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La Divorciada

La Divorciada

Status: En proceso
Genre:Dejar escapar al amor / Matrimonio arreglado / Divorcio / CEO
Popularitas:96.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: vasitos de veneno

Eleonor Baxter aprendió desde pequeña a ser perfecta.
Amable, inteligente y elegante, creció entre apellidos influyentes y cenas compartidas con familias amigas. Desde adolescente, Alex King fue parte de su vida… y también de sus sueños. Mucho antes del matrimonio, Eleonor ya lo amaba en silencio.
A los veintisiete años dirige SweetBaby, la empresa cosmética heredada de su familia, y sostiene un matrimonio que nunca se construyó sobre las promesas que ella imaginó. Casada desde hace tres años con Alex —uno de los cirujanos cardíacos más prestigiosos del país y dueño de una red de hospitales—, Eleonor aprendió que conocer a alguien desde siempre no garantiza ser elegida.
Durante años intentó ser paciente, comprensiva, invisible. Alex, marcado por la vergüenza de un matrimonio arreglado y consumido por el trabajo, dejó que la distancia creciera hasta volverse insoportable.
Cansada de sentirse desplazada, Eleonor toma una decisión que lo cambia todo.

NovelToon tiene autorización de vasitos de veneno para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 10

Eleonor caminaba por el hall del edificio junto a Abby. El lugar era amplio, luminoso, con ese silencio controlado que tienen las clínicas donde todo parece medido. Abby le sostenía la mano con firmeza, como si supiera exactamente cuánto lo necesitaba.

—Tranquila… —le dijo—. Estoy aquí. Siempre juntas, como en el jardín.

Eleonor sonrió apenas.

—¿Te acuerdas cuando le pegué a ese niño que te molestaba? —preguntó.

Abby soltó una risa breve.

—¿El del moco en la nariz?

—Ese mismo —respondió Eleonor, riendo también—. Siempre se burlaba de ti.

—Y tú siempre me defendías.

Llegaron al sector de informes y se acercaron al mostrador. Tras dar sus datos, la empleada levantó la vista con una sonrisa profesional.

—Señora Baxter, qué gusto tenerla aquí. La doctora la está esperando en el consultorio cuatro.

—Gracias —respondió Eleonor.

Ambas caminaron por el pasillo hasta la puerta indicada. Eleonor respiró hondo antes de entrar.

—Señora Baxter —dijo la doctora al verla—, qué bueno verla de nuevo.

La mujer le estrechó la mano con cordialidad.

—Hola, doctora. Gracias por la confidencialidad —respondió Eleonor—. Ella es mi amiga Abby. Me va a acompañar durante el procedimiento.

—Me parece muy bien —dijo la doctora, asintiendo—. Es importante no estar sola en este momento.

La doctora tomó una carpeta y la abrió con calma.

—Tengo buenas noticias. Los estudios hormonales que se realizó hace dos semanas dieron bien. Algunos valores están apenas bajos, pero nada grave.

Eleonor asintió.

—Tomé la medicación que me indicó, al pie de la letra.

—Perfecto. La estimulación ovárica es fundamental, y usted respondió muy bien —dijo la doctora—. Ahora le voy a explicar cómo será el procedimiento.

Eleonor se acomodó en la camilla, mientras Abby se quedaba a su lado, sin soltarle la mano.

—Utilizaremos una cánula muy fina —continuó la doctora—. A través de ella se colocará el semen directamente dentro del útero.

Eleonor escuchaba atenta.

—No duele —aclaró—. A lo sumo, puede sentir una molestia leve. El procedimiento dura solo unos minutos.

Eleonor cerró los ojos un instante.

No por miedo.

Por emoción.

Porque, por primera vez en mucho tiempo, sentía que ese paso no dependía de nadie más que de ella.

Un rato más tarde, la doctora le indicó que respirara profundo.

Eleonor apoyó la cabeza contra la camilla y dejó que el aire entrara lento, como le habían enseñado. Abby seguía a su lado, firme, silenciosa, sosteniéndole la mano con la misma fuerza de cuando eran chicas.

—Voy a comenzar —avisó la doctora, con voz serena—. Si en algún momento te sientes incómoda, me lo dices.

Eleonor asintió.

Sintió el contacto frío del instrumental y luego una presión leve, distinta, extraña, pero no dolorosa. Cerró los ojos. Se concentró en su respiración. En no tensar el cuerpo.

Pensó, inevitablemente, en todo lo que la había traído hasta ahí.

