Abigail, una dulce jovencita, tímida y fiel enamorada del romance desde muy joven sufre por culpa de quién debió protegerla, ella creerá en una serie de mentiras que la hundirán por años en una profunda tristeza...
NovelToon tiene autorización de Victoria Castro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 14
Desperté en el hospital, lo supe de inmediato, me tomo unos segundos reaccionar y caer en la realidad de lo que había sucedido, me dolía el Cuerpo pero no demasiado, toqué mi vientre, mi bebé no estaba ahí, intenté sentarme pero un dolor terrible en mi abdomen me lo impidió al tiempo que un fuerte alarido de dolor salió de mis labios.
Miré hacia un lado y había una cunita de hospital, estaba vacía.
-Abigail hija, al fin despiertas como estás?
-Donde está mi bebé? Quiero verlo, porque no está aquí conmigo -pregunto con angustia Abigail
-Tienes dos días sedada hija, un auto te arrolló y requeriste una cirugía, lamentablemente el bebé falleció, de verdad lo siento -dijo con frialdad Javier
Mi mundo se paralizó, sentí que mi alma se moría, no podía ser verdad, miraba a mi padre, mi corazón latia rápido
-No, no es cierto, quiero a mí bebé, nana, Ernesto busquen a mi bebé -Comenzo a gritar cdesapareció Abigail
-Calmate hija, de verdad lo siento
-Vete, todo esto es tu culpa te odio, eres el único culpable, no lo sientes, estás feliz porque tú vergüenza desaparecio con su muerte
Enseguida entró mi nana estrella y una doctora.
-Nana diles que me traigan a mi bebé, es mentira que está muerto, quiero a mí hijo, tariganlo por favor -repetia en medio del llanto aby
-Mi amor lo siento mucho, calmate, se ha ido cariño, está con Dios ahora
Lo escuché de los labios de mi nana y el dolor me consumió
-Nooooooo mi hijo no, sacalo de aquí nana, todo es su culpa te odio, tú eres el.unico que merece morir, porque mi hijo nana, lo deseaba tanto - Gritaba Abigail arrancando de sus brazos las agujas que la mantenian conectada a la medicación.
-Lo siento tanto cariño, se cuánto lo deseabas, te harás daño tranquilízate por favor mi niña
-Porque ml bebé nana, Dios llévame contigo, mamá llévame contigo y con mi bebé, me quiero morir también, largo de aquí no te quiero volver a ver nunca, te odio, te odio vete.
Papá salió de la habitación en silencio y con los ojos llenos de lágrimas.
Me tomaron entre varias personas y me inyectaron algún tipo de sedante, pocos segundos después fue inevitable quedarme dormida.
Mientras tanto estrella, Javier y Ernesto.
-Mi niña no podrá con este dolor, cuanta desgracia Dios mío.
-Debemos apoyarla estrella, nos necesita a todos -dijo Ernesto.
-Todo lo que le esta pasando ella misma se lo busco, ella se repondrá.
-Usted no tiene corazón, es su hija, acaso no le duele verla sufrir así?
-Estrella que ese niño haya muerto es lo mejor que pudo suceder, iba a truncarle la vida a mi hija, ella tiene mucho futuro por delante, ella sufre pero en un tiempo estará bien y retomará su vida.
-Razon tiene mi niña al odiarlo señor, nunca imaginé que usted fuese tan cruel con su propia hija.
-Cuida tus palabras estrella, ella tarde o temprano se repondrá y volverá a casa con su vida normal.
Varias horas después...
Desperté nuevamente y volví a ver a mi lado esa cuna vacía, quise creer que todo había sido parte de un sueño pero no, mi nana dormía en un sillón a mi lado.
-Nana, nana despierta por favor -dijo Abigail con la voz ronca
-Mi niña aquí estoy mi amor, que necesitas dime - se apresuró estrella
-Dime que todo fue una pesadilla, dime qué mi bebé está bien por favor - exclamó Abigail con los ojos llenos de lágrimas.
-Desearia que haya sido un mal sueño cariño, pero no, tú bebé no resistió al accidente, tu padre y Ernesto ya se encargaron de sepultarlo.
Lloré, mi alma se rompía en mil pedazos, lo soñé tanto, lo necesitaba tanto y se había ido, el era mi razón de vivir, mi nueva ilusión.
