CAPÍTULO 7

La princesa tragó con fuerza, él solo la trataba así por los efectos de la droga, en realidad él no tenía que ser dulce más allá de la consideración que le tenía por haber juro lealtad hacia su título.

“Él jamás haría el amor contigo, ¡Concéntrate Diana!"

Se regañó así misma mientras caminaba rumbo al escritorio del capitán; no obstante, algo la detuvo. La mano del capitán había atrapado a la de ella, intentando jalarla. Si lo que sospechaba era cierto, no solo el veneno lo mataba, sino que era una especie de afrodisíaco fuerte.

Suspirando con mucha pesadez, sacó de su bolsillo mágico un anillo que Victoria había hecho. La muy pervertida se disfrazaba de hombre, de acuerdo a lo que pensara al momento de usar el anillo, para acercarse poco a poco a los profesores y "conquistarlos" según ella.

Con delicadeza, mientras el capitán sostenía su cintura con la cabeza oculta en su abdomen, se puso el anillo y una luz dorada la cubrió, transformando su cuerpo en una hermosa mujer pelirroja, de grandes y llamativos ojos esmeralda. Su largo cabello, ondulado, cayó como una cascada en el rostro del capitán.

—¿Qué ocurre, mi capitán?—dijo sentándose encima de sus piernas—¿Qué lo molesta?

—¿Diana?—preguntó intentando reconocer a la mujer frente de él.

—No, no soy Diana—respondió con el corazón roto.

Sin permitir que él hablara, siendo la primera vez que lo hacía, tomó sus mejillas con tanta fuerza para besarlo de manera torpe. Lo único que sabía de eso era por los dibujos eróticos que Victoria dibujaba, en realidad, solo haría lo que tenía pensado hacer nada más porque estaba visualizando.

Luego de eso, comenzó a besar el cuello de Ethan, haciendo que él suspirara al sentir sus suaves labios y como sus manos comenzaban a quitarle la ropa. Esa noche, bajo la luz de la luna, el capitán le había arrebatado a su protegida su virginidad, sin darse cuenta de que en realidad era la princesa y no una mujer extraña.

Sintiendo el frío propio de la madrugada, con la piel llena de chupetones, se levantó y se colocó su vestido y el resto de pertenencias. Con cuidado a causa de un dolor que sentía en la parte baja de su intimidad, tomó la prueba de lo que había pasado, la sábana con su sangre, y se fue de la habitación, no sin antes extraer una muestra de sangre del capitán.

Tomando su grimorio, una vez ingresó a su habitación, bajo la chimenea, comenzó a leer las páginas de afrodisíacos venenosos mientras la sábana con su sangre se quemaba en el fuego. A su lado se encontraba Victoria y Gloria, las dos mujeres estaban arrodilladas en presencia de la princesa.

Su compañera de habitación, luego de encontrarse con Gloria, la llevó al cuarto que ambas compartían para esperar la llegada de Diana. Mantenerla allí, por sí sola, le costó; no obstante, cuando su compañera reveló su verdadera identidad y mostró su insignia real, ni siquiera Gloria, que la acosó por tanto tiempo, se atrevía a tocarla.

—¿Dices que él llegó solo a tu mesa, en esas condiciones?—preguntó mientras seguía leyendo el grimorio.

—Así es, princesa—respondió con miedo Gloria—¡Jamás envenenaría al capitán!

—Pero si eras capaz de usar su mal estado para beneficiarte, zorra—insulto con ira pensando en lo que ocurrió—Victoria, ¿Aún tienes papeles reveladores de la clase de alquimia?

Victoria se acercó a su mesa, después de asentir y le entregó los papeles, para luego volver a arrodillarse. Aunque no conocía aun si el profesor era su pareja destinada, la princesa solo mantuvo con vida a su hermana por su amistad con ella; sin embargo, tan solo metiéndose contra el guardián de la princesa, era casi un crimen sin perdón.

