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CICATRICES BAJO LA LLUVIA

CICATRICES BAJO LA LLUVIA

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor eterno
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Elena: Una talentosa restauradora de arte que perdió la confianza en su talento tras un accidente que le dejó una leve secuela en la mano derecha. Es perfeccionista, un poco retraída y está tratando de reconstruir su vida en un pueblo costero alejado del caos de la ciudad. podrá encontrar su rumbo en este lugar?

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CAPÍTULO 1: DONDE TODO COMIENZA

El calendario de pared en el café La Brisa era una ofensa visual. Un corazón rojo brillante, rodeado de cupidos de cartulina que se balanceaban con el aire acondicionado, marcaba el 14 de febrero. Para Elena, ese color rojo no representaba la pasión, sino la advertencia. Era el recordatorio exacto de que hacía trescientos sesenta y cinco días, su vida se había fragmentado como un jarrón de la dinastía Ming cayendo sobre un suelo de mármol.

Elena bajó la mirada hacia su mano derecha, que descansaba sobre la mesa de madera desgastada. A simple vista, parecía una mano normal: dedos largos, piel pálida, uñas cortas y limpias. Pero bajo la superficie, los nervios recordaban el impacto, el metal retorcido del coche y el silencio que siguió al estallido. Intentó cerrar el puño con fuerza, pero el dedo índice flaqueó, un recordatorio de que su carrera como la restauradora de arte más prometedora de la capital se había quedado detenida en aquel fatídico cruce de semáforos.

Afuera, el pueblo costero de San Lorenzo de los vientos hacía honor a su nombre. La lluvia golpeaba los cristales con una cadencia militar y el cielo se fundía con un mar gris plomo que parecía querer tragarse el muelle.

—¿Otra vez café solo, Elena? —La voz de Marta, la dueña del café, la sacó de su trance—. Deberías pedirte un trozo de pastel de chocolate. Es cortesía de la casa por ser... bueno, ya sabes qué día es. El amor debería saber a dulce, no a cafeína amarga.

—El amor suele ser una transacción comercial con fecha de caducidad, Marta —respondió Elena, intentando que su voz no sonara tan rota como se sentía—. Pero gracias por el detalle. El café está bien así.

Marta suspiró, dejando la taza humeante. Conocía a Elena desde que llegó al pueblo hacía seis meses buscando paz, pero sabía que lo que la joven realmente buscaba era desaparecer. San Lorenzo era el lugar perfecto para los náufragos de la vida: un pueblo que sobrevivía a duras penas de la pesca y que, en invierno, se convertía en un laberinto de sombras y salitre.

En ese momento, la campana de la puerta tintineó con violencia. Una ráfaga de aire gélido y húmedo invadió el local, haciendo que las servilletas de las mesas vecinas volaran por el suelo. Un hombre entró, cerrando la puerta con esfuerzo contra el viento. Iba vestido con una chaqueta de lona oscura, empapada hasta las costuras, y unas botas de trabajo cubiertas de barro y restos de viruta de madera.

Se sacudió el agua del cabello castaño, salpicando el suelo, y barrió el lugar con una mirada cansada. Era una mirada de perro apaleado, pero con un destello de orgullo que aún se negaba a morir. Su presencia era imponente, no por su físico, sino por la pesadez que parecía arrastrar en cada paso. Julián no buscaba una cita de San Valentín; buscaba un refugio contra la tormenta externa y, sobre todo, contra la que llevaba dentro.

Se sentó en la única mesa libre, situada justo al lado de la de Elena. El olor a mar, a madera vieja y a lluvia fresca lo acompañaba como un perfume áspero. Sin pedir nada al principio, sacó un cuaderno de bocetos del bolsillo interno de su chaqueta. Elena, por instinto profesional, se fijó en el cuaderno. Estaba maltratado, con las esquinas dobladas, pero las páginas blancas parecían ser el único territorio sagrado que le quedaba al desconocido.

Julián tomó un lápiz y empezó a trazar. Sus movimientos eran rápidos, casi agresivos. Dibujaba la estructura de lo que parecía ser un arco de medio punto, integrado en un edificio moderno de líneas audaces. Elena, fingiendo que miraba por la ventana, observó cómo el trazo del hombre era maestro. Había una comprensión del espacio y la luz en esos garabatos que solo un arquitecto de alto nivel podría poseer.

Sin embargo, de repente, la mano de Julián se detuvo. Sus dedos se tensaron. Miró el dibujo con una mezcla de odio y nostalgia, y luego, con una rabia contenida, tachó el diseño con una "X" violenta que casi rasgó el papel. Cerró el cuaderno de un golpe seco que resonó en el café silencioso.

—Es difícil, ¿verdad? —La frase salió de los labios de Elena antes de que su mente pudiera filtrarla.