-No es justo nana, porque me pasa todo esto, ni siquiera pude verlo, ni tocarlo ni decirle cuánto lo amo. - decía Abigail llorando desconsoladamente
-No lo es mi amor, no es justo, ni para ti ni para el bebé, tú no mereces tanto dolor, dios sabe porque todo sucede pero eso no fue justo.
-Tu lo viste nana, dime cómo era por favor, dime qué era hermoso.
-No mi amor no lo pude ver pero me dijeron que de haber sobrevivido habría sido un niño alto y precioso.
-Alto como su padre nana, dime quién te lo dijo, quiero que me diga a mí como era era mi pequeño por favor.
-Fue el doctor que te realizó la cesárea mi niña, no te hagas daño, solo imagínalo en tu mente y llévalo en tu corazón.
-No quiero volver a ver a mi padre, todo esto fue su culpa, lo odio estrella, lo odio tanto.
-No lo odias mi amor, tú no sabes odiar, eres muy buena y noble, estás enojada y dolida con el.
-No nana lo odio, no permitas que venga aquí.
Lloré hasta más no poder con mi nana, nunca creo sentir este dolor, era como perder la vida misma.
Al cabo de unas horas llego Lili.
-Nena cuanto lo siento, perdona que no pude venir antes - Dijo Liliana entrando en la habitación
-Se ha ido Lili, mi bebé se murió y no pude ni verlo, no es justo
-No llores aby por favor, me duele mucho por lo que estás pasando, nada de lo que estás viviendo es justo, estoy contigo, te quiero tanto.
-El iba a ser alto como Jacob, siento que quiero morir, no soporto tanto sufrimiento.
Estuve conversando por horas con Lili, ella se quedó toda la noche ahí conmigo...
Varios días después...
Estuve ocho días en el hospital, papá vino un par de veces pero le dije que se fuera que no lo necesitaba.
Pasé mi cumpleaños número 18 ahí, en una habitación de hospital con los brazos vacíos y el corazón mas roto que nunca.
salí del hospital directo a la casa de campo, tomé solo algo de ropa y algunas cositas que había comprado con tanta ilusión para mí bebé, luego salí y busqué a Ernesto.
-Ernesto necesito ir al cementerio, quiero que me lleves a la tumba de mi hijo, necesito saber donde está y llevarle flores.
-Pero señorita usted no está en condiciones aún, la luz de sus ojos se ha ido, desearía verla sonreír tan risueña como lo hacía antes.
-Ernesto por favor, de igual manera iré así te niegues a llevarme, me ayudas a subir estás maletas al auto. - dijo aby ignorando el comentario de Ernesto
- De acuerdo señorita, a donde va con estas maletas?
-Me largo de aquí, no quiero tener nada que ver con Javier, él es el culpable de que hoy mi hijo no esté conmigo, nacería en dos semanas y ahora se ha ido y no digas nada, no quiero que lo justifiques ni que pretendas detenerme.
-Si se va yo ya no tengo nada que hacer aquí, ni estrella tampoco.
-Vayan a la casa de mi padre, a fin de cuentas siguen siendo sus empleados.
Mi nana no estaba, había salido por unas compras así que aproveché para irme.
Subí con Ernesto al auto y el me llevó a la tumba de mi bebé.
- Es ahí señorita aby, lo siento, me tomé el atrevimiento de mandar hacer una lápida pero si padre no me dijo que nombre ponerle, estaré por allá, si me necesita solo llámeme.
-Gracias Ernesto, estaré bien.
Me senté en el césped y limpié una pequeña lápida, decía "AQUI YACE EL HIJO DE ABIGAIL TORRES"

Sentí tanto dolor, ni un nombre le dieron.
-Hola cariño, pedazo de mi alma, te amo con todo mi corazón y te deseaba tanto, no tienes idea como extraño tus pataditas a media noche, te arrancaron de mi hijo mío, lo siento tanto mi amor, tú nombre es Jacob Ernesto, así te nombraría al nacer, Jacob porque así se llama tu padre, el amor de mi vida y Ernesto porque él ha sido más que mi chofer, ha sido un padre para mí,
, como quisiera tenerte aquí conmigo, arrullarte por las noches, desvelarme cuidando de ti, eras mi ilusión, desearía irme contigo mi cielito, mi pequeño ángel, eras mucho para este despreciable mundo, por eso Dios te llevo de vuelta con el, siempre vivivaras en mi corazón, nunca te olvidaré lo prometo...