Desde el momento que lo ví me encantó, supe que él era el chico con el que quería experimentar todo eso que leía en libros sobre el amor y otras cosas, sus ojos hermosos y su sonrisa coqueta me volvieron loca desde el primer momento. Fue fácil para él tenerme entre sus brazos, lo ame y pensé que él me amaba también, Ja, que estúpida fuí, Me creí la muy madura y jugué con fuego y; obvio me quemé y entendí, que los chicos grandes, te rompen el corazón.
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Solo quiero besarte
Amanda.
Sandy estacióno el auto frente al departamento de Sam.
— Así que aquí es. — comento y asíntio. — Se ve bien.
— Por dentro es mejor, ¿Quieres pasar?
— No, quedé con Luck y ya estoy retrasada, otro día será.
— Okay, bueno nos vemos luego. — abrí la puerta del auto, dispuesta a salir, pero Sandy me tomo del brazo.
— Espera un momento. — dijo y la miré confusa. — ¿Llevas protección? — la mire con el entrecejo fruncido.
— ¿De que hablas? — me rodo los ojos.
— Condones Amanda, hablo de condones. — abro los ojos ante aquello.
— No, no necesito condones, no vamos a tener sexo. — dije sintiendo mis mejillas arder.
— Bueno, vas a estar sola con tu novio, en su departamento, podría suceder.
— P... Pero es muy pronto. — comento y miro hacia el departamento. — ¿Crees que él espere que pase eso? — ella levanta sus hombros.
— No lo sé.
— Pues espero que no, porque aún es muy pronto.
— Bueno si lo tienes claro entonces, no va a pasar. — asiento. — pero por si acaso. — me sonríe y abre la guantera, toma unos paquetes plateados y me los pone en la mano. Mujer prevenida vale por dos.
Miro los objetos en mi mano y luego a mi amiga, ella me sonríe y muevo la cabeza de un lado a otro. Guardo los preservativos en mi bolso y entonces salgo del auto.
— Pásala bien. — no le digo nada y cierro la puerta del auto, luego camino hacia el departamento.
Tonta ¿Cómo se le ocurre que tendré sexo con Sam? Ni siquiera tenemos una semana de novios.
Miro la puerta del departamento y levanto mi puño, dispuesta a tocarla.
¿Y si él quiere que hagamos eso?
Dejo el puño en el aire y miro hacia atrás, Sandy ya se ha marchado. Trago en seco y miro la puerta.
Vamos Amanda, no seas tonta, Sam no es un adolescente hormonal que está pensando en sexo todo el día.
Pero, si es un chico grande, seguramente tiene mucha experiencia en el asunto.
¡Oh mierda!
De acuerdo, cálmate, solo respira, entra ahí, mira los planes que tiene para hoy. En caso de que él quiera que pase algo entre nosotros, solo le diré que no y punto.
Con ese pensamiento en mente y decidida, toque la puerta.
Segundos después se abrió, Le sonreí a Sam y el también.
No pude evitar pensar en lo increíble que se veía.
Vestía con un pantalón deportivo negro y una playera azul oscuro que parecía iba a reventarse por culpa de sus músculos. Por su parte el también se encargó de inspeccionar mi atuendo, una mirada anhelante se vio en sus ojos.
— H.. hola. — Salude nerviosa.
— Hola. — me dijo, se hizo aún lado y dí dos pasos hacia dentro.
Cerro la puerta tras de mí, entonces sentí como me tomo por la cintura, en un movimiento rápido me dió la vuelta, yo coloque mis brazos en su cuello.
— Estás preciosa. — me dijo, le sonreí.
— T.. también te ves guapo.
Sonrió y me besó, le correspondí, me besó dulcemente y aquello me relajo.
— ¿ Entonces que has planeado para hoy? — pregunté después de terminar el beso.
— Bueno, ¿Qué crees que podemos hacer en un departamento? — pregunto mirándome de forma intensa.
Trague en seco, los condones en el bolso se asomaron en mi mente, sonreí con nerviosismo y sacudí mi cabeza mentalmente. — Ver una película, una serie. — dije, el sonrió, me dió un beso fugaz y acaricio mi espalda.
— Exactamente. — concordo y casi suspire aliviada. — Tengo palomitas, refrescos, y pizza. ¿Por dónde quieres comenzar?
— Palomitas.
— Bien, toma asiento y ya traigo todo. — asenti y me senté en el sofá, el camino hacia la cocina y segundos después llegó a mi lado, con un boll llenos de palmitas. — Comencemos. — le sonríe se colocó a mi lado y puso su brazo sobre mi hombro, me pegue aún más a él y entonces le dió play a la película.
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— Está un poco aburrida cierto? — preguntó Sam después de media hora, lo mire y asenti. — Busquemos otra. — dijo y salió de la aburrida película. — ¿Cuál vemos? — me señalo la pantalla y mire atentamente los títulos de las películas.
— No lo sé.
El sonrio— Bueno, hagamos otra cosa. — me miro y se mantuvo en silencio, lo mire curiosa.
— Podemos jugar algún vídeo juego, ¿Te gusta?
— No soy muy buena la verdad, mí hermana si es muy buena para ello. —
— Entonces hagamos algo más interesante. — dice, me toma de la barbilla, y me mira los labios, automáticamente Los siento reseco y pasé mi lengua por ellos. — ¡Oh preciosa No hagas eso!