En el tiempo perdido.

En el embarazo que no había llegado a ser.

En las palabras que nunca dijo.

En las decisiones que otros tomaron por ella.

—Muy bien —dijo la doctora—. Ya estamos colocando la cánula.

Eleonor apretó un poco más la mano de Abby.

—Estoy bien —murmuró—. Sigue.

El procedimiento duró apenas unos minutos, pero para Eleonor el tiempo se estiró de una forma extraña. Cada segundo estaba cargado de significado. No había aplausos ni promesas, solo un acto silencioso, preciso, lleno de esperanza contenida.

—Listo —anunció la doctora—. Ya terminamos.

Eleonor abrió los ojos.

—¿Eso fue todo? —preguntó, casi incrédula.

—Eso fue todo —confirmó la doctora, sonriendo—. Ahora vamos a dejarte recostada unos minutos.

La doctora salió del consultorio, dándoles privacidad.

Eleonor quedó mirando el techo blanco, sin hablar. Abby no dijo nada tampoco. No hacía falta.

—Tengo miedo —admitió Eleonor al cabo de unos segundos—. No de que no funcione… sino de ilusionarme.

Abby se acercó un poco más.

—Eso no es una debilidad —dijo—. Es lo que hace que valga la pena.

Eleonor dejó escapar una lágrima silenciosa que rodó por su sien.

—Esta vez lo estoy haciendo por mí —susurró—. No para reparar nada. No para retener a nadie.

Abby sonrió.

—Y eso lo cambia todo.

Eleonor cerró los ojos otra vez.

No sabía qué iba a pasar.

Pero, por primera vez, sentía que había dado un paso que le pertenecía por completo.

Sin culpas.

Sin explicaciones.

Sin pedir permiso.

Y eso, pasara lo que pasara después, ya era un comienzo.

La doctora volvió a entrar al consultorio con una sonrisa tranquila.

—Bueno, Eleonor —le dijo—. Dentro de doce a catorce días vas a venir nuevamente al consultorio. Ya mismo estoy agendando la cita. Vamos a hacer un test de embarazo.

Eleonor asintió, visiblemente emocionada. Deseaba con todas sus fuerzas que todo saliera bien.

—En algunos casos indicamos progesterona para ayudar a la implantación —agregó la doctora.

—Gracias… por todo —respondió Eleonor.

—No tienes nada que agradecer. Gracias a ti por confiar en nosotros —dijo—. Y está de más decirlo, pero todo el procedimiento es absolutamente confidencial. Los donantes son anónimos, firman contratos. Nunca tendrás ningún tipo de problema.

—Lo sé. Gracias —respondió Eleonor, con sinceridad.

Un rato más tarde, Abby la acompañaba hasta su departamento de soltera.

Apenas entraron, Abby la ayudó a sentarse en el sillón.

—Gracias —dijo Eleonor, dejándose caer.

—¿Te duele algo? ¿Estás dolorida? —preguntó Abby, mirándola con atención.

—No… solo me duele un poco la cabeza.

—¿Quieres que me quede?

—Sí… ¿te puedes quedar?

—Claro que sí. No pensaba irme.

—Pensaba en tomarme una copa de vino —agregó Abby—. Tú no puedes, pero yo sí.

Eleonor sonrió.

—Entonces pedimos pizza y helado.

—Listo, ya me convenciste.

—Nos acostamos en mi cama enorme y vemos Crepúsculo uno y dos —propuso Eleonor.

Mientras esperaban la pizza, sonó el timbre. Abby se levantó y, al abrir la puerta, se encontró con Sebastián.

—¿Me invitan a pasar? —preguntó, con una media sonrisa.

Saludó a las dos y se aflojó el saco.

—Gracias por venir —dijo Eleonor.

—De nada. Igual te voy a cobrar tarifa triple por hacerme llegar tarde a casa —bromeó.

—Ay, no te hagas —intervino Abby—. Si no tenías nada que hacer. Quédate a comer pizza con nosotras, ya está por llegar.

Los tres cenaban tranquilos, entre risas y comentarios sueltos.

—Tú eres mi amiga —le dijo Sebastián a Eleonor—. Él es tu esposo. Siempre estaré de tu lado.

—Gracias —respondió ella.

Sebastián hablaba con una porción de pizza en la mano y una copa de vino apoyada cerca.

—Mi secretario fue a llevarle unos papeles —continuó—. Apenas los agarró, los tiró sobre el escritorio.

