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Obsesionada Con El Profesor

Obsesionada Con El Profesor

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Grandes Curvas / Romance / Completas
Popularitas:13.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Alicegxoxo

Nunca planeé enamorarme de mi profesor.

Simplemente ocurrió.

Una clase fue suficiente para que dejara de verlo como un hombre cualquiera y empezara a convertirlo en el centro de todos mis pensamientos.

Desde entonces, cada excusa era perfecta para estar cerca de él.

Cada mirada alimentaba mi esperanza. Cada rechazo solo aumentaba mis ganas de conquistarlo.

Dicen que hay amores imposibles.

Yo no creo en lo imposible y si el destino insiste en poner reglas entre nosotros...

Me encargaré de romperlas una por una.

Porque él todavía no lo sabe... Pero algún día será solo MIO.

NovelToon tiene autorización de Alicegxoxo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El experimento

Las personas somos animales de costumbres.

Nos sentamos siempre en el mismo lugar, pedimos el mismo café, tomamos el mismo camino al trabajo y, cuando alguien cambia una de esas rutinas... lo notamos.

O, al menos...

Yo lo notaba.

El martes llegué diez minutos antes de lo habitual. No porque quisiera; simplemente me desperté temprano. Sí, eso sonaba mucho mejor que admitir cualquier otra explicación.

Entré a la universidad con un café en la mano y, casi por reflejo, levanté la vista hacia la cafetería.

Nada.

Fruncí el ceño.

Qué raro.

El profesor Ferrer siempre compraba café antes de su primera clase. Esperé unos segundos. Quizá había llegado tarde. Quizá ya había pasado. Quizá...

—¿A quién buscas?

La voz de Emma me hizo dar un pequeño salto.

—A nadie.

—Ajá.

Se cruzó de brazos y siguió la dirección de mi mirada.

—Llevas dos minutos mirando la cafetería.

—Solo estaba pensando.

—¿En café?

—Sí.

Emma soltó una risa.

—Qué mentira tan mala.

Negué con la cabeza y seguí caminando. Ella no dijo nada más, pero sonreía para sí. Estaba empezando a conocerme demasiado bien.

La primera clase terminó a las diez. Guardé mis cosas con calma. Normalmente, a esa hora, el profesor Ferrer caminaba hacia la biblioteca. Era casi automático. Sin embargo, cuando salí del salón, el pasillo estaba completamente vacío.

Miré hacia un lado.

Después hacia el otro.

Nada.

Qué extraño.

Tal vez ya había pasado.

O quizá tenía otra reunión.

No tenía sentido darle tantas vueltas.

Necesitaba devolver un libro.

Sí.

Eso iba a hacer.

La biblioteca estaba tan silenciosa como siempre. Recorrí los estantes de Psicología, después los de Neurociencias. Vi a varios compañeros, a una profesora, a la bibliotecaria...

Pero no a él.

Dejé el libro sobre el mostrador.

—¿Necesitas algo más? —preguntó la bibliotecaria.

Dudé apenas un instante.

—No... Bueno... ¿sabe si el profesor Ferrer estuvo por aquí?

La mujer negó con la cabeza.

—Hoy no lo he visto.

—Gracias.

Sonreí con naturalidad y salí de la biblioteca.

En cuanto crucé la puerta me regañé mentalmente.

¿Por qué preguntaste eso?

Podías haber quedado como una completa loca.

Respiré hondo.

No volvería a hacerlo.

Definitivamente no.

A mediodía fui a la cafetería con Emma. Mientras ella hablaba sobre un examen de Estadística, mis ojos volvieron a recorrer el campus de manera inconsciente, como si esperaran encontrar a alguien.

—No me estás escuchando.

Levanté la vista de inmediato.

—Claro que sí.

Emma arqueó una ceja.

—¿Qué fue lo último que dije?

Guardé silencio.

Ella soltó una carcajada.

—Estás en otro planeta.

—Perdón.

—No. Mejor dime qué pasa.

Jugué unos segundos con el tenedor antes de responder.

—¿No te parece raro que hoy no hayamos visto al profesor Ferrer?

Emma se encogió de hombros.

—No. Tiene vida. No vive para darnos clase.

Sonaba lógico.

Muy lógico.

Entonces...

¿Por qué sentía aquella pequeña inquietud?

Después de almorzar recordé que debía imprimir unas hojas para otra materia. La sala de impresión estaba en un edificio que casi nunca visitaba.

Entré.

Esperé mi turno.

Recogí las hojas y cuando salí... Lo vi.

Estaba sentado bajo un enorme samán, a varios metros del edificio. Solo. Con un libro abierto sobre las piernas. Pasó una página con calma mientras el viento movía ligeramente su cabello. No había estudiantes a su alrededor. No estaba trabajando.

Solo leía.

Sentí algo que me tomó completamente por sorpresa.

Alivio.

Un alivio tan grande que terminé sonriendo.

