Aceptó el trabajo por necesidad… pero nunca imaginó para quién iba a cocinar. Él es peligroso, frío y está acostumbrado a que todos obedezcan. Ella no…
NovelToon tiene autorización de niño sabelotodo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
“No es tan fácil irse”
...Capítulo 14...
...----------------...
Valeria no volvió atrás.
No dudó.
Salió de la casa con el mismo paso firme con el que había entrado.
Pero esta vez…
no llevaba control.
El aire afuera se sintió distinto.
Más libre.
Pero también…
más pesado.
Porque una cosa era decir me voy…
y otra muy distinta…
era hacerlo de verdad.
Caminó sin mirar atrás.
Ni una sola vez.
Pero en su cabeza…
la escena seguía repitiéndose.
“No puedes irte.”
Apretó la mandíbula.
—Claro que puedo…
Pero no sonó tan segura como quería.
Horas después
Valeria estaba en su departamento.
Pequeño.
Silencioso.
Vacío.
Se dejó caer en la silla.
Mirando la mesa.
Las cuentas.
El teléfono.
Todo seguía ahí.
Nada había cambiado.
Excepto una cosa.
Ya no tenía trabajo.
Valeria soltó una risa corta.
—Perfecto…
Se pasó una mano por el rostro.
Había sido impulsiva.
Sí.
Pero no iba a volver atrás.
No con él.
El teléfono vibró.
Número desconocido.
Valeria dudó.
Contestó.
—¿Sí?
—Señorita Valeria Castillo.
Su cuerpo se tensó.
—Sí.
—Llamamos del hospital. Sobre su padre.
El mundo se detuvo.
—¿Qué pasó?
—Nada grave, pero necesitamos que venga.
Valeria ya estaba de pie.
—Voy en camino.
Colgó.
El corazón le latía fuerte.
No pensó.
Solo salió.
El hospital estaba más tenso de lo normal.
Valeria caminó rápido por el pasillo.
Demasiado rápido.
Entró a la habitación.
—¿Papá?
Su padre estaba despierto.
Pero no estaba solo.
Un doctor estaba con él.
—Señorita —dijo el doctor—. Justo a tiempo.
Valeria frunció el ceño.
—¿Qué está pasando?
El doctor intercambió una mirada con su padre.
—El tratamiento… va a continuar.
Valeria parpadeó.
—Sí, lo sé.
—No.
Pausa.
—Me refiero a que ya está todo cubierto.
Silencio.
Otra vez.
Esa sensación.
Valeria cerró los ojos un segundo.
—Ya me dijeron eso.
—
—También hay mejoras en el tratamiento —añadió el doctor—. Se aprobó algo más avanzado.
Eso no estaba antes.
Eso…
no era normal.
Valeria lo entendió de inmediato.
—No.
El doctor frunció el ceño.
—¿Perdón?
—No quiero cambios.
Silencio.
—Señorita, esto es una oportunidad—
—No lo pedí.
Más firme.
Más tenso.
Su padre la miró.
—Valeria…
Ella negó con la cabeza.
—No
Porque ahora ya no era solo dinero.
Era control.
Otra vez.
—¿Quién autorizó esto?
El doctor dudó.
—No tengo esa información.
Mentira.
O al menos…
no toda la verdad.
Valeria retrocedió un paso.
Respiró.
Pensó.
Y lo supo.
—Claro…
Murmuró.
—Tenía que ser él.
Su padre la observó con más atención.
—¿De qué hablas?
Valeria no respondió.
Porque no sabía cómo explicarlo sin decir demasiado.
Se giró.
—Vuelvo enseguida.
Salió de la habitación.
Pero esta vez…
no estaba confundida.
Estaba decidida.
Porque si algo tenía claro
era esto:
no iba a dejar que Adrián controlara su vida.
Ni la de su padre.
Y si para eso tenía que enfrentarlo otra vez…
lo haría.
Pero ahora
no como empleada.
Sino como alguien que ya no tenía nada que perder.
Porque lo más peligroso de Valeria
no era su carácter.
Era esto:
cuando decidía pelear…
no se detenía.
Y Adrián Volkov…
acababa de darle una razón perfecta.
La historia se está tornando cíclica y monótona 😶
quién pega primero 😜
parece lengua de lavandera .....
cómo te afecta a tí eso ??? 🤔
muchas vueltas, 😶🌫️
me encanta Valeria...no se intimida..🤭
tiene el Sartén....y tiene el Sartén 😜
/Tongue//Facepalm/