Dilara y Emanuel hicieron una promesa de amor siendo aún unos niños inocentes, él con 7 años, ella con 5, pero su edad no fue un impedimento para reconocer al amor de sus vidas, ambos guardan una pertenencia del otro lo cual ha servido para mantener vivo ese recuerdo.
Han pasado los años, cada quien tiene su propia vida, pero ya sea por que tenemos un destino escrito o ellos lo hayan hecho pasar de esa manera, terminarán encontrándose y enamorándose, no faltarán los obstáculos, pero es un amor con buenos cimientos que no se derrumbará tan facilmente.
Emanuel un amante a las carreras, Dilara una prestigiosa empresaria, pero su amor marchará sobre ruedas después de que ella entienda que la vida no tiene que ser cuadrada, la vida tiene subidas, bajadas y curvas peligrosas que se pueden transitar con un buen piloto al volante.
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Capítulo 13
Bárbara se puso en los zapatos de Dilara, aunque no hay punto de comparación entre un matrimonio de casi 30 años y un noviazgo de un par de meses, entiende lo que siente su hija.
● tienes razón mi amor, pero no quiero que te pase algo malo, yo no estoy diciendo que no lo busques, solo que no lo hagas personalmente, busquemos al más experto grupo y tú esperas en casa __ aunque sabe que cuando a su hija se le mete algo en la cabeza no hay poder humano que se lo saque, tiene que hacer su mayor esfuerzo por convencerla
● iré personalmente, no voy a dar mi brazo a torcer __ Dilara está decidida, ama y respeta a sus padres, pero está dispuesta a que se respete su voluntad
● Está bien mi bebé grande, pero yo te voy a acompañar, si ya tú has decidido hacer esto y sientes que él es un buen hombre, yo como tu padre te voy a apoyar en todo __ Martín no va a dejar a su niña sola con esa situación
● papi, no, mejor hazme el favor de encargarte de la empresa, yo voy con el equipo de rescate
● No te dejaré sola en esto mi amor, si él es la persona que amas, entonces ya es parte de esta familia, le pediremos a Max que nos ayude con la empresa y tus hermanos le ayudarán en todo __ Martín está decidido a acompañarla, la terquedad de Dilara fue heredada de él
● ¿crees que mi tío acepte? __ pregunta Dilara nerviosa
● mi niña, ese tío es el más alcahuete, te adora y no te negaría absolutamente nada, además esta es una situación de vida o muerte, no te preocupes, ve a organizar lo que necesites mientras yo lo llamo __ Dilara pone una sonrisa triste al escuchar a su padre, sabe que su familia la adora y en medio del dolor de no saber nada de Emanuel, esto la reconforta un poco
Los gemelos deciden que uno de ellos irá con Dilara y Martín, ambos querían ir, pero no pueden, ya que alguno tiene que hacerse cargo del concesionario, así que fue por medio del clasico piedra, papel o tijera, se decidió que Timothy irá al viaje, mientras Dimitry se quedará trabajando. Emanuel no es solo su socio, es un gran amigo e incluso su amistad se ha estrechado más ahora que son cuñados.
Con la ayuda de los amigos de Martín, a las 5:30 de la mañana está saliendo el escuadrón de rescate, junto a Martín, Timothy y Dilara en busca de Emanuel, varios helicópteros se dirigen hasta la zona donde ocurrió la desaparición, a la vez que buzos experimentados van inspeccionando el mar en busca de pistas, la tarea es dificil, es un área muy grande en la que hay que buscar. Dilara no pierde detalle del paisaje, al principio solo era agua, pero logra reconocer una isla a lo lejos, esto hace que una pequeña esperanza se siembre en su corazón, le pide al piloto que se acerque al lugar y luego aterrizan en la pequeña playa. Ella junto a su hermano, su padre y un grupo de 10 personas continúan la búsqueda, ahora por tierra recorriendo la isla, mientras varios helicópteros continúan sobrevolando el terreno y los buzos siguen con la ardua tarea.
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Emanuel se despierta en la arena, sus labios están tan resecos que se agrietan cuando ladea su boca por el dolor en una de sus piernas, su cara arde por las quemaduras del sol, su garganta arde por lo seca a falta de agua, pero le sorprende ver que aún sigue con vida, es ahí cuando recuerda al capitán, se levanta y unos pasos mas adelante lo encuentra, está en peores condiciones que las suyas; como puede lo arrastra y lo deja bajo un árbol para que al menos esté a la sombra, en la orilla del mar ve la lata en la que se había subido antes de quedar inconsciente, la marea los había guiado hasta esa isla, aún respira y eso es motivo suficiente para luchar, de esa manera decide comenzar a buscar agua, la vegetación es espesa, así que supone que en algún lugar debe haber un arroyo y con suerte quizá encuentre algo para comer. Después de asegurarse de que el hombre esté seguro, él comienza su búsqueda, unos metros mas adelante hay unas palmas de coco, incluso hay algunos en el suelo, pero a él le interesa alcanzar al menos unos dos de la palma, ya que estos son los que más agua tienen, con esfuerzo logra alcanzar 3 cocos y además se lleva 2 más de los que se habían caído anteriormente usando su camisa como bolsa, decidió regresar al lugar donde había dejado al capitán y se encontró que ya había reaccionado, con la ayuda de una navaja que por suerte no se había salido de su bolsillo, pudo abrir los cocos, bebieron la refrescante agua y comieron la pulpa de los que ya estaban secos.
Ambos hombres se encuentran débiles, pero con la convicción de sobrevivir, Emanuel cura las heridas del hombre y usa la camisa para sujetarle un brazo, el cual no sabe si está fracturado, pero el capitán refiere un fuerte dolor y no puede moverlo.
La isla es bastante grande, los dos hombres no saben si es mejor recorrerla en busca de algo que los pueda ayudar a salir de ahí o si por el contrario deben esperar por si alguna aeronave aparece y los pueda rescatar. Después de debatir las opciones decidieron adentrarse un poco, necesitan más comida y agua, además van a buscar a ver si alguien habita ese lugar y los puede ayudar con algún teléfono satelital o radio para pedir que vengan por ellos.
La caminata comenzó al rededor de las 7 de la mañana, ya llevan un buen rato adentrándose por la vegetación, cuando comienzan a escuchar el sonido de los helicópteros, los hombres se pusieron alertas, esta es una ocasión que no pueden desaprovechar, así que Emanuel comienza a correr de regreso a la orilla, mientras el capitán va despacio, sus heridas le impiden llevar la misma velocidad que Emanuel, los árboles tapan casi por completo la vista hacia el aire, por lo tanto saben que no podrán ser vistos desde los helicópteros.
Por más intensidad que Emanuel le puso a su carrera, tardó al menos 45 minutos en retornar a la arena y cuando llega ya los helicópteros no están en el lugar, en ese momento sobrevuelan otras zonas, pero lo que Emanuel no sabe es que su amada Dilara está al otro lado de la isla buscándolo desesperadamente y no va a desfallecer hasta encontrarlo y ponerlo a salvo.