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Reencarnando En Un Omegaverse Para Salvar A Mi Hijo, El Protagonista

Reencarnando En Un Omegaverse Para Salvar A Mi Hijo, El Protagonista

Status: En proceso
Genre:ABO / CEO / Omegaverse
Popularitas:9.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Inés Nsé

Harold era un médico incapaz de concebir, tras su muerte descubre que ahora es Sayon, el esposo Omega de Lebrón Kambell que ha permanecido encerrado en una jaula de oro alejado de la civilización por ese Alfa, Lebrón.
Con la misión que le pidió el verdadero Sayon de recuperar y proteger a su hijo de cinco años, Dion, que es el verdadero protagonista de la novela, Sayon tendrá que idear un plan para escapar de su prisión de oro y salvar al hijo que Lebrón le arrebató al nacer ya que era el hijo de Sayon con otro hombre, otro Alfa al que Lebrón odiaba profundamente.
Y así Sayon inicia su escape de un Alfa dominante que no quiere soltarlo.
Y así inicia la historia de estos tres, un Alfa que se aferra a buenas y malas a un Omega, un Omega reencarnado que no quiere ser encerrado y un niño Omega que solo quiere a sus padres.

NovelToon tiene autorización de Inés Nsé para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 16

La ama de llaves se acercó rápidamente.

—Señor Kambell...

Lebrón no respondió.

—Lo llamé porque la señora había intentado huir. Robó uno de sus vinos y entró en el invernadero... —Intentó continuar.

Lebrón simplemente pasó junto a ella. No la escuchaba. Sus ojos estaban clavados únicamente en Sayon.

Lágrimas comenzaron a caer de los ojos de Laila. Los guardaespaldas estaban aterrados. Los sirvientes que observaban desde el interior de la casa tampoco se atrevían a moverse.

Lebrón caminó hasta Ray.

Sayon comprendió inmediatamente lo que estaba sucediendo.

Tenía que bajarse.

Aunque le dolieran las piernas. Aunque apenas pudiera mantenerse en pie.

Lo hizo.

Lebrón se quedó frente a él.

Lo observó en silencio.

Sayon llevaba puesta una chaqueta que pertenecía a otro hombre. Eso significaba que había salido de la casa únicamente con aquel camisón manchado de vino.

Pero aquello no era lo peor.

Lebrón podía olerlo.

El aroma de otro Alfa estaba impregnado en Sayon.

Igual que aquella mañana.

Igual que seis años atrás.

—Señor Kambell, yo... —Ray no pudo terminar.

El puño de Lebrón impactó directamente contra su rostro.

El golpe hizo que Ray perdiera el equilibrio y cayera violentamente al suelo, el líquido carmesí no se hizo esperar. Antes de que pudiera siquiera incorporarse, Lebrón ya estaba sobre él.

Lo agarró por la ropa y lo levantó de un tirón.

Otro golpe.

La cabeza de Ray se sacudió hacia un lado.

Otro.

Y otro.

Lebrón no se detenía.

Ray intentó cubrirse el rostro con los brazos, pero Lebrón apartó sus defensas con brutalidad y volvió a golpearlo. Cada impacto era más fuerte que el anterior, hasta que Ray dejó de intentar responder y solo pudo tratar de protegerse.

Lebrón lo agarró por el cuello de la ropa y lo levantó nuevamente, obligándolo a ponerse de pie solo para volver a derribarlo.

Ray cayó de rodillas.

El líquido carmesí ya cubría gran parte de su rostro.

Un Alfa dominante enfurecido podía ser aterrador, Ray ya lo sabía, pero en ese momento lo estaba viendo en carne propia.

Pero Lebrón no parecía simplemente enfadado.

Parecía dispuesto a acabar con él.

Nadie se movió.

Nadie se atrevió.

Porque todos sabían que intervenir en aquel momento podía significar enfrentarse directamente al señor Kambell.

Ray intentó hablar.

—Señor... yo...

Lebrón volvió a golpearlo.

Ray cayó nuevamente al suelo.

Lebrón dio un paso hacia él, dispuesto a continuar.

—¡Lebrón, detente!

Sayon consiguió sujetarle la mano.

Estaba temblando.

Apenas podía respirar.

Las feromonas agresivas de Lebrón llenaban el aire y estaban llevando su cuerpo al límite, pero aun así logró detenerlo.

Durante unos segundos, Lebrón no se movió.

Su mano seguía cerrada en el aire.

Después, lentamente, bajó la mirada hacia Sayon.

Lebrón soltó a Ray.

El guardaespaldas cayó al suelo como un cuerpo sin vida.

La mirada del Alfa se dirigió exclusivamente hacia Sayon.

—Por favor... basta —Sayon estaba desorientado.

Sentía que todo daba vueltas.

Las feromonas de Lebrón le provocaban sudor frío.

Pero aun así consiguió acercarse a Ray y comprobar su estado.

Estaba gravemente herido.

—Rápido... llamen a una ambulancia.

Nadie respondió.

El silencio fue suficiente.

Nadie iba a hacerlo.

Entonces Sayon sintió una mirada detrás de él.

Una mirada cargada de una furia tan intensa que parecía atravesarle la piel.

Se giró.

Lebrón estaba allí.

Antes de que Sayon pudiera retroceder, la mano del Alfa se cerró alrededor de su brazo.

Sayon apenas tuvo tiempo de reaccionar.

Lebrón tiró de él con fuerza, lo levantó del suelo y se lo echó al hombro como si no pesara nada.

—¡Bájame!

Sayon intentó apartarse.

