NovelToon NovelToon
El Papá De Mi Alumno

El Papá De Mi Alumno

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido
Popularitas:24.1k
Nilai: 5
nombre de autor: liligacaño

Después de perder al amor de su vida, él juró que su corazón quedaría enterrado junto a su esposa. Convertido en padre soltero, su único motivo para seguir adelante es su pequeño hijo… hasta que un nuevo comienzo los lleva a un lugar inesperado.
Ella es una dulce y dedicada profesora de preescolar, amante de los niños y de las pequeñas historias felices que se construyen día a día en su aula. Su vida es tranquila, organizada… hasta que él aparece.
Desde la primera mirada, algo cambia. Lo que comienza como simples encuentros en la hora de salida, se convierte en una conexión imposible de ignorar. Pero no todo es tan sencillo: el pasado aún duele, las heridas no han sanado del todo y el mundo no siempre acepta lo que no entiende.
Entre risas infantiles, dibujos de colores y miradas que dicen más que mil palabras… nace un amor que ninguno de los dos estaba buscando.
¿Podrá un corazón roto volver a amar?
¿Y hasta dónde estarán dispuestos a luchar por un sentimiento que no debía existir?
Un

NovelToon tiene autorización de liligacaño para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12 — Celos peligrosos

El mundo se detuvo.

Otra vez.

María José dejó de respirar apenas sus ojos chocaron con los de Alejandro al otro lado de la discoteca.

Dios mío.

¿Qué hacía él ahí?

Sintió un calor subirle por todo el cuerpo mientras el hombre con el que bailaba seguía hablando sin notar absolutamente nada.

Pero ella ya no escuchaba.

Porque Alejandro la estaba mirando de una forma peligrosísima.

Con intensidad.

Con tensión.

Con algo mucho más oscuro que sorpresa.

Celos.

Y eso le revolvió completamente el corazón.

Isa apareció a su lado sosteniendo un cóctel.

—Uy… —murmuró apenas vio a Alejandro—. Creo que el universo definitivamente está obsesionado contigo.

María José tragó saliva.

Porque Alejandro seguía sin apartar la mirada.

Y ella tampoco podía hacerlo.

Era como si toda la discoteca hubiera desaparecido.

Solo existían ellos dos.

El hombre que tenía enfrente sonrió intentando seguir coqueteándole.

—¿Entonces me vas a regalar otra canción?

María José reaccionó apenas escuchó su voz.

—¿Ah? Ah… sí… claro.

Pero justo en ese momento Alejandro comenzó a caminar hacia ella.

Lento.

Directo.

Sin dejar de mirarla.

Y cada paso que daba hacía que el corazón de María José latiera más fuerte.

Isa abrió los ojos exageradamente.

—Ay, no.

Demasiado tarde.

Porque Alejandro ya estaba frente a ella.

Muy cerca.

Peligrosamente cerca.

El hombre que bailaba con María José lo miró confundido.

—¿Todo bien, amigo?

Alejandro ni siquiera le prestó atención.

Sus ojos seguían clavados únicamente en María José.

—¿Te estás divirtiendo? —preguntó con una calma demasiado tensa.

Ella sintió un escalofrío.

Porque conocía perfectamente ese tono.

Y porque debajo de esa aparente tranquilidad había algo mucho más intenso.

—Sí —respondió intentando sonar normal—. Vine con Isa.

Alejandro bajó la mirada apenas un segundo hacia la mano del hombre que todavía seguía cerca de la cintura de María José.

Y la mandíbula se le tensó inmediatamente.

Dios santo.

Estaba celoso.

Muy celoso.

El otro hombre finalmente entendió que sobraba completamente en esa escena.

—Eh… voy por otro trago —murmuró antes de desaparecer rápidamente.

Isa casi se atragantó de la risa.

—Bueno… yo también voy a… desaparecer.

Y literalmente huyó dejándolos solos.

María José quiso matarla.

Pero el verdadero problema era Alejandro.

Porque seguía ahí.

Mirándola como si quisiera besarla y discutir con ella al mismo tiempo.

—¿Qué haces aquí? —preguntó finalmente ella.

—Podría preguntarte lo mismo.

—Isa me invitó.

Alejandro soltó una risa corta.

—Claro. Y casualmente terminaste bailando con un idiota que te estaba tocando demasiado.

María José abrió los ojos sorprendida.

—¿Perdón?

—Lo que escuchaste.

Ella cruzó los brazos inmediatamente.

—No sabía que tenía que pedirte permiso para bailar con alguien.

Error.

Gravísimo error.

Porque algo cambió inmediatamente en la expresión de Alejandro.

Algo mucho más intenso.

Se acercó apenas un poco más.

Lo suficiente para que ella pudiera sentir su perfume.

—No tienes que pedirme permiso —dijo en voz baja—. Pero no me gusta verte con otro hombre.

El corazón de María José prácticamente colapsó.

