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La Huida De Madeline

La Huida De Madeline

Status: En proceso
Genre:Época / Reencarnación / Amante arrepentido
Popularitas:102.9k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Juna C

Una chica de la era moderna reencarna en el cuerpo de Madeline, la prometida del frío Duque Elías. Tras quedar embarazada y decidida a proteger el futuro de su hijo, ella empaca sus maletas y huye lejos, escondiendo su rastro.

NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11

Elías dejó la pluma sobre el escritorio y se masajeó el puente de la nariz. Los últimos días habían sido agotadores. Entre el trabajo acumulado y la investigación que parecía no avanzar, su paciencia se encontraba peligrosamente cerca del límite.

—¿Cómo va la investigación? —preguntó sin levantar la vista de los documentos.

Orión, que permanecía de pie frente al escritorio, enderezó ligeramente la espalda.

—Aún no hemos encontrado nada concreto, su excelencia. Solo sabemos que algunos sirvientes desaparecieron después del banquete.

La expresión de Elías se oscureció.

—¿Desaparecieron?

—Sí. Nadie ha vuelto a verlos desde aquella noche.

Elías tamborileó los dedos sobre la mesa.

Aquello no le gustaba.

No le gustaba en absoluto.

Era demasiada coincidencia.

Primero el extraño incidente de la fiesta.

Luego la falta de recuerdos.

Y ahora varios sirvientes desaparecidos.

—Continúen buscándolos.

—Sí, su excelencia.

El silencio volvió a instalarse en el despacho.

Orión observó a su señor durante unos segundos.

Había trabajado con él durante años y sabía reconocer cuando algo le preocupaba más de lo habitual.

Y aquello claramente lo estaba haciendo.

—¿Y qué hay de lo otro? —preguntó finalmente Elías.

Orión bajó la cabeza.

—Me temo que tampoco hemos encontrado nada.

El ceño del duque se frunció.

Desde hacía meses investigaban discretamente algunos movimientos sospechosos relacionados con el conde Julián Fairchild, pero hasta el momento ninguna prueba había sido lo suficientemente sólida.

Solo rumores.

Sospechas.

Pistas inconclusas.

Nada que pudiera utilizarse realmente.

—Sigan investigando.

—Entendido.

Orión dudó un momento antes de hablar nuevamente.

—¿Cree que ambas cosas podrían estar relacionadas?

Elías permaneció en silencio.

Su mirada se dirigió hacia la ventana.

Recordó aquella mañana.

Recordó el rostro confundido de Madeline.

Y, por más que le molestara admitirlo, algo en su expresión no parecía una mentira.

Pero tampoco podía permitirse confiar ciegamente.

No todavía.

—No lo sé —respondió finalmente.

Orión asintió.

No insistió más.

Poco después abandonó el despacho, dejando a Elías solo con sus pensamientos.

El duque apoyó la espalda contra el sillón y cerró los ojos por un instante.

Por alguna razón que no lograba comprender, una inquietud constante lo acompañaba desde la cacería.

Una sensación desagradable.

Como si algo estuviera a punto de ocurrir.

Y solo esperaba que, cuando finalmente descubriera la verdad, no fuera demasiado tarde.

Mientras tanto, en la mansión Fairchild, Madeline estaba teniendo preocupaciones completamente distintas.

Sentada en una de las terrazas del jardín, sostenía un plato lleno de pequeños bocadillos.

Y ya iba por el sexto.

—Qué extraños son...

Murmuró antes de llevarse otro a la boca.

Extrañamente deliciosos.

Demasiado deliciosos.

Normalmente apenas probaba aquel tipo de dulces.

Sin embargo, durante los últimos días parecía incapaz de detenerse.

La joven tomó otro.

Y luego otro más.

Hasta que una doncella cercana la observó con evidente sorpresa.

—Lady Madeline... ¿desea que traiga más?

Madeline bajó la vista hacia el plato vacío.

Parpadeó.

—¿Ya me los comí todos?

La doncella intentó ocultar una sonrisa.

—Sí, milady.

Madeline carraspeó.

—Trae un poco más.

La sirvienta se marchó obedientemente.

Cuando estuvo sola, la joven apoyó una mano sobre el estómago.

Últimamente tenía más hambre de lo normal.

Muchísima más.

Aunque seguramente era por el estrés.

Sí.

Tenía que ser eso.

Porque la alternativa ni siquiera se le había cruzado por la cabeza.

A lo lejos, la figura de la condesa Celia apareció caminando por el jardín.

