NovelToon NovelToon
~El Error De Quedar Embarazada Del CEO~

~El Error De Quedar Embarazada Del CEO~

Status: En proceso
Genre:Romance / Embarazo no planeado / CEO
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yoryanis R.

Una noche.
Un error que no recuerdo.
Y ahora… estoy embarazada.
No sé quién es el padre.
Pero él sí sabe quién soy yo...


Espero te guste.📌💢

NovelToon tiene autorización de Yoryanis R. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

El despertador sonó a las 6:30.

Aylin lo apagó sin pensarlo… y volvió a cerrar los ojos.

Error.

Cuando despertó de nuevo, la luz ya entraba fuerte por la ventana.

—No…

Se incorporó rápido.

Demasiado rápido.

El mareo llegó de inmediato.

Se quedó quieta, respirando hondo.

—Ok… despacio…

Esta vez se levantó con cuidado.

Paso a paso.

Más consciente de su cuerpo que antes.

Se miró al espejo mientras se lavaba la cara.

—Hoy sí vas a comportarte bien —murmuró.

No estaba segura de si se lo decía a su cuerpo… o a su vida en general.

El ambiente en la oficina era el mismo de siempre.

Rutina.

Movimiento.

Normalidad.

Pero Aylin ya no se sentía dentro de esa normalidad.

Se sentó en su escritorio, encendió el computador y empezó a trabajar sin distraerse.

Hoy sí.

Hoy lo iba a lograr.

—Aylin.

Cerró los ojos un segundo.

No.

No tan rápido.

Levantó la mirada.

Kael.

—Necesito que revises esto.

Le dejó una carpeta sobre el escritorio.

Aylin asintió.

—Claro.

Esta vez no hubo silencios incómodos.

Ni tensión evidente.

Solo trabajo.

Y eso… era raro.

Kael no se movió de inmediato.

Se quedó ahí.

Observándola.

—¿Qué?

—Nada.

Pero no sonó a “nada”.

Aylin frunció ligeramente el ceño.

—Entonces…

Kael desvió la mirada apenas.

—Después de esto, vienes a mi oficina.

—¿Para qué?

—Para trabajar.

Directo.

Sin más.

Y se fue.

Aylin soltó el aire lentamente.

—Bien…

Abrió la carpeta.

Datos.

Cifras.

Informes.

Se concentró.

De verdad.

Y por primera vez en días… lo logró.

El tiempo pasó sin que se diera cuenta.

Sin mareos.

Sin náuseas.

Sin interrupciones.

—Eso… ya es algo.

Cuando terminó, se levantó y fue a la oficina de Kael.

Tocó.

—Pasa.

Entró.

Kael estaba frente al escritorio, revisando algo en la computadora.

—Listo.

Dejó la carpeta.

Él la tomó, revisando rápido.

Asintió.

—Bien.

Silencio breve.

Pero no incómodo.

—Siéntate.

Aylin dudó un segundo… pero lo hizo.

Kael cerró la carpeta y se recostó ligeramente en la silla.

—¿Cómo sigues?

La pregunta llegó directa.

Pero no invasiva.

Aylin lo miró.

—Mejor.

Verdad.

—¿Seguro?

—Sí.

Kael la observó unos segundos más.

Como midiendo la respuesta.

—Hoy no huiste de la oficina.

Aylin alzó una ceja.

—No siempre huyo.

—Ayer lo hiciste.

—Ayer me sentía mal.

—Y hoy no.

Aylin sostuvo su mirada.

—Hoy estoy mejor.

Silencio.

Kael asintió lentamente.

Pero no parecía completamente convencido.

—Bien.

Pausa.

—Entonces podemos avanzar.

Aylin frunció un poco el ceño.

—¿Avanzar en qué?

Kael apoyó los brazos sobre el escritorio.

—En el proyecto… y en otras cosas.

El tono cambió apenas.

Más bajo.

Aylin lo notó.

—No entiendo.

Kael la miró directo.

—No me gusta trabajar con información incompleta.

Ahí estaba.

Otra vez.

Pero diferente.

Más claro.

Aylin sintió la tensión subir un poco.

—Mi trabajo está completo.

—No hablo de tu trabajo.

Silencio.

Directo.

Sin rodeos.