Sus manos golpearon débilmente la espalda de Lebrón, pero no consiguió moverlo ni un centímetro.

Lebrón siguió caminando.

Ni siquiera disminuyó el paso.

Su brazo permanecía firmemente alrededor de las piernas de Sayon, impidiendo que pudiera soltarse, mientras el cuerpo del Omega quedaba completamente sometido a su fuerza.

Harold siempre había pensado que tener miedo de una persona era algo absurdo.

Pero aquello no era un miedo común.

Las feromonas de Lebrón provocaban en él un terror indescriptible.

Su cuerpo se paralizó.

No podía mover un músculo.

Ni siquiera podía hablar.

Por primera vez desde que había llegado a aquel mundo, Harold comprendió lo que significaba sentirse completamente indefenso.

Lebrón comenzó a caminar hacia la casa.

En ese momento, otro vehículo llegó a toda velocidad.

Caleb bajó apresuradamente.

Miró alrededor.

No necesitó más de unos segundos para comprender que algo terrible había ocurrido.

Lebrón entró en la residencia con Sayon sobre el hombro.

Nadie se atrevió a detenerlo.

Nadie.

Excepto unos pocos.

—Señor Kambell, por favor, piense un momento —dijo Caleb mientras corría detrás de él—. La señora Kambell todavía se está recuperando. Temo que esto pueda afectar gravemente su estado.

Lebrón no respondió.

Su paso no disminuyó.

—¡Por favor, señor Kambell! —Laila comenzó a llorar—. El señor Sayon se encuentra muy mal. Él no hizo nada. Todo es culpa mía. Castígueme a mí, se lo suplico.

Lebrón continuó subiendo las escaleras.

Sayon permanecía sobre su hombro, completamente incapaz de liberarse.

—Señor Kambell, por favor, ¿por qué no vuelve a su búnker? —insistió Caleb—. Está entrando en Rut. Me temo que la señora Kambell todavía está demasiado delicada como para soportarlo.

Laila se quedó paralizada.

Como Beta, no había sido capaz de percibir hasta entonces lo que estaba ocurriendo.

Pero Caleb sí lo sabía.

Lebrón estaba entrando en Rut.

Y aquello hacía que la situación fuera todavía peor.

Todos sabían lo que ocurría con Sayon cada vez que Lebrón atravesaba su Rut junto a él.

Lebrón se detuvo en mitad de las escaleras.

El torrente de feromonas aumentó de manera brutal.

Caleb tuvo que cubrirse la nariz con un pañuelo para no perder el equilibrio.

Lebrón giró ligeramente el rostro.

—Lárguense.

Solo dijo eso.

Una palabra. fría, definitiva y continuó subiendo.

Hasta desaparecer con Sayon.

Laila se quedó inmóvil.

Las lágrimas seguían cayendo por su rostro.

No soportaba ver sufrir a Sayon.

—Señor Caleb...

Se arrodilló frente a él.

—Por favor, haga algo.

Caleb respiró profundamente.

—No puedo hacer mucho cuando se trata del señor Sayon.

Intentó recuperar la compostura.

—Llama al médico. Dile que venga inmediatamente. Debe estar disponible para cualquier cosa.

—Sí.

Laila se levantó y corrió.

En ese momento, cualquier cosa que pudiera ayudar a Sayon era indispensable.

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kohaku viento
espero todo salga bien y pueda encontrar pronto a su hijo como ya sabe en qué lugar está supongo que tendrá que ubicar el lugar e ir aya y en cuanto al alfa no se. espero que cambie. en cuanto al padre biológico de Dios tampoco estoy totalmente feliz con el ya que de alguna forma se aprovecho de su amigo cuando esté estaba borracho y más vulnerable
kohaku viento
casi me da. algo. en esta situación menos mal logro salir ahora a correrrrrrr
kohaku viento
aaaa que suspenso. el escape empezó que emisión
kohaku viento
ojalá todo resulte bien
kohaku viento
ay dios en qué lío se metió
kohaku viento
creo que te dió una segunda oportunidad para conseguir lo que más deseas
kohaku viento
eso no creo que sea malo desear ser feliz y tener una familia que amar no creo que sean celos malos que tenga hacia su amiga
kohaku viento
Ya era lectura de apoyo no sé pero Ami me salieron hasta lágrimas 😭😭 en esa última parte
kohaku viento
definitivamente eso fue sorpresa quedé plop
kohaku viento
no que va esa historia es para puro llorar que demonios estaba haciendo esa mujer leyendo algo así
kohaku viento
creo que se le olvidó esa parte 🤭🤭🤭
kohaku viento
esto ya se ve mal en el lío que dejaron al pobre ojalá pueda resolver este embrollo
kohaku viento
que pena pero creo que ahora se le hará realidad su sueño
LecturasDeNoche
No, por favor, vengo de dejar una historia a medias porque los protas eran absurdamente tóxicos, no me digan que esto será igual porque abandono este barco 😑.
patata_02
jajajajajajaj esta mujer casa vez me cae mejor
LecturasDeNoche
Eso es un poco triste, sinceramente...
patata_02
señor, usted es un amor de persona se merece todo lo mejor del mundo 💕
LecturasDeNoche
Eso no me lo ví venir
Roxanne Ochoa
que alivio no lo encontraron
Leidism Sivila
Entre el cielo y tierra no se oculta nada simplemente debían hablar y llegar a un consenso porque sino las consecuencias son peores así que Dior debe estar cerca y bueno todos deben ser feliz no tardes mucho en el desenvolvimiento de la historia
julietha galiano: ah okey, estás hablando del alma actual, si sería bueno a ver qué pasa
total 4 replies
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