XVI. En casa

—¡Perfecto, así quedamos!— Dijo la mujer y asentí levemente.

Cuadramos los porcentajes, las ganancias y el día que se le entregará la mercancía.

—Fue un placer hacer negocios contigo— Inquirió el hombre, con una mirada penetrante y sonriendo un poco.

Ahora yo no era la celosa, pero no puedo negar que dos hombres me asesinen con la mirada me causa gracia, asentí levemente al hombre con una sonrisa de labios cerrados.

La mujer les sonrió a mis dos hombres y salió contoneando su trasero agarrada del brazo de su hermano. Jeison y Alek se quedaron viendola por unos segundos.

— Que hombre— Gemí y sus cabezas giraron rápidamente hacía mí.

Sonreí con malicía.

En completo silencio salí dejándolos solos, antes de que dijeran cualquier cosa.

Fui a la oficina y me senté en mi silla, contemple la hermosa vista desde la ventana. Las estrellas iluminaban el cielo, la luna llena enorme y brillante... Un aroma muy varonil inundó mis fosas nasales y mis sentidos se descontrolaron.

— ¿Que quieres? — Pregunto sin girarme, me recoste en el respaldar y cerré los ojos disfrutando ese aroma.

Silencio, sólo se podían escuchar las pisadas de sus zapatos chocando contra el suelo, en dirección hacía mí. Sin embargo, seguí mirando por la ventana, la habitación oscura y su única luz era la de la luna.

— Emily, ya no puedo contenerme más— Jesion se paró frente mío, su cuerpo me tapo aquella espectacular vista, pero me dejó una mejor ante mis lujuriosos ojos. Levanté de a poco la cabeza, su azabache mirada me penetro y envió corrientes por todo mi cuerpo. Si no estuviera sentada, en este instante, estaría tirada en el piso, su voz; tiene esa pizca ronca y atropellada que me vuelve loca.

Me levanté de la silla y nos quedamos frente a frente. Aunque yo sea mayor por unos años, él es más alto que yo y tengo que levantar mi cabeza un poco para poder contemplar su rostro. Y cómo si fuéramos imanes; nuestras bocas se unieron, embriagados por el gran magnetismo. Un beso tan apasionado y suave a la vez, entrelazo sus grandes dedos en mi cabello pegandome más y profundizando el beso. Me sentí nada en su boca. Es donde me vuelvo preguntar, ¿Qué tiene tanto este hombre, que me atrae de todas las formas posibles?. No tengo ni puta idea, sólo se que, yo tampoco me puedo contener.

—Jei... espera, puede entrar... —Dije entre el beso. La calentura estaba apoderándose de mí ser, y si no lo frenó ahora puede llegar a ocurrir algo catastrófico.

Sus brazos me estrecharon fuertemente por la cintura, sin ninguna intención de dejarme ir, puse mi cabeza en su pecho una vez nos separamos del fogozo beso que acaba de darme. Su corazón latiendo a mil, y la agradable sensación de estar entre sus brazos es simplemente maravillosa.

¡¿Qué mierda estoy pensando?!.

— Déjame hacerte el amor —Su ronca voz hizo estragos en mi sistema, me muerdo los labios y lo mire a sus ojos. Son tan cautivadores, no logro asimilar lo que acaba de pedirme, porque sonó como una súplica. Cierto, hace bastantes meses atrás no hemos hecho nada.

— Jeison, sabes que no sucederá — Logro decir, porque con su agarré y su intensa mirada me dejó muda.

— Tengo ganas de ti, Emily — Me apretó más fuerte a su duro cuerpo. Su apariencia física es como si tuviera más de veinte años y eso que solo tiene 18, digo, hace mucho ejercicio. No hay día que descanse.

Como pude tener mi primera vez con él, fue pura calentura momentánea, pero y después qué...

— Por más de que muera por sentirte, no puedo — Y es ahi. En ese punto de quiebre, donde todo se desvanece y la burbuja se rompe. Soltandome de golpe, se apartó de mí como si mi piel lo quemara.

— Será la última vez, que suplicó por algo que es más que evidente — Dio dos pasos hacia atrás y se marchó, me quedé de pie, logrando entender el porqué duele y esa amarga ironía que utilizó en cada palabra me afectó más de lo que puedo aceptar.

