostro, y las lágrimas que le asomaron no eran de arrepentimiento.

—¿Me preguntas por qué? —dijo Martin desde el suelo, con una sonrisa extraña—. Lo sabes perfectamente, Ignis… Te amo. Y solo yo puedo darle a tu hijo lo que necesita. Solo yo puedo ser su verdadera madre.

Al escucharlo, Bellamy lo comprendió todo de golpe. Todo ese rechazo, esa repulsión que le provocaba Martin desde el primer día… no eran simples celos. Era una alerta. Su instinto le había estado advirtiendo todo este tiempo.

—Ignis, sácalo de aquí. No quiero volver a verlo nunca más —dijo Bellamy con la voz ronca por la ira—. Si lo vuelvo a ver, lo mataré. No es una amenaza. Es lo que haré de verdad si se le ocurre acercarse otra vez.

Bellamy no lo sabía aún, pero en ese momento, poco a poco, estaba actuando exactamente como Martin quería que hiciera.

Ignis apretó los puños con tanta fuerza que sus garras de dragón salieron involuntariamente, hiriéndose las palmas. La sangre comenzó a brotar entre sus dedos. Miró a Martin en el suelo: no había en él ni una pizca de arrepentimiento. En su lugar, seguía manteniendo esa falsa y dulce sonrisa que siempre usaba para engañarlo.

—Ignis… sabes que tu hijo me necesita. ¿De verdad vas a echarme? —Martin hablaba con la seguridad de quien cree haber ganado. Al fin y al cabo, no había nadie más que poseyera su poder.

Y era cierto: el niño lo necesitaba. Pero después de lo que acababa de ver, a Ignis no le quedó la menor duda.

—Por ser parte de la familia Sterling, no tomaré represalias contra ti —dijo con voz gélida y definitiva—. Pero desde este instante, queda totalmente prohibida la entrada de Martin al Ducado. Nunca más pondrá un pie aquí.

Martin se puso de pie lentamente, sin prisa, y esa sonrisa dulce y falsa no se le borró ni un instante. Al contrario, se ensanchó, como si la orden de Ignis fuera justo lo que esperaba escuchar.

—Muy bien —dijo con voz suave, cargada de veneno—. Me iré. Pero recuerda, Ignis. Tu hijo me necesita. Y cuando su brillo se apague y no encuentren forma de devolverle la fuerza… vendrás a buscarme. Y entonces, aceptarás mis condiciones.

Miró a Bellamy un segundo, con una mirada que prometía venganza, y salió de la habitación sin mirar atrás.

La puerta se cerró y el silencio volvió, pero ya no era tranquilo: era pesado, denso, lleno de todo lo que acababa de pasar.

Bellamy seguía abrazando el huevo contra su pecho, temblando. El brillo dorado regresaba poco a poco, pero él sentía que las piernas no le sostenían. Ignis se acercó para sostenerlo; sus manos aún sangraban, pero no se quejaba.

—Lo siento —susurró Ignis, con la voz rota—. Debí verlo antes. Debí darme cuenta de lo que era capaz. Perdóname, Bellamy.

—No es tu culpa —respondió él, con los ojos llenos de lágrimas—. Él… él se escondió tan bien… te hizo creer que era alguien que no era.

Se sentaron juntos en el borde de la cama. Bellamy miraba el huevo con temor, por miedo a que se oscureciera de nuevo.

—¿De verdad lo necesita? —preguntó en voz baja—. ¿Necesita a Martin para nacer?

Ignis apretó los dientes. No quería mentirle, pero tampoco quería asustarlo más.

—Es verdad que su energía era fuerte —admitió—. Pero no es la única. Nosotros también podemos dársela; somos sus padres. Nuestro amor, nuestro calor… también cuenta. No dejaremos que nada le falte. Lo cuidaremos los dos.

Bellamy lo miró y vio en sus ojos la promesa más sincera. Asintió despacio.

—No dejaremos que nada le pase —repitió, apretando el huevo contra su pecho—. No importa lo que cueste.

Bellamy se quedó dormido tras un largo rato. El huevo había recuperado su color dorado y brillaba con una intensidad mayor a la habitual, pero cuanto más fuerte era su brillo, más pálido se volvía Bellamy. Al verlo, Ignis sintió que el corazón se le encogía de preocupación. Al tocarle la frente, notó que estaba helado y su respiración era lenta y pesada, como si cada inhalación le costara un esfuerzo inmenso.

Tomó el huevo entre sus manos, dejando que su propia energía y su esencia lo envolvieran, y caminó hasta la cuna sin hacer el menor ruido.

—Aliméntate de mí… no de él —susurró con voz quebrada y apagada—. ¿Me entiendes? Por favor…

Tras una hora entera cediendo su fuerza al huevo, Ignis lo depositó con cuidado en la cuna. Miró hacia la cama, donde Bellamy seguía profundamente dormido, y luego hacia la cuna donde acababa de dejar a su hijo.

Ambos son lo más importante para mí… pero si tengo que elegir, elijo a Bellamy, pensó con absoluta claridad, sintiendo que esa decisión le partía el alma en dos.

A la mañana siguiente…

Bellamy se despertó sintiéndose débil. Tuvo que apoyarse en la pared para no caer. Ignis entró justo en ese momento y lo vio pálido, con ojeras marcadas y sudor frío en la frente.

—Bellamy —corrió hacia él sosteniéndolo—. ¿Qué te pasa?

—No sé… —murmuró él—. Me siento sin fuerzas… como si me hubieran quitado todo el aire.

Miró hacia la cuna y el corazón se le detuvo. El huevo brillaba, sí… pero cada vez que lo tocaba, él se sentía peor. Entonces lo entendió: el bebé no necesitaba a Martin. Necesitaba energía. Y sin Martin, estaba tomando la suya.

—Se está alimentando de mí… —susurró Bellamy, sin rastro de miedo—. Cada vez que lo abrazo, me quita un poco más de energía.

Puso la palma de la mano sobre el cascarón.

—Toma todo lo que quieras, mi amor. Mamá te dará todo.

Ignis palideció. Se acercó al huevo y lo sintió: una energía voraz, que crecía sin detenerse. No era maldición… era naturaleza. El bebé estaba hambriento, y sin la fuente externa que Martin le daba, estaba tomando todo de Bellamy.

—No… —murmuró Ignis—. No te dejaré. Buscaré otra forma. Cualquier cosa.

Bellamy lo miró, con la respiración entrecortada, pero con una determinación que lo dejó sin palabras.

—No —dijo él—. No iremos con él. No le daré a Martin lo que quiere. Si mi vida es el precio… entonces lo pagaré. Pero mi hijo será mío. Será nuestro.

Ignis lo abrazó con fuerza, con lágrimas en los ojos, sabiendo que la batalla apenas comenzaba.

—No quiero perderte —le dijo al fin, con verdadero temor—. Bellamy, no sabes lo peligroso que es esto para ti. No puedes hacerlo.

—No es peligroso —respondió Bellamy con una determinación inquebrantable—. Mi bebé solo tiene hambre. Puedo darle toda la energía que necesita.

1
Itziar
más por favor necesito saber qué pasó
Itziar
no sé qué pasó, pero siento que el esposo de Bellamy se deja manipular siempre por el estúpido de Martín
kook
Vaya... Que directo
Dalia Lara
ya se descubrió el mismo jjj
Itziar
por favor que el bebé reconozca a su mamá 😭😭
Brisa Romero
/Sneer/
Itziar
más por favor 🙏🙏😌
Oly-chan
Me gusta ❤️
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