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¡Suya!

¡Suya!

Status: En proceso
Genre:Venganza / Reencarnación / Traiciones y engaños
Popularitas:6.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Daemin

Ella murió a manos de su propia hermana. Pero el destino le dio una segunda oportunidad: despertó en el cuerpo de una mujer inteligente, carismática y casada con el hombre más poderoso y deseado. El mismo hombre por el que siempre había sentido admiración.

Todo parece un sueño hecho realidad. Hasta que descubre que el "amor del pasado" de su esposo no es otra que su asesina.

Ahora, atrapada en un matrimonio que cree una farsa, solo quiere una cosa: el divorcio y la libertad para vengarse. Pero su esposo, frío e implacable con el mundo, se convierte en un muro de fuego cuando ella pronuncia la palabra "Divorcio".

Él no piensa soltarla. Ella no piensa quedarse.

Y entre la venganza, los secretos y un deseo que ninguno de los dos puede controlar, comienza una guerra de poder donde el amor se disfraza de odio... y la verdad podría ser el arma más peligrosa de todas.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18: La Decisión y una estrategia

La oficina de Alessandra era un espacio de silencio y concentración. El sol de la mañana se filtraba a través de los ventanales, iluminando el escritorio de madera oscura donde ella estaba sentada. Llevaba más de una hora allí, desde que había llegado a la empresa, y no había salido ni un momento.

Sobre el escritorio, una pila de documentos esperaban su firma. Contratos, informes, solicitudes. Todo lo que su empresa necesitaba para seguir funcionando mientras ella se había estado recuperando.

Alessandra firmaba con rapidez, sin leer demasiado. Su mente estaba en otro lugar. En la noche anterior. En las fotos. En el silencio de Dante.

Leo entró con una tableta en la mano y una expresión de preocupación.

—Jefa, ¿está bien? Lleva aquí desde temprano y no ha salido ni para tomar café.

—Estoy bien —respondió Alessandra, sin levantar la vista—. Tengo mucho trabajo atrasado.

—Aquí tiene los informes de la semana —dijo, dejando la tableta sobre el escritorio—. Y el reporte de los contratos pendientes.

—Gracias —respondió ella, tomando los papeles.

Hubo un silencio. Leo se quedó allí, esperando, como si supiera que algo más iba a venir.

Alessandra levantó la vista y lo miró fijamente.

—Leo —dijo, con una voz que no dejaba espacio para dudas—. Quiero que me consigas unos papeles de divorcio.

Leo frunció el ceño, confundido.

—¿Papeles de divorcio? ¿Para qué, jefa?

Alessandra dejó el bolígrafo sobre el escritorio. Se recostó en su silla y lo miró directamente a los ojos.

—Quiero divorciarme —dijo, con una calma que resultaba casi perturbadora.

Leo parpadeó. Estaba bebiendo un sorbo de agua cuando las palabras cayeron como una bomba. Por poco escupe todo el líquido, tosiendo y llevándose la mano al pecho.

—¿Cómo? —logró decir, con la voz entrecortada—. ¿Divorciarse? ¿Del Señor Moretti?

—Sí —respondió Alessandra, y su voz era tan firme que no dejaba espacio para dudas—. Quiero divorciarme de Dante Moretti.

Leo dejó el vaso de agua sobre la mesa, sin saber si beber más o simplemente dejarlo allí. Se acercó a la silla frente al escritorio y se sentó, con el rostro todavía pálido por la sorpresa.

—¿Se puede saber por qué, jefa? —preguntó, con la voz más seria que Alessandra le había escuchado nunca.

Alessandra lo miró fijamente. Su sonrisa era amarga, irónica, pero sus ojos no ocultaban el dolor.

—Porque acabo de descubrir que mi esposo sigue enamorado de su primer amor —dijo, con una calma que dolía más que cualquier grito—. Y Yo solo fui su reemplazo.