Salí de mi aturdimiento y camine hasta al bar donde me serví una gran copa de whisky, me la bebí de golpe y el calor me quemo la garganta llegando a mi estómago. Sacudí la cabeza y me fui a la habitación.

Alek, estaba sentado en el sillón de la habitación fumando de su cigarro y hablando por teléfono. Seguí de largo hacia el baño donde me despoje de todo. sentí una enorme carga en mis hombros.

— Entonces, ya te lo cogiste — Inquirió Alek a mi espalda, me gire lentamente hacia él.

Lucía calmado pero sus ojos estaban rojos, volvió a drogarse o quizás lo sigue haciendo a mis espaldas.

— No estoy de humor para escuchar tus reclamos, que por cierto no vienen al caso, y si así fuera, estaría en medió de su cama y no aquí, soportandome a un puto drogadicto de mierda —Agachó la cabeza y me acerqué a él—. ¿Donde quedó la promesa que me hiciste hace unos meses?.

— Porque cambias el tema, es tan jodidamente difícil aceptarlo.

— Entonces somos iguales.

Salí del baño y me encamine a otra habitación. Lo que menos quería era seguir soportando toda esa labia que tiene. Entre en una que queda en la planta de abajo y en completo silencio me acosté en la cama.

Muy de madrugada me levanté y salí de la mansión, me dirigí a la pista, donde la avioneta ya esperaba por mí. Decidí pasar unos días en la isla, estar con mis padres y de paso hablar de uno que otro negocio pendiente.

Al llegar a la isla, Remi estaba sentado en la arena de espaldas, me acerqué y llegue hasta él.

El maldito niño, hijo del diablo, estaba cociendo un pequeño conejo, con gran habilidad en sus manos, y tan concentrado en ello.

— Hey!, pequeño bastardo—Me senté a su lado y movió un poco la cabeza.

— Vienes a joderme o quieres hablar sobre algo— Inquirió sin prestar la mínima atención en mí, y siguió cociendo el animal muerto.

— No, sólo vine por unos días... quieres ir a cazar — Dije y por fin, levantó la cabeza, me miró con diversión.

— Acabo de hacerlo, que tiene de diferente que lo haga contigo.

— Vamos Remi, soy tu hermana mayor, así que debes hacer todo lo que te diga.

— Apostemos, eso sí sería más interesante.

En un futuro será un gran negociador, porque con esa expresión de altivez, convence al que sea.

— Bien, déjame decirte que no tendré compasión contigo, pequeño bastardo.

— Como sea, al fin de cuentas, tampoco la tendré.

Desafiante, arrogante y suspicaz. El flamante niño tiene serios problemas, sus ojos grises poseen un brillo muy particular de burla, combinada con la frialdad. Como mi madre.

Nos levantamos y caminamos hacia el bosque, donde sacamos lo necesario, después de pasar por más de una hora allí metidos, me gano el condenado. Resoplé molesta y entre a la casa donde mis padres estaban enfurecidos, y la tensión era palpable.

Problemas y más problemas, el conteo estaba en retroceso, la sentencia ya estaba firmada. Soloólo esperaba el día y la hora que el gran volcán hicieran erupción.

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Comments

YaElia08

YaElia08

uuuyyyyy....será el sereno linda Pero idiota no es ....ningún hombre o mujer son tontos cuando saben que hay más que amistad con otro o con otra ....la intuición mami....la intuición

2024-06-11

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YaElia08

YaElia08

Será la magia que tienen tus ojos🎵🎶🎶🎼🎼🎼
Y esos truquitos para enamorar
Tú me seduces a tu antojo🎵🎵🎶🎼
Y de tu hechizo no puedo escapar
Qué ganas tengo de buscarte
Y de volverte a besar🎵🎵🎶🎼🎶🎶
Por más que traten de alejarte
Baby hoy conmigo tú te vas🎵🎶🎶🎼🎼🎼
Yo solo quiero que confíes en mí
Y seas valiente, bebé🎵🎶🎼🎼🎼

2024-06-11

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YaElia08

YaElia08

que atrevida ....cómo me dejó la mujiers...con la quijada en el piso....no le importó que este el novio ahi ....digna hija de llevar el apellido Lombardi....cabrina y media jiji

2024-06-11

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