Al verla rodeada de platos vacíos, la mujer arqueó una ceja.

—¿Tanta hambre tienes hoy?

Madeline sonrió con cierta vergüenza.

—Al parecer sí.

Celia soltó una pequeña risa.

—Eso es bueno. Últimamente te ves más animada.

Madeline también rio.

Hablaron un rato más hasta que Celia se despidió. La condesa tenía algunos asuntos que atender y ella necesitaba distraerse un poco.

Últimamente pensaba demasiado.

Y cuando tenía demasiado tiempo para pensar, inevitablemente terminaba recordando la cacería, aquella extraña noche y cierto duque insoportable que parecía decidido a culparla de todos los males del mundo.

Con un suspiro, decidió dirigirse a la biblioteca.

Quizá encontraría alguna novela romántica que le ayudara a despejar la mente.

Aunque lo dudaba.

Desde que había llegado a aquel mundo había descubierto que los nobles parecían sentir una extraña obsesión por los libros de historia, política, economía y guerras.

Las historias de amor parecían estar en peligro de extinción.

Al llegar, recorrió las enormes estanterías una por una.

Buscó durante varios minutos.

Y después otros tantos.

Sin éxito.

—Definitivamente esta gente no sabe divertirse.

Murmuró para sí misma.

Al final tomó un libro cualquiera de una de las repisas y se acomodó en un sillón cercano a la ventana.

Comenzó a leer.

O al menos lo intentó.

Porque apenas había avanzado unas cuantas páginas cuando sus párpados comenzaron a pesarle.

Cada vez más.

Y más.

Hasta que terminó quedándose completamente dormida sobre el libro.

 

Pasaron varias horas.

La tarde desapareció.

Y la noche cayó sobre la mansión.

Nadie fue a buscarla.

Nadie la despertó.

Cuando finalmente abrió los ojos, todo estaba oscuro.

Madeline parpadeó varias veces, completamente desorientada.

Durante unos segundos ni siquiera recordó dónde estaba.

La biblioteca permanecía en silencio.

Solo la luz de la luna entraba débilmente por los ventanales.

—¿Qué hora es...?

Murmuró.

Se incorporó lentamente.

El cuello le dolía por haber dormido en una posición incómoda.

Estaba a punto de levantarse cuando escuchó voces provenientes del pasillo.

Se quedó inmóvil.

Reconocía aquella voz.

Era Julián.

Instintivamente se acercó un poco a la puerta entreabierta.

—¿Está todo preparado?

La voz del conde sonó grave y firme.

—Sí, mi señor.

Respondió otro hombre.

Madeline frunció ligeramente el ceño.

—No podemos cometer errores esta vez.

—Lo entiendo.

Hubo un breve silencio.

Luego Julián volvió a hablar.

—Después de lo ocurrido en la cacería, el matrimonio debe celebrarse cuanto antes.

El corazón de Madeline dio un vuelco.

Sintió un desagradable escalofrío recorrerle la espalda.

La conversación continuó.

—¿Y si el duque sigue negándose?

Preguntó el hombre.

—Entonces tendremos que presionarlo.

Respondió Julián sin vacilar.

Madeline sintió cómo se le secaba la boca.

—¿Y lady Madeline?

Preguntó nuevamente la voz desconocida.

El silencio duró apenas unos segundos.

—Ella cumplirá con su deber.

Aquellas palabras hicieron que el estómago de Madeline se contrajera.

—Mi señor... no estoy seguro de que la joven dama coopere si las cosas se complican.

Julián soltó un suspiro.

—No importa lo que quiera.

La joven abrió los ojos.

—Lo único que importa es que este asunto quede resuelto antes de que alguien más intervenga.

Madeline sintió cómo su corazón comenzaba a latir con fuerza.

Demasiada fuerza.

—¿Y si descubre algo?

Preguntó el hombre.

—No lo hará.

La respuesta del conde fue inmediata.

Fría.

Segura.

Como si no existiera ninguna posibilidad de fracaso.

—Y si llega a descubrirlo, ya será demasiado tarde para cambiar las cosas.

Por un instante, el mundo pareció detenerse.

Madeline se quedó inmóvil.

Sin respirar.

Sin moverse.

Miles de pensamientos comenzaron a cruzar por su mente.

La cacería.

La noche que no recordaba.

La actitud de Elías.

Los sirvientes desaparecidos.

La insistencia de su padre.

Todo comenzó a mezclarse dentro de su cabeza.

Tal vez estaba sacando conclusiones precipitadas.

Tal vez había una explicación.

