En un mundo de poder y violencia, Luca vive sin sentir… hasta que Elena irrumpe en su vida. Entre traiciones y enemigos, el amor se vuelve su mayor debilidad… y su única salvación.
NovelToon tiene autorización de Adri pacheco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capitulo 18
🖤 Bajo la Piel del Hielo (Versión Oscura)
Capítulo 18 — Lo que no admite
El silencio en la oficina era pesado.
Demasiado.
Luca estaba de pie junto a la ventana.
Mirando la nada.
Pero no viendo nada.
—¿Hasta cuándo? —preguntó Dante.
La voz rompió el silencio.
Pero Luca no respondió.
Dante dio un paso adelante.
—Esto ya no tiene sentido.
Silencio.
—La tenés.
Pausa.
—La quebraste.
Otra pausa.
—¿Qué estás esperando?
Luca siguió en silencio.
Inmóvil.
—Matala.
Directo.
Frío.
Sin rodeos.
Eso…
Hizo que Luca girara apenas la cabeza.
—No me digas lo que tengo que hacer.
Su voz fue baja.
Peligrosa.
Dante no retrocedió.
—Entonces decime vos.
Silencio.
—¿Por qué sigue viva?
Esa pregunta…
No tuvo respuesta inmediata.
Y eso ya era una respuesta.
Dante lo miró fijo.
—¿Te gusta?
Silencio.
Pesado.
Luca se giró completamente.
—Cuidado.
—¿Con qué?
—Con lo que insinuás.
Dante no apartó la mirada.
—No estoy insinuando.
Pausa.
—Estoy viendo.
Silencio.
—Cualquiera en tu lugar ya la habría matado.
—No soy cualquiera.
—No.
Dante asintió levemente.
—Por eso pregunto.
Silencio.
Largo.
—Tenías un objetivo —continuó Dante—.
Pausa.
—Hacerla sufrir.
—Lo estoy haciendo.
—Sí.
Otra pausa.
—Pero no terminás.
Eso…
Quedó flotando.
Luca apretó la mandíbula.
—Va a morir.
—¿Cuándo?
Silencio.
Luca no respondió.
No podía.
Dante entrecerró los ojos.
—No tenés respuesta.
Y eso…
Fue verdad.
Por un segundo…
Demasiado corto.
Pero suficiente.
Algo pasó por la mente de Luca.
La imagen.
Rápida.
Clara.
Inesperada.
Elena.
En silencio.
De pie.
Mirándolo sin miedo.
Y otra más…
El agua cayendo.
Su cuerpo temblando.
Vulnerable.
Pero firme.
Luca apartó la mirada.
Como si eso lo molestara.
—No significa nada.
Su voz fue más dura.
Más fría.
Dante lo observó.
—Claro.
Pero no sonó convencido.
—Es parte del proceso —continuó Luca—.
—¿Qué proceso?
—Que sufra.
—Ya lo hace.
Silencio.
—Entonces terminá.
Luca lo miró.
Fijo.
—No.
Esa respuesta…
Fue distinta.
No fue estratégica.
No fue calculada.
Fue otra cosa.
Dante lo notó.
—No podés.
Silencio.
—No querés.
Luca avanzó un paso.
—No te equivoques.
—Entonces probalo. mátala
Silencio.
Pesado.
Dante sostuvo su mirada.
—Porque ahora mismo…
Pausa.
—No parecés un hombre que busca venganza.
Eso…
Fue directo.
—Parecés un hombre que no sabe qué hacer con ella.
El aire se tensó.
Luca no respondió.
Pero su mirada…
Se endureció.
—vete , déjame solo no estoy de humor para tus pelotudeces cuando tengas algo importante ven —ordenó.
Frío.
Cortante.
Dante no discutió.
Pero antes de irse…
—Esto no va a terminar bien.
Pausa.
—Para ninguno de los dos.
La puerta se cerró.
Luca quedó solo.
El silencio volvió.
Se apoyó en el escritorio.
Pasándose una mano por el rostro.
Molesto.
Irritado.
No con Dante.
Con él mismo.
—No significa nada… —murmuró.
Pero no sonó convincente.
Cerró los ojos un segundo.
Y ahí…
Otra vez.
Esa imagen.
Esa mirada.
Esa resistencia.
Apretó los dientes.
—Va a morir.
Lo dijo en voz baja.
Como si necesitara convencerse.
—Pero antes…
Pausa.
—Va a sufrir.
Silencio.
Y aunque lo repitiera…
Algo ya no encajaba igual.