—Entonces es un veneno de largo plazo—frunció el ceño al ver el papel untado con la sangre que tomó del capitán.

Aquel afrodisíaco había sido usado desde milenos atrás por enemigos de varios emperadores, que con tal de hacerlos caer, lo envenenaban con ese afrodisíaco, el cual actuaba de manera prolongada hasta llevar a la muerte, mientras quedaban como unos amantes del placer desenfrenado.

—Mataré a quien se atrevió a tocar a Ethan—dijo mientras observaba como se terminaba de quemar la sábana.

Luego de eso, le pidió a Victoria llevar a su hermana a la habitación y le prohibió a ambas asistir a la ceremonia de graduación, no solo debían mantener vigilada a Gloria, sino que necesitaba a Victoria para investigar lo que pasó de verdad antes de comentar la situación al director de la academia y a su madre.

Quedando sola, aprovecho para llorar, tenía el corazón roto. Si bien se sentía feliz de que su primera vez fue con Ethan, y que jamás saldría de su boca sobre eso, sobre todo porque dentro de una semana cumpliría años, si no porque él solo terminó haciendo eso porque vio a otra mujer distinta a ella. Aun con los efectos del afrodisíaco, él jamás la hubiera tocado por su fealdad.

No obstante, ahora que sabía lo que lo estaba afectando, debía analizar en que momento se activaba el veneno en su sangre para que él no buscara a otra mujer, y una forma de desintoxicarlo de aquella maldita sustancia. Mientras tanto, dos pisos más abajo de la residencia de mujeres, Victoria acompañaba a su hermana a su habitación. Si bien no le agradaba su hermana, por el bien de su madre, no quería que ella muriera; sin embargo, le preocupaba el estado en que estaba Diana.

Tras cinco años estudiando juntas, no solo vio una parte de lo que ella ocultaba bajo su máscara, sino que la llegó a apreciar realmente. Sabía cuando ella estaba mal y en ese momento su corazón se lo afirmaba.

—¡Suéltame!—gritó—¡?Por qué no respetas a tu hermana mayor, Victoria?!

—El respeto se gana, Gloria—cuestionó con dureza frente a la puerta de la habitación de ella—ahora entre y recuerda, tienes prohibido asistir a la ceremonia de graduación.

Gloria entró con tanta ira que azotó la puerta en plena madrugada, despertando a varias de sus compañeras; sin embargo, al entrar, casi dio un grito.

—¡Alicia!—gritó por lo bajo al ver su compañera.

Una extraña mujer encapuchada, bebía de la sangre de su compañera, la cuál yacía muerta en sus brazos, siendo testigo directo de todo aquello.

—Tenías una sola oportunidad y te dejaste ver por la princesa—dijo la mujer tirando el cuerpo sin vida de la compañera de Gloria.

—Lo siento—se defendió temblando.

La mujer, luego de lamer los restos de sangre de sus labios, se sentó en la silla del escritorio e hizo que Gloria de inmediato se arrodillara.

—Aun no has perdido la oportunidad de estar con el capitán—dijo riéndose la extraña—te pregunto, ¿Crees que es justo que alguien como Diana sea la princesa?

—¡No!—respondió enojada por la humillación que le hizo esta.

—¡Perfecto!—respondió la mujer—ahora escuchame con atención, haré que todo lo que ella tiene sea tuyo.

Gloria en efecto escuchó el nuevo plan de su aliada secreta, nadie más, solo ella, sabía que en realidad fue esa mujer quién le dio el afrodisíaco a ella par que el profesor lo tomara.

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Comments

马里克鲁斯

马里克鲁斯

La mujer misteriosa es la ex del capitán 🧐

2024-02-25

2

Jenifer 🤓💫

Jenifer 🤓💫

Me encanta 👏👏👏😁

2023-11-23

0

Jenifer 🤓💫

Jenifer 🤓💫

Que pasa con esa mujer, xq tanto odio.. Los padres supongo tienen que ponerla al tanto de la historia xa que este preparada.

2023-11-23

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