Leo la miró largo rato. Procesó las palabras. Las dejó reposar en su mente. Y entonces, algo en él explotó.

—¿Qué? —dijo, y su voz era un susurro que apenas podía contener la furia—. ¿Él la usó como reemplazo?

—Así como escuchaste—respondió Alessandra, con esa sonrisa que no llegaba a sus ojos—. Y yo, estúpida, no me di cuenta hasta anoche.

—¡Ese imbécil! —Leo se levantó de la silla de golpe, sus manos apretadas en puños a los costados—. ¡Ese maldito imbécil! ¿Cómo se atreve a hacerle algo así? ¿Cómo se atreve a usarla como un consuelo cuando usted es tan... tan...!

—Tranquilo, Leo —dijo Alessandra, con una calma que contrastaba con la furia de su asistente.

—¡No puedo estar tranquilo, jefa! —exclamó Leo, caminando de un lado a otro de la oficina—. Este hombre, este... este idiota, la ha utilizado como trapo Viejo. Y usted, que es la mejor jefa que alguien podría tener, que es una mujer increíble, que se merece todo lo bueno del mundo...

Alessandra no pudo evitar soltar una risita. Era una risa irónica, amarga, pero genuina.

—¿Trapo viejo? —repitió, alzando una ceja.

—¡Sí, trapo viejo! —insistió Leo, deteniéndose frente al escritorio—. Porque eso es lo que hace un imbécil como él. Usa a las personas y luego las desecha. Pero usted no es un trapo viejo, jefa. Usted es una mujer poderosa, inteligente, hermosa... y él es un estúpido por no darse cuenta.

Alessandra lo miró en silencio. Por un momento, las palabras de Leo hicieron que algo en su pecho se aliviara. Solo un poco. Pero era suficiente.

—Gracias, Leo —dijo, con una voz más suave—. Solo necesito que me ayudes a salir de este matrimonio.

Leo se detuvo. Respiró hondo, tratando de calmarse.

—Está bien —dijo, con la voz más controlada—. Voy a conseguirle esos papeles. Voy a buscar al mejor abogado de la ciudad. Y vamos a hacer que este divorcio sea rápido, limpio y sin problemas.

—Eso es lo que quiero —dijo Alessandra, retomando su bolígrafo.

Leo se giró para salir, pero antes de llegar a la puerta, se detuvo.

—¿Puedo decirle una cosa más, jefa?

—Dime.

—Dante Moretti es un imbécil. Y usted se merece algo mucho mejor.

Alessandra sonrió. Esta vez, fue una sonrisa genuina.

—Gracias, Leo.

Leo asintió y salió de la oficina.

Alessandra se quedó sola, con los papeles en la mano y la mirada perdida en algún punto lejano.

—No voy a ser el reemplazo de nadie —susurró, con voz baja pero firme—. Nunca más.

Y entonces, con una sonrisa irónica, volvió a firmar los documentos.

...----------------...

El edificio era imponente. Una torre de cristal y acero que se alzaba en el corazón financiero de la ciudad, reflejando el sol de la mañana como un espejo gigante. Dante Moretti bajó de su auto con la elegancia de quien ha estado en mil reuniones similares y conoce el terreno de memoria. Acomodó el saco de su traje oscuro, ajustó los puños de la camisa, y caminó hacia la entrada con paso firme.

Nicolás lo seguía de cerca, con su tableta en la mano y la agenda del día lista por si su jefe necesitaba algo.

—Señor Moretti, bienvenido —dijo una recepcionista con una sonrisa profesional—. Lo están esperando en la sala de juntas del piso veinte.

—Gracias —respondió Dante, sin detenerse.

El ascensor lo llevó hasta el piso indicado en silencio. Cuando las puertas se abrieron, un asistente lo guió por un pasillo alfombrado hasta una sala de juntas amplia, con una mesa ovalada de madera oscura y sillas de cuero. En el centro, una pantalla gigante mostraba gráficos y proyecciones financieras.

