Por el error de un angel, morí. reencarne y soy la mejor amiga de la protagonista.
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Capitulo 18: Devuélveme, ya se que hacer.
Mary abrió los ojos con una sensación extraña en el cuerpo, no era dolor ni cansancio, era más bien una incomodidad silenciosa, como si algo no encajara del todo, lo primero que notó fue el silencio, no el de una habitación cerrada, sino uno más amplio.
Miró a su alrededor y lo entendió sin que nadie tuviera que explicarlo, no estaba en el palacio, no estaba en el pueblo, no estaba cerca de Yuyu ni de Terence, estaba otra vez en ese lugar que no olvidaba, ese espacio claro, amplio, donde no había peso en el aire y donde cada paso se sentía distinto, como si el suelo no fuera exactamente sólido.
—Otra vez aquí… —murmuró, más para sí misma que para alguien más.
No hubo respuesta inmediata, pero no estaba sola.
—Sí, otra vez aquí.
La voz llegó desde atrás, tranquila, firme, sin urgencia.
Mary giró el rostro de inmediato, y ahí estaba, el ángel mayor, su presencia no era invasiva, pero tampoco pasaba desapercibida, su postura recta, su mirada fija en ella, como si hubiera estado esperándola.
Mary no sonrió, no mostró sorpresa exagerada, solo frunció ligeramente el ceño.
—No morí por causalidad—dijo, directa.
—No —respondió el ángel—. Yo te traje.
Mary cruzó los brazos, sin moverse de su sitio.
—¿Por qué?
El ángel no respondió enseguida, dio un paso lento hacia ella, observándola con atención, como si evaluara cuánto podía decir y cómo debía hacerlo.
—Porque estabas a punto de tomar una decisión sin tener toda la información.
Mary soltó una exhalación corta.
—¿Más información? —replicó—. Creo que ya tengo suficiente.
—No la correcta.
Esa respuesta hizo que Mary lo mirara con más atención, ya no con molestia, sino con cuidado.
—Explícate.
El ángel mantuvo la calma.
—Hay un error en tu historia.
Mary frunció más el ceño.
—¿Mi historia?
—Sí —continuó—. No deberías haber terminado en ese mundo, no en esa versión de los hechos.
Mary se quedó en silencio un segundo.
—Misha. ¿Qué hizo exactamente?
—Te envió a una historia equivocada.
Mary se levantó y dio un paso hacia él, sin darse cuenta.
—¿Equivocada?
—En ese mundo, en esa historia en la que estás ahora… Terence no es quien crees.
El nombre cambió todo. Mary apretó la mandíbula.
—Dime entonces quien es Terence.
El ángel sostuvo su mirada.
—Terence es el villano.
El silencio fue inmediato. Mary no reaccionó con sorpresa exagerada, pero su expresión cambió significativamente.
—Eso no tiene sentido.
—Lo tiene —respondió el ángel sin alterar su tono—. Solo que no lo has visto aún.
Mary negó levemente.
—No, lo he visto… he hablado con él, he estado con él, es alguien que...
—Que te parece confiable —interrumpió el ángel con calma—. Eso también forma parte del problema.
Mary no habló, pero su mirada se volvió más dura.
—Él quiere la guerra —continuó el ángel—. No intenta evitarla.
—Eso... Terence me dijo que no quería guerra para ningún bando.
La respuesta salió inmediata, más rápida de lo que Mary había planeado.
El ángel no reaccionó ante el rechazo.
—Manipula a Isabella. A su propia hermana.
Mary entrecerró los ojos. Luego dio un paso atrás, como si necesitara espacio para pensar.
—No… eso no encaja —dijo—. Ella explicó todo, su plan, su reino, la invasión…
Sabía que Mary decía la verdad por el pan. Pero Terence jamás comió el pan de la verdad. El angel continúo.
—Y todo eso es real —respondió el ángel—. Lo que no es real es la intención de Terence.
Mary levantó la mirada de golpe.
—No lo entiendo.
El ángel no cambió de expresión.
—Él usa su magia para influir en ella, no para ayudarla, sino para dirigir sus decisiones, para hacerle creer que está salvando su reino cuando en realidad está facilitando el conflicto.
Mary apretó los puños. El ángel la observó en silencio un instante antes de continuar.
