Mi nombre es Aleh Tainova, soy un duque de 20 años que vio morir a su madre a manos del rey, con solo 9 años vi morir a mi madre a manos de su espada y nadie pudo salvarla, ni mis padres, ni mi abuelo y yo tampoco pude hacerlo porque solamente era un niño...
Luego de 11 años de ese incidente me he dedicado junto a mi hermana Mikaelis y mi abuelo Oleh Tainova a derrocar al rey y entronar en su lugar al príncipe heredero Julian, hemos dedicado años en moldear al príncipe Julian y hacerlo la marioneta de nuestra familia, necesitamos que confíe ciegamente en mi para lograr nuestro golpe de estado y matar al rey así como él mató a mi madre y ensucio su reputación y memoria ¿será que pueda lograrlo?
NovelToon tiene autorización de kimlismei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Empieza el combate
...Aleh Tainova Soleil...
...Mikaelis Tainova Soleil...
...Mike Soleil...
...Oleh Tainova...
...Jake Torleh...
...Rey Felix...
...Príncipe heredero Julian...
...Coraline Smith...
...William Smith...
...Jacob Lafayette...
...Alejandro Volkov...
...Elisabeth...
...Falco...
...Petro...
...Hoy era el día en el que viajaba rumbo al palacio, habían pasado 5 años y yo tenía 20, ya era hora de que tomara el puesto que era de mi abuelo, ya estaba decidido y me entrené mentalmente para esto, no volvería a cometer ningún error, el rey sería mío y moriría por mi espada tal y como mi madre murió por su culpa, mi abuelo Oleh Tainova nos esperaba en su ducado, yo iba en el carruaje junto a Mikaelis, ella tenía 14 años actualmente, el próximo año sería su debut en la sociedad, o esa es la regla, a los 15 podían contraer matrimonio ¡idioteces! Jamás daría a mi hermana en matrimonio, es lo único que tengo y le juré a mi madre protegerla, ella tampoco quería casarse así que respeto eso. No íbamos a celebrarle fiesta de debut, no estaría disponible en matrimonio para algún idiota...
...Mi padre estaba de acuerdo así que ya estaba decidido, también contábamos con el apoyo de Julian para no presentarla en la sociedad así que nadie podría intentar pedir su mano, llegamos al ducado y nuestro abuelo nos recibió sonriendo con un fuerte abrazo, en estos últimos 5 años él también estuvo luchando mental y emocionalmente, esta venganza era más suya según él, destronaría a aquel idiota que se atrevió a levantar la espada en contra de su hija, mi abuelo pediría dentro de dos meses volver a ser ministro y pediría un cargo, cargo que sabemos muy bien que el rey no negará, ambos estaremos dentro del palacio y desde cerca mataremos todas esas ratas que piensan que pudieron con nosotros, sobre todo iremos detrás de esos 3 bastardos, serán los primeros en la lista, ellos y sus familias serán eliminados así como mi abuelo se deshizo de los Arnold's en su tiempo...
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
-saludos a su majestad el rey, larga vida, prosperidad y abundancia- dijo Aleh haciendo reverencia, el rey Felix lo miraba desde su trono, no pudo evitar sentir que la nostalgia lo invadía, aquel niño se parecía bastante a su madre, ver a Aleh era como tener a Alicia en frente y eso le rompía el corazón, no podía evitar recordar cuando él nació y lo cargo por primera vez en sus brazos, cuando todos pensaron que él era su hijo
-no vas a jurarme lealtad? Te acabo de obsequiar el mejor puesto de este reino, la mejor posición de los ministros y ganar una fortuna inimaginable, estás aquí para ser mi súbdito, te he dado tu título de ministro y concejal de guerra, no deberías mínimo jurar lealtad?- dijo el rey mirándolo atentamente
-realmente quiere que haga eso?- preguntó arqueando una ceja mirándolo a los ojos desafiante, no estaba dispuesto a jurar lealtad. Por otro lado, Felix en vez de sentirse ofendido y reprimirlo simplemente sonrió amargamente, sentía un dolor en su corazón ya que Alicia solía hacer eso, ella siempre lo desafiaba y era arrogante aun cuando él era el príncipe heredero en ese entonces, sin duda alguna es hijo de ella
-mínimo has bien tus votos- respondió y Aleh suspiró hondo no muy contento
-yo, Aleh Tainova Soleil juro servir al pueblo dignamente, ser justo e imparcial y no permitir que nada ni nadie me corrompa, prometo hacer mi mejor esfuerzo para que este reino mejore y el pueblo esté a salvo, juro ser un súbdito leal a sus principios y oponerme siempre a la corrupción, si hay ramas podridas en el árbol las podare por completo para que solamente reine la justicia y la paz- dijo con una mano en su pecho sosteniendo su espada, Felix no pudo evitar reír ya que en su juramento jamás mencionó lealtad a él o a la casa imperial, aun así lo dejaría pasar, solamente quería tenerlo cerca porque se parecía a su madre Alicia, lo que no sabía es que había cometido dos grandes errores en esa decisión... Primero, que tenía a su peor enemigo cerca, segundo, que su obsesión por Alicia crecería y su deseo por Aleh sería enfermizo y no lo vería como el hijo que siempre quiso tener
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
...Estaba caminando por los pasillos del palacio pensativo, aún no sabía el motivo real por el que el rey lo quería cerca, iba a dirigirse a la habitación de Julian hasta que lo vio en los pasillos del palacio siendo acosado por la señorita Coraline Smith, esa joven de la misma edad de su hermana tenía una seria obsesión con el príncipe, esa chica deseaba ser la princesa heredera y su hermano era el maldito de William Smith, el jefe de aquellos niños que causaron que lo metieran al calabozo y luego perdió a su madre, la miró con arrogancia ya que ella intentaba acercarse pero Julian siempre la alejaba, iría a salvar a su pobre amigo de esa chica loca para nada agradable...
