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La Adicción Del Capo

La Adicción Del Capo

Status: Terminada
Genre:Mafia / Equilibrio De Poder / Completas
Popularitas:102.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Cassidy Evans sabe arreglar casi cualquier cosa, excepto su propia vida. Entre un taller que apenas se sostiene, un padre que consume todo lo que toca y un futuro que parece decidido por otros, ha aprendido a confiar solo en sus manos, su ingenio y su hermano.

Adamo Greco nació para un mundo completamente distinto. Heredero de una familia mafiosa, peligroso, arrogante y demasiado acostumbrado a conseguir lo que quiere, llega a Idaho buscando algo que ni siquiera sabe nombrar.

Una Ducati averiada los pone frente a frente. Lo que comienza con provocaciones, discusiones y una atracción imposible de ignorar pronto se convierte en una obsesión capaz de arrastrarlos a ambos.

Cassidy no sabe quién es realmente Adamo.
Adamo sí sabe que debería mantenerse lejos de ella.

Pero hay adicciones que empiezan con una sola mirada… y terminan costándolo todo.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Munición

Cassidy

No recuerdo el camino de vuelta.

Recuerdo la llamada de Luke.

Su voz.

Es mamá.

Después recuerdo arena saliendo disparada debajo de las ruedas, el hombro de Adamo, mi corazón golpeándome las costillas mientras conducía demasiado rápido.

El resto es ruido.

Cuando llego al hospital, dejo la moto donde puedo y prácticamente corro hasta la entrada.

Todavía llevo arena en las botas.

Tengo las manos sucias.

El cabello debe parecer un desastre.

No me importa.

Encuentro a Luke sentado en una de esas sillas horribles de plástico de la sala de espera.

Está inclinado hacia delante, con los codos apoyados sobre las rodillas y las manos juntas.

Levanta la cabeza cuando me ve.

—¿Qué pasó?

No digo hola.

No puedo.

Luke se pone de pie.

—Se desmayó.

—Eso ya me dijiste. ¿Por qué?

—No sé.

—¿Está despierta?

—Sí.

Respiro.

Recién entonces me doy cuenta de que llevaba varios segundos sin hacerlo correctamente.

—¿La viste?

—Cinco minutos. La están examinando.

Me siento.

No porque quiera, porque mis piernas deciden hacerlo sin consultarme.

—¿Quién la encontró?

Luke aprieta la mandíbula.

—La señora Parker.

Nuestra vecina.

—¿En la casa?

Asiente.

—Mamá estaba afuera.

—¿Haciendo qué? —Miro a mi hermano cuando no responde—. Luke.

—Moviendo unas cajas.

Parpadeo.

—¿Qué cajas?

—Las del cobertizo.

Tardo un segundo en entender.

—No. —Luke no dice nada—. ¿Las cajas grandes?

Su mandíbula se mueve.

Sí.

Las grandes.

Las que llevan meses ahí porque pesan demasiado para que mamá las mueva sola.

Las que papá dijo que él ordenaría… Algún día.

—¿Por qué mierda estaba haciendo eso?

Luke se pasa una mano por la cara.

—Papá quería espacio.

Cierro los ojos.

Claro. Por supuesto.

—¿Dónde está él?

—No sé.

Mi rabia sube.

—¿No estaba en la casa?

—No.

—¿Y mamá estaba moviendo esas cosas sola?

—Cass.

Abro los ojos.

Luke me está mirando.

No necesito que diga nada más.

Me levanto.

—Lo voy a matar.

—Ponte a la fila.

Lo dice bajo. Demasiado bajo.

Miro a mi hermano.

No me gusta su cara.

Conozco a Luke furioso.

Lo he visto discutir.

Lo he visto romper cosas.

Lo he visto quedarse callado durante horas.

Esto es diferente.

Está quieto. Demasiado quieto.

—¿Qué dijo el médico?

—Todavía nada.

La puerta se abre y una enfermera dice el apellido de mamá.

Los dos nos ponemos de pie al mismo tiempo.

El médico parece cansado. No viejo. Cansado.

Como si llevara demasiadas horas explicándole a personas asustadas que todavía no tiene todas las respuestas.

Nos hace pasar a una pequeña sala.

