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¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Posesivo / Telepatía / Completas
Popularitas:1.7M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Natalia está al borde del divorcio, pero un accidente lo cambia todo.

Branko su esposo, sufre un accidente y puede leer los pensamientos de su aún esposa y descubre muchas cosas, Natalia es fría por fuera, pero caótica por dentro, se entera que ella ha estado enamorada de él durante mucho tiempo y ahora es él quien no quiere divorciarse. ¿DIVORCIO? ESO JAMÁS

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 9 La fachada que se derrumba

Branko sintió frío. No en el cuerpo. En el alma.

—No solo eso —continuó Griano, animándose—. No solo eso. También me humillaste cuando me quitaste la presidencia de la empresa. Me humillaste cuando te cambiaste el apellido al de tu abuela. ¿Por qué hiciste eso? ¿Para hacerme daño? ¿Para que todos sepan que tu madre y yo no importamos?

—Te lo he explicado mil veces —respondió Natalia, con la mejilla enrojecida pero la voz firme—. Ricaldi es el apellido de la abuela. La única persona que me quiso en esta casa. Ella me dejó la empresa en herencia, no tú. Tú quebraste Santino Corp dos veces. Ella la reconstruyó. Así que el apellido que vale es el suyo, no el tuyo.

—¡Insolente! —gritó Miriam—. ¡Mira cómo le hablas a tu padre!

—Le hablo con la verdad —dijo Natalia—. Si eso es insolencia, entonces sí, soy insolente.

Griano dio un paso adelante. Su cara estaba roja, congestionada, como un tomate furioso.

—No solo me humillaste con lo de la empresa —dijo, y su voz empezó a temblar—. Me humillaste cuando te casaste con él —señaló a Branko sin mirarlo—. Nos dejaste fuera de la boda. No hubo invitación. No hubo nada. Mis amigos me preguntaban '¿dónde estaba la boda de tu hija?' y yo no sabía qué responder. ¡Eso es humillación!

"¿Humillación?" pensó Natalia, mientras Branko escuchaba. "¿Él habla de humillación? ¿El mismo que me obligó a pedir prestado para el uniforme del colegio porque 'no había presupuesto'? ¿El mismo que le dijo a su socio que yo era 'un error'? ¿Ese es el humillado?"

—Papá —dijo Natalia en voz alta—. No los invité a la boda porque ustedes me pidieron que no los invitara. Dijeron, cito textual: 'No queremos figurar en un matrimonio por conveniencia. Eso es de necesitados'.

—¡Yo nunca dije eso! —gritó Griano.

—Lo dijiste. Mamá estaba presente. Lucía también.

Miriam abrió la boca. La cerró. Por una vez, no tuvo una respuesta rápida.

Lucía, que hasta ahora había estado en silencio, guardó el teléfono y se puso de pie. Su sonrisa era afilada, como un bisturí.

—Hermana —dijo Lucía, con voz melosa—, no seas cruel. Mamá y papá solo quieren lo mejor para ti.

—¿Lo mejor para mí? —Natalia se giró hacia ella—. ¿Tú hablas de lo mejor para mí? ¿La misma que intentó seducir a mi marido en mi propia casa?

Lucía palideció. Branko recordó la escena: Lucía en su salón, con un vestido corto, coqueteando. Natalia callada, mirando. Y él, estúpido, sin darse cuenta de nada.

—Eso fue... fue un malentendido —balbuceó Lucía.

—Fue un intento de meterte en mi cama —dijo Branko, hablando por primera vez.

Todos se giraron hacia él.

Branko estaba de pie, en la entrada del salón, con los brazos cruzados y la venda en la cabeza. Había presenciado toda la discusión en silencio. Hasta ahora.

—Señor Sitik —dijo Miriam, recuperando rápido la compostura—, no sabíamos que venía. Qué sorpresa tan... grata.

—No me diga señor Sitik —respondió Branko, con voz fría—. Soy su yerno. O al menos eso creía.

—Claro, claro —Griano se acercó con la mano extendida—. Bienvenido, hijo. No sabíamos que Natalia te traería. Si lo hubiéramos sabido…

—¿Qué? —lo interrumpió Branko— ¿No le habrían pegado una bofetada delante de mí? ¿O me la habrían pegado a mí también?

El silencio fue tan denso que se podía oler.

Miriam fue la primera en reaccionar. Y lo hizo como siempre: con una sonrisa falsa y un cambio de tema.

—¿Quieres un té, Branko? —preguntó, como si nada hubiera pasado—. Tenemos té de hierbas. Relaja los nervios.

—No, gracias —respondió él, sin apartar la mirada de Griano—. El té de su casa sabe horrible. O eso me ha dicho Natalia.

Natalia casi sonríe. Casi.

"Toma, mamá —pensó—. En tu propia casa, con tu propia medicina."

Branko escuchó el pensamiento y se sintió orgulloso de sí mismo.

—Mira, Natalia —dijo Griano, cambiando el tono, poniendo cara de patriarca herido—. No hemos llamado para pelear. Hemos llamado para hablar. En familia.

—¿Familia? —Natalia arqueó una ceja—. ¿Esa familia que me mandó a internados desde los seis años? ¿La que no vino a mi primera comunión? ¿La que me llamó 'fracaso' cuando suspendí matemáticas en séptimo grado?

—Eso fue un decir —se defendió Miriam—. Eres muy sensible.