—Pidió hablar contigo. Dice que es necesario que te reúnas con él.

Eleonor suspiró.

—Sí… lo sé.

—¿Quieres que llame a su oficina y programe una reunión con él?

Eleonor asintió en silencio.

1
karencitha
es cierto no tenían porque meter a terceras personas para que
osea metieron a una loca qué se monto una película en su cabeza y quiere joderle la vida a Alex y arruinarle su carrera y también puede hacerle daño a Eleonor como por ejemplo hacerle perder el bebé tienen que hacer algo y detener a esta loca hartes de que haga algo peor

Pd: espero que Alex le cuente a Eleonor lo que esta pasando con esta loca para que ella esté preparada y se cuide si tanto la ama no debe ocultarle las cosas de lo contrario Eleonor no confiara en el y esta haciendo lo mismo que hacia antes dejarla a un lado
y lo otro que Alex llame ala policía y le cuente todo y coloque la denuncia tiene las mensaje que esta loca le envió a el y que se busque un abogado también
Elides C. Rodríguez
Esa Katerine la obsecion la tiene loca, no piensa, no razona todo es de posición como si la persona le pertenece y nadie puede tocarlo. Alex tiene que solucionar , buscar asesoramiento sobre el problema que le está causando la loca.
Maya
Ojalas que esa zorra no le haga daño y el pueda ser feliz con su ex esposa y deje de ser tonto sea más amoroso y le diga lo que esta pasando con esa loca no le oculte nada
Kim Nava
mal desde unos capítulos atrás metiendo a terceros no era suficiente solo ellos dos poner en orden su matrimonio por que meter a terceros y a una loca más después que volver malo al otro 🙄
Leonor ya no es la misma de cuando empezó la historia ahora está muy débil entiendo lo del embarazo pero eso no tiene que ver que Alex le reclame nada y Jonny tampoco tiene por qué meterce
Carmen Palencia
gracias por actualizar por favor denos varios capitulos seguidos de esta hermosa novela que estoy ansiosa por seguir leyendo
Kary Monte
😡😡😡 Alex te lo dije
que estás esperando que te secuestre que te mate esa zorra está loca
ya porfavor 🙎🙎🙎
Kary Monte
eleonor aquí tenemos un problema
😡😡😡 deberías ponerle un freno a Jony tampoco debió hablar de esa manera prácticamente provocó a Alex por otra parte me parece bien que también le hayas dicho que no puede hablarte de esa manera
pero debe ser por igual me parece que te estás dando una oportunidad con Alex 🙎🙎🙎 sino 🤷🤷🤷 no entiendo
Nilce montilla
espero que agarren esa loca
Nancy Parraga
Reilly será mejor que no te pongan intenso
Nancy Parraga
es la loca de Katerine
Nancy Parraga
La novela es buena Pero ya se está volviendo muy repetitiva con los dos extras
Nancy Parraga
Autora estás alargando y haciendo que dos personas intrigante destruyan lo que ya Alex y Eleonor están construyendo
Kary Monte
pues no había más clínicas
eleonor que quieres provocar 🙎
Kary Monte
😮😮😮 sorprendida
🤷 veremos
Kary Monte
Jony porfis no te hagas ideas
después vas a sufrir
recuerda porque trabajas por tu hermano y tú madre además que eleonor te ayudo y te a dado la oportunidad no lo malogres por algo que solo este en tu cabecita ser guapo no lo es todo y menos para una mujer como eleonor
karencitha: ojalá que jony se fije en otra mujer
total 1 replies
Kary Monte
es importante
porque está loca
se inteligente
puede hacerles daño
una mujer resentida es peligrosa
Kim Nava
maldito imbécil debes decirle lo de esa loca por que Eleonor corre peligro más ahora que le dijiste a esa loca que estás de nuevo con ella 😡😡😡😡
además no estás a siendo nada para alejarla pon una denuncia
Adriana Trejo
si yony esta para que Alex abra los 👀 bien pero no me gustaría que yony salga enamorado de eleonor yony es bueno y no necesita estar mendigando atención ⚘️
Kim Nava: exacto solo que sea es puente donde Alex ya ponga su vida en línea por que tampoco Jonny no se merece que lo vuelvan malo como en otras historias
total 1 replies
Cecilia Muñoz Rojas
porfavor autora no metas otra persona entre ellos suficiente tiene con la loca ,pon otra mujer para jonny
Nilce montilla
hay si espero que no se involucrén más persona y de verdad ellos puedan salvar su relación
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