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Me Engañaste… Ahora Me Casaré con el Esposo de Tu Hermana

Me Engañaste… Ahora Me Casaré con el Esposo de Tu Hermana

Status: Terminada
Genre:CEO / Venganza / Posesivo / Maltrato Emocional / Dominación / Juego de roles / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:1M
Nilai: 4.5
nombre de autor: Erchapram

Ximena Elara Mendoza… aunque, desde hace un año, dejó atrás su apellido. La mujer alta, de cintura esbelta y actualmente con cinco meses de embarazo, eligió ocultar su verdadera identidad demi casar-se con el hombre que ama.

Leonardo Fuentes, un hombre de origen humilde, había sido su senior en la universidad.

—Leonardo, ¿cuándo piensas casarte con mi amiga? Dijiste que ella también está embarazada —dijo su hermana, haciendo que los ojos de Leonardo se abrieran de par en par.

—¡Shhh! No hables de eso aquí.

—¿Por qué? ¿Tienes miedo de que tu esposa se entere? Sería mejor, así ya no tendrían que esconder más su relación. No quiero que juegues con los sentimientos de Dulce Marquez. Sabes bien que ella es una mujer respetable, de una familia influyente. No permitas que la gente descubra que está embarazada fuera del matrimonio.

Lo que ninguno de ellos sabía… es que alguien estaba escuchando toda la conversación.

“Muy bien… seguiré su jueguito. Vamos a ver quién gana al final.”

NovelToon tiene autorización de Erchapram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Anye Bersih-Bersih Rumah

Capítulo 13: Anye limpia la casa

Anye mandó quemar la cama que habían profanado los infieles.

—Ahora es mi oportunidad de hacer limpieza general con el pretexto de renovar. La visita de esa zorra resultó útil al final: me abrió la puerta para un nuevo plan —murmuró mientras contemplaba las llamas.

—Bien, empecemos por todos los dormitorios —agregó.

—Don Yanto, ¿dónde está todo el mundo?

—El señor Gilang se fue en moto taxi. La señora Ambar y la señorita Gina están en la sala —informó don Yanto con honestidad.

—Perfecto. Necesito que consiga ayuda: vecinos, guardias de seguridad, quien esté disponible. Quiero que saquen todos los muebles de todos los dormitorios. Para el mediodía tiene que estar listo.

—A la orden, señorita Anye —respondió don Yanto con una sonrisa enigmática.

Don Yanto trabajaba para Anye desde que se construyó la casa. Esa casa era propiedad exclusiva de Anye; no era herencia de sus padres. Porque la mansión de la familia Galenka era diez veces más grande. Anye había optado por ocultar su verdadera identidad ante todos.

No por miedo, sino porque quería encontrar a alguien que la amara con sinceridad. Vivir sola desde los quince años la había dejado hambrienta de cariño. Todos sus abuelos, tanto paternos como maternos, ya habían fallecido. Sus padres habían sido hijos únicos.

Por suerte contaba con don Lukman y su esposa, que la trataban como si fuera de su propia sangre. Anye no fue nunca una niña mimada; llevaba espíritu de empresaria desde que sus padres vivían. Y esa capacidad se afiló cuando tuvo que cargar sola con la responsabilidad de dirigir un imperio. La empresa que ahora manejaba no era la principal de su padre.

La empresa matriz estaba a cargo de alguien de absoluta confianza: don Anwar Hamza, un hombre de cincuenta años que había sido mano derecha de Asraf Galenka, el padre de Anye. Don Anwar era viudo; su esposa murió de un infarto al enterarse de que su hijo había sido víctima de la brutalidad de los rivales comerciales de los Galenka.

"Lo que habría que quemar no es solo el colchón, sino a esos dos que se revuelcan como animales. Pobre señorita Anye: les da techo y encima le pagan con estas cochinadas", mascullaba don Yanto entre dientes mientras salía a reclutar voluntarios. Afuera, varios hombres del barrio descansaban porque era domingo.

Unos diez hombres entraron a la casa de Anye, provocando que mamá Ambar y Gina, inmersas en sus conspiraciones, los miraran atónitas.

—¿Qué es esto, don Yanto? ¿Cómo metes gente desconocida en la casa? —bramó mamá Ambar.

—Primer equipo, a la habitación del frente. Saquen todo —ordenó don Yanto, ignorando por completo las quejas.

—Segundo equipo, a la del centro. Todo lo que haya adentro, afuera.

—¡Oigan! ¡Insolentes! Ese es mi cuarto. ¿Por qué sacan mis cosas? ¡Atrevidos! —estalló Gina.

