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Acordes Prohibidos

Acordes Prohibidos

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Escuela / Romance
Popularitas:2.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Ariane Salvatore Falcó

Mi nombre es Katherine, soy maestra sustituta en la universidad de Ozark las cosas se me complican cuando mi vida se topa con un Estudiante de nombre Teo, ese chico es la rebeldía en persona y el Diablo salido del Infierno.

NovelToon tiene autorización de Ariane Salvatore Falcó para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 1

El auditorio de la universidad estaba sumido en una penumbra casi absoluta, a excepción de un único cono de luz dorada que caía sobre el escenario. En el centro, como una aparición de otro mundo, se encontraba ella. Su cabello era de un blanco tan puro que parecía brillar con luz propia, cayendo en cascada sobre sus hombros mientras sostenía el violín con una elegancia nata. Cada movimiento de su arco era preciso, arrancando una melodía perfecta que llenaba el vacío del recinto.

A pocos metros de allí, en la frialdad del pasillo, la escena era opuesta. Teo descargaba su puño contra la pared, una y otra vez. La rabia le quemaba el pecho, una furia sorda que solo encontraba alivio en el dolor físico. Sin embargo, el sonido del violín se filtró por las rendijas de la puerta, envolviéndolo. Sus nudillos, rojos por los golpes, se detuvieron.

Intrigado y atraído por la calma que emanaba de aquella música, Teo entró al auditorio con pasos de felino, sin hacer el menor ruido. Se sentó en la última fila, oculto por las sombras. Desde allí, sus ojos de un inusual color morado se fijaron en la chica. Ella parecía perdida en su propio universo, ajena al mundo y a cualquier espectador. Teo reclinó la cabeza hacia atrás y cerró los párpados. La ira que antes lo consumía comenzó a disiparse, reemplazada por una paz desconocida.

Cuando la melodía de Girls Like You comenzó a resonar, una pequeña sonrisa, casi imperceptible, se dibujó en sus labios. El cansancio del entrenamiento y la adrenalina acumulada finalmente cedieron, y Teo se quedó profundamente dormido bajo el arrullo de las cuerdas.

Al despertar, el escenario estaba vacío. La chica del cabello blanco se había marchado como un fantasma.

Durante las semanas siguientes, Teo convirtió aquel encuentro en una rutina. Siendo un chico dedicado a los deportes, su cuerpo siempre estaba al límite, y esa música era su único refugio. Acudía cada día a la misma hora, sentándose siempre en la oscuridad. No buscaba hablarle, ni siquiera sabía su nombre; solo buscaba la tranquilidad que su talento le provocaba.

Pero un día, el silencio se rompió de forma abrupta. Catherine, tras un roce accidental de Teo con una de las butacas, detuvo su arco en seco.

—¿Quién está ahí? —preguntó ella, con la voz firme pero cargada de sospecha.

Teo no respondió. Se levantó con la agilidad que le otorgaba su condición de atleta y caminó hacia la salida.

—¡Oye! ¡Dije quién eres! —insistió ella desde el escenario.

Él cruzó el umbral sin mirar atrás. No volvió al auditorio.

Un mes después

La clase de biología bullía con el murmullo de los estudiantes. El profesor titular acababa de anunciar que un docente sustituto se haría cargo de la lección al día siguiente. Teo, recostado en su asiento con la indiferencia habitual, solo emitió un gruñido de desinterés.

Al día siguiente, el ambiente era relajado. Fabi, una chica de cabello castaño corto, se giró hacia él.

—Teo... —susurró, buscándolo con la mirada. Él la miró con esos ojos violetas, gélidos y distantes—. ¿Hiciste la tarea? Es que no tuve tiempo...

—¿Otra vez? —intervino Ali, de cabello negro ondulado, con una nota de reproche.

Fabi hizo un puchero y lanzó un beso al aire cuando Teo, sin decir palabra, le deslizó sus apuntes. En ese preciso instante, la puerta se abrió y el tiempo pareció detenerse para él.

—Buenos días —dijo la mujer que entraba.