Aylin desvió la mirada un segundo.

—Ya te dije que estoy bien.

—Y yo ya te dije que no lo creo.

La respuesta fue tranquila.

Pero firme.

Aylin apretó ligeramente las manos.

—No todo tiene que ver contigo.

Kael no reaccionó mal.

Ni se molestó.

Solo respondió:

—No dije que lo tenga.

Pausa.

—Pero lo que te pasa… afecta cómo trabajas conmigo.

Eso la hizo levantar la mirada otra vez.

—No estoy fallando.

—No.

Kael negó levemente.

—Pero estás cambiando.

Silencio.

Aylin no respondió.

Porque no podía negarlo.

—Y no me gusta no saber por qué.

Esa fue la parte más honesta.

Y también… la más peligrosa.

Aylin respiró hondo.

—No todo el mundo explica su vida.

—No todo el mundo reacciona como tú.

Directo.

Otra vez.

—¿Y cómo reacciono?

Kael la sostuvo con la mirada.

—Como si estuvieras lidiando con algo más grande de lo que quieres admitir.

El corazón de Aylin se aceleró.

—Estás exagerando.

—No.

Silencio.

—Estoy observando.

Eso la dejó sin respuesta por un segundo.

—No necesitas analizarme.

—No lo hago por gusto.

Pausa.

—Lo hago porque estás involucrada en algo que también me involucra a mí.

El aire cambió.

Otra vez.

Aylin lo miró fijamente.

—No sabes eso.

Kael no respondió de inmediato.

Y eso fue peor.

—Aún no —dijo finalmente.

Silencio.

Pesado.

Real.

Aylin sintió un pequeño nudo en el pecho.

—Estás sacando conclusiones.

—Estoy viendo patrones.

—No soy un caso.

—No.

Su voz bajó un poco.

—Eres un problema que aún no entiendo.

La frase fue directa.

Pero no hiriente.

Más bien… honesta.

Y eso la desarmó un poco.

—No soy un problema.

—Entonces deja de actuar como uno.

Silencio.

Pero esta vez…

no fue tenso.

Fue real.

Aylin bajó la mirada un segundo.

Luego volvió a levantarla.

—No te debo explicaciones.

Kael sostuvo su mirada.

—No.

Pausa.

—Pero eventualmente vas a tener que darlas.

El corazón de Aylin dio un golpe fuerte.

Porque sabía…

que tenía razón.

Pero no iba a ceder aún.

—Ese “eventualmente” no es hoy.

Kael la observó unos segundos más.

Y luego—

asintió.

—Bien.

Se levantó.

—Entonces seguimos trabajando.

Cambio de tono.

Cambio de ambiente.

Como si hubiera puesto un límite.

Y lo respetara.

Eso…

la sorprendió.

—Puedes irte —añadió.

Aylin se levantó.

Pero antes de salir—

—Aylin.

Se detuvo.

—Sí.

Kael la miró una última vez.

—No te estoy presionando.

Pausa.

—Pero tampoco voy a ignorarlo.

Silencio.

Aylin asintió apenas.

—Lo sé.

Y salió.

Esa tarde fue diferente.

Más tranquila.

Pero con algo en el aire.

Como si una línea invisible se hubiera marcado entre ellos.

Ni más cerca.

Ni más lejos.

Pero más… consciente.

Esa noche, en casa, Aylin estaba sentada en su cama, revisando su celular sin realmente ver nada.

Su mente seguía en la oficina.

En lo que Kael había dicho.

“Eventualmente vas a tener que dar explicaciones.”

Suspiró.

—Lo sé…

Su mano fue a su vientre.

Como siempre.

Pero esta vez…

se quedó ahí más tiempo.

—Casi siete semanas…

El tiempo avanzaba.

Y con él…

las decisiones.

Se recostó lentamente.

Mirando el techo.

—No puedo seguir ocultándolo mucho más…

Pero tampoco sabía…

cómo decirlo.

Ni cuándo.

Ni a quién primero.

Cerró los ojos.

Y esta vez…

no pensó en el problema.

Pensó en lo inevitable.

Y en que, le gustara o no…

Kael ya estaba más dentro de todo esto…

de lo que cualquiera de los dos había planeado.

1
Lunove
interesante muy bueno la verdad.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play