Anastasia una hija adoptiva, siempre fue amorosa, tierna, pero entrego su corazón a quien no debía, eso la llevó a la muerte, la vida le dará una segunda oportunidad, la regresara aun con los recuerdos de sus errores, aún ella sabiendo que el cariño que su padre adoptivo siente por ella, es mayor del que ella pensaba, así volverá a hacer la niña de papá, una niña llena de amor, de esperanzas, con nuevos problemas, pero con un nuevo amor
¿Podrá este amor salir adelante?, ¿Podrá el destino acomodar un amor de padre e hija?
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Me duele
Llegamos a casa, me ducho y Salvador me trae tres camisas sueltas de él, así me coloco una con short por debajo, me siento en la cama tratando de respirar tranquila, como si eso me pudiera aliviar
Salvador
Abro despacio la puerta de Anastasia, la veo sentada en su cama, respira tranquila aunque haciendo muecas, creo que le duele y no quiere hablar
- estás bien- me mira asustada- princesa si te duele debes decirlo- me niega- segura que no duele
Comienza a llorar y entiendo que si le duele, me siento a su lado
- tienes miedo que te lastime
Anastasia- no es eso, me da vergüenza
- mira hagamos algo, pondrás tu espalda contra mi pecho, simplemente llevaré mis manos por adentro, no miraré de acuerdo
Me asiente, me acomodo de piernas abiertas en la cama, ella en el medio, la agarro de la cintura
- recuerda que debes estar tranquila o no funcionará, si te ayuda puedes cerrar los ojos
Me asiente
Anastasia
Siento las manos de Salvador, van ingresando por debajo de su propia camisa, suben, hasta sentir que se pocióna una de cada lado, sostiene un pecho mío, sus manos son grandes por lo que cubren casi en su totalidad, comienza con cuidado hacerme los masajes, por lo que me va calmando, aunque al mismo tiempo siento detrás de mí su erección, apoya su cabeza en mi hombro y me habla con vos dulce al oído
Salvador- recuéstate para atrás, más relajada, te siento tensa
Me recuesto en su totalidad dejando caer mi cuerpo sobre el suyo, juega con sus manos en mis puntas, las masajea, muerdo mis labios, porque en verdad me gusta lo que esta provocando, pero lo que menos quiero es terminar gimiendo
Salvador- te calmo
- si, gracias
Salvador- quieres bajar a comer algo
- sí
Retira sus manos con cuidado, acomoda la camisa, me abraza desde la cintura dejando un tierno beso en mi mejilla
Salvador- te quiero princesa, cuando te duela me avisas
- sí
Así bajamos a comer, también hablo con Katherine por teléfono contando que tenía, Salvador así igual con Daniel que pregunto por mí, así llega la hora de la cena, donde nos sentamos a la mesa, como un poco, aunque el dolor comienza a brotar de nuevo, me está impidiendo comer
Salvador- te duele- le asiento no me sale palabra- Nana sube nuestra cena a la habitación, vamos haremos los masajes
Vamos a la habitación, Nana trae la cena para ambos, veo que Salvador se sienta en el suelo y me hace seña que me acomode en el medio, así lo hago
Salvador- bien, vas a comer mientras te hago los masajes, así lo haces tranquila te parece
Simplemente, le asiento, el simple hecho de tenerlo así me tienta a más, pero él no sobrepasa límites, yo tampoco lo haré
Salvador
Se acomoda por segunda vez de la misma forma a pedido mío, comienza a subir mis manos por debajo de la camisa, así llego a sus pechos, comienzo a masajearlos mientras ella come, al menos veo que hace el intento, es imposible tenerla así y no querer más, pero debo esperar a sus 18 años, al menos hasta ese día, aguanto mis ganas, ni siquiera en la ducha me las saco, quiero que su primera vez sea especial, al menos si ella me ama
- te duele- me niega con la cabeza- estás bien- me asiente- sabes que te quiero- me asiente- eres única mi princesa
Dejo un beso en su hombro, el cual veo que le eriza, cuando termina de comer, como yo, ya el dolor le calmó, se acuesta, se acomoda y la tapo, beso su frente
- cualquier cosa me avisas o me despiertas, hasta el momento los masajes ayudan
Anastasia- gracias
- te prometo que para tu cumpleaños estarás bien
Le doy otro beso y voy a mi habitación
Anastasia
Despierto con dolor, uno bastante fuerte, al mirar el reloj, apenas son las 3 de la mañana, me siento en la cama tratando de hacerme masajes sola, pero lo empeora, el dolor aumenta y quiera o no, deberé despertar a Salvador, voy a su habitación, esta dormido, no quisiera despertarlo, pero el dolor empeora
- Salvador
Salvador- mmm
- me duele mucho
Se sienta en la cama fregando los ojos- ven
Me siento a su lado agarra mis mejillas y deja un beso en mi frente
Salvador- acuéstate con tu espalda pegada a mí y te hago el masaje
Me acomodo como pide, pasa una mano debajo de mi cabeza, la por encima mío, esta vez desprende la camisa lo que detengo sus manos
Salvador- es mejor princesa, más cómodo
Suelto sus manos, desprende por completo y recuerdo que debajo no llevo más qué mi ropa interior, aunque el dolor es tanto que me aguantó, comienza hacerme masajes, comienza a relajarme y no sé en que momento cierro mis ojos
Despierto recostada en el pecho de Salvador, mi camisa totalmente abierta, recuerdo el masaje, no cerré la camisa, trato de hacerlo a lo que me abraza más fuerte y se da vuelta colocándose frente a frente, llevo mis manos a sus pechos, cuanto soñé con tenerlo así, pero no seas circunstancias claro está.
Salvador
Con mis ojos entre abiertos, veo que Anastasia despertó, trata de cerrar la camisa, no la dejo, me hago del dormido, pero me acomodo, sus manos en mis pechos, me mira, me observa, una de mis manos hago descender hasta cerca de su nalga, veo como trata de pegar nuestros labios, aunque una punzada no la deja
Anastasia- mmm- dice tocándose los pechos
- acomódate boca arriba
Lo hace, comienzo hacerle sus masajes, veo que se relaja y le calma, Subo mi rostro cerca del de ella, quedando a centímetros, nuestras respiraciones chocan
Anastasia- Salvador
- que paso con lo de papá
Anastasia- es qué... yo- un golpe en la puerta la detiene
- quien
Nana- ya esta el desayuno, Anastasia esta contigo
- si tranquila Nana, ya bajamos
La miro atenta- que me ibas a decir
Anastasia- que si te digo papá, te hace sonar a viejo y aún eres joven, aunque por respeto te seguiré diciendo papá, iré a colocarme un short debajo de la camisa
- nos vemos abajo
Le hago lugar y veo que sale de la habitación- huy Nana porque tuviste que interrumpir