Al siguiente día, Ámbar se había preparado sola para ir a clases, no quería molestar a sus madres que descansaban después de una dura noche. Templanza había estado toda la madrugada moviéndose entre gritos de dolor y raíl le había curado en varias ocasiones las heridas. Así que no habían descansado mucho y la niña no quería molestarlas, había aprendido a hacerse el desayuno y a peinarse. Salió de la torre haciendo el menor ruido posible, y al llegar a la biblioteca se enteró por los sirvientes que rumoreaban siempre todo, que la madre de Mirna y el maestro habían sido sentenciados a la muerte por adulterio y traición a la corona.
No llego a pasar por la puerta, cuando fue increpada por Mirna y su hermana mayor Dalia.
Por tu culpa nuestra madre morirá, ojalá que te mueras pronto, no veo la hora de que desaparezcas de este reino- escupía el veneno de sus adentro Mirna quien también lloraba.
¿por qué tengo culpa yo de que su madre vaya a morir?- dijo Ámbar sin entender nada de lo que ocurría.
No sé, pero seguro tú tienes la culpa, así como de todo lo malo que ocurre en este lugar- dijo y prosiguió a abofetearla, pero alguien detuvo su mano y al darse vuelta vio a Erkan. -¿por qué la defiendes? No la vale nada- enfurecida se soltó de su agarre.
No te atrevas a tocarla de nuevo, solo eso te digo. Tu madre fue sentenciada por adulterio y ahora el rey pone en duda qué ustedes sean sus hijas, así que creo que ustedes son las que no valen nada- sonrió cruelmente al decir esas palabras.
Le extendió su mano a Ámbar y ella la tomó olvidando lo que sus mamas le habían dicho de confiar en la gente. Entraron juntos a la biblioteca y esperaron a los demás y al nuevo maestro. Las ejecuciones del maestro anterior y de la madre de Mirna fueron por la tarde y en la plaza principal del reino. Mientras todo el pueblo estaba presente, y los niños estaban en plena clase. Si había algo que el rey quería era que todos vieran lo que ocurría cuando se lo traicionaba, pero prefería que sus hijos quedarán en la biblioteca estudiando, porque a pesar de que algunos eran mayores de edad no era tan desalmado para hacerles ver eso.
Antes de que la clase terminara, un guardia se acercó a la biblioteca para retirar a las hijas de Silvia, a partir de ahora vivirían con una tía en una aldea alejada del reino principal. No era solo por la desconfianza de que quizás no sean sus hijas, sino que no quería que vivieran bajo las acusaciones de los demás. Serian retiradas de la línea del trono, pero conservarían todo lo que habían adquirido con el tiempo. Mirna y Dalia no solamente habían perdido a su madre ese día, sino también todos los lujos. Ya no les quedaba más remedio que acatar la orden del rey, así que sin decir nada salieron del palacio y se dirigieron a la carroza que ya tenía todas sus maletas empacadas.
Ámbar, luego de sus clases, se disponía a volver a la torre cuando Erkan la detuvo.
Me gustaría que cenáramos juntos ¿te gustaría?
la verdad te lo agradezco, pero debo volver con mis consortes- hizo una reverencia y lo dejo allí solo.
Pronto muy pronto serás mía pequeña. Pensó mientras era visto por sus otros hermanos.
Al ingresar en su cuarto lo primero que hizo fue asearse y luego comenzó a cocinar para sus mamas, sabía que a pesar de que templanza estaba herida la había hecho trabajar igual quería que así como ellas la habían cuidado todo este tiempo, poder ella misma cuidarlas.
Cuando templanza y raíl llegaron, muy cansadas de todo la labor del día, encontraron diversos platos de comida servidos en la mesa y a su pequeña hija ya lista para cenar con ellas.
¿cómo fue tu día hija?- pregunto raíl mientras comía la deliciosa carne que estaba frente a ella.
Bien mamá, hoy retiraron a Mirna y Dalia de la clase y luego Erkan me invito a cenar con él- contesto mientras ellas se miraban y se sorprendían. Sabían perfectamente la clase de hombre en la que se había convertido y lo que hacía con diferentes mujeres de reino apañado por su madre.
No te fíes de él, hija y en lo posible jamás vuelvas a acercarte- respondió templanza seriamente. Por algo Erkan le daba muy mala espina.
Tranquila mamá, no me gusta mi propio hermano y no pienso darle a nadie la oportunidad de usarme, ustedes son las únicas que pueden estar conmigo siempre- como siempre su sonrisa las convencía de todo.
Sabían que a pesar de su corta edad y con todas las vivencias que tenía era mucho más inteligente que otros niños. No debían preocuparse de nada, porque ella siempre sabría defenderse.
Lo sabemos mi amor, pero aun así es nuestro deber protegerte- dijo raíl mientras se levantaba a dejar su plato en la bacha para después limpiar todo.
Mamá yo voy a limpiar todo, ustedes por favor báñense y luego vayan a descansar- se levantó para ir detrás de ella, hoy quería complacerlas.
Acaso quieres decir que olemos mal y por eso nos mandas a bañarnos, ya verás tu niña- la agarro y empezó a hacerle cosquillas.
Ya Mamá para por favor- decía entre carcajadas.
Templanza miraba todo desde su lugar en la mesa, amaba estos momentos con su hija y siempre rezaba para que el alma de Aurora estuviese presente en su vida y no la abandonará a su suerte.
En otro lado del reino, Ivana disfrutaba de una cena con el rey, que últimamente no conversaba nada y solo comía para luego retirarse y dejarla sola.
Querido ¿me gustaría que nuestro hijo Erkan se casara con Ámbar? ¿Tú estás de acuerdo? Sabes que él la cuidaría siempre- lo veía a los ojos esperando una respuesta.
¿Crees que tu hijo es digno de ella?- su tono era frío.
Es nuestro hijo, y si pienso que es lo más digno para ella casarse con alguien que es el primogénito del rey- su enojo era evidente en su voz.
Ámbar no está lista para casarse aún, tiene solo 6 años y bien conocida es la reputación con las mujeres de tu hijo y lo que haces para que nadie se entere. No sabría decirte si él realmente es considerado como mi sucesor- Ivana se molestó con esas palabras y se levantó para retirarse.
Te recuerdo querido rey, que Erkan es tu primogénito y por más que no te guste, es el primero de la línea del trono- había algo de amenaza en su voz.
Antes de irte recuerda algo Ivana, el que osa ir en mi contra termina igual que Silvia, no te atrevas a volver a usar ese tono conmigo- siguió comiendo y no le importo que ella se retirara.
Gerardo estaba orgulloso de todos los logros de Ámbar, a pesar de que no podía decírselo, el ver los ojos de Aurora en ella lo hacía tan débil y le daba tanto dolor en corazón que no podía soportarlo y solo por eso intentaba no cruzarla en su camino. Había dado la orden a los nuevos maestros de que nadie podía tocarla y mandaba mejores alimentos a la torre, pero más allá de todo eso no iba a hacer por ella.
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Comments
Jesus Castro Montero
Este hombre como rey no vale si ni se dio cuenta quemataron a su reina y justo es la madre de Ekran ahira falta que lo mate a el para quedarse con todo pero por favor que eso no suceda no es por el rey si no por Ambar por que ahi esa concubina y su hijo harian la vida imposible ha Ambar por ella lo dijo
2024-09-26
3
Neisa Velasco Mina
Un amor de niña que ternura 😍
2024-11-12
1
Paola Martiz
sigues siendo un porquería no merece a la hija que tuvo ni el amor que la difunta reina le tuvo 🤬
2024-10-21
2