Haberle querido fue un error, pero seguía deseándole…
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Capitulo 13
Dan trató de tomarse lo mejor posible ir de pasajero en el avión, pero odiaba no estar pilotándolo. Menos mal que tenía a helena a su lado.
Le había encantado verle el rostro mientras viajaban. Estaba muy emocionada y no intentaba disimularlo. Su entusiasmo vital era una de las cualidades que, al principio, le habían atraído de ella. Eso y su cuerpo suave y flexible.
Los recuerdos le provocaban sudores fríos.
Ahora, mientras se acababa la pizza, volvió a examinarla. Estaba tan guapa como siempre. Llevaba el rubio cabello suelto. Una suave sombra de ojos realzaba sus ojos castaños. Con la chaqueta y los pantalones negros y la blusa de seda naranja, parecía una más de la multitud de profesionales de Manhattan que salía a comer.
En ese momento, Helena conversaba con el camarero. Ella lo había convencido para que le hablara de sus sueños de llegar a ser actor de teatro y de lo mucho que echaba de menos a su familia, que vivía en Kansas. Después de varios viajes a la mesa, el chaval estaba medio enamorado de ella.
Helena no flirteaba. Simplemente era Helena . El interés que mostraba por los demás era genuino. Su luminosa personalidad atraía tanto a los hombres como a las mujeres. Todos querían ser amigos suyos.
Y ella le había dicho que lo seguía deseando.
Su confesión le había conmocionado. Estaba seguro de que lamentaba habérselo dicho. Si seguía deseándolo físicamente, ¿por qué había roto con él? Había mucha química entre ambos. ¿No se daba cuenta de que semejante atracción era infrecuente y maravillosa?
Dan sabía que ella quería más de él y no le gustaba cómo lo había presionado para que fuera mejor persona. ¿Y si no podía mejorar? ¿Y si estaba hecho para ser egoísta?
Antes de conocer a Helena , había tenido sexo muchas veces; incluso un puñado de lo que denominaba relaciones serias. Pero ninguna de esas mujeres le había impedido dormir por las noches.
Cuando ella le dijo que la relación se había acabado, él se quedó en estado de shock. Creía que les iba muy bien. ¿Cómo podía haber estado tan ciego a lo que sucedía?
Si solo su orgullo hubiera resultado herido, probablemente le hubiera restado importancia y habría aceptado la ruptura como un hombre. Pero estaba tan deslumbrado por Helena y la deseaba tanto que no se le ocurrió que la relación corriera peligro.
Ahora, los recuerdos de la pasión que habían vivido le excitaban y desesperaban. Ella le había dicho que seguía deseándolo, pero ¿qué significaba eso? Si iban a retomar la relación física, esa vez él pondría las condiciones.
Al final, ver que otro hombre flirteaba con Helena le agotó la paciencia.
–Tenemos que irnos –dijo bruscamente– si es que quieres comprar algunas cosas para el fin de semana –tendió al camarero la tarjeta de platino.
Cuando el chico se fue, Helena esbozó una sonrisa apaciguadora.
–No me sentiré a gusto en ninguna de las tiendas de Madison Avenue. He traído algunas prendas para cambiarme, además de ropa para correr y zapatos. No me hace falta nada nuevo.
Dan apretó los dientes. La única cosa segura que podía ofrecer a Helena era mimarla, invitarla a comer y cenar e inundarla de regalos. Pero, para su frustración, ella no quería su dinero. Se lo había dicho más de una vez. ¿Cómo iban a conectar si ella rechazaba continuamente lo que le ofrecía? Derrochar y el sexo apasionado eran sus puntos fuertes.
–He traído un esmoquin para esta noche. Pero puedo comprarme un traje, si te sientes más cómoda
Ella lo miró horrorizada.
–No te compres un traje. Seguro que tienes media docena o más en casa.
–Muy bien, no lo haré. Pero, entonces, vamos a arreglarnos y a divertirnos esta noche. Maxwell River Outdoors puede permitirse comprarle un vestido de fiesta a una valiosa empleada.
Ella se mordió el labio con fuerza. El notó su vacilación en su lenguaje corporal y sus ojos.
–No sé. No me imagino lo que puede costar un vestido de esa clase. No me gustan los dependientes insistentes y condescendientes.
Dan rio.
–Una exnovia de Nathan trabaja a tres manzanas de aquí. Le he mandado un mensaje para decirle que tal vez nos pasáramos después de comer. Ha prometido tenerte preparadas unas cuantas prendas, por lo que no tardarás mucho en elegir. Te caerá bien.
–¿Saliste con ella después de Nathan? ¿Por eso sois tan amigos?
Él alzó las manos.
–¡Qué suspicaz! Mis hermanos y yo no compartimos a las mujeres. Nathan y Kate pasaron mucho tiempo en Maine y por eso la conozco bien.
–De acuerdo, vamos a verla. Pero si no tiene nada adecuado, no quiero pasarme todo el día de compras. Es mi primera vez en Nueva York. Me has prometido que iríamos al Met.
–Así es –asintió él. En ese momento le sonó el móvil. El mensaje lo hizo sonreír. Se lo enseñó a Helena –. Nathan y Fabio están aquí porque tienen una reunión. Quieren saber si podemos cenar con ellos antes de que tomen el avión de vuelta a Portland.
La verdad era que no estaba seguro de querer que sus irritantes hermanos se entrometieran en su noche con Helena . Sin embargo, disponer de dos acompañantes le impediría cometer una estupidez.
Helena se encogió de hombros y miró a su alrededor como si alguien los estuviera escuchando.
–Aunque probablemente no sea muy sofisticado –susurró– no me hace ninguna gracia cenar a las diez y media. Diles que sí, que nos encantará.
–¿Aunque sea tan temprano? Nos mirarán mal si entramos en el teatro con las luces apagadas.
–Cuando tú lo digas, nos marcharemos. Será divertido conocer mejor a Nathan.
Dan rumió esa desagradable idea. Las mujeres adoraban a su hermano. Pensándolo bien, era probable que Nathan y Helena congeniaran. Y Nathan llevaba desde la guardería cautivando a las mujeres.
Salieron a la calle. El sol y la bofetada de calor los cegaron.
–¿Llamo a un taxi? –preguntó él.
Helena lo agarró del brazo.
–Me has dicho que está solo a tres manzanas. Vamos andando. A no ser que te moleste la rodilla.
–¡Por favor, Lena! ¡Puedo recorrer la calle, maldita sea! Vamos. Es por aquí.
Frustrado, había acortado el nombre de ella sin darse cuenta. El afectuoso Lena era el nombre que empleaba durante la relación. ¿Se había dado cuenta ella del lapsus?