Siempre ha sentido que tiene mala suerte, y ahora renace con muchas posibilidades, intentando cambiar su destino.
* Esta novela pertenece a un mundo mágico*
* Todas las novelas son independientes**
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Afrodisiaco
Unos días después del incidente del pastel, Cassian Rathborne y Eveline Alderwick estaban paseando por el jardín de la mansión cuando el duque mencionó algo con aparente casualidad.
—Mañana tendré una reunión con Lord Smith.
Eveline levantó la vista del pequeño ramo de flores que estaba acomodando entre sus dedos.
—¿Por negocios?
—Sí. Algunos asuntos comerciales entre nuestras tierras.
Ella asintió lentamente.
—Entiendo.
Cassian notó que ella no añadió nada más.
Normalmente Eveline hacía algún comentario divertido, alguna broma o incluso un pequeño comentario celoso.
Pero esta vez no.
Solo sonrió y siguió caminando.
Cassian la observó con curiosidad.
—¿Nada que decir?
Ella levantó los hombros con tranquilidad.
—Es una reunión de negocios.
—Lo es.
—Entonces no tengo motivo para quejarme.
Cassian sonrió ligeramente.
—¿Está segura?
Eveline lo miró con una expresión tranquila.
—Sé que probablemente Lady Smith estará allí.
Cassian parpadeó.
—Eso no lo sé.
Ella sonrió con dulzura.
—Pero yo sí.
Cassian soltó una pequeña risa.
—No pensé que fuera tan predecible.
—Lo es.
Eveline acomodó un mechón de su largo cabello negro.
—Pero si es una reunión de negocios… no diré nada.
Cassian la observó con interés.
—¿Eso significa que confía en mí?
Ella inclinó la cabeza.
—Significa que confío en que usted no es un idiota.
Cassian se rió.
—Es una forma interesante de demostrar confianza.
Aunque Eveline no dijo nada más… sí investigó discretamente.
Averiguó la hora exacta de la reunión.
Y el día siguiente, justo cuando la reunión ya debía estar ocurriendo, decidió pasar por la mansión Rathborne.
No era celos.
Se decía a sí misma que no era celos.
Era… supervisión preventiva.
Mientras tanto, en el salón principal de la mansión Rathborne, Lord Smith conversaba animadamente con Cassian.
—Las rutas comerciales del norte están creciendo mucho este año.. Si unimos nuestras caravanas, ambos saldremos beneficiados.
Cassian asintió mientras escuchaba.
—Podría funcionar.
Sentada cerca de la mesa, Lady Smith sonreía con aparente dulzura.
—Padre, el té ya está listo.
Ella misma lo estaba sirviendo.
Cassian apenas prestaba atención.
La conversación con Lord Smith era seria.
Pero Lady Smith tenía otros planes.
Mientras servía las tazas, sacó discretamente de su manga un pequeño frasco.
Nadie la estaba mirando.
Lord Smith estaba concentrado en los documentos.
Cassian observaba un mapa.
Lady Smith dejó caer un pequeño polvo rosáceo en una de las tazas.
El líquido lo disolvió casi de inmediato.
Un poderoso afrodisíaco.
Sus labios se curvaron ligeramente.
—Su gracia, su té.
Cassian tomó la taza sin sospechar nada.
—Gracias.
Bebió un sorbo mientras seguía escuchando a Lord Smith.
Lady Smith bajó la mirada para ocultar su sonrisa.
[Solo necesito un momento a solas con él]
Era su única oportunidad.
Unos minutos después, la puerta del salón se abrió.
Un sirviente anunció..
—Lady Eveline Alderwick ha llegado.
Cassian levantó la cabeza inmediatamente.
Pero Lady Smith se puso de pie antes de que él pudiera reaccionar.
—Oh… —dijo con falsa sorpresa.
Caminó hacia la entrada del salón justo cuando Eveline aparecía.
El vestido de Eveline estaba impecable… aunque el destino parecía siempre conspirar contra eso.