Ya había varios hombres allí. Ejecutivos de diferentes empresas, todos con trajes impecables, todos con la misma expresión de depredadores en busca de una presa.

Y allí, en el otro extremo de la mesa, estaba Alexander Santander.

Dante lo miró sin expresión. Alexander le devolvió la mirada con una sonrisa apenas perceptible. La rivalidad entre ellos era un secreto a voces, pero en un entorno de negocios, ambos sabían mantener las formas.

—Moretti —dijo Alexander, con un tono que pretendía ser cordial.

—Santander —respondió Dante, con la misma frialdad.

Ambos se sentaron en lados opuestos de la mesa, como dos leones midiéndose antes de la pelea. Los demás ejecutivos ocuparon sus lugares, y el murmullo de las conversaciones se fue apagando hasta que solo quedó el silencio expectante.

Uno de los organizadores de la reunión se levantó y tomó la palabra. Era un hombre de unos cincuenta años, con el cabello gris y una presencia que imponía respeto. Se ajustó las gafas y comenzó a hablar con la seguridad de quien sabe que tiene la atención de todos.

—Señores, gracias por asistir. Como saben, hoy estamos aquí para discutir la propuesta de colaboración con una de las empresas más importantes del sector. Un contrato que podría expandir significativamente las operaciones de quien logre firmarlo.

Dante escuchaba con atención, evaluando cada palabra. Su mente estaba completamente enfocada en el negocio. Este contrato era importante, y no iba a permitir que Alexander se lo llevara.

—La empresa en cuestión —continuó el presentador— es "Seguridad Elite". Una compañía que ha crecido exponencialmente en los últimos años y que ahora busca expandirse a nuevos mercados. Su CEO ha decidido abrir una ronda de alianzas estratégicas, y el contrato que ofrecen es uno de los más jugosos del sector.

Los ejecutivos asintieron. Todos sabían de qué se trataba. "Seguridad Elite" era un nombre que resonaba en los círculos de negocios como un misterio. No era solo una empresa de seguridad. Abarcaba múltiples ramas: consultoría estratégica, protección de datos, inteligencia corporativa, y una red de contactos que abarcaba gobiernos y empresas privadas. Cualquier hombre de negocios quería firmar con ellos.

Pero había un detalle.

—Sin embargo —dijo el presentador, con un tono más serio—, como saben, el CEO de "Seguridad Elite" es una figura anónima. Nadie conoce su identidad. Solo se presenta en público el subjefe de la empresa, quien actúa como su representante. El subjefe es un hombre llamado Leo Castillo, pero él nunca revela quién está detrás de la compañía.

Dante arqueó una ceja. Una CEO fantasma. Eso era interesante. Y también un riesgo. Pero los números no mentían. Las empresas que habían trabajado con "Seguridad Elite" habían crecido significativamente. Era un socio que valía la pena tener.

—¿Y cómo sabemos que la oferta es legítima? —preguntó uno de los ejecutivos—. ¿Cómo sabemos que no es una estafa?

—Porque hemos verificado cada uno de los documentos —respondió el presentador—. La empresa existe, tiene activos millonarios, y su reputación en el sector es impecable. Su identidad es un misterio, pero su historial está a la vista de todos. Han trabajado con gobiernos, con empresas internacionales, y con figuras de alto perfil. Nunca han fallado.

—¿Y por qué el anonimato? —preguntó otro.

—No lo sabemos. Pero parece ser una decisión estratégica. Algunos dicen que es una mujer que prefiere mantenerse en las sombras. Otros, que es una familia con intereses ocultos. Lo único que importa es que el contrato es real, y que quien lo firme tendrá acceso a una de las redes de seguridad y consultoría más poderosas del país.

Alexander se inclinó ligeramente hacia adelante, con una expresión de interés genuino.

—¿Y cuáles son los requisitos para ser considerado? —preguntó, con un tono profesional.

El presentador asintió, agradeciendo la pregunta.

