Una historia de reglas rotas y corazones en juego.
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carta
Tomé un taxi al aeropuerto.
Hermano te dieron una golpiza, decía el taxista.
Si, puede llevarme al aeropuerto.
Si claro.
Llegué al aeropuerto, me limpie la cara, me puse mis lentes para comprar mi boleto, tenía el ojo morado, la nariz inflamada y mi labio hinchado. Llegué a la universidad, tome algunos analgésicos, lo que más me dolía de los golpes es que Kenia llamara lo nuestro un error, se que esto que sentimos es real, los dos lo sentimos. No entiendo por qué lo niega.
En las clases Didier me miraba con odió, Pablo le decía que me ignore. En los entrenamientos no me pasaba el balón, tuvimos otra discusión y termino golpeándome de nuevo, yo no podía defenderme solo me protegía, una parte de mi sabía que yo era un gran idiota, pero jamás pensé que iba a enamorarme de su hermana.
El entrenador me suspendió por los siguientes seis partidos. Yo acepté sin defenderme.
Ese fin de semana viaje a casa, cuando llegue mi madre me vio la cara y se asustó.
- ¿Qué te paso?, mira como tienes el rostro.
Estoy bien mamá, tranquila.
¿quién te golpeó?, vamos a demandarlo, decía mi madre enojada.
Mi papá y mi hermana se acercaron a verme.
Mierda te dejaron muy mal, decía mi hermana.
¿quién te golpeó?, pregunto enojado mi papá.
Nadie, tuve un accidente.
¿un accidente?, y no fuiste capaz de avisarnos, ¿qué paso Jason?, decía mamá.
Voy a llamar a Didier, no entiendo porque no nos avisó que tuviste un accidente.
No, no le hables, ya no somos amigos.
¿Qué pasó?, pregunto mi madre.
Yo hice lo que jure jamás hacer, dije sentándome en el sillón sin fuerzas.
Mis padres me miraban tratando de entender que era lo que yo quería decir.
No mames que saliste con Kenia, dijo mi hermana
No pude mirar a mi hermana y solo suspiré.
No, ya me imagino la cara de Didier, el te golpeó, claro iba a matarte, dijo sonriendo.
No es gracioso Sonia, decía mi mamá enojada.
Además que tiene que salgas con Kenia, eso es una estupidez de Didier, decía mi madre.
Para Didier era el código de los amigos, lo que los mantenía unidos mamá, lo que no entiendo es como Kenia te acepto, ella te odiaba desde que te burlaste de su cuerpo y sus dientes.
¿Te burlaste de Kenia?, ¿quién eres?, decía mi madre enojada.
Era un idiota mamá, que se trago todas sus palabras.
Hablaré con Denisse, decía mi madre. Denisse era la madre de Didier.
No mamá, este no es un pleito de niños, todos somos adultos, cometí un error y merezco que me sucedan estas cosas.
Me levanté y me encerré en mi habitación.
Regrese a la universidad, en las clases me sentaba lejos de Pablo y Didier, todos en el campus hablaban de nuestra pelea. Pensaban que el motivo fue una mujer, pero nadie sabía que era por la hermana de Didier.
Pablo llegó un día a mi habitación.
La cagaste amigo, dijo cuando abrí la puerta.
Si, la cagué.
Didier quiere que dejes la empresa, te mando estos papeles para que los firmes, si no lo haces, te va a demandar.
Yo trabajé duro para que esa empresa creciera.
Yo solo soy un mensajero amigo, además teníamos un código.
Me enamoré, trate de alejarme, pero no pude.
El no va a entenderlo, lo mejor es que firmes.
Pues que me demande, dije furioso.
Ok, Pablo se fue.
En la mañana, Didier me recibió entrando al salón con un golpe en la cara.
¡Vas a firmar bastardo!, me gritó.
¡Demandante idiota!, le respondí.
¡Voy a destruir tu vida!, imbecil.
Sabía que Didier era capaz de muchas cosas, me levanté y tome los papeles.
Voy a firmar, pero desde este momento si vuelves a golpearme voy a responder.
Si no te mate es porque eras mi hermano.
Tomé el bolígrafo y firme la hoja.
Lo siento mucho hermano, pero me enamoré.
Le dije cuando le entregué la hoja.
El volvió a golpearme, está vez pare su puño con mi mano.
No sabes con quién te metiste, decía furioso.
Se marchó y Pablo me miró con tristeza.
En los juegos me quedaba en la banca, deje de asistir a las fiestas, salía de clases iba directo a mi habitación, todavía tenía en mi rostro marcas de los golpes que el me había hecho.
El fin de semana viaje a casa de nuevo, mis padres aún seguían molestos conmigo por mi comportamiento.
Estaba en mi habitación trabajando en mi computadora, Sonia entro y me dio una carta.
¿qué es esto?
Kenia te escribió, me la entrego la semana pasada.
Hablaste con ella.
Si, le dije que su hermano te destrozó la cara y que no entendía porqué te acepto cuando ella te odia. Me contó lo de su prometido, el viernes me pidió que te entregará esto.
Gracias.
Comencé a leer la carta.
Hola Jason.
Se que escribir una carta es algo fuera de época, pero se me hace la mejor opción para decirte lo que siento.
Me siento muy mal por lo que Didier te está haciendo, Sonia me contó que te destrozó la cara. Yo te dije que esto iba a pasar pero no entiendo tus ganas de seducirme. Pero ese no es el punto de esta carta.
Solo quiero que sepas que yo tampoco la estoy pasando bien, Didier dejo de hablarme y mis abuelos están decepcionados de mi, mi padre me amenazó que tengo que casarme con Zac.
Yo sé que dije que fue un error, pero lo que sentí esa noche fue mágico.
Es que tú me pones tan nerviosa. Te odio por qué haces latir muy fuerte mi corazón, te odio por qué tus besos me hacen soñar, te odio por qué sin pedir permiso te metiste en mi mente y me haces perder la razón.
Fue un placer conocerte Jason Park. Lamento mucho todos los problemas que te cause, te deseo de corazón que encuentres la felicidad.
No te cases Kenia, pensaba mientras leía la carta una y otra vez.