Julián se tensó. No esperaba que nadie le hablara, mucho menos en este pueblo donde había logrado pasar desapercibido como un simple ayudante en los astilleros del puerto. Giró la cabeza lentamente. Sus ojos eran de un gris tormentoso, el mismo color que el mar embravecido de afuera.

—¿Perdón? —preguntó él, con una voz ronca que delataba noches de poco sueño y mucho tabaco.

—Intentar ser quien eras antes de que todo se rompiera —repitió Elena, sosteniéndole la mirada—. Veo cómo miras ese cuaderno. No es un dibujo cualquiera. Es un fantasma.

Julián se quedó paralizado. Nadie en San Lorenzo le había hablado con esa franqueza. Para los pescadores, él era solo "el tipo nuevo que sabe de nudos y arregla motores". Para esta mujer de mirada profunda y dedos inquietos, parecía ser un libro abierto.

—Es solo un dibujo —mintió él, guardando el cuaderno con un gesto defensivo—. Y hoy es un pésimo día para los análisis psicológicos gratuitos. Especialmente con toda esta cursilería alrededor.

Señaló con la cabeza un globo de helio en forma de corazón que flotaba cerca de ellos.

—Es 14 de febrero —añadió Elena, sintiendo una extraña conexión con la amargura del hombre—. Se supone que es el día en que ocurren los milagros o las tragedias. Yo tuve mi tragedia un 14 de febrero hace un año. Supongo que por eso estoy aquí, esperando a ver si el universo tiene algo más que quitarme o si simplemente se ha olvidado de mí.

Julián relajó los hombros. La honestidad brutal de ella lo desarmó. Por primera vez en meses, no sintió que lo juzgaran por el escándalo que destruyó su firma de arquitectos en la ciudad, ni por las acusaciones de negligencia que lo perseguían en Google.

—A mí el universo ya me quitó todo lo que quería —dijo él, bajando la voz—. Ahora solo trato de que no se lleve lo que me queda: el silencio.

Se quedaron callados un largo rato, mientras el sonido de la lluvia se convertía en una banda sonora hipnótica. Marta se acercó y dejó un café frente a Julián sin que él lo hubiera pedido. Sabía que lo necesitaba.

—Soy Julián —dijo él finalmente, rompiendo su propia regla de oro de no entablar vínculos.

—Elena —respondió ella, permitiendo que una pequeña sonrisa, la primera en mucho tiempo, asomara a sus labios.

Julián observó cómo Elena escondía su mano derecha bajo el borde de la mesa, un gesto de autoprotección que él conocía bien, pues él hacía lo mismo con su pasado.

—Elena —repitió él, saboreando el nombre—. Un nombre clásico para una tarde de tormenta.

—Y Julián —replicó ella—. Un nombre sólido para alguien que parece estar hecho de piedra.

Fuera, un rayo iluminó el puerto, seguido de un trueno que hizo vibrar las tazas. Ninguno de los dos se movió. En ese pequeño café, rodeados de decoraciones baratas de San Valentín, dos almas naufragas acababan de encontrarse en la misma orilla. Ninguno de los dos sabía que ese 14 de febrero no sería el último que pasarían juntos; no sabían que, años después, esa misma fecha se vestiría de blanco bajo un altar, y que en un futuro aún más lejano, el llanto de un recién nacido en una fría madrugada de febrero sellaría para siempre lo que esa tarde comenzó como un simple refugio mutuo contra la lluvia.

Pero por ahora, solo eran dos extraños compartiendo el peso de sus derrotas, mientras el café se enfriaba y el mundo seguía girando, ajeno a que el destino acababa de tirar los dados.

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✿.。.:* ☆𝙰𝚗𝚗𝚒𝚔𝚊✿.。.:* ☆:.
😌
Rositha🌹📝📚
Excelente 🙏🌷
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
muy buen cap 👏👏👏
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
yo quiero que sea niña
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
es cierto que la fertilidad aumenta luego del primer embarazo?
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
AAAAH 😱jajajaja el muchacho lo volvió a hacer, que linda familia, cada vez se hace más grande
Andrea
Adorable
🦋 Vαηυн ✨🦋
Bueno, yo no sabía que los colores se sentían incomprendidos 🤣🤣
🦋 Vαηυн ✨🦋
🤣🤣🤣🤣 Como sería el moco de trol?? 🤣🤣
yewein¥§
sexo no 🤕
yewein¥§
Cupido un poroto 😁🥵 quiero zexo ver🤧
yewein¥§
son iguales 🤓
yewein¥§
le gustó el nombre 😁
yewein¥§
son 2 gotas de agua
yewein¥§
encontraste tu alma gemela 🤓
yewein¥§
yo Cristian 😁
yewein¥§
que está lloviendo no sabía ☂️
yewein¥§
pobre universo siempre sale siendo acusado 🤓
yewein¥§
es la correcta embarazala😁
yewein¥§
que te den cómo cajón que no cierra🥵
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