—Don Yanto, los muebles grandes —camas, armarios, cómodas— llévelos al remate de segunda mano. Toda la ropa, métala en cajas de cartón —indicó Anye, apareciendo por detrás.

—¿Qué pretendes, Anye? Primero quemaste tu cama y ahora vas por nuestras cosas. ¿Qué quieres? ¿Que durmamos en el piso?

Gina entró en modo furia total, sin caer en cuenta de que todo lo que llamaba "suyo" le pertenecía a Anye.

—Gina, tranquila, no te enojes que envejeces más rápido. Voy a vender todo en un remate para juntar dinero y comprar muebles nuevos —dijo Anye.

—Estoy harta de todo esto.

—Quiero decir... estoy aburrida del estilo actual. Necesito un cambio, empezando por los dormitorios —se corrigió Anye con una sonrisa discreta. Por dentro, el corazón casi se le salió por haberse delatado.

—Ah, bueno. Entonces sí, estoy de acuerdo. Pero no olvides comprarme muebles de lujo —exigió Gina, soñando despierta.

—El mío también, Anye. Compra el colchón más caro. A mi edad, necesito dormir en algo suave y cómodo —añadió mamá Ambar.

—Por supuesto. Les daré todo lo que pidan. Pero van a tener que esperar tres semanas.

—¿Por qué tanto? —se quejó Gina.

—¿Piensas que un remate se resuelve rápido?

—Tarda, Gina. Sobre todo tratándose de muebles usados. Y lo hago así porque no me alcanza para comprar todo de golpe —explicó Anye.

—¿Una empresa tan grande y no hay dinero? Si durante los cinco meses que Gilang la dirigió, las ganancias eran enormes —se burló mamá Ambar, creyendo que Anye era tonta.

—Resulta que alguien malversó fondos de la empresa por miles de millones de dólares. Ya hay auditores revisando todo. No entiendo adónde fue a parar ese dinero —soltó Anye como carnada.

—Además, hay una compra de un apartamento de lujo que yo jamás autoricé. Algo no cuadra.

—Seguro los auditores se equivocaron. Gilang jamás robaría...

—Claro que no. Gilang nunca se atrevería. Él me adora. Además, desde que se casó conmigo, se convirtió en CEO de la noche a la mañana. Sin esfuerzo: se sentó en mi silla y listo. Mamá y Gina también disfrutaron de mi trabajo, ¿no? Se volvieron señoras de sociedad de un día para otro.

Cada una de esas frases era un puñetazo envuelto en terciopelo. Anye las pronunciaba con intención quirúrgica. Tal vez las entendieron y se sintieron ofendidas; tal vez sus cerebros eran demasiado espesos. En cualquier caso, logró cerrarles la boca.

Después de medio día de trabajo, las cinco habitaciones de la casa quedaron vacías. Armarios, cómodas, tocadores, camas, colchones, sofás: todo fuera. Solo quedaban los sofás de la sala y del cuarto de estar. Si no les daba vergüenza, podían dormir ahí. Anye, por su parte, planeaba irse a otro lugar.

Lo que mamá Ambar y Gina no supieron fue que Anye, en secreto, ordenó que sacaran también todos los artículos de marca: bolsos de lujo, zapatos, sandalias, ropa de diseñador y joyas. Todo fue enviado a la casa de Ratna. Anye pensaba venderlo. Si alguien preguntaba, la excusa era sencilla: los hombres de don Yanto seguramente no los sacaron de los armarios y se fueron al remate por error.

Un plan improvisado pero sólido. Si jugaban con fuego, Anye tendría la gentileza de rociarles gasolina encima.

Esa misma tarde, Anye se dispuso a confiscar el apartamento. Esa guarida de lujo que la pareja de adúlteros había comprado con dinero de su empresa. No habría clemencia para los traidores, pero Anye sabía jugar con elegancia.

Gilang y Zemi seguían revolcándose sin mirar el reloj. Gilang había ido a dar explicaciones y terminó atrapado otra vez en las redes de Zemi.

—Oooh... Zemiii... —gemía Gilang.

—Eres... increíble... —gritaba Zemi.

Ninguno de los dos vio que el reloj de pared ya marcaba las cinco de la tarde.

—Cielos... Eres una fiera. ¿Mis movimientos no afectaron al bebé, mi amor? —preguntó Gilang, recorriendo el cuerpo de Zemi con la mirada.

—No. Parece que nuestro hijo es fuerte. Seguro va a salir como nosotros: resistente y espectacular en la cama.

—Ja, ja, ja... —Los dos reían felices. Hasta que el timbre del departamento los congeló a mitad de carcajada.

Din don.

—Gilang, dijiste que nadie sabía de este departamento. ¿Quién está en la puerta?