Tal vez estaba entendiendo mal.

Pero en aquel momento solo podía pensar una cosa.

Su padre sabía algo.

Y no pensaba contárselo.

Lentamente retrocedió de la puerta.

El corazón seguía golpeando con fuerza contra su pecho.

Por primera vez desde que despertó en aquel mundo, sintió verdadero miedo.

Porque si sus sospechas eran ciertas...

Entonces ella nunca había tenido el control de su propia vida.

Y quizá tampoco lo tendría en el futuro.

1
Ana Rosa Pérez Desdin
me encanta por favor sube nuevos capítulos 😍✨
Nata
hay Dios mio no pensé que algo así tan sencillo me fuera conmover tanto que terminaría saliendo me las lagrimas 😭😭🥹
Nata
Creo que todo ha sido un mal entendido tras mal entendido y si algo debe entender Madeline es que ella es diferente y que lo que convivió fue poco. además de que su actitud es muy diferente a la antigua Madeline
Nata
hay menos mal salio de esas por el momento, pero bueno creo que se empezó a despertar su instinto paternal.

Aunque me gustaría que pudieran ayudar a la Condesa creería que su vida es igual como la que iba ser la de Madeline
Nata
hay pero que castigo se repite el capítulo nuevamente para aumentar más mi ansiedad jajajaja es que si esta intrigante
Nata
no carajo esto si que no me lo esperaba ya decía yo esa mansión negra es muy parecida a el
Nata
hay me da risa porque esta señora es raído noticias jajajaja pero me da algo por el terror que esta sintiendo en estos momentos Madeline
Nata
hay bueno ya esta aprendiendo y ha podido descansar ella, solo que ahora falta que confirme lo de su embarazo lo difícil es que es el primogenito de una casa ducal.
Nata
hay menos mal y pudo conseguir un lugar donde pueda estar.
Grimanesa Mucha Urbano
no mi gusta su carácter del protagonista es muy aburrida
Nata
no me esperaba ese cambio en lo de la mamá en fin se me salieron mis lagrimas que conmovedor fue este capítulo 😭😭🥹
Nata
bueno ya empezó porque realmente requiere la salida rápida urgente de esa familia menos mal que se está adaptando bien a todo.
Nata
con un angelito inocente
Nata
Wow parece que el buen padre que se saca ella le hizo una de las jugadas más bajas a su hija. Que tristeza y rabia a la vez en fin siempre son los intereses de ellos nada nuevo
Nata
hay no la pobre bien perdida ahí, su alma llego bien cansada y el cuerpo am que ingreso estaba peor y todavía lidiar con los familiares y personas no esa mujer no se como se ha podido mantener serena
Nata
jajajaja yo acá medio dormida leyendo disque cama 🤣🤣 es que esos adelantos en la descripción no me colaboran y más ese duque de hielo 😅
Nata
Volvimos con el camión es que al pobre ya le habían esrado quitado la chamba. 😅😅
Quica Romero
¿Y también estás dispuesta a dejar ir a tu hijo si él quiere llevárselo?. ¿O eso es lo que andas buscando desde que te lo encontraste?. ¿Alguien que te mantenga definitivamente sin presión de ningún tipo?.🤨
¿A cambio de tu hijo?. 🤷‍♀️
Porque por ti no viene. Ya que a ti a duras penas los "buenos días te da" y solo se pone a jugar con el niño.
¿Y la otra opción es que se lleve todo el "paquete"(madre e hijo) porque...1. Tú, no lo vas ha soltar y 2. Leo, no va a querer irse sin ti.
Por lo tanto necesita niñera y esposa hasta que crezca el niño y se vaya a la escuela y...¡Bay, bay!.👋¡Bienvenida a botadero! y gracias por "tus servicios.🤸‍♀️👌 Firma aquí __❌ aquí___ ❌y aquí ____❌
Tú sello acá y...¡Toma ésto y ésto y adiós!.💰💰💰💰💰💰💰💎💎💎💍📿📿📿📜📜👋
Quica Romero
Y porque dijo que "NO QUERÍA DISTRACCIONES(hijos).🤷‍♀️
Así que..¿por qué sigues de arrastrada y esperando a que te quite al niño?.🤨 Porque èso es lo que va ha pasar.
Porque si regresas tu o no eso da igual. El viene por el niño no por ti.🤷‍♀️🙎‍♀️
Quica Romero
¡Ajá!.😒 Pero no deja de ser lo que dijiste un "animal de la calle".🤨 Pero eso sí con mucho "cariño"."\🫩/"
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