—Su madre está estable.

Eso es lo primero que dice.

Bien.

Puedo volver a respirar.

—Los estudios iniciales no muestran nada que indique una emergencia cardíaca evidente en este momento, pero tuvo dolor en el pecho, palpitaciones y un episodio de pérdida de conciencia, así que queremos mantenerla en observación.

Luke no pestañea.

Yo sí.

—¿Fue un infarto?

—Por ahora no hay indicios de eso.

Por ahora. Odio esas dos palabras.

—Entonces, ¿qué fue?

—Todavía tenemos que observarla, repetir algunos controles y ver cómo evoluciona. Está bastante agotada y nos contó que ha estado durmiendo poco y trabajando jornadas extensas.

Miro a Luke.

Su mandíbula se aprieta.

El médico continúa: —También llegó deshidratada y con la presión elevada. Todo eso puede contribuir a que el cuerpo responda mal, pero no quiero simplificarlo diciendo que “solo fue cansancio”. Cuando alguien presenta síntomas así, especialmente dolor en el pecho y pérdida de conciencia se estudia.

Asiento.

Luke no.

—¿Trabaja mucho? —pregunta el médico.

Me río.

Es un sonido corto y sin humor.

—Dos turnos algunos días.

El médico nos mira.

—¿Dos empleos?

—Uno fijo y horas extra donde puede —explica Luke.

Cada palabra sale más dura que la anterior.

—Y limpia nuestro taller cuando tiene tiempo —añado.

Luke gira hacia mí.

No debería haberlo dicho.

Lo noto inmediatamente.

No porque no sea verdad, porque acabo de darle otra cosa con la que enfurecerse.

El médico frunce el ceño.

—Tiene que reducir esa carga, al menos hasta que sepamos exactamente qué ocurrió. Hoy, por supuesto, no debe hacer ningún esfuerzo físico. Después dependerá de los resultados y de las indicaciones al alta.

Luke se queda mirando un punto de la pared.

—¿Mover cajas pesadas cuenta como esfuerzo físico?

El médico lo mira.

—Sí.

La respuesta cae como una piedra.

—¿Muy pesadas? —pregunta.

—Luke —murmuro.

No me escucha.

—¿Una mujer que acaba de trabajar dos turnos debería ponerse a mover cajas grandes sola?

El médico entiende que ya no está preguntando por medicina.

—No sería recomendable.

Luke asiente lentamente una vez.

—Claro.

No dice nada más.

Pero puedo escucharlo.

No literalmente.

Algo peor.

Puedo escuchar cómo rumia.

Cómo cada frase entra y se queda.

Agotada.

Deshidratada.

Presión elevada.

Reducir la carga.

No hacer esfuerzo físico.

Mover cajas no era recomendable.

Una detrás de otra… Como munición.

—¿Podemos verla? —pregunto.

—Sí. Solo intenten que descanse.

Luke suelta una risa seca.

El médico lo mira.

—Lo intentaremos —digo antes de que mi hermano abra la boca.

*****

Mamá parece más pequeña en la camilla.

Odio pensar eso.

Tiene una vía en el brazo y unos cables pegados al pecho.

La máquina a su lado marca números que no entiendo y hace un ruido constante que me pone nerviosa.

Cuando nos ve, sonríe.

Sonríe.

Como si nosotros fuéramos quienes necesitamos que ella nos tranquilice.

—Mis niños.

Voy hacia ella.

—¿Cómo estás?

—Bien.

—Estás en un hospital.

—Ya sé dónde estoy, Cass.

Todavía tiene energía para molestarme.

Eso ayuda un poco.

Le doy un beso en la frente.

Luke se acerca por el otro lado.

No dice nada. Solo le toma la mano.

Mamá lo mira.

—No pongas esa cara.

Luke levanta los ojos.

—¿Qué cara?

—Esa.

—Estoy normal.

—Nunca has sabido mentir.

Yo casi me río. Casi.

—El médico dice que tienes que descansar —digo.

Mamá suspira.

—Sí, ya me dio el discurso.

—No fue un discurso.

—Cassidy.

—Fue una indicación.

—Lo sé.

Luke sigue callado.

Mamá lo mira otra vez.

—Luke.

—¿Qué?