—¿Y tú?
Mary lo miró, confundida.
—¿Yo qué?
—¿También estás segura de que lo que sientes es completamente tuyo?
La pregunta cayó directa.
Mary se quedó en silencio.
—Él tiene una influencia más sutil —añadió el ángel—. No controla, pero genera confianza donde debería haber duda. Él hace que lo quieras. Pero eres más fuerte, por eso no funciona como él quiere.
Mary negó, pero más lento.
—Lo sabía... Pero no estaba segura. Aún confiaba en él.
—¿No te pareció extraño?
Mary no respondió.
—Que te importe tanto en tan poco tiempo, que quieras creerle incluso cuando sabes que hay cosas que no encajan.
Mary cerró los ojos un segundo, recordando.
—Lo sé... Todo lo que sentí por él era mentira. Todo lo que viví allá también lo es.
—No todo es mentira —respondió el ángel—. Esa es la parte más difícil de entender.
Mary lo miró, esperando. Él continúa.
—La guerra existe, el peligro es real, Isabella quiere proteger su reino… pero Terence quiere algo más.
—¿Qué?
El ángel no dudó.
—El control del conflicto. Gobernar detrás de su hermana. De un reino pequeño no, de uno grande.
Mary frunció el ceño.
—Eso no tiene sentido.
—Lo tiene si entiendes que una guerra también es una oportunidad para gobernar.
Mary se quedó en silencio, procesando.
—Entonces… —dijo lentamente—. ¿Ella cree que lo está evitando… pero en realidad lo está facilitando?
—Sí.
La respuesta fue directa.
Mary dio un paso atrás otra vez, su mente reorganizando todo.
Mary pasó una mano por su cabello, claramente incómoda.
—Y yo…
El ángel la miró con atención.
—Tú estás en medio.
Mary levantó la mirada.
—Entonces dime algo claro —dijo—. ¿Qué se supone que haga?
El ángel no suavizó la respuesta.
—Detenerlo.
Mary lo sostuvo con la mirada.
—¿Cómo?
—Interrumpiendo su influencia sobre Isabella.
—¿Y eso cómo se hace?
—Alejándola de él, o enfrentándolo directamente.
Mary soltó una pequeña risa sin humor.
—Eso suena sencillo cuando lo dices.
—Si lo es si tienes apoyo correcto.
—Claro que no lo es —respondió ella—. Ella confía en él, yo… —se detuvo un segundo—. Yo también confiaba.
El ángel no dijo nada.
Mary bajó la mirada un instante, luego volvió a alzarla, más firme.
—Si lo que dices es verdad…
—Lo es.
—Entonces todo lo que está pasando… —murmuró— no es lo que parece.
—Exacto.
Mary se quedó en silencio unos segundos más, respirando más lento ahora, pero con una claridad distinta en la mirada.
—Voy a volver.
El ángel asintió.
—Eso es lo que tienes que hacer.
Mary dio un paso hacia él.
—¿Dónde está Misha?
—Lo rebajaron a un puesto menos importante. ¿Por qué lo preguntas?
—Queria agradecerle a mi manera por darme una vida tan complicada. No importa, ya me cobraré por ello. Quiero volver.
El ángel inclinó apenas la cabeza.
—Confío en que sabrás ver la verdad. Te doy mi bendición para protegerte de cualquier engaño.
Mary no respondió, pero su expresión ya no era la misma de antes, había cambiado, no por completo, pero lo suficiente como para que sus decisiones no fueran iguales.
—Devuélveme. Ya se que hacer.
El ángel levantó una mano con calma.
—Lo haré.
Mary cerró los ojos por un segundo, preparándose.
El silencio volvió a envolver el espacio, y cuando Mary volvió a abrir los ojos, ya no estaba en los cielos.
Esta vivo, sin magia, no fue un castigo como se lo esperaba, o tal vez perder su magia para él si lo sea.
La vida de Mary dio un giro que no se esperaba, pero en el proceso encontró el verdadero amor, Adrien es un buen hombre 😍😍😍
Adam dio a entender qué quiere algo con Yuyu, más adelante cuando todo se estabilice y las heridas sanen. /Whimper/ Mary prometió ir a trabajar a la panadería, cambio pan por joyas, pobre panadero se quedo sin su empleada loquilla /Grievance/