NovelToon NovelToon
Dulce Venganza

Dulce Venganza

Status: En proceso
Genre:Venganza de la protagonista / Traiciones y engaños / Dejar escapar al amor / Completas
Popularitas:9.1k
Nilai: 5
nombre de autor: ISA Miranda

Miranda y Laura han sido inseparables desde la infancia. Sin embargo, su amistad se ve puesta a prueba cuando Laura se enamora del novio de Miranda, David, y queda embarazada. La traición de Laura hiere profundamente a Miranda, quien decide llevar a cabo una venganza bien planificada, que culminará en una inesperada revelación

NovelToon tiene autorización de ISA Miranda para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Prólogo: El Ocaso del Halcón

La noche siciliana se había transformado en un infierno líquido. Sobre los acantilados de mármol negro donde se erguía el Castillo di Falcone, los truenos hacían vibrar los cimientos de piedra milenaria. El viento soplaba con tal furia que parecía querer arrancar el apellido Rinaldi de la historia.

‎Dentro del estudio, el silencio era un muro de piedra. Thiago Rinaldi, el Capo di tutti i Capi, acariciaba el lienzo donde su familia posaba con la majestuosidad de la antigua realeza. Se detuvo en las dos bebés de apenas dos meses que Amelia sostenía en su regazo, y en sus nietos de cuatro y tres años que jugaban a sus pies en el óleo.

‎— Il sangue chiama sangue — (La sangre llama a la sangre) —susurró Thiago—. Pero vuestra sangre no será derramada para alimentar esta guerra eterna.

‎La puerta pesada de roble se abrió. Lorenzo, el líder de la 'Ndrangheta y yerno de Thiago, entró empapado. Sus pasos resonaron con la autoridad de quien comanda ejércitos en Calabria. Detrás de él, los hijos de Thiago y Amelia aguardaban, con los rostros pálidos.

‎— Thiago, basta con esta follia—  (Thiago, basta de esta locura)  —dijo Lorenzo, dando un paso al frente. Sus manos estaban abiertas, en un gesto de paz pero llenas de tensión—. No puedes entregarle el mando a Amelia. Las familias no lo aceptarán. La Camorra nos despedazará si no ven a un hombre fuerte en ese trono. Déjame ayudarte a limpiar el consejo. No tienes que morir para salvarlos.

‎Thiago se giró lentamente. Sus ojos celestes, cansados de décadas de guerra, miraron a Lorenzo con afecto pero con una resolución inquebrantable.

‎— Tú ves un trono, Lorenzo. Yo veo una horca —respondió Thiago—. Si yo sigo vivo, la guerra seguirá buscándome a través de mis nietas. Solo con mi muerte termina la deuda.

‎— Sei il mio mentore, non farlo! — (¡Eres mi mentor, no lo hagas!) —suplicó Lorenzo, su voz quebrándose por primera vez. Como aliado y familia, sabía que el vacío que dejaría Thiago sería un abismo—. Si te vas, Italia arderá. Tu familia se derrumbará, piensa bien las cosas, podemos encontrar otra solución.

‎— Entonces deja que Amelia sea la lluvia que apague el incendio.

‎El sonido de neumáticos sobre la grava anunció que Amelia había llegado. Thiago sabía que no le quedaban más de treinta segundos antes de que ella entrara y lo convenciera con una sola mirada de desistir.

‎— Addio, Lorenzo. Proteggi le regine — (Adiós, Lorenzo. Protege a las reinas).

‎Thiago alzó su Beretta de acero pulido. Antes de que Lorenzo pudiera abalanzarse para arrebatarle el arma, el estallido eclipsó al trueno más fuerte del siglo. El cuerpo de Thiago cayó de forma estruendosa contra el suelo de madera, justo frente al cuadro familiar.

‎La puerta se abrió de golpe. Amelia entró, con el corazón en la garganta. Al ver a Thiago en el suelo, soltó un grito que desgarró la tormenta. Se lanzó sobre él, abrazando su cabeza, mientras sus hijos caían de rodillas, con las armas resbalando de sus manos ante la pérdida del titán.