Lady Smith bloqueó discretamente el paso.
—Lady Eveline.. Qué sorpresa.
Eveline inclinó la cabeza con educación.
—Lady Smith.
—Me temo que está interrumpiendo una reunión muy importante.
Eveline miró hacia el interior del salón.
Podía ver a Cassian hablando con el barón.
—No tardaré.
Lady Smith dio un pequeño paso para cerrar aún más el paso.
—Me temo que el duque está ocupado.
Eveline sonrió con calma.
—Eso lo decidirá él.
Pero Lady Smith sabía que debía ganar tiempo.
Solo un poco más.
Porque si el afrodisíaco comenzaba a hacer efecto… todo lo que necesitaba era que Eveline no estuviera cerca.
Era su única oportunidad de atrapar al duque.
—Lady Eveline.. Me temo que el duque está en una reunión muy importante. Tal vez podría regresar más tarde.
Eveline alzó una ceja.
La joven frente a ella estaba demasiado nerviosa.
Sus dedos se retorcían ligeramente entre sí. Su sonrisa era rígida. Sus ojos se movían con inquietud hacia el salón.
Era… sospechoso.
—Oh, no se preocupe.. Solo pasaré a saludar.
Lady Smith se movió para bloquearle el paso.
—De verdad, no sería apropiado interrumpir..
Fue entonces cuando Eveline vio algo más allá de ella.
A través de la puerta entreabierta, observó a Cassian.
El duque se había soltado ligeramente la corbata. Su respiración parecía más pesada de lo normal. Una fina capa de sudor brillaba en su frente, y por un momento cerró los ojos como si tratara de concentrarse.
Eveline se quedó inmóvil.
Su mente, alimentada por incontables novelas que había leído en su primera vida, unió las piezas en un segundo.
Sudor.
Incomodidad.
Calor repentino.
Una mujer demasiado nerviosa.
Un afrodisíaco.
Sus ojos se entrecerraron con una calma peligrosa.
Entonces se inclinó un poco hacia lady Smith y, con una voz tan baja que solo ella pudo oírla, murmuró..
—Gracias… por dejar tan fogoso a mi hombre.
Lady Smith se quedó paralizada.
Su expresión cambió de golpe.
Primero sorpresa.
Luego miedo.
Luego una negación desesperada.
—Yo no..
Pero no alcanzó a decir más.
Porque en ese momento Eveline se llevó una mano a la frente.
—Ah… —susurró con dramatismo.
Y de pronto levantó la voz.
—¡Cassian!
El duque se levantó de inmediato.
Aunque su cuerpo ardía de una manera que no comprendía del todo, la preocupación por su futura esposa fue más fuerte que cualquier otra sensación.
—¿Eveline?
Se acercó rápidamente.
Ella se tambaleó justo a tiempo para apoyarse en él.
—No me siento bien… Debe ser… mi mala suerte otra vez…
Cassian frunció el ceño, alarmado.
—¿Qué sucede? ¿estas bien?
Intentó tomarla en brazos sin dudar.
Pero justo cuando lo hacía, lady Smith se interpuso.
—¡Duque, espere! La reunión..
El gesto de Cassian se endureció.
Pero antes de que pudiera decir nada, Eveline dejó escapar un pequeño gemido exagerado y se aferró más fuerte a él.
—Cassian… creo que voy a desmayarme…
Eso fue suficiente.
Sin prestar más atención a nadie, Cassian la levantó en sus brazos con facilidad.
—La reunión puede esperar..
Lady Smith se quedó congelada mientras los veía marcharse.
Su plan… acababa de desmoronarse frente a sus ojos.
Y mientras Cassian salía apresurado del salón cargando a Eveline, ella ocultó una pequeña sonrisa contra su pecho.
Porque sabía perfectamente lo que había en ese té.
Y también sabía exactamente cómo iba a manejar la situación.
Felicidades Autora ❤️