Ariana descubre que pertenece a un mundo de lobos oculto después de regresar a la manada que expulsó a su madre años atrás. Allí conocerá a Morgan Knight, un hombre frío y peligroso que cambiará su destino para siempre.
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Capítulo 14: Latidos bajo la luna
La camioneta del abuelo se detuvo frente a la enorme mansión Black.
Ariana bajó primero.
Se quitó la mochila de los hombros y respiró profundamente.
El día en la universidad había sido agotador.
Las palabras de Selena todavía daban vueltas en su cabeza.
Y también la extraña reacción de Morgan al escuchar que ella pensaba marcharse.
Aunque no entendía por qué, sentía que aquel Alpha ocultaba algo.
María y Peter también bajaron del vehículo.
Leonard los esperaba en la entrada.
—¿Cómo estuvo el día?
Peter suspiró.
—Tranquilo... dentro de lo posible.
María sonrió con cansancio.
—Ya quiero descansar.
Ariana dejó la mochila sobre un banco.
Luego miró el bosque.
Una sonrisa apareció en su rostro.
—Abuelo...
Leonard levantó la vista.
—¿Sí?
—Voy a correr un poco.
El anciano negó inmediatamente.
—No.
Ariana hizo un pequeño puchero.
—¿Por qué?
—Está anocheciendo.
—Solo será un rato.
—Dije que no.
En ese momento Carmen salió de la casa.
Observó a su padre.
Y después miró a Ariana.
Sonrió con ternura.
—Déjala ir.
Leonard la observó unos segundos.
—Carmen...
—Necesita despejar su mente.
El anciano suspiró.
Finalmente asintió.
—Está bien.
Miró a Ariana con seriedad.
—Pero no te alejes demasiado.
Ella sonrió feliz.
—¡Gracias, abuelo!
Sin perder un segundo salió corriendo hacia el bosque.
Su cabello blanco danzaba con el viento.
Cada vez disfrutaba más correr entre los árboles.
Se sentía libre.
Como si el bosque la llamara.
Después de varios minutos llegó al claro donde había conocido al misterioso lobo negro.
Miró alrededor.
Todo estaba en silencio.
Sonrió con un poco de tristeza.
—Parece que hoy no viniste...
Se dio la vuelta para regresar.
Pero entonces...
Escuchó un suave crujido entre los árboles.
Giró lentamente.
Y allí estaba.
El enorme lobo negro la observaba desde la sombra.
Sus ojos brillaban bajo la luz de la luna.
Ariana sonrió con una felicidad imposible de ocultar.
—¡Viniste!
Sin pensarlo dos veces corrió hacia él.
El lobo permaneció inmóvil.
Esperándola.
Cuando Ariana llegó, rodeó su enorme cuello con los brazos.
Lo abrazó con fuerza.
—¡Qué peludo eres!
El lobo movió la cola de un lado a otro.
Aquello hizo reír a Ariana.
—Sabía que volverías.
Ella acarició lentamente su espeso pelaje negro.
Era tan suave que parecía una nube.
El lobo cerró los ojos disfrutando de aquellas caricias.
Nunca nadie lo había abrazado de aquella manera.
Sin miedo.
Sin interés.
Solo con cariño.
Ariana apoyó la frente sobre su cabeza.
—Gracias por venir.
El lobo levantó lentamente la mirada.
Después comenzó a caminar hacia la gran roca donde habían pasado la noche anterior.
Ariana entendió enseguida.
Lo siguió.
Los dos se sentaron uno al lado del otro.
Frente a ellos se extendía el inmenso bosque iluminado por la luna.
El horizonte parecía infinito.
Durante varios minutos ninguno habló.
Solo contemplaban el paisaje.
El viento acariciaba el cabello blanco de Ariana.
Y movía el pelaje del gran lobo negro.
Entonces ocurrió algo extraño.
Ariana sintió un fuerte latido.
Después otro.
Y otro más.
Llevó una mano a su pecho.
Su corazón latía con fuerza.
Pero no era el único.
El corazón del lobo también.
Poco a poco ambos latidos comenzaron a acompasarse.
Como si fueran uno solo.
Como si un lazo invisible estuviera uniéndolos.
Ariana abrió mucho los ojos.
Miró al lobo.
Él también la observaba.
La joven sonrió con sorpresa.
—Escucho tu corazón...
El lobo inclinó ligeramente la cabeza.
—Late muy fuerte.
Los ojos del enorme lobo nunca dejaron de mirarla.
Ariana apoyó suavemente una mano sobre su pecho.
Y sintió perfectamente aquellos fuertes latidos.
No comprendía cómo era posible.
Pero podía escucharlos.
Y sentirlos.
Como si estuvieran conectados.
Permanecieron así varios minutos.
Sin apartar la vista el uno del otro.
Hasta que Ariana bajó lentamente la mirada.
Su sonrisa desapareció.
—Tengo que decirte algo.
El lobo permaneció inmóvil.
Ella respiró profundamente.
—En unos días...
Guardó silencio unos segundos.
—Me iré.
El corazón del lobo dio un vuelco.
Ariana sonrió con tristeza.
—Espero que no me extrañes demasiado.
El enorme lobo bajó lentamente la cabeza.
Una pequeña lágrima resbaló por uno de sus ojos.
Ariana quedó completamente sorprendida.
Le acarició el rostro con mucha ternura.
—No...
Su voz era suave.
—No llores.
El lobo no apartó la mirada.
Ariana sintió un nudo en la garganta.
—No te preocupes.
Intentó sonreír.
—Yo estaré bien.
Miró hacia el horizonte.
—No pertenezco aquí.
El lobo cerró los ojos.
Porque aquellas palabras le dolían más de lo que imaginaba.
Ariana continuó acariciando su cabeza.
—Tú perteneces al bosque.
Yo...
Solo soy una visitante.
El lobo acercó lentamente su cabeza hasta apoyar el hocico sobre las piernas de Ariana.
Ella sonrió con ternura.
—Eres muy bueno.
Ojalá pudiera llevarte conmigo.
El viento volvió a soplar.
Los dos permanecieron en silencio.
Disfrutando de la compañía del otro.
Sin necesidad de hablar.
Cuando la luna ya estaba muy alta, Ariana se puso de pie.
—Debo regresar.
El lobo también se levantó.
La acompañó hasta el borde del bosque.
Antes de marcharse, Ariana volvió a abrazarlo.
—Hasta mañana.
Si puedes venir...
Aquí estaré.
El lobo apoyó suavemente la cabeza sobre el hombro de la joven.
Como si no quisiera dejarla ir.
Ariana sonrió.
Le dio una última caricia.
Y comenzó a caminar hacia la mansión.
El lobo negro permaneció inmóvil observándola hasta que desapareció entre los árboles.
Solo entonces levantó la mirada hacia la luna.
Porque Morgan Knight acababa de comprender algo que ya no podía negar.
Cada noche que pasaba junto a Ariana...
Le resultaba más difícil imaginar una vida lejos de ella.
Y, sin saberlo, sus corazones ya habían comenzado a unirse bajo la misma luna.

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Gracias por acompañarme en un nuevo capítulo de El regreso de la Luna.
A veces, las palabras sobran y solo un corazón puede entender a otro. ¿Será este misterioso lobo el inicio de un destino que ninguno de los dos esperaba?
Déjame tu comentario, tu me gusta y sígueme para no perderte los próximos capítulos.
Con cariño,
Luna Auol 🌸