Al despertar estaba sola en su cuarto, recordaba que raíl había salido temprano para buscar cosas para una concubina, pero no entendía por qué templanza no se encontraba. Como todas las mañanas se preparó para un día de clases, que aunque fuese distinto a los demás, no dejaba de ser enriquecedor en sus enseñanzas.
Se colocó la ropa y la mascarilla como su mamá le había indicado y salió de la torre rumbo al patio donde se encontraba el campo de entrenamiento. Al llegar era como siempre la primera, se tomó un buen rato para estirar todos sus músculos sin darse cuenta de que era observada desde las sombras por alguien.
El maestro llegó antes que el resto de la clase. El día de hoy practicarían combate con fuego que si bien no era mortal si los podía lesionar bastante. Por eso no solo contaban con la presencia del maestro, sino también con dos curanderos, que poseían diversas hierbas medicinales para tratar quemaduras hasta de primer grado.
Los combates eran designados por los conocimientos de cada luchador, y por alguna razón Ámbar estaba al mismo nivel que Lucio, quien le llevaba diez años de diferencia. Lo que empezó con ataques de bombas de fuego sencillas terminó con una saeta de fuego que impidió que el muchacho siguiese participando. Por lo que la niña fue dada como vencedora. Para el medio día el rey había mandado a los sirvientes a servir el almuerzo en el campo, los niños se sentaron asombrados de tal acto, pues él nunca se había preocupado por sus comidas. Todos estaban sentados en la misma mesa, pero la única que no participaba en las conversaciones ni miraba a nadie era Ámbar, siempre la habían hecho sentir sapo de otro pozo y no veía motivos para integrarse donde nadie la quería.
Bien es hora de cambiarse, quiero verlos en la biblioteca en 1 hora para continuar con los estudios teóricos del fuego, recuerden que mañana hay combate con viento así que las niñas por favor átense bien el pelo- dijo el maestro dejando que terminaran de comer y yéndose de nuevo al palacio.
Ámbar había llevado una bolsa con todo lo que necesitaba para cambiarse, así que dijo provecho y se retiró también.
Esta es mi oportunidad- dijo Erkan en voz baja.
Te vas a meter en problemas y lo sabes hermanito- le dijo Lucio quien si había escuchado.
él no le dio importancia y se dirigió detrás de la muchacha, la vio ingresar en un baño, espero unos minutos y entró cerrando detrás de él la puerta con el cerrojo.
Ámbar estaba en un cubículo cambiándose de ropa cuando fue sorprendida por Erkan
¿Estás loco? ¿Qué haces aquí?- dijo mientras se cubría la parte superior del cuerpo que estaba desnuda.
Vamos sé que esto es lo que quieres zorrita- dijo reposando en el marco de la puerta - veo como me miras y como me deseas y hoy voy a darte lo que tanto quieres- dijo relamiéndose los labios.
estas loco tengo 6 años y tú ya eres mayor, jamás te miré con otros ojos que no fuesen de hermano- las lágrimas estaban cayendo por sus mejillas.
Pero no eres mi hermana, ni siquiera te tomo como tal- la agarro del brazo que usaba para taparse dejando al descubierto sus pequeños pechos y la acerco a su cuerpo agarrándola del pelo con la mano que le quedaba libre- a partir de ahora serás por y para siempre mía y pobre de ti si te atreves a decirle algo a alguien- la amenaza la estremeció ¿quién le creería a ella?
No te atrevas a tocarme, pedazo de basura, soy la hija de Aurora legítima heredera al trono- le escupió en su cara y solo consiguió que un cachetazo se impactará en su mejilla.
No eres nadie, padre no te quiere, vives encerrada en una torre y tus mamas son las dos zorras de este reino- la beso luego de decir eso y le mordió el labio produciendo que sangrara inmediatamente.
Ya basta suéltame- lloraba suplicando algo que no pasaría, a estas alturas, ámbar ya suponía lo que él le haría y el temor se hacía evidente en cada segundo que pasaba.
Por instinto no iba a dejar que él lo consiguiera, así que levantó una de sus manos y conjuro lo que mejor sabía hacer, fuego. Le prendió fuego a su ropa y a todo su cuerpo. Los gritos desesperados de Erkan se escucharon por todo el palacio y no tardaron en ser rescatados por sirvientes. Se llevaron el cuerpo del chico inconsciente al lugar donde estaban los curanderos y a la pequeña la llevaron con el rey.
Ivana al enterarse de lo sucedido, corrió a ver a su hijo y al comprobar que aún vivía, pero que las heridas le dejarían marcas de por vida fue donde se encontraba el rey con Ámbar a protestar. Al ingresar al salón real, la niña estaba de rodillas llorando contando que su hermano había intentado violarla, Ivana se acercó por detrás y la levantó del pelo impactando una cachetada en su cara.
Ya déjala Ivana, bastante de culpa tienes de lo que acaba de suceder- dijo furioso Gerardo.
Pero mi rey nuestro hijo agoniza en la mesa de los curanderos, sus heridas son marcas que le quedarán de por vida. Por favor hay que remediar este asunto, esta mocosa debe aprender el lugar que le corresponde- fingía su llanto porque la furia la envolvía de tal manera que de no ser por la presencia del rey la hubiese matado ella misma.
castígala, déjame probar su piel- susurraba el látigo en la mente del rey, él sabía distinguir todas las especies que habitaban el mundo entero, y desde que la había conocido, sabía que era un demonio y había sido creado para someterlos.
Serás condenada a diez latigazos por tu osadía de dejar a tu medio hermano en ese estado y serás castigada ahora, guardias llévenla- nadie en el salón podía creer la orden que estaba dando, pero quien se le opondría.
Los guardias levantaron a Ámbar que lloraba desesperadamente y la llevaron al calabozo, pues a diferencia de los demás criminales, creían que siendo tan joven y una princesa debía ser castigada donde nadie más que su verdugo viera su cuerpo. Ataron sus manos a unas cadenas que estaban sujetas a una pared de manera que ella quedara de rodillas en el piso con los brazos extendidos al aire de cada lado de su cuerpo. El rey que había ido con ellos ya estaba en posición para llevar a cabo el castigo e Ivana había ido para comprobar que lo cumpliera.
El primer latigazo dio de lleno las dos lenguas en la frágil y pequeña espalda de la niña y dejo dos marcas que no tardaron en sangrar, el grito de dolor resonó por todo el calabozo y se escuchó hasta en la puerta principal del reino. Uno a uno los golpes fueron dados, ya en el último, Ámbar no lloraba solo se retorcía del dolor que le producía, pero su garganta no podía emitir más ruidos por lo lastimada que estaba con los primeros gritos. Le quitaron las cadenas y una sirviente fue la encargada de llevarla a la torre donde vivía. El dolor en los ojos de la mujer de ver tanta crueldad en un cuerpo tan pequeño hizo que llorara todo el camino pidiéndole disculpas a la niña. La depositó en la cama y se fue dejándola semiinconsciente.
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Updated 71 Episodes
Comments
Momoko_Kori
Las quemaduras de primer grado son las más superficiales
2024-11-28
1
Elena Palomino
noo que violencia hacia la niña
2024-12-01
1
Momoko_Kori
Que asco de tipo, maldito pedofilo
2024-11-28
1