Dios santo.

Ese hombre iba a destruirle completamente la estabilidad emocional.

Intentó mantener la compostura aunque sentía las piernas débiles.

—Eso suena peligrosamente parecido a celos, señor Alejandro.

Él sostuvo su mirada unos segundos.

—Porque estoy celoso.

Sin vergüenza.

Sin negarlo.

Directo.

Y eso fue muchísimo peor.

María José sintió calor recorrerle el cuerpo entero.

Porque una parte muy irresponsable de ella disfrutó escuchar eso más de lo que debería.

Muchísimo más.

La música seguía sonando fuerte alrededor, pero entre ellos había otra clase de tensión.

Más pesada.

Más íntima.

Más peligrosa.

Alejandro bajó la mirada lentamente por su vestido negro y soltó un suspiro.

—Definitivamente deberías dejar de verte así de bonita cerca de mí.

Ella casi deja de respirar.

—Alejandro…

—No. En serio. Me estás complicando la vida horriblemente.

María José soltó una risa nerviosa intentando aliviar la tensión.

Fracaso absoluto.

Porque él seguía mirándola de esa forma que le desordenaba completamente los pensamientos.

—Tú tampoco ayudas mucho —murmuró ella.

Los ojos de Alejandro se oscurecieron apenas escuchó eso.

—¿Ah, no?

Ella negó suavemente intentando no sonrojarse.

—No después de los mensajes que me mandaste hoy.

Él sonrió apenas.

Y Dios santo.

Esa sonrisa era un peligro público.

—Solo estaba diciendo la verdad.

María José desvió la mirada intentando recuperar algo de cordura.

Mala idea.

Porque Alejandro aprovechó para acercarse todavía más.

Ahora prácticamente podía sentir el calor de su cuerpo.

—Mírame —dijo suavemente.

Y ella obedeció.

Como una completa idiota enamorada.

El aire se volvió pesado inmediatamente.

Porque él la estaba mirando igual que aquella noche bajo la lluvia.

Como si besarla fuera lo único en lo que podía pensar.

Y probablemente era cierto.

María José sintió el corazón completamente descontrolado.

—No deberíamos hacer esto aquí —susurró.

Alejandro inclinó apenas el rostro hacia ella.

—Entonces deja de mirarme así.

—¿Así cómo?

Él soltó una risa baja.

—Como si también quisieras besarme.

Dios mío.

Ella definitivamente iba a morir de un infarto.

Porque sí quería.

Muchísimo.

Y el problema era que Alejandro parecía saberlo perfectamente.

La tensión entre ellos se rompió apenas apareció José Luis detrás de Alejandro.

—Hermano, llevo cinco minutos viendo esta escena y honestamente ustedes dos necesitan un cuarto.

María José casi se atragantó.

Alejandro cerró los ojos con resignación.

—¿Puedes desaparecer?

—No. Porque claramente tú ya no estás pensando correctamente.

José Luis entonces miró a María José y sonrió divertido.

—Así que tú eres la famosa profesora.

María José sintió las mejillas arder inmediatamente.

—¿Famosa?

Alejandro fulminó a su amigo con la mirada.

—José Luis.

—¿Qué? Solo digo que ahora entiendo muchas cosas.

María José intentó no reírse mientras Alejandro parecía debatirse entre golpear a su amigo o ignorarlo.

Finalmente José Luis levantó las manos en señal de paz.

—Está bien, está bien. Ya me voy. Pero intenta no matar a nadie por celos, ¿sí?

Y volvió a desaparecer entre la multitud.

María José levantó una ceja divertida.

—¿Celoso y violento?

Alejandro la miró fijamente.

—Solo celoso.

El corazón volvió a traicionarla.

Malditamente traicionero.

Porque cada vez que él hablaba así, sentía que se hundía más.

Y eso empezaba a darle miedo de verdad.

La música cambió a una canción mucho más lenta.

María José pensó que Alejandro se apartaría.

No lo hizo.

Al contrario.

Le extendió la mano.

—Baila conmigo.

No fue realmente una pregunta.

Ella debería negarse.

Definitivamente debería.

Porque ya estaban cruzando demasiadas líneas.

Porque él era el papá de Samuel.

Porque aquello estaba avanzando demasiado rápido.

Porque enamorarse de Alejandro podía romperle el corazón de formas peligrosas.

Pero entonces él volvió a mirarla así.

Y María José perdió completamente la batalla contra su propia dignidad.

Puso su mano sobre la de él.

Error.

Gravísimo error.

Porque Alejandro la atrajo suavemente hacia su cuerpo y el mundo volvió a desaparecer.

Dios santo.

Demasiado cerca.

Las manos de Alejandro se acomodaron lentamente en su cintura mientras comenzaban a moverse al ritmo de la música.

Y María José sintió que iba a dejar de funcionar correctamente.

Porque estar así con él era otra cosa completamente distinta.

Más íntima.

Más personal.

