NovelToon NovelToon
Dónde El Destino Volvió A Pasar Lista

Dónde El Destino Volvió A Pasar Lista

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Completas
Popularitas:276
Nilai: 5
nombre de autor: Sherineth Lameda Marrero

¿Y si el mayor fracaso de tu vida fuera, en realidad, el comienzo de tu historia de amor?
Valeria creyó que reprobar una materia era el fin de su camino. Mientras veía a sus compañeros avanzar, ella tuvo que regresar a un salón que jamás imaginó volver a pisar.

Gabriel, un estudiante que apenas iniciaba su primer semestre de medicina, llegó con la ilusión de cumplir el sueño de convertirse en médico. Lo que no esperaba era encontrar a una joven de mirada melancólica que, sin proponérselo, cambiaría su vida para siempre.

Entre clases interminables, noches de estudio, guardias, cafés compartidos y el peso de una carrera que exige el corazón tanto como la mente, nacerá un amor capaz de demostrar que el destino nunca se equivoca.

Porque hay encuentros que no ocurren por casualidad.

Hay personas que llegan justo cuando creemos haberlo perdido todo.
Y, a veces, la materia que más duele repetir... es la misma que termina enseñándote la lección más importante de tu vida.

NovelToon tiene autorización de Sherineth Lameda Marrero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La materia que cambio su destino

Capítulo 1

La materia que cambió su destino

—¿Ya revisaste las notas? —preguntó Sofía mientras caminaba por el pasillo de la facultad.

Valeria sostuvo el celular con las manos temblorosas.

—Todavía no... me da miedo.

—Vamos, seguro que aprobaste.

Respiró hondo y abrió la plataforma. Durante unos segundos, el mundo pareció detenerse.

Reprobada.

La palabra quedó inmóvil frente a sus ojos.

Sintió un nudo en la garganta.

—No... —susurró.

—¿Qué pasó? —preguntó Sofía, acercándose.

Valeria apagó la pantalla y negó con la cabeza.

—La perdí.

Sofía la abrazó de inmediato.

—Es solo una materia.

Pero Valeria no podía verlo así.

Para ella, aquella materia representaba el esfuerzo de meses enteros, las noches sin dormir y el sueño de convertirse en médica.

—Todos van a seguir avanzando... y yo me voy a quedar atrás.

—No te estás quedando atrás, solo vas a tomar otro camino.

Valeria sonrió por compromiso.

No estaba convencida.

---

Dos meses después.

El primer día de clases llegó más rápido de lo que hubiera querido.

Entró al edificio de la facultad con la bata blanca doblada sobre el brazo y la mochila colgada de un hombro.

El lugar seguía siendo el mismo.

Los mismos pasillos.

El mismo olor a café.

Las mismas escaleras.

Pero ella ya no era la misma.

Abrió la puerta del salón y eligió el último puesto, junto a la ventana.

—Aquí nadie me va a notar —murmuró.

Mientras acomodaba sus cuadernos, comenzaron a entrar estudiantes nuevos.

Reían.

Se tomaban fotografías.

Comentaban lo emocionados que estaban por comenzar medicina.

Valeria los observó unos segundos.

Recordó que un año atrás ella también había llegado con esa ilusión.

La puerta volvió a abrirse.

—¿Aquí es Anatomía?

—Sí —respondió alguien.

Un muchacho de cabello oscuro entró mirando cada rincón del salón.

Llevaba la bata perfectamente doblada, una libreta nueva entre las manos y una sonrisa imposible de ocultar.

Se llamaba Gabriel.

Era su primer día como estudiante de medicina.

Mientras buscaba un lugar, levantó la vista.

Entonces la vio.

No estaba sonriendo.

Ni hablaba con nadie.

Solo escribía en silencio.

Sin saber por qué, Gabriel sintió curiosidad.

Se sentó dos filas delante de ella.

Durante toda la clase intentó prestar atención al profesor.

No pudo evitar mirar hacia atrás más de una vez.

"¿Por qué siempre está sola?", pensó.

Cuando terminó la clase, la mayoría salió apresurada.

Valeria guardó sus cosas lentamente.

Gabriel fingía buscar algo dentro de su mochila.

Esperó hasta que ella saliera.

La siguió a cierta distancia por el pasillo.

No quería incomodar.

Solo quería encontrar una oportunidad para hablarle.

Pero cuando estuvo a punto de hacerlo, ella desapareció entre la multitud.

—Genial... ni siquiera sé cómo se llama —se dijo riendo para sí mismo.

---

Los días comenzaron a repetirse.

Y, sin proponérselo, Gabriel empezó a notar pequeños detalles de ella.

Siempre llegaba diez minutos antes.

Siempre ocupaba el mismo asiento.

Siempre llevaba un termo de café.

Y siempre salía sola.

Una mañana, al entrar al salón, vio que el asiento a su lado estaba vacío.

Respiró profundo.

—Hoy sí.

Caminó hasta ella.

—¿Está ocupado?

Valeria levantó la mirada.

—No.

Gabriel sonrió.

—¿Puedo sentarme?

Ella asintió sin decir una palabra.

Durante unos minutos reinó el silencio.

Hasta que él habló.

—Soy Gabriel.

—Valeria.

—Mucho gusto.

—Igualmente.

Volvió el silencio.

Gabriel soltó una pequeña risa.

—Creo que esto de hacer amigos no se me da muy bien.

Por primera vez, Valeria dejó escapar una sonrisa.

—No eres el único.

—¡Al fin una sonrisa! Pensé que estabas enojada conmigo.

Ella negó con la cabeza.

—No... solo estoy acostumbrada a estar sola.

—Bueno, eso puede cambiar.

Valeria arqueó una ceja.

—¿Así de fácil?

—Claro.

Ella soltó una risa suave.

—Eres muy optimista.

—Es el primer requisito para sobrevivir en medicina.

Antes de que pudiera responder, el profesor entró al salón.

La conversación quedó interrumpida.

Sin embargo, algo había cambiado.

Por primera vez desde que había reprobado aquella materia, Valeria sintió que el peso sobre sus hombros era un poco más ligero.

Y Gabriel, mientras abría su cuaderno, no podía dejar de pensar en una sola cosa.

"Quiero volver a verla sonreír."

Sin saberlo, ese deseo acabaría cambiando la vida de ambos.

Porque hay personas que llegan sin hacer ruido.

Y aun así terminan convirtiéndose en el capítulo más importante de nuestra historia..

1
Milanyela Lameda
muy buena la historia
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play