—No soy sensible. Soy realista. Y la realidad es que ustedes me necesitan más de lo que yo los necesito a ustedes. Siempre fue así. Desde que la abuela Ricaldi me dejó todo. Antes de eso, yo era la hija invisible. La que no servía. La que estorbaba.

Griano abrió la boca para hablar, pero Branko se adelantó.

—¿Sabe una cosa, Griano? —dijo, usando su nombre sin el "señor" ni el "suegro"—. Yo también he humillado a Natalia. En dos años de matrimonio, no le he dicho un 'te quiero' ni una sola vez. La he tratado como un contrato. Como un papel. Como una fusión empresarial. Pero nunca, nunca le he levantado la mano. Ni le he gritado. Ni le he dicho que es un fracaso. Eso es cosa de ustedes. Y es imperdonable.

Natalia lo miró. De verdad lo miró. No con odio. No con indiferencia. Con algo que no sabía nombrar.

"¿Por qué la defiende?" pensó. "No le conviene. No le suma puntos en su prestigio. No le da dinero. ¿Por qué?"

Branko escuchó la duda. Y quiso responderle. Pero no podía. Así que siguió hablando con los Santino.

—Natalia se va a divorciar de mí —dijo Branko—. Eso es lo que ella quiere. Pero yo no voy a firmar. Porque, a diferencia de ustedes, yo sí la quiero a mi lado.

—¿Tú la quieres? —preguntó Lucía, con incredulidad—. ¿Desde cuándo?

—Desde siempre —respondió Branko—. Solo que soy un idiota y no lo sabía.

"¿Qué?", pensó Natalia, con el corazón saltándose un latido. "¿Que me quiere? ¿Desde siempre? ¿Este hombre que ni me mira? ¿Este hombre que solo habla con Valeria? ¿Está loco? ¿O es que la contusión le borró la memoria y cree que soy otra?"

1
Irene Nievecita
Yo espero 2 cosas, que no sea un estafador que le venga a quitar su empresa, que si es real venga con arrepentimiento por irse y que no quiera nada más que conocerla.
Irene Nievecita
¿ Porqué los diálogos empezaron a estar escritos como si la autora fuera Argentina? poniendo acentos donde no se debe y hablar de vos, cuando siempre ella a usado el español neutro como realmente se habla y escribe?
Irene Nievecita
Ese desgraciado ni se sonroja para pedir 20 millones por nada, la palabra papá le queda nadando y se atreve a hablar qué le quito la empresa si la dejo en la arruina por ser un pésimo empresario.Que tipo más cara de raja, ni se arruga para pedirle dinero.
Irene Nievecita
Y a ahí esta la tontera de la virginidad, lo dice como si fuera un estigma, no haber tenido sexo, ni decir del ridiculo debe estar en las nubes por ser el quien le quite una membrana qué no sirve para nada y no demuestra nada, por que igual ella pudo haber tenido sexo, con unos cuantos y seguir con la membrana intacta.
Irene Nievecita
Al fin la vieja esta escuchando las verdades de frente, vieja estúpida que llora por todo y no se preocupa de su marido, que le puso tremendos cuernos en la cabeza y preocupada por chismes inofencivos
Irene Nievecita
Así se defiende a la mujer que se ama, cuando un pariente se convierte en un acosador de tu mujer.
Irene Nievecita
Esta protagonista está más loca que una cabras, pero es muy entretenida
Irene Nievecita
Apuesto que se le sale el cauin, sí la molestan mucho.
Irene Nievecita
Si dice que la ama ¿ porqué no se puso del lado de Natalia? al contrario fue Natalia a quien perjudico con su silencio de estúpido.
Irene Nievecita
👏👏👏👏👏👏 Así se trata a las ofrecidas, se van con uno más rico, que las bota por que ellas no aman solo se interesan en los hombres que las llenas de lujos, cuando esos mismos hombres encuentran a otra las botan como basuras a la calle con lo puesto, por eso volvió, no por amor por que esta segura que el le va a costear sus caprichos y ya empezó dándole el departamento para que viva gratis
Irene Nievecita
Un hombre de 30 años siguiendo los consejos de papá ¿ que ni el aplica al tener una amante más joven? 🤣🤣🤣🤣🤣 qué asopado parece que llegó tarde al reparto de inteligencia.
Irene Nievecita
Este tipo no es más tonto, solo por no haberse estrellado antes, solo un inbecil maneja mirando el teléfono, debió dejarla viuda, así que tendría que pagarle manutención.
Irene Nievecita
No tengo la más mínima duda, qué fue el diablo quien inventó las malditas suegras. todos los hombres que se casan no deberían tener madres aún
Norma Fortes
Felicidades , un exelente trabajo y un gran talento , realmente me encanto para nada fue el cliche que al principio pense que seria comence a leerla y no pude soltarla hasta el final👏👏👏
Monik Carvalho
Y para que va a hablar.,calladito se ve más bonito. Si la empresa es de ella y se defendió muy bien!!! 👏👏
Dalia Balam
carajo ya denle el budín a esta mujer o les va a soltar toda la sopa jajaja
Dalia Balam
jajaja esa Natalia está clara con lo que quiere y si no se lo dan va a soltar toda la sopa jajaja
Yuranzi Vasquez
no sé porque dónde dice ver anuncio tiene tiempo que solo da un anuncio más nada
Monik Carvalho
Tu cocinas,jiji...haber cuánto te esfuerzas por mi!!??☺️
Mirian Mendoza Gutierrez
Felicidades autora bellísima historia. Bendiciones.
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