Más peligrosa.

Alejandro bajó apenas el rostro hacia ella.

—No sabes lo difícil que fue verte bailando con otro.

Ella levantó la mirada lentamente.

—¿Tanto así?

Él soltó una risa seca.

—Quería arrancarle las manos de encima.

María José abrió los ojos sorprendida… y completamente afectada.

Porque jamás nadie había sentido celos así por ella.

Nunca.

Y aunque sabía que probablemente no era sano disfrutarlo tanto…

le gustaba.

Muchísimo.

Alejandro acarició suavemente su cintura con el pulgar.

Un gesto mínimo.

Pero suficiente para desordenarla por completo.

—Esto es una mala idea —susurró ella.

—Lo sé.

—Entonces deberíamos detenernos.

Pero ninguno se movió.

Ninguno se apartó.

Porque ambos sabían la verdad.

Ya era demasiado tarde para detener nada.

María José levantó apenas la mirada y sus labios quedaron peligrosamente cerca de los de Alejandro.

Él también lo notó.

Por supuesto que lo notó.

El ambiente entero cambió otra vez.

Pesado.

Intenso.

Abrumador.

—María José… —murmuró él.

Ella dejó de respirar.

Porque había algo diferente en la forma en que dijo su nombre.

Algo más profundo.

Más vulnerable.

Y eso fue muchísimo más peligroso que los celos.

Porque por primera vez sintió que Alejandro estaba empezando a enamorarse de verdad.

Y lo peor…

era que ella también.

1
Susana Rondinone Buonocore
linda novela pero sin final.
liligacaño: claro que si va a tener final a un faltan unos capítulos tenga paciencia es que trabajo y me queda difícil actualizar todos los días
total 1 replies
Susana Rondinone Buonocore
que emoción 🤰 la llegada de un hijo!! 🥰
Monica Liliana Broudiscou
una linda historia, pero me quedé en el aire. con el final
liligacaño: a un no es el final , espero que me tengan paciencia pues trabajo y habeses me queda difícil actualizar
total 1 replies
ana luisa
Me encantó el capítulo pero Valentina no tuvo juicio como que 50 años sin juicio ni nada y máxima celda así quedó cómo está la mamá de Valentina ella era una que que quería que su yerno se casara con su hija bueno y ahora Alejandro y María José junto otra vez
ana luisa
Me encanto el capítulo ya Valentina está presa ya no va a hacer más daño mató a su hermana Laura y no va a hacerle daño a María José lo evitó Alejandro alejándose de María José me encantó
ana luisa
Está impactante el capítulo ya van a poner presa a la loca de Valentina y ya él sabe que va a ser papá Alejandro tiene que luchar por ese amor de María José y ella volver con él otra vez cuando separa toda la verdad
ana luisa
Por favor autora que Alejandro encuentre todas las pruebas de Valentina y la meta presa por favor y esté junto con María José que luche por ese amor
ana luisa
Por favor autora que Alejandro encuentre todas las pruebas de Valentina y la meta presa por favor y esté junto con María José que luche por ese amor
Maria Garcia
si que Alejandro able con María José para que esté prevenida yse cuide y no lo abandone después eya por no contarle las cosas
ana luisa
Autora que José Luis hablé con María. Jose que luchen por su amor que no los deje solo por favor se lo pido
ana luisa
Valentina mató a su hermana y Alejandro ya está ya sospecha de ella que la ponga presa y lo dejé tranquilo a él y a María José
Rita Coba
ke alegría ke estén juntos a luchar por ese amor ❤️
Rita Coba
ay no párese ninos ke hablen no dejen ke su amor lo destruillan Alejandro busca a Valentina para ke veas ke de mindio
ana luisa
Como lo dijo Alejandro las pruebas fortalece las pruebas se derrumban lo que está haciendo Valentina que se caiga todo y pelean juntos así diga Valentina que está embarazada Alejandro no puede casarse con ella porque no la ama que encuentre la verdadera culpable de la muerte
ana luisa
Me encantó el capítulo que luche por ese amor tanto Alejandro y María José cuando venga con la noticia que está embarazada ella no se esconda que sigue con Alejandro pero Alejandro tiene que hacerle un para Virginia
Maria Garcia
si que todo le salga mal aValentina y María José no le dejé el camino libre arda zorra
ana luisa
Que Alejandro luche y no se envuelva a caer en las garras. de Valentina ue está embarazada que valla al medico y lo compruebe que luche por su amor por favor. utora no lo separes mas
ana luisa
Valentina mató a su hermana es una obsesión por favor autora se lo pido que luchen por su amor tanto Alejandro como María Jose
ana luisa
Valentina mató a su hermana es una obsesión por favor autora se lo pido que luchen por su amor tanto Alejandro como María Jose
Maria Garcia
María José regresa no lo dejes solo eso es lo que quiere la zorra de Valentina no le des el gusto eso fue en el pasado
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play