"...En un mundo dónde la magia es posible, hadas, dragones, brujas y magos. Dónde las princesas con bellos vestidos son felices al cuidado de su príncipe azul, existió un reino gobernado por una pareja de reyes que se amaban mutuamente.
La paz reinaba hasta que un día un malvado brujo de cabellos de plata quiso hacerse del reino y de la bellísima primera princesa..."
Fue una novela que Nick leyó para transformar su mundo por completo.
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Quien es difícil de olvidar
Solana se encontraba ante el consejo exponiendo los beneficios de tenerlos como aliados, proyectando mapas astrales y demás, distrayendo a los ancianos. Khalerion y Kaito estaban atentos, no caerían tan fácil en la trampa. Con tanto tecnicismo y habladurías usaba al espíritu del búho para sabotear los sellos mágicos de las fronteras.
En los aposentos del emperador algo místico también ocurrió.
El Brujo se materializa desde una sombra líquido de mercurio, de pie lo esperaba Brante.
Con su melena desordenada y los ojos de la luna vibraba en electricidad estática, todos los materiales de metal en la habitación se elevaron.
Tras dos años de separación no hubo palabras, solo deseo contenido estallando en un beso volcánico y ozono de tormenta.
El dragón lo eleva posicionándolo contra la pared mientras el brujo entierra sus manos en sus negros cabellos. Una colisión de plata y fuego reclamando lo que se les robó. Se comen la boca con una desesperación salvaje. No les dio tiempo de decir hola.
-Ay no... creo que llegué en mal momento.- Resuena la voz de Argolux, obligándolos a separarse a regaña dientes.
Un joven que aparenta la edad que no tiene, de hombros anchos, mirada penetrante y vestido de cuero negro con bordados de oro. Estaba recostado en un ventanal de manera casual.
-Mis queridos padres... Mi hermana está contando todo un cuento de hadas al consejo, mientras ustedes tratan de derribar el castillo antes de la guerra.- Dice el joven cruzando los brazos y sonriendo.
La habitación ya no se siente erótica sino dinámico.
El brujo con sus labios hinchados lo mira de pies a cabeza, reconociendo el hilo de plata y oro qué los une.
-Mi pequeño lucero...- Lo dice con una voz quebrada al ver a su hijo.
El príncipe se lanza a los brazos del brujo, dejando atrás al guerrero orgulloso fundiéndose en un abrazo.
Y los recuerdos inundaron sus mentes mientras pasaron meses en la costa sur, en la cueva de cuarzo que Nick levantó con su poder de luna. Mientras Brante cazaba, el brujo jugaba entre las olas con el niño y hacía bailar figuras de agua para entretenerlo y Solana le fabricaba coronas de algas.
-Extraño tus cuentos antes de dormir papá. ¿Aún tienes mi manta protectora?-
-Todas tus cosas te esperan en casa cariño.-
El Emperador Dragón se acerca y abraza a ambos. Brindándoles protección.
-Ya no nos ocultaremos en una caverna aislada...- Susurra el brujo.
-Porque el mundo entero sabrá quienes somos.- Completa la frase Brante.
Fueron envueltos por electricidad azul-dorada.
-El mundo entero temblará ante nuestra unión.- Manifestó el Brujo de Plata golpeando con el báculo el piso de mármol.
La Reina de Eclipse envía una señal resplandeciente en el cielo interrumpiendo el momento de los recuerdos.
Las puertas del consejo estallaron por la presión magnética del brujo y el fuego del emperador.
Una vez adentro Solana sellaba las salidas para que nadie más entrará o saliera del lugar, utilizando su poder lunar.
Con cada paso el mármol crujía, Brante iba al frente, sus ojos eran brasas ardiendo, flotando gracias al magnetismo Nick lo seguía liberando descargas electrónicas y cuidando la retaguardia el heredero dragón, gracias a su poder combinado de la luna y el fuego dorado.
-Este Consejo muere hoy o el mundo arderá.- Siseó cada palabra el Emperador haciendo temblar el lugar.
-Esto es el colmo, el Emperador Dragón manipulado por la magia de un brujo.- Se burló Khalerion. -No mereces la corona Brante.-
Extiende sus manos para invocar magia ancestral creando fuego negro qué dirigió a los tres hombres.
El Brujo de Plata crea una barrera protectora de plata que brilló con intensidad. Al mismo tiempo Kaito salta con gran velocidad empuñando una lanza de rayos y fuego, apuntando el corazón del emperador. Este se defiende con un escudo de espejos haciéndolo rebotar hacia el resto del consejo. El salón comenzó a arder con una sinfonía de gritos.
-Tú no te enfrentas a un ejército...- El emperador apunta con su espada a Kaito. -Enfrentas a una familia.- Le rebana la cabeza con una velocidad bestial.
La batalla estaba en la cumbre del clímax, y desde las bigas más altas Obsidius el dragón de confianza del emperador y el general más leal del imperio se lanza con su cuerpo envuelto en escamas de basalto aniquilando a soldados traidores. Rugía abriendo paso a sus señores.
-¡Por el Emperador y su estirpe!.- Gritaba mientras su fuego azul aniquilaba a los del consejo.
Es ahí cuando la Reina de Eclipse asciende, en sus manos, en combinación perfecta el poder del sol y distorsión magnética, anulando la gravedad y dejando a Khalerion indefenso arrancó su armadura como si nada.
Una luz plateada y gélida se filtra por los ventanales, era el Espíritu de la Luna haciéndose presente, absorbiendo cualquier hechizo de Khalerion.
Brante avanza como una tormenta de fuego, Obsidius reduciendo al resto de los enemigos, Nick y Solana combinan sus rayos de plata lunar, Argolux con el fuego volcánico y poder místico heredado de sus padres. Todo bajo la bendición del espíritu divino.
Solana con su eclipse y Obsidius con el metal de su espada dan fin a Khalerion y a milenios de tiranía.
La batalla llegó a su fin.
-Es increíble el control que tienes sobre el sol y la luna, como si fueras su dueña.- Dice Obsidius con el cabello erizado por la estática. -Me has quitado el aliento Reina de Eclipse.-
-Es muy extraño como alaga a una embajadora, general.- Solana intenta respirar con normalidad y gira con su capa de seda lunar para enfrentar esos ojos oscuros como el abismo.
-Solo unos días me bastó con saber quien es digno de confianza y... quien es difícil de olvidar.-
La carcajada de Argolux interrumpe el momento al notar el sutil coqueteo de su hermana y el general más temido del imperio.
-Apenas recupero a mi hermano y tú ya me la quieres robar Obsidius.- Se acerca con pasos lentos. -Esperemos que nuestros padres te den su aprobación.- Abraza a su hermana y la lleva con el resto de su familia.
El general suelta una risita y siente chispas en su estómago.
que le isieron ?