NovelToon NovelToon
La Emperatriz De Las Sombras: El Ascenso Cruel De Lobelia.

La Emperatriz De Las Sombras: El Ascenso Cruel De Lobelia.

Status: En proceso
Genre:Venganza / Villana / Romance oscuro
Popularitas:5.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Lewis Alexandro Delgado

Una actriz de Hollywood convertida en estrella de villanas, Lobelia Sánchez, muere de cáncer terminal pero renace en el cuerpo de su homónima de la novela Trono de la Perdición – una joven ilegítima y débil destinada a un final cruel. Con su inteligencia, astucia y conocimientos del arte de la seducción y manipulación, la nueva Lobelia decide cambiar su destino: destruir a quienes la condenaron en la historia original, especialmente su hermana Rosa y el príncipe Taylor, mientras se alza hacia el poder supremo.

Mediante la creación de un imperio en las sombras – con una tienda de fachada, un gremio de información y un burdel – va eliminando obstáculos, sembrando desconfianza y seduciendo al emperador Teodore Drakon para alcanzar su objetivo final: convertirse en emperatriz viuda. Una historia de intriga palaciega, poder y venganza, donde la protagonista abraza su naturaleza de villana para conquistar el trono sin piedad.

NovelToon tiene autorización de Lewis Alexandro Delgado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

7LA MANO QUE MANIPULA LAS SOMBRAS

Después del banquete, el emperador ordenó que Taylor y yo nos quedáramos en el palacio imperial. Me asignaron una habitación en el ala oeste – pequeña pero lujosa, con vistas al jardín de los dragones. A medianoche, una sombra se deslizó por mi ventana: era Teodoro, su cabello rojizo desordenado y sus ojos azules brillando con deseo bajo la luz de la luna.

"Eres mía, Lobelia," dijo, cerrando la puerta a sus espaldas y acercándose a mí con paso lento – "Nadie más te tocará."

Yo me había preparado con anticipación: me había puesto un perfume hecho con jazmín, ámbar y una hierba rara del este que enloquece a los hombres, y me vestía con una túnica de seda blanca que me hacía parecer frágil y vulnerable. Cuando él llegó a mi lado, mis ojos se llenaron de lágrimas falsas que rodaron por mis mejillas.

"Su alteza..." – susurré, temblando como un niño – "Yo... yo no sé qué hacer. Soy solo una mujer débil, atrapada en este mundo de poder y traición. Me temo estar sola..."

El emperador me abrazó con fuerza, acariciando mi cabello con sus manos grandes. "No estarás sola nunca más," murmuró, besando mi frente – "Yo te protegeré. Nadie te hará daño."

Mientras él pasaba la noche conmigo, yo sonreía en silencio en la oscuridad. "La lástima es el gancho que atrae a los hombres poderosos. Les hace sentir como héroes... y eso los vuelve débiles en mis manos."

La celebración continuaba con torneos y banquetes en el patio principal. Mientras todos disfrutaban, yo sabía que Rosa y la emperatriz Isadora estaban tramando algo – mi gremio de información me había avisado de que habían contratado a un mercenario para manchar mi honor, drogiándome y haciéndome pasar por una mujer promiscua.

"Perfecto," pensé, ajustando mi vestido de seda verde agua – "Fingiré caer en su trampa. Será el error más grande de sus vidas."

Cuando la comida llegó, bebí del cáliz que me ofrecían – sabía que estaba drogado, pero lo tomé de todos modos, dejando que mi cuerpo se tambaleara y mi vista se nublara. Una criada llamada Elena, a quien Rosa había sobornado, se acercó con una expresión falsa de preocupación.

"Señora Lobelia," murmuró – "Usted no se siente bien. Venga conmigo, le llevaré a una habitación para descansar."

La seguí por los pasillos oscuros hasta una habitación en el ala norte. Allí esperaba un hombre corpulento con ojos oscuros y manos callosas – el mercenario. Cuando él entró y cerró la puerta, yo me levanté de golpe, sin ninguna señal de debilidad.

"Pensaron que sería fácil, ¿verdad?" – dije, con una sonrisa fría que hizo temblar al hombre – "Que una mujer joven y débil no podría defenderse."

Antes de que pudiera reaccionar, saqué una pequeña cuchilla de plata oculta en mi manga y le di un golpe preciso en la cabeza, dejándolo tirado en el suelo. Elena se quedó paralizada de shock, mirándome con los ojos abiertos de terror.

"Tú también eres cómplice," dije, acercándome a ella con movimientos lentos y suaves – "Pero no te mataré de inmediato. Serás mi instrumento para mostrarle a la corte quién es la verdadera dueña aquí."

Le clavé una aguja de plata en el cuello – cargada con una droga que altera la mente, haciendo que la víctima pierda el control de sus acciones. En segundos, Elena empezó a tartamudear, sus ojos se volvieron rojos y desorbitados. Tomó una daga que había en la mesita y se lanzó sobre el mercenario inconsciente, apuñálándolo una y otra vez mientras gritaba sin sentido.