—Estoy bien.

Él aprieta la boca.

—Te desmayaste moviendo cajas.

Mamá aparta la mirada.

—No eran tantas.

Luke la observa.

—Mamá.

—Había que hacerlo.

Él deja caer su mano muy despacio.

—¿Por qué?

Ella no responde enseguida.

No necesita.

Yo ya sé.

Luke también.

—Tu padre quería ordenar el cobertizo.

Luke se pone de pie. Camina dos pasos mientras se pasa ambas manos por el cabello.

—Claro.

—No empieces.

Mamá lo dice bajito.

Pero ahí está otra vez. La misma frase de siempre.

No empieces.

Mi hermano se queda quieto dándole la espalda.

Puedo ver cómo respira.

Uno.

Dos.

Tres.

—No estoy empezando nada.

Su voz me da miedo.

No porque esté gritando, porque no lo está.

Mamá mira hacia mí. Como si yo pudiera arreglarlo.

Siempre hacemos eso.

Ella mira a Luke cuando yo estoy enojada.

Me mira a mí cuando Luke está enojado.

Como si nuestra rabia fuera el problema por administrar.

—¿Papá sabe que estás aquí? —pregunto.

—Le escribí.

—¿Y?

—No ha contestado.

Luke se ríe.

Esta vez mamá frunce el ceño.

—Debe estar ocupado.

Mi cabeza gira hacia ella.

—¿Ocupado?

—Cass.

—Mamá, se llevó la plata del taller ayer, desapareció, hoy te pidió que movieras esas cajas y ni siquiera está acá.

—No me pidió. —Se detiene un segundo—. Dijo que quería espacio.

Es peor.

Mucho peor.

Porque eso significa que ni siquiera necesitó ordenárselo.

Solo tuvo que decir que quería algo y ella hizo el resto.

—¿Y tú decidiste moverlas sola? —pregunta Luke.

Mamá aprieta los labios.

—No quería molestarlos.

Luke la mira como si hubiera hablado en otro idioma.

—¿Molestarnos?

—Estaban trabajando.

—Mamá.

—Y tú sabes cómo está la pierna de tu padre.

La habitación cambia.

Lo siento.

Luke también.

Su cara se queda completamente vacía.

—Sí —dice.

Solo eso.

Sí.

Mamá intenta incorporarse.

—Cuando me den el alta necesito pasar por el supermercado.

—No —digo.

—Cassidy.

—No.

—No hay nada para la cena.

Parpadeo.

No puede estar hablando en serio.

—¿Qué?

—Y seguramente tu padre no ha comido.

Luke gira la cabeza despacio.

—¿Qué acabas de decir?

Mamá lo mira.

—No quiero que llegue y no haya nada preparado.

Algo dentro de mí se rompe un poquito.

No por papá.

Por ella.

Está acostada en una camilla de hospital.

Le duele el pecho.

Se desmayó.

Tiene cables pegados al cuerpo.

Y está preocupada porque un hombre adulto quizá tenga hambre.

—Mamá —digo—, papá puede hacerse un sándwich.

—Sabes que no cocina.

—Tiene manos.

—Cassidy.

—¿Qué?

—No seas cruel.

Me quedo callada.

Cruel.

Bien.

Luke se mueve hacia la puerta.

—Me voy.

Lo miro.

—¿Adónde?

—A casa.

—Luke.

—Necesito aire.

No.

No necesita aire.

Conozco a mi hermano.

—Espérame.

—Quédate con mamá.

—Luke —lo llamo, pero ya está saliendo.

Mierda.

Mamá suspira.

—Déjalo. Se le pasará.

La miro.

—No creo que se le pase.

—Siempre exagera cuando se trata de tu padre.

Me quedo completamente inmóvil.

—¿Exagera?

Ella cierra los ojos.

—No quiero discutir.

Claro. Nunca quiere discutir.

—Está bien.

Tomo mi chaqueta.

—¿Adónde vas?

—Con Luke.

—Cass, no lo sigas alimentando.

La miro.

No sé qué decir.

Por primera vez hay tantas respuestas dentro de mi cabeza que ninguna logra salir.

Alimentando.

Como si la rabia de Luke fuera algo que yo hubiera construido.