—Tal vez es del servicio de limpieza. Voy a ver. Vístete.

Gilang se puso unos shorts y una camiseta al revés y abrió la puerta sin sospechar nada.

—Buenas tardes. Somos del equipo de auditoría independiente y venimos a confiscar...

—¡Oigan! ¡Insolentes! ¿Quién los mandó a venir a molestar? —Zemi salió del dormitorio en lencería transparente sin nada debajo. Los dos auditores desviaron la mirada, avergonzados. Eran hombres normales, pero con decencia; les dio más bochorno a ellos que a ella. La mujer parecía vestida con un colador.

—Este departamento está en litigio. Les pedimos que lo desocupen de inmediato —declaró el auditor con firmeza.

—¿De qué hablan? Lo compré al contado, sin crédito ni deudas. ¿Con qué fundamento lo declaran en litigio? Se equivocaron de unidad —dijo Gilang, todavía sin atar cabos.

—Con fundamento en el flujo de fondos corporativos...

El mundo se le vino encima.

—¿Anye ya lo sabe?

1
Yuris González de Peinado
esos merecen una buena lección 🤣
Elizabeth Vivas
que fastidio con el......pero ella ya me parece demasiado insensible tanto amor y no espera nada para maletearlo
Alejandra Revelante
autora me cambiaste los nombres ya me hice un kilombo, otra cuanto tiempo más van a estar así de tontos los hrnos de esconderse , perder más el tiempo
Carmen
Aquí hay un Revolú, el diálogo, en los personajes, una pila de horrores ortográfico,
no no vi el amor de pareja Xime quiero un esclavo por Dios
Liliana Maria Pico
disculpe autora, pero la novela parece un jeroglífico
Maria Esperanza Roa Rojas
Ami no me gusta la actitud de Ximena se esta volviendo muy caprichosa ademas ella debe aconsejar al marido y no estar atacandolo yamenazandolo con el divorcio entonces donde esta el amor que dice tenerle ya se pasa
Evangelina Murillo
bonita historia no me gustó el final y el prólogo?
Leticia Baeza Vazquez
pero enserio de dónde salió tanta estupidez para escribir
Leticia Baeza Vazquez
no mames escritora pones al protagonista como un pendejo manipulable y sin carácter osea asco y al hermano de la idiota lo contrario y ella estúpida pendeja inmadura solo sabe quejarse de dónde diablos eres para escribir esa estupidez y más con religión osea q asco de verdad
Militza Santana
yo tampoco, me perdí
Luisa Maria Prada
Buena trama la de esta novela. Te aconsejo releer antes de publicar ya que tú confundes a los protagonistas o sea que te copiaste de otra novela y la uniste a la tuya, se más responsable al publicar. Espero que las próximas sean mejores editadas. Suerte y Bendiciones
Leticia Baeza Vazquez
con todo respeto escritora escribes Alos personajes estúpidos e inútiles viendo la situación osea asco mira bien lo q escribes que tío en su sano juicio no ba a proteger así sobrino viendo los problemas q están ala vista y lo pones como un idiota inútil incapaz de proteger y dejarce intimidar
Leticia Baeza Vazquez
x q diablos les cambia los nombres osea
Geni Arana Díaz
En síntesis la historia es buena, solo que al ser una traducción hay demasiadas inconsistencias, de repente todos las personas que rodean a los protagonistas se llaman Xime e Ignacio entonces tienes que usar mucho la imaginación para entender que habla de terceras personas que NO SE LLAMAN ASI.
Geográficamente hablando empieza supuestamente en México pagando con Rupias????, después dicen que están en indonesia, luego escapan a Dinamarca y resulta que es Suecia, y así entre otros tiene muchísimos errores que dificultan el poder disfrutar de una buena historia que si no fuera por eso la calificaría con 5 estrellas
Nancy De Castro
/Smile//Smile//Smile/
Maria Ochoa Barajas
Que novela tan más rebuscada y que mente tan retorcida tiene la autora de la novela 😡😡
Ivania Flores
gue bueno gue xime no tono represalia con Adrian y lo acogió cono su familia buena obra3
Dalia Brito
Primera vez que la protagonista, pico adelante DEL marido traidor bien, Lo que no me gustó es lo del esposo casado con la prosti casera 😂😂😂😂, una familia muy pu-tañera luguriosos hasta la vieja por dios, porque poner un cooprotagonista con esa historia tan dramatica
Nora Reyes
se hace difícil leer,cada capítulo tiene un nombre distinto no se entiende quien es quien.
Luna
tarántula, vampiros y animal rastrero son la familia de Leonardo menos mal que saldrás libre de ellos 😎😎😎
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