En un mundo donde humanos y demonios no pueden coexistir, el destino une a dos almas completamente opuestas. Lo que comienza como un encuentro inesperado podría cambiar el equilibrio de todo un reino.
NovelToon tiene autorización de kingofcurses_rb. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 16: Violencia ciega
El callejón quedó en silencio.
Pesado.
Irreal.
Uno de los hombres salió disparado.
¡BAM!
El impacto contra la pared fue brutal.
Su cuerpo cayó sin reaccionar.
—¡¿QUÉ—?!
Los demás apenas pudieron moverse.
Lysandor ya estaba frente a ellos.
Demasiado rápido.
Demasiado cerca.
Pero esta vez—
No usó la espada.
Levantó la mano.
Un brillo verdoso.
Magia.
Pero no para curar.
Para controlar.
¡FWOOM!
Una descarga precisa.
Directa.
Uno a uno—
Los hombres cayeron.
Inconscientes.
Sin poder defenderse.
Silencio.
Todo terminó.
Tan rápido…
como empezó.
—…
La espada cayó al suelo.
Clink.
Lysandor retrocedió.
Un paso.
Dos.
Y luego—
Se dejó caer.
Sentado.
En el suelo frío.
—…
Miró sus manos.
Temblaban.
Manchadas de sangre.
—…
Su respiración se aceleró.
Pesada.
Descontrolada.
—…ah…
—…ah…
El aire no entraba bien.
Su vista…
se nublaba.
El sonido…
se distorsionaba.
—…
—…
Un ataque de ansiedad.
Fuerte.
Violento.
—…no…
Susurró.
—…
Entonces—
Unas manos lo sujetaron.
Firmes.
Pero suaves.
—Tranquilo.
Lydia.
Frente a él.
Sosteniendo sus manos.
—No fue tu culpa.
Su voz era calmada.
Cálida.
—Solo me protegiste.
—…
—Estás a salvo.
Pausa.
—Yo estoy a salvo.
Sus ojos carmesí…
no mostraban miedo.
Solo preocupación.
—Respira.
Lentamente.
—…
Lysandor la miró.
Su vista aún borrosa.
Pero su voz…
la escuchaba.
—…ah…
Intentó respirar.
—…ah…
Poco a poco.
Más lento.
Más estable.
—…
Su cuerpo dejó de temblar.
No del todo.
Pero lo suficiente.
🚨 Interrupción
Pasos.
Rápidos.
—¡Lysandor!
Sarah.
Apareció corriendo.
Con Kari en brazos.
Preocupada.
—¡¿Qué pasó?!
Se detuvo al verlo.
En el suelo.
Con Lydia.
—…
Sus ojos se abrieron ligeramente.
Pero no dudó.
Se acercó de inmediato.
—Oye.
Se agachó frente a él.
—Mírame.
Su tono…
firme.
Pero preocupado.
—…
Lysandor levantó la mirada.
—…
—Estoy aquí.
Dijo Sarah.
—No pasa nada.
Kari también lo miraba.
—…papá…
Susurró.
—…
Lysandor cerró los ojos.
Respiró.
Más lento.
Más controlado.
—…
—Estoy bien…
Murmuró.
Pero su voz…
no era firme.
Sarah frunció el ceño.
—Claro que no estás bien.
Directa.
Pero no lo presionó.
Lydia soltó lentamente sus manos.
Pero no se alejó.
—…
Observando.
En silencio.
El callejón seguía ahí.
Con cuerpos en el suelo.
Con sangre en el aire.
Pero ahora—
había algo más.
Tres personas.
Unidas por un momento…
que ninguno olvidaría.
Capítulo 16: Violencia ciega (Parte 2)
El callejón seguía en silencio.
Pero no estaban solos.
🌑 En las sombras
Desde lo alto de un edificio cercano…
Dos figuras observaban.
Inmóviles.
Atentas.
Cristina.
Isabella.
—…
Cristina mantenía la mirada fija en el callejón.
Analizando cada detalle.
Cada movimiento.
—Mmm…
Su voz fue baja.
—Ya veo.
Pausa.
—Debemos tener más cuidado, hija.
A su lado—
Isabella sonrió.
Ligera.
Con ese brillo peligroso en los ojos.
—No te preocupes, madre.
Se recargó un poco.
Sin dejar de mirar.
—Ya lo entendí.
Pausa.
—Solo reacciona cuando ve algo como violencia contra inocentes.
Sus ojos se enfocaron en Lysandor.
—Ese es su detonador.
Sonrió más.
—Interesante…
Cristina no respondió.
Pero no lo negó.
Porque ahora…
lo habían confirmado.
⚔️ De vuelta al callejón
Lydia seguía frente a ellos.
Su mirada pasó de Lysandor…
A Sarah.
—…
—Él me defendió.
Dijo con calma.
Pero con sinceridad.
—Mató a uno de estos hombres…
Pausa.