-Julian cuanto tiempo!- dijo Aleh abrazándolo por la espalda, viéndolos tan cercanos Coraline no pudo evitar sentir envidia, sobre todo enojo porque su hermano William no lograba ser amigo del príncipe heredero y eso seria muy malo, su padre quería que estuvieran muy cerca de él, debían entrar en la familia imperial. Según las personas de la capital y los nobles ella era la más hermosa del reino, aquello la hacía sentir con confianza de ganar el corazón del príncipe, después de todo era muy guapo, tenía buenas cualidades y sería el rey, todas estaban enamoradas de él, aunque ella sentía ventaja por ser la más hermosa. Claro, eso pensaban todos y hasta ella, eso era porque aún no conocían a Mikaelis, su llegada pondría la capital de cabeza
-joven duque Aleh Tainova Soleil, es muy irrespetuoso que sujete de esa forma tan imprudente al príncipe Julian, usted puede creer ser amigo del príncipe pero su comportamiento es inapropiado, también porque esta invadiendo su privacidad- dijo tratando de sonar educada, aún así se podía notar su envidia
-señorita Coraline Smith, creo que quien esta teniendo un comportamiento inadecuado es usted, se comporta de forma muy libertina y confiada con el príncipe heredero aún viendo que él se aleja de usted y trata de mantener distancia, es cierto que es una trepadora que desea ser princesa heredera pero mínimo trate de no verse tan barata y vulgar ofreciéndose de ese modo a mi amigo, Julian y yo podemos abrazarnos todo lo que queramos, pero usted siguiendo al príncipe a todos lados y acercarse de más se ve tan mal, además, debería ser más educada conmigo. No soy solo un duque, soy el ministro y concejal de guerra, debería tener mucho cuidado con su tono- dijo amenazando, sus ofensas eran como veneno directo a su orgullo, la miró con desdén mientras reía burlesco, tomó a Julian del brazo y se lo llevó al despacho de él
-oye Aleh no crees que te has pasado?- pregunto Julian algo preocupado, no quería que su amigo se metiera a problemas, todavía podía recordar que por su culpa él fue al calabozo y luego mataron a su madre frente a todos, Aleh sufrió en el pasado por salvarlo, no quería que nuevamente sufriera por salvarlo otra vez
-Julian qué te he enseñado? Si esas tipas locas y obsesivas te buscan de esa forma tan desesperadas debes mandarlas a la mierda. Por qué rayos dejas que te acosen de esa forma? Si sigues así de tonto esa tipa logrará acostarse contigo y concebir un príncipe, si eso sucede estarás arruinado Julian- dijo Aleh con severidad, no podía permitir que nadie arruinara sus planes
-esta bien, a la próxima le pondré un alto, pero ya no me regañes! Ya hasta pareces mi mamá- dijo haciendo puchero rodando los ojos, sabía bien que Aleh era mayor que él por unos meses pero a veces él actuaba como si se llevarán 20 años de diferencia, lo trataba como a un niño
-bien bien, no lo haré, pero debes de dejar de ser tan permisivo con las personas, si eres así siempre no te respetarán como su futuro rey- dijo mientras acariciaba su cabello despeinando al rubio, Julian sonrió hasta que recordó el nombramiento de Aleh como ministro
-oh Aleh! Felicidades por tu nombramiento!- dijo contento sonriendo de oreja a oreja mientras abrazaba al pelinegro, Aleh sonrió correspondiendo no sintiéndose tan contento, este era el inicio de una guerra, no era algo bueno para celebrarse, aún así no arruinaría la felicidad del rubio, debía dejarlo ser feliz por ahora
-pero cuéntame, que tal te fue con mi padre?- preguntó alejándose, no sabía por qué llamaba padre al rey, nunca lo fue después de todo a pesar de que sí era su padre biológicamente, aun así nunca actuó como uno y hasta lo obligó a matar a su propia madre, aun así por algún motivo siempre terminaba llamándolo padre... Quizás era su niño roto interior que siempre anhelo el amor de un padre que hacía que él lo llamara así después de todo
-pues nada mal, me nombró oficialmente y me dijo que mañana hablaría conmigo acerca del banquete que realizaría en honor a mi nombramiento presentandome oficialmente como ministro y concejal de guerra, así que mañana tendré que venir nuevamente al palacio, no me gusta mucho estar cerca de él pero al menos podré verte- dijo sonriendo falsamente, Julian sonrió esperando que todo saliera bien, su padre era alguien demasiado inestable y esperaba que no le hiciera daño a su amigo