Como si papá no llevara años haciéndolo.

—Descansa —digo finalmente.

—Cassidy.

Me inclino y le doy un beso en la frente.

—Te quiero.

Su expresión se suaviza.

—Yo también.

Y eso es lo peor.

La quiero.

La quiero muchísimo.

Por eso duele tanto.

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Noemi Altamirano
me encanto 😍
Zuliner Chacon
Yesenia que quieres que te diga, que no te haya dicho 🤔 dejame pensar. Buenísima como todas tus novelas, aunque eso te lo he dicho. 😂
Felicitaciones, supérate a tí misma. Un fuerte abrazo y bendiciones
Yesenia Bello González: Jajjjaa gracias 😊🥹🥹🥹
total 1 replies
Zuliner Chacon
🎉 Seremos tiaasss 🎉 👏 la familia está creciendo y sospecho que serán 2, porque eso se lleva en la sangre 😂 Y referente a la 💩 de la mamá de ella esa vieja es un caso perdido que siga con la maravilla de hombre de 💩 que tiene.
Zuliner Chacon
😂 😂 Niño sin pensarlo se vengó de Adamo pero no fue suficiente 😂 tenía que ser completa la venganza 😂 😂. Un 🥂 doble por la futura Ingeniera y por la bb en camino 👏🎉
Zuliner Chacon
Chicas a celebrar 🎉 🎉 vamos a tener ingeniera 🎉 me encanta la felicidad de Damián, siente la felicidad de un Padre, 🎉 me imagino como se pondrá Adamo con la noticia
Zuliner Chacon
Definitivamente algo está pasando algo con L y A 🤔. Cass disfruta tu nuevo comienzo
Zuliner Chacon
🤔 Coño que pasaría entre Aria y Lucke no me gusta que estén así ☹️.
Zuliner Chacon
Que bueno que felicidad, la suegra y la nuera son igualitas por esa boca 😂. Por fin Luke y Cass sabrán lo que es una familia, un poco loca la familia, pero familia al fin. Y cuando llegue toda la familia 😂😂
Zuliner Chacon
👏 por fin Luke y Cass van a desempeñarse en lo que les gusta sin tener que rendir cuántas a nadie. Que bello Niño y que loco aún piensa en la locura de Adamo desnudo en la casa 😂 Nino no lo supera 😂.
Zuliner Chacon
🎉 Por fiiinnnn se van 🎉 ahora sí van a vivir bien sin golpes, sin peleas, sin las 💩 💩 de padres que tienen. Una nueva experiencia Pero muy bonita porque estarán con la persona que ama 👏
Zuliner Chacon
Será que Luke no es hijo de esa 💩 de mujer 🤔🤔🤔
Zuliner Chacon
Que rico como disfrutan de la naturaleza 😂
Zuliner Chacon
👏 Aria te la comistes 🤔 aunque debiste darle un poquito a la vieja de 💩, pero me encantó como barriste la basura 👏👏
Zuliner Chacon
Quitense que ahora sí mato a la vieja esa de 💩 😡. Estoy que me reviento de la arrechera vieja de 💩 como siempre le echa 💩 a los hijos que son buenos, trabajadores; y defiende a esa lacra de 💩 de parásito que no sirve 😡😡😡😡😡
Zuliner Chacon
Todo estaba de mil maravillas, hasta que llegaron las 💩
Zuliner Chacon
Cass ya tiene ese buche full de muchacho 😂 osea 2 y piensa tomar la pastilla 🤔 😂 yo te aviso chirulí
Zuliner Chacon
Muy linda la complicidad que tienen como hermanos
Zuliner Chacon
😂 😂 Está vaina se pone muy muy buena 😂 chiquitita 😂
Zuliner Chacon
😂 Katrina alborota el avispero y el pobre Adamo tratando de sobrevivir a Cass 😂😂
Zuliner Chacon
Adamo suelta toda la información de lo que realmente eres, porque Cass está a punto de matarte solo con la mirada y mira que tiene muy cerca la camioneta con las herramientas 😂 😂 Katrina siempre te la comes espectacular tu aparición un aló y todo resuelto 😁 Aria y Lucke están puro ojitos 👀. Adamo seguimos esperando tu explicación 🤔 😂
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