Juntó nuestros labios en un beso cargado de pasión, y fuegos artificiales explotaron en mi cabeza, su lengua se introdujo en mi boca, mientras sus manos sujetaron mi cintura y me apretó más, enrollé mis brazos en su cuello y entonces ambos caímos en el sofa, él sobre mí .
Separamos nuestros labios solo por un segundo para recuperar el aliento y luego volvimos a besarnos, sus manos no se quedaron quieta, deslizó una de ellas por todo mi vientre y gemidos comenzaron a salir de mis labios, mientras mi piel se erizaba y sentía un temblor particular en mi vientre.
Volvimos a pausar el beso, él se quedó mirándome en silencio y luego sonrió tiernamente.
— tus mejillas están sonrojadas. —comentó miré hacia otro lado. — Dime algo Amanda, ¿Has tenido relaciones sexuales?
Lo miré con los ojos un poco abiertos, sentí que mis mejillas se calentaron aún más e incapaz de pronunciar palabra moví cabeza de un lado a otro.
Él sonrió al parecer satisfecho con mi respuesta, no dijo nada y metió su rostro en mi cuello, dónde comenzo a darme pequeños besos y lamidas que me hacian estremecer.
Subio a mi oreja y dió un pequeño mordisco, su mano bajó a mi pelvis haciendo que las alarmas se encendieran en mi cabeza, tomo su mano deteniendo el avance.
— Sam no. — digo con voz. Temblorosa. Él me mira y muerdo mi labio inferior. — Yo no, yo no... No quieres hacerlo.
Él sonríe. — Tranquila, no vamos a hacerlo.
Abro los ojos. — ¡Ah no!
— No, es muy pronto para ello.
Asiento muy de acuerdo con el.
— Pero quiero tocarte.
Parpadeo varias veces y muerdo mi mejilla interna.
— ¿Ahí?
El ensancha su sonrisa y luego suelta una carcajada.
— ¿De que te ríes? —
— De que eres muy tierna. — lo coloque los ojos en blanco. — Tranquila, no voy a intentar nada. — me besa en los labios. — Pero si voy a darte muchos besos.
Le sonreí y volvimos a besarnos.
Estuvimos como diez minutos entre beso y caricias sutiles.
— Será mejor que dejemos esto hasta aquí, porque yo sé que debo de contratarme, pero cierta parte de mi anatomía no. — comenta. inevitablemente, bajo la mirada a su entrepierna y siento mis mejillas arder, al ver una tienda de campaña formada en sus pantalones.
A decir verdad yo también estaba excitada, podía sentir la humedad en mis bragas.
— De acuerdo.
— Vamos a comer un poco de pizza. — sugiere y asentí.
Se colocó de pie y lo vi sacar varias porciones de pizza de la caja y ponerlas en un plato, para después ponerla en el microondas y entonces abrir el refrigerador y sacar los refrescos de ahí.
Mientras él hacía todo eso, yo no pude dejar de verlo, era tan guapo, y lo mejor de todo respetuoso y romántico, si él seguía comportándose conmigo así me iba a enamorar en poco tiempo, si era que ya no le estaba.
— ¿En qué piensas? — indagó desde la cocina.
— En que te ves muy guapo en la cocina. — él sonrió.
Minutos después nos encontrábamos sentados en la mesa del comedor disfrutando de la pizza.
— ¿Qué vas a hacer para tu cumpleaños? — preguntó de repente.
— Bueno, no tengo nada planeado s diferencia de Sandy no acostumbro a hacer fiestas grandes, por lo general hago una pequeña reunión en casa con mi familia y mis amigos más cercanos, los cuales Siempre son Sandy y Luck.
— Sería una buena ocasión para conocer a tus padres, ¿no? — me atragantó un poco al escuchar aquello, me da un ataque de tos, él se levanta y me da golpes suaves en la espalda. Tomo un poco de refresco y levanto la mano avisándole que ya estoy bien, se vuelve a colocar frente a mí y me mira con una ceja alzada.
— Lo siento, no esperaba que dijeras eso. — él asiente. Baje la mirada un poco apenada. — No, le he dicho a mis padres que estoy saliendo contigo.
— ¿Por qué? ¿Acaso no te dejan tener novio?
— No es eso, es solo que no sé cómo vayan a tomar la noticia de que salgo con un chico mayor.
— ¿Entonces que le has dicho las veces que hemos salido?
— Que estoy con Sandy.
Él Suspiró y me miró de manera reprobatoria.
— Eso no está bien.
— Lo sé.
— Bueno, más te vale que arregles eso, no quiero ser un novio escondido. — sonríe con gracia. — Ya en serio, si tus padres se llegarán a enterar por medio de otra persona, podríamos tener muchos problemas, no quiero que piensen que voy a jugar contigo. — me toma de la mano y me da un beso.
O si, Definitivamente he caído, estoy enamorada de este chico.
— E.. está bien, hablaré con ellos en estos días para que puedas venir a mí cumpleaños.
Él asiente muy satisfecho y vuelve a besarme la mano.
— Esa es mi chica.
la verdad no sé qué le pudo haber pasado a la autora pero te animo a que termines la novela a. mi me ha encantado hasta el momento las dos historias que he leído, así que espero de todo corazón puedas terminarla y no dejarnos en ascuas