‎— ¡Thiago! Perché?! Perché lo hai fatto?! — (¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hiciste?!) —sollozaba ella contra su pecho frío.

‎Lorenzo se quedó de pie, petrificado, con las lágrimas mezclándose con el agua de lluvia en su rostro. Él, el temido líder de Calabria, se sentía ahora como un niño ante la magnitud del sacrificio de su suegro.

‎Amelia sintió entonces un sobre lacrado en la mano de su esposo. Lo tomó con dedos temblorosos. Tenía el sello personal de Thiago: "Para las Reinas de Sicilia".

‎Al leer las primeras líneas, Amelia levantó la vista. Sus ojos, antes nublados por el dolor, se afilaron como diamantes. Miró a sus hijos y luego a Lorenzo.

‎— Se ha ido —dijo Amelia, su voz ahora era un susurro gélido que mandó un escalofrío por la espalda de todos—. Pero no se ha rendido. Lorenzo, tú querías un líder fuerte... pues aquí lo tienes.

‎Amelia se puso en pie, con el sobre contra el pecho y la sangre de su esposo en sus manos.

‎— La era degli uomini è finita — (La era de los hombres ha terminado) —sentenció—. Thiago me ha dado su muerte para que yo les dé un futuro a sus nietas. Y pobre del que intente interponerse en el camino de una viuda con un imperio.

‎El silencio en el estudio era tan pesado como el cadáver de Thiago en el suelo.

‎Los dos hijos de Amelia —herederos del fuego— miraron a Lorenzo. La tensión era un cable a punto de romperse; Lorenzo era el líder de la 'Ndrangheta, y técnicamente, con Thiago muerto, él no debía obediencia a nadie en esa habitación.

‎Lorenzo miró el cuerpo de su mentor y luego a Amelia. Lentamente, se arrodilló, no por debilidad, sino por respeto.

‎— Giuro su la mia vita e sul mio onore —declaró Lorenzo, su voz resonando en las vigas del techo —. Thiago no murió para que nos dividiéramos. Amelia, tú eres la Regente. Calabria camina detrás de ti. Si alguno de los clanes de afuera cree que Sicilia es débil porque un hombre ha caído, sentirán el fuego de mi gente y la furia de tus hijos.

‎Los hijos de Amelia intercambiaron una mirada de acero. El mayor Lorenzo, con los puños apretados, se acercó a su madre y puso una mano sobre su hombro.

‎— Madre, il comando è tuo — (Madre, el mando es tuyo)—. Si el viejo decidió que tú eres el camino, nosotros somos tus armas.

‎Con manos temblorosas pero decididas, Amelia rompió el sello de lacre rojo. El papel olía al tabaco que Thiago solía fumar. La caligrafía era firme, una última orden desde el más allá.

...‎...

...‎"Amelia, mia cara......

...‎Si estás leyendo esto, el sacrificio se ha consumado. No llores por la carne, celebra el poder que te entrego. He movido los hilos para que mi muerte liquide todas las deudas pendientes con la Comisión. Pero escucha bien: los hombres de las otras familias son hienas que solo respetan la fuerza que comprenden. Ellos no esperan que una mujer lidere la Cosa Nostra. Úsalo a tu favor. Sé el fantasma, sé la estratega....

...‎He dejado cuentas en Suiza a nombre de nuestras nietas que nadie puede tocar. Lorenzo será tu escudo, y nuestros hijos tu espada. Pero tú, Amelia... tú eres la mente. Reconvierte el negocio. Menos pólvora, más control financiero. Que Sicilia sea de ellas antes de que aprendan a caminar."...

‎Amelia cerró los ojos, asimilando la magnitud del regalo de Thiago. Él no solo le había dejado una mafia; le había dejado un tablero de ajedrez donde él ya había hecho los primeros diez movimientos.

‎Amelia se limpió la sangre de las mejillas y, escoltada por Lorenzo y sus hijos, caminó hacia el ala este del castillo, donde el ruido de la tormenta se filtraba apenas como un arrullo.

