Kay, una maestra que tiene un breve romance con su estudiante Leo, éste se obsesiona con ella, llevando su amor obsesivo al peor error de su vida. Por suerte William es su salvador!
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PARTE XVI: Empecemos de nuevo en otro lugar
~William~
— Kay he estado pensando que deberíamos dejar este país y empezar en otro sitio. Lejos de todo lo has vivido. ¿Qué me dices?
— Pero él tiene que pagar.
— Yo se que él tiene que pagar y lo pagará pero dejemos esto en las manos de la policía. Quiero que a pesar de todo, tú vuelvas a ser esa Kay que conocí, esa Kay de la que me enamoré.
— Pero William.
— Tú decides amor. Necesitas ayuda y lo sabes.
Convencí a Kay de mudarnos a otro país. Nuestro rumbo fue a Grecia, un país que se caracteriza por tener un clima mediterráneo, principalmente, en la zona de costas y en las islas. Esta región griega presenta inviernos suaves, templados y húmedos y veranos cálidos y secos. Perfectos para que Kay pudiese sanar sus heridas de su alma.
Con los ahorros que tenía, servía para ubicarnos y poner algún negocio en Atenas.
Llegamos a Atenas, Grecia con solo una maleta. Nos ubicamos en un pequeño apartamento.
Kay se acostó en cuanto llegamos. Mientras yo, ideaba que negocio local podíamos poner de inmediato.
— Una floristería— dijo Kay.
— ¿Segura?
— Si. El lenguaje de la flores es universal.
— Si es lo que tú quieres entonces en eso será.
~Kay~
William decidió en venir a Grecia, al inicio no quería porque mi objetivo era solo uno, matar a Leo. Pero tal ves él tenga razón. Necesito ayuda y empezar en otro sitio. No puedo vivir de un pasado porque la vida continua. Por los momentos cambiaré mi plan un poco, para calmar a William. Pero cuando sepa dónde está Leo, será el fin de él o del mio o el de ambos.
El tema de Leo estuvo ahí, solo en mi mente. Ayudaba a William con el local, el arreglo de la floristería, nos costaba un poco todo porque no hablábamos el lenguaje y prácticamente estábamos con un diccionario tratándo de comunicarnos.
Cuando William me dejaba sola, entraba a mis redes sociales y trataba de encontrar algo que me dijera donde estaba Leo. Había creado algunos perfiles falsos y lo seguía en todas redes sociales de él. Pero no había nada. El desapareció como que tal se lo hubiese llevado el diablo.
Cuando me dejó encadenada a aquel árbol, no supe que dirección había tomado porque me golpeó con un pedazo de madera la cabeza y aún estaba con los efectos de esa maldita droga. Él está vivo, él sigue ahí afuera libre como que nunca hizo nada.
Así pasó el tiempo.
Llevamos 6 meses en Atenas y durante este tiempo cada día reviso cada perfil de Leo y están sin ninguna actividad.
Debería estar disfrutando mi estancia aquí, debería disfrutar de William, debería buscar ayuda psicológica porque a veces escucho la voz de ese maldito, todo esos debería, solo son eso una palabra sin sentido.
Lo único que deseo es hacer justicia con mis manos aunque eso me lleve a la cárcel o me cueste la vida.
Yo, Kay Wilson, un maestra de cálculo de una universidad de los Estados Unidos, se enamoró de un estudiante doce años menor llamado Leo, cuyo estudiante tenía una enfermedad mental que la disimulaba bien, ese joven se obsesionó tanto conmigo a tal punto de chantajearme, ultrajarme y cuando ya no queria continuar más con ese sufrimiento le conté todo a William, mi novio, al inicio lo utilice porque quería olvidarme de Leo aunque después me enamoré de él, Leo no aceptaba que ya no quería nada con el y me secuestró estando embarazada, me provocó un aborto con una droga que me inyectó y aunque suene macabro no pude darle santa sepultura a mi bebé porque él se comió casi la mayoría del feto. Es un psicópata que mataba animales hembras embarazadas y los diseccionaba vivos sacando de sus entrañas a sus bebes. Ese maldito infeliz no puede seguir como si nada.
Sin pensarlo tomé unas tijeras que había en la mesa de noche y comencé a meterla una y otra vez en la cama, lloraba y gritaba.
Cuando William entró me sujetó con fuerza y yo cai al piso llorando con mis manos llenas de sangre porque me había cortado con las tijeras.
felicitaciones
Bravo me mato de miedo, sufrí mucho con la protagonista como es no, un momento estas en la gloria y luego embarrada.
Esta novela es totalmente verdadera como la vida misma 😬