Yo saqué una pequeña navaja y me hice una cortada profunda en el brazo izquierdo, dejando que la sangre manchara mi vestido. Luego me arrodillé en el suelo, cubriéndome la cara con las manos y soltando gritos de miedo.

Justo en ese momento, la puerta se abrió con un estrépito. Rosa, la emperatriz y el emperador entraron, seguidos por Taylor y los invitados más importantes de la corte. Todos quedaron aterrados al ver la escena: el cuerpo ensangrentado del mercenario, Elena con la daga en la mano y yo, herida y temblando en el suelo.

"¡Ayuda!" – grité, lanzándome a los brazos de Taylor – "Los descubrí... estaban intimando. Cuando yo llegué, la criada se volvió loca y lo asesinó. Me dijo que me mataría a mí también... ¡me hirió el brazo! Tengo mucho miedo, esposo..."

Taylor me cargó en sus brazos con ternura, mientras el emperador miraba la escena con la mandíbula apretada. Aunque trataba de disimular, su rostro mostraba una furia contenida – celos de verme en los brazos de su sobrino, y rabia por el escándalo que había desencadenado.

"Teodoro," pensé, dirigiéndole una leve sonrisa de victoria que solo él pudo ver – "Te mueres de celos, ¿verdad? Ya estás bajo mi dominio. Los hombres odian que alguien más toque lo que creen suyo... y tú ya eres mío. Taylor, por tu parte, te haré creer que soy tan frágil y débil que necesitas protegerme. Pobres cosas tontas... ni se imaginan en qué juego se han metido."

El emperador se volvió hacia la emperatriz con una expresión de ira. "Isadora," dijo en voz alta, para que todos lo escucharan – "Tu criada ha causado un escándalo que mancha la honra del palacio imperial. Vuelve a tu residencia y no salgas hasta que esta situación se aclare completamente. Y Rosa," añadió, mirando a la joven con desdén – "Este asunto te involucra directamente. Quédate en tus cuartos hasta que investiguemos quién está detrás de esta infamia."

Cuando la confusión se calmó y todos se retiraron, yo salí sigilosamente de mi habitación, cubriendo mi brazo herido con una venda oscura. Me dirigí a las celdas subterráneas del palacio, donde habían encerrado a Elena.

La criada estaba encadenada a la pared, recuperando la cordura y tratando de explicar lo que había pasado. Pero cuando entré, se calló de golpe – mi mirada fría y vacía la hizo temblar.

"Mira cómo estás," dije, acercándome a ella y acariciándole el rostro con los dedos fríos – "Trataste de dañarme... y ahora pagarás el precio. Yo, Lobelia Seceet, no perdono ni olvido. Nunca."

Elena empezó a suplicar, con lágrimas en los ojos. "¡Tenga piedad, señora! Por favor... no lo haga. Fui obligada por la señorita Rosa y la emperatriz..."

Yo le clavé una aguja de plata en la garganta – cargada con un veneno raro que actúa lentamente. En segundos, Elena empezó a toser, y su lengua se volvió negra y hinchada hasta que no pudo pronunciar ni una palabra más.

"Pobre cosa tonta," murmuré, mirándola con frialdad absoluta – "Si no te hubieras atravesado en mi camino, no sufrirías tanto. El veneno que te coloqué hará que tu cuerpo se deteriore rápidamente – tus piel se volverá negra, tus músculos se encogerán y morirás en agonía durante tres días. Ese es el precio de meterse conmigo."

Le dejé tirada en la celda, donde nadie la escucharía suplicar. Al salir, cerré la puerta con un sonido seco y frío.

"La crueldad es el único lenguaje que entienden los débiles que se atreven a desafiarme," pensé, dirigiéndome a mi habitación – "Rosa, Isadora... esta es solo la primera cuenta que estoy cobrando. Pronto tendran que pagar por todo lo que hicieron. El trono será mío, y nadie podrá detenerme – ni hombres, ni mujeres, ni dioses. Yo soy la reina de las sombras, y mi nombre será recordado como el de la mujer más poderosa que este imperio jamás haya visto."

1
santiago bock herrera
Mi protagonista la adoro🥰
santiago bock herrera
La protagonista es la villana no por gustó ella le tocó volverse así debe cobrar lo que le hicieron sufrir todos esos malditos
santiago bock herrera
Muy bueno que sea la protagonista quien sea la villana esto es algo muy diferente pero excelente
Aleida Delgado Santana: Gracias.
total 1 replies
Stefania Tonche
pues yo no e leído ninguna donde sea sumisa, quizás las que he leído no lo son siempre son reencarnadas de la época actual o si no reencarnadas, las protagonistas no se muestran sumisas
Aleida Delgado Santana: En está app hay varios Mamhua así, me refiero a Mamhua, mayormente las novelas escritas por autores de la plataforma son de mujeres fuertes. Los Manhua son los mangas pero chino, donde casi siempre la protagonista es drogada y forzada a casarse con él CEO abusador aunque también hay de reencarnada todo poderosa que cambian su vida.
total 1 replies
Stefania Tonche
interesante
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play