Nina reencarna en un mundo mágico con una nueva oportunidad para ser feliz.
*Esta novela es parte de un gran mundo mágico, te invitamos a leer el resto de las historias*
*Todas las novelas son independientes*
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Nina
Nina no supo cuánto tiempo pasó.
No supo si fueron segundos, horas u otra vida entera. Solo sintió un silencio profundo, como si el mundo se hubiera apagado.
Y luego… despertó.
No había ruido de autos, ni luces frías, ni el olor estéril del hospital donde su cuerpo se había apagado.
Había en cambio una cama enorme, cortinas bordadas a mano, un techo de madera tallada con flores doradas, y el sonido lejano de campanas.
Confundida, se incorporó. El vestido blanco que llevaba no era suyo.. era antiguo, suave, casi de princesa. La habitación parecía sacada de los libros que leía cuando buscaba escapar del odio del mundo.
El corazón le golpeó el pecho.
[¿Estoy… soñando?]
Pero no.
El aire tenía peso, temperatura, olor.
Los muebles eran reales, pesados, antiguos.
Las ventanas dejaban entrar un sol cálido que jamás había visto.
Con las piernas temblorosas caminó hasta el espejo de cuerpo completo que adornaba la pared. Y cuando se vio reflejada, el aliento se le quedó atrapado en la garganta.
Esa no era ella.
Pero era ella.
Un cabello rubio, larguísimo, casi hasta las caderas, suave como seda recién peinada.
Ojos verdes como los prados que jamás vio en su ciudad.
Piel clara, perfecta.
Una figura delgada, elegante, luminosa.
Nina llevó una mano a su rostro, como temiendo que el espejo fuera mentira.
Sonrió.
Y la sonrisa que el espejo devolvió parecía salida de un cuento.
[Me parezco a… Rapunzel]
mientras incrédula, tocaba los mechones dorados que brillaban con la luz del sol.
su corazón no dolía.
No había odio.
No había acoso.
No había gritos ni culpas.
Solo esa nueva vida… ese nuevo cuerpo… ese mundo antiguo y encantado que la esperaba más allá de la puerta.
Nina respiró hondo.
Si esto no era un sueño… entonces era una segunda oportunidad.
Nina dio un paso hacia la puerta, decidida a explorar ese mundo desconocido… pero entonces ocurrió.
Un latido.
Un destello.
Un dolor suave, como si un hilo invisible la jalara desde dentro.
De pronto, cientos de imágenes estallaron en su mente, tan rápidas y vívidas que tuvo que sostenerse del muro para no caer. Voces, risas, paisajes, nombres… todo mezclándose como un río de recuerdos que no eran suyos.
Un carruaje con emblemas dorados.
Un niño rubio tomándola de la mano.
Un gran salón lleno de luz.
Un abrazo cálido que dolía de lo real que se sentía.
Y un nombre repetido una y otra vez..
Nina Bellington.
Ella no era solo Nina Rhoades, víctima de un mundo cruel.
Aquí, en esta nueva vida, era Nina Bellington, la hermana menor del duque Nevin Bellington, heredero de una de las casas más influyentes del reino.
Los recuerdos seguían llegando en oleadas suaves, como páginas de un libro que alguien leía en voz alta dentro de su mente..
Nevin levantándola en brazos cuando era pequeña.
Nevin defendiendo su timidez ante sus amigos..
Nevin acariciándole la cabeza cuando lloraba después de una pesadilla.
Nevin diciéndole: “Mientras yo viva, siempre estarás a salvo.”
Una risa escapó de sus labios.
Era tan distinto… tan abrumadoramente distinto a su vida anterior.
Ella, que en su mundo había sido destruida precisamente por un hermano, ahora tenía un hermano que la amaba con absoluta devoción.
[Soy… amada]
Era tímida, sí.
Callada, dulce, observadora.
Pero en esos recuerdos… se veía feliz. Verdaderamente feliz.
Y por un momento, Nina se permitió algo que no había sentido en años.. Esperanza.
Se enderezó despacio, dejando que los últimos fragmentos de memoria se asentaran.
Ella no sabía cómo había llegado allí ni cuánto duraría esta oportunidad.
Pero lo que sí sabía era esto..
En esta vida…
por primera vez… no estaba sola.
Búscate un novio sincero, un leal compañero que te trate como a un igual" 🗣️‼️