Teo se tensó de inmediato. Sus ojos recorrieron la figura de la nueva profesora. Era ella. Aunque ahora vestía de forma profesional, su cabello blanco era inconfundible. Su rostro era juvenil, pero emanaba una madurez que la delataba como alguien mayor que ellos, con una figura estilizada y firme que no pasaba desapercibida.

"Es ella", pensó Teo, y una sonrisa maliciosa, cargada de una oscura satisfacción, transformó su rostro.

—Mi nombre es Katherine —se presentó ella, colocándose tras el escritorio con autoridad—. Por hoy seré su maestra sustituta. Espero que se porten bien; no me gusta lidiar con rebeldes.

Sus ojos azules, profundos y brillantes, recorrieron el aula, deteniéndose apenas un segundo en cada alumno. Teo no le quitaba la vista de encima, estudiándola con una intensidad depredadora. Cuando Ali preguntó por su edad, Katherine cortó el ambiente con un golpe seco de su regla sobre la madera.

—No respondo preguntas personales —sentenció con voz gélida.

El caos de la clase se extinguió bajo su mando. Teo, desde su lugar, simplemente observaba y sonreía para sí mismo mientras ella pasaba lista. Al llegar a su nombre, él levantó la mano con una parsimonia que rozaba la insolencia, sosteniéndole la mirada.

Horas más tarde, el timbre anunció el final de la jornada. Mientras los demás salían atropelladamente, Teo se tomó su tiempo para guardar sus cosas, vigilando por el rabillo del ojo cómo el aula se vaciaba.

—¿Teo? —llamó Katherine, notando que era el último.

—Vaya, se aprendió mi nombre rápido, maestra —respondió él, su voz era un ronroneo profundo mientras se levantaba.

—Es un nombre corto —replicó ella, ignorando el tono sugerente del chico. Caminó hacia la puerta y se detuvo, esperando con las llaves en la mano—. ¿Puedes salir? Tengo que cerrar el aula.

Teo caminó hacia ella, simulando que obedecía. Sin embargo, al llegar a su altura, no cruzó el umbral. En un movimiento rápido y coordinado, aprovechando su altura y su físico imponente, la acorraló contra el marco de la puerta, bloqueándole el paso con sus brazos.

Se inclinó hacia ella, invadiendo su espacio personal hasta que sus ojos morados se clavaron en los azules de Katherine.

—¿Y si no quiero? —susurró, con un tono que no era una pregunta, sino un desafío.

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§∆No$uK€ 🐾
mmhv 🐾 tanta ansiedad 🤣
§∆No$uK€ 🐾
🐾cm nos gusta y ns revienta Qando ns hacen caer 😒
§∆No$uK€ 🐾
si sería animal bestia 🐾 🤣
§∆No$uK€ 🐾
mmhv la volvió a secuestrar 🐾
§∆No$uK€ 🐾
🐾otra ronda cantinero /Doge/
§∆No$uK€ 🐾
/Hug/
§∆No$uK€ 🐾
/Hug/🐾
§∆No$uK€ 🐾
mmhv eso es tnr hambre 🐾 /Hug/
§∆No$uK€ 🐾
🐾 mmhv mnor mis respetos 🤣
§∆No$uK€ 🐾
🐾 q m enseñe
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
pequeña zorra 🙊🤣JAJAJJAJA
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
que sabia eres mi yo 😶 JAJAJJAJA ni yo me lo creo
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
este hijo!!! osh ahora entiendo tanto a Katherine!! /Right Bah!/
belleza
me encanta
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
ash es lo que me molesta!! el busco a otra y se queja!! pinche cabron cara dura !! sin vergüenza!!! bestia!!/Right Bah!/
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
jajajaj 🤣 amo!!! seria yo totalmente ✨️
꧁𝑨𝑹𝑬𝑺꧂
Esta novela Ta' como rara
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
Calla Ali calla /Curse//Curse/
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
calla!!! búscate otro 🤣
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
eh? como que suspiros mujer!!! nonte puede gustar!!!
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