—Y dejó inconscientes a los demás.
Silencio.
Sarah miró a los cuerpos.
Luego a Lysandor.
—…
Su expresión se endureció.
Pero no por miedo.
Sino por comprensión.
—…
—Ya veo…
Murmuró.
Kari se aferró un poco más.
—…papá…
—…
Lysandor bajó la mirada.
Aún afectado.
—…
—Yo…
Intentó hablar.
Pero no pudo terminar.
Sarah suspiró.
Y se levantó.
—No digas nada.
Directa.
—No ahora.
Pausa.
—Primero salgamos de aquí.
Lydia asintió lentamente.
—…
—Sí.
El ambiente seguía cargado.
Pero algo había cambiado.
Sarah ya no veía a Lydia como una extraña.
No del todo.
Y Lydia…
ya no era solo pasado.
Mientras tanto—
En las alturas.
Isabella sonrió de lado.
—Madre…
—Creo que ya encontré la forma perfecta de acercarme.
Cristina la miró de reojo.
—No te excedas.
Seria.
—Ese chico…
Pausa.
—No es alguien que debas provocar sin pensar.
Isabella soltó una pequeña risa.
—Lo sé.
Sus ojos brillaron.
—Por eso es divertido.
Abajo—
Tres caminos comenzaban a entrelazarse.
Sin que nadie pudiera detenerlo.
Capítulo 16: Violencia ciega (Parte 3)
El callejón quedó atrás.
Pero el peso…
no.
Sarah se acercó a Lydia.
—Ven.
La sostuvo con cuidado.
—Estás herida.
Lydia intentó mantenerse firme.
—Estoy bien…
—No lo estás.
Cortante.
Pero no fría.
Sarah acomodó mejor su brazo sobre su hombro.
—No discutas.
Kari caminaba a su lado.
Mirando todo.
En silencio.
—…
—¿te duele…?
Preguntó con voz pequeña.
Lydia la miró.
Y suavizó su expresión.
—Un poco…
—…pero estaré bien.
Kari asintió.
Apretando ligeramente su mano.
Detrás de ellas—
Lysandor caminaba.
En silencio.
Cabeza baja.
Sin mirar a nadie.
—…
Sus pasos eran lentos.
Pesados.
Como si cada uno costara.
🏥 Casa de sanación
Llegaron a un lugar sencillo.
Modesto.
Pero lleno de vida.
Una casa de caridad del reino.
Un pequeño hospital.
Donde atendían a quienes no tenían nada.
—Entren.
Dijo Sarah.
Empujando la puerta.
Creak…
Al entrar—
Varias miradas se levantaron.
Sanadores.
Aprendices.
Pacientes.
Y entonces—
Reconocimiento.
—…¿Lysandor?
—Es él…
—El sanador de élite…
—¿En serio…?
Susurros.
Respeto.
Admiración.
Pero Lysandor…
no reaccionó.
Ni siquiera levantó la mirada.
—…
Un sanador mayor se acercó.
—Lysandor.
Sonrió levemente.
—No te habíamos visto en—
Se detuvo.
Al verlo bien.
—…
—¿Qué ocurrió?
Sarah habló.
—Ella está herida.
Señalando a Lydia.
—Golpe en el abdomen.
—Necesita atención.
El sanador asintió.
—Por aquí.
Se llevaron a Lydia.
Con cuidado.
Kari intentó seguirla.
—…
Pero Sarah la detuvo suavemente.
—Tranquila.
—La van a ayudar.
Kari asintió.
Pero no apartó la mirada.
Silencio.
Pasaron unos segundos.
Largos.
Sarah volteó.
Miró a Lysandor.
Seguía igual.
Quieto.
Callado.
—…
—Oye.
Se acercó.
—Mírame.
Lysandor levantó la mirada.
Lentamente.
Sus ojos…
no eran los mismos.
Cansados.
Pesados.
Lejanos.
—…
—Estoy bien.
Dijo.
Pero era mentira.
Sarah frunció el ceño.
—No.
Directa.
—No lo estás.
Silencio.
—…
Lysandor bajó la mirada otra vez.
—…
—No llegué a tiempo.
Murmuró.
Pausa.
—Otra vez.
Sarah se quedó quieta.
—…
Entendiendo.
Un poco más.
Kari caminó hacia él.
Despacio.
Y tomó su mano.
Pequeña.
Suave.
—…papá…
Lysandor se detuvo.
—…
La miró.
—…
Kari apretó su mano.
—…gracias…
Silencio.
Algo en su expresión cambió.
Apenas.
Pero fue suficiente.
Para no romperse.
A lo lejos—
Lydia, recostada, observaba.
En silencio.
Viendo todo.
Entendiendo algo que antes no veía.
—…
—Mi hijo…
Murmuró.
—Sufre…
Y esta vez—
no iba a ignorarlo.
🔥 FIN DEL CAPÍTULO 16 PARTE 3