Ahí estaba.

No sé por qué me alegró tanto encontrarlo.

Pero me alegró muchísimo.

Di un paso hacia adelante. Luego otro.

No pensaba hablarle solo iba a pasar por el sendero, era el camino más corto o eso me repetí.

Cuando estuve a unos metros, levantó la vista del libro.

Nuestros ojos se encontraron.

—Buenas tardes, señorita Romero.

—Buenas tardes, profesor.

Él sonrió apenas y volvió a bajar la vista hacia el libro.

Yo seguí caminando sin mirar atrás.

Aunque una parte de mí moría de ganas de hacerlo.

... GAEL...

Esperé hasta que Julieta desapareció al final del sendero.

Solo entonces cerré el libro.

No había leído una sola página en los últimos quince minutos.

Mi mirada había permanecido fija, una y otra vez, en el camino por donde ella acababa de marcharse.

No estaba sorprendido, Solo... Pensativo.

Aquella mañana había cambiado deliberadamente cada una de mis rutinas.

No pasé por la cafetería antes de clase. No fui a la biblioteca.

Almorcé en otro edificio y elegí un árbol bajo el que jamás me sentaba.

Aun así... Ella terminó encontrándome.

Apoyé un dedo sobre la portada del libro. Las coincidencias existen. Siempre lo he creído, pero también tienen un límite y ese límite acababa de empezar a parecerme interesante.

...JULIETA...

Esa noche llegué a casa más cansada de lo normal.

Me di una ducha, cené con mis padres y subí a mi habitación. Abrí el cuaderno, busqué la última página y escribí:

Hoy el profesor cambió completamente su rutina.

Debajo añadí otra línea.

Aun así... terminé encontrándolo.

Sonreí.

—Qué pequeño es el campus...

Cerré el cuaderno y apagué la lámpara, mañana tenía mucho por hacer.

...GAEL...

Abrí la libreta negra que siempre llevaba conmigo. Permanecí unos segundos observando la hoja en blanco antes de escribir una sola línea.

Julieta Romero.

Hice una breve pausa.

Después añadí:

1. Cambié mi rutina por completo.

2. Me encontró en menos de cuatro horas.

Cerré la libreta y apoyé la espalda en la silla.

Por primera vez desde que empezó el semestre...

Sonreí.

No era una sonrisa de satisfacción.

Era la sonrisa de alguien que acababa de descubrir un misterio.

—Ahora la pregunta... —murmuré para mí mientras dejaba la libreta sobre el escritorio— es por qué.

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Miriam Hernández salinas
yo cteo que ahora así ya se perdió en su propia obsesión
Rubí Salgado
al principio pensé que Gael solo jugaría con ella pero no fue un amor tan grande que lo salvó de esa mala persona
Rubí Salgado
el amor triunfo ante la maldad de una persona malvada gran historia y hermosa gracias autora por ella
Rubí Salgado
el pasado es pasado isi mal pero el padre fue quien fue el culpable más directo de lo que ISO
Rubí Salgado
que padres tan tontos casi matan asu hija por creer en una desgraciada
Rubí Salgado
que joyita tan podrida resultó la victoria y para cuando dejarán libre a julieta
Rubí Salgado
Gael rescata a julieta 😢
Rubí Salgado
que padre tan tarado cayó en la manipulación de victoria y destruirá asu propia hija y ara lo que no quería que hiciera matarla de a poco
Rubí Salgado
el padre de verdad dio su consentimiento no la loca de la Victoria la quiere volver loca para quedarse con Gael
Rubí Salgado
sabía que esa desgraciada tenía que ser la loca desquiciada Gael rescata a julieta
Rubí Salgado
aquí la única demente es la victoria y por que con ella Gael si puede estar y no con alguien más
Rubí Salgado
y es que victoria no es lo mismo que está asiendo no quiere dejar a Gael por qué siente lo mismo que Elena dependencia asia el
Rubí Salgado
hay y ahora que más Gael de verdad escondes algo o es solo la victoria fastidiando por qué no la escogiste a ella
Rubí Salgado
yo creo que victoria tubo que ver con lo que le pasó a Elena también y a mas era parte de su pasado y victoria se encargó de desenterrarlo para destruirlo y tenerlo atado a ella
Rubí Salgado
escúchalo y después desides
Rubí Salgado
ahora falta la versión de Gael todavía hay que ver
Rubí Salgado
hay que darle un boto de confianza a Gael no nos decepciones
Rubí Salgado
talvez si estuvo en el psiquiátrico pero está afuera por qué ya tubo el tiempo para sanar pero está cada rato selo recuerda para descontrolar su vida
Rubí Salgado
quiero creer que aquí la única loca es victoria y ara de todo para que Gael siempre esté asu lado aunque lo aleje de todos los que de verdad lo aman
Rubí Salgado
ya cuéntales ya saben todo por victoria y demás cosas que los puso en tu contra
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