‎Entraron en la habitación infantil. Dónde su hija Paultte y sus nueras cuidaban a los futuros herederos. Allí, ajenos al estallido de la Beretta y al cambio de era, descansaban los cinco pequeños:

‎Las hermosas bebés de dos meses Miranda la hija menor de Mateo Rinaldi y Charlotte la hija menor de Lorenzo: Durmiendo en sus cunas de madera tallada, sus rostros de porcelana eran la viva imagen de la paz.

‎Los niños de cuatro y tres años: dormían en la cama contigua, protegidos por el calor de las mantas.

‎Amelia se acercó a las cunas. El contraste era brutal: sus manos aún tenían el rastro de la tragedia, pero su toque fue de una ternura infinita.

‎— Guardateli —(Miradlos) —susurró Amelia a Lorenzo y sus hijos y nueras, quienes observaban desde la sombra de la puerta —. Por ellos, el mundo va a cambiar. Thiago murió para que ellos no tengan que esconderse nunca.

‎Se inclinó y besó la frente de las bebés.

‎— Crescete forti, mie piccole regine — (Creced fuertes, mis pequeñas reinas)—. El trono que vuestro abuelo compró con su vida está esperando por vosotras. Y yo me encargaré de que nadie se atreva a sentarse en él hasta que estéis listas.

‎Lorenzo asintió, su mirada fija en su propio hijo en la cama junto a sus primos. La alianza entre la 'Ndrangheta y la nueva Cosa Nostra de Amelia no era ya una cuestión de negocios; era una cuestión de supervivencia de sangre.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

...Holisss mis amores, pas por acá para informarles que tenemos una nueva versión de Dulce Venganza, más centrada y mejor desarrollada. ...

Estaré actualizando la nueva versión dos veces a las semanas.

Las quiero un montón .

Desde Venezuela

Isa Miranda

1
Delyiris Rogeris Perez Mecia
gracias por la historia, fue un viaje interesante
Delyiris Rogeris Perez Mecia
es una novela increíble, llena de giros inesperados que enganchan desde el primer momento
Martha Ordoñez
bien. bien por lo que leí interesante gracias bendiciones
Martha Ordoñez
muchas gracias bonita novela bendiciones
Martha Ordoñez
gracias mi querida autora por escribir una bonita historia bendiciones
ISA Miranda: para mí fue un placer escribir está historia
total 1 replies
Martha Ordoñez
bonitos capítulo gracias
Martha Ordoñez
bonitos capitulos bendiciones escritora gracias
Martha Ordoñez
bendiciones escritora y gracias por estos intensos capitulos
Martha Ordoñez
gracias gracias escritora por subir más capitulos bendiciones
Carlos Robledo
muy buena historia solo que me dejas en suspenso saludos desde León,GTO México
ISA Miranda: el suspenso es bueno 🙃🙃 pero tranui que hoy actualizo
total 1 replies
Martha Ordoñez
muy interesantes los capítulos bendiciones escritora gracias
Martha Ordoñez
gracias gracias por subir más capitulos bendiciones escritora
Martha Ordoñez
bien bien por los capítulos bendiciones escritora gracias
Martha Ordoñez
que bonito capitulo gracias
Martha Ordoñez
más capitulos porfi bendiciones escritora
ISA Miranda: tranquis que hoy nos toca caps
total 1 replies
Carlos Robledo
que romántico
ISA Miranda: sí, se puede decir que es la calma antes de la tormenta 🤫🤫
total 2 replies
Carlos Robledo
muy buenos capitulos ya los extrañaba
ISA Miranda: yo también los extrañaba 🥺
total 1 replies
Martha Ordoñez
muy bonitos los capítulos bendiciones escritora gracias más capitulos porfi
ISA Miranda: veré si mañana actualizo, debido a que la historia está llegando a su fin y quiero que el capitulo siguiente sea muy productivo
total 1 replies
Carlos Robledo
muy buena la historia me tiene atrapada y súper emocionada
Carlos Robledo
muy buena l historia me tiene atrapada hace que mi imaginación vaya recreando cada palabra, ya que me encanta leer
ISA Miranda: gracias, está historia se a vuelto muy importante para mí
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play