—La CEO de "Seguridad Elite" espera que el socio elegido tenga una infraestructura sólida, personal capacitado, y una trayectoria impecable en el manejo de proyectos de gran escala. También se evaluarán la estabilidad financiera y la capacidad de adaptación a nuevas tecnologías. No es un contrato que se firme a la ligera.

Dante asintió. Le gustaba ese enfoque. Era un desafío.

—¿Cuándo se tomará la decisión final? —preguntó, con su voz grave.

—En los próximos días, cada uno de ustedes recibirá una visita de nuestro equipo para evaluar sus instalaciones y su capacidad operativa —respondió el presentador—. Luego, la CEO tomará la decisión final y notificará al ganador.

Los ejecutivos asintieron, tomando notas en sus tablets y cuadernos. El ambiente era de concentración, de competencia silenciosa. Cada uno evaluaba sus posibilidades, sus fortalezas, sus debilidades.

Alexander se recostó en su silla, con una sonrisa de seguridad.

—Parece un proceso justo —dijo—. Estoy seguro de que mi empresa cumple con todos los requisitos.

Dante no respondió. Solo lo miró con una expresión neutra.

—Bueno, señores —dijo el presentador, cerrando su carpeta—. Eso es todo por ahora. En los próximos días recibirán la información de contacto para coordinar las visitas de evaluación. Les agradezco su tiempo y su interés.

Los ejecutivos comenzaron a levantarse, intercambiando saludos y tarjetas de presentación. Dante también se levantó, ajustándose el saco.

Alexander se acercó a él con una sonrisa.

—Buena suerte, Moretti —dijo, con un tono que no ocultaba su confianza—. Vas a necesitarla.

Dante lo miró sin inmutarse.

—La suerte no tiene nada que ver con esto, Alexander. Solo capacidad.

Y sin decir más, se giró y salió de la sala.

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Kim Nava
que guapo el Milo 🤭🤭
por que dejó así de rápido dieran con ella la descubrirán que ella es la dueña de esa agencia
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
espectacular. 😎😎🙌🏻🙌🏻
Lala
espero actualices más seguido y con más capítulos si puedes
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Sería bueno saber qué clase de persona fue Alexandra. 🤔🇨🇴
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
🤔🤔 porque tanto desprecio hacia Ana.!!??
será que ése viejo sabe que Fernanda mato a Ana y por eso no quiso investigaciónes.!!?? 😱
ary
yo pienso que Ana no era hija del papa o de la mamá
😍❤️кαяєи🍀🇻🇪
pobre inocente jajaja no sabes lo que se té viene cuando una mujer está molesta
karencitha
porque el tal Inacio odiaba y despreciaba a Ana si ella era su hija que clase de padre trata así a su propia hija
Kim Nava
osea que Alessandra es la hija que tuvo su padre fuera del matrimonio 😳😳😳hay por Dios eran medias hermanas 🤔
Jose Salazar
más capítulos
Kim Nava
exacto y mucho menos te hubieras dejado abrazar por la zorra esa no hiciste nada para apartarla
ary
me hubiera gustado ver más como pareja siendo ella x que si dice que si la quiere. entonces ama ala antigua
Kim Nava: si que la reconquista pero que lo haga sufrir mucho tiempo por imbécil 😡
total 2 replies
Myriam Hernandez
Excelente
MILAGROS Becerra
maratón 🙏
Kim Nava
y solo por quedarse cayado ante esa zorra
Alessandra mal interpretó todo o no puede que el todavía sienta algo por la zorra esa
ary
si si maraton
ary
bueno ki vienen los malos entendidos
Eli
regalen maratón plis
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
Tiene el cuerpo y los recursos de Alexandra, pero le faltan los recuerdos y así la situación se complica. 🤔🇨🇴
GALATEA CORAZÓN ❤️🫰🇨🇴❤️🫰
👏👏👏👏👏👏👏🇨🇴
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