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Los días iban pasando, dentro de todo tranquilamente, ya se había hecho costumbre de Ámbar levantarse más temprano que sus mamas y preparar el desayuno de las tres. Luego partía a la biblioteca, para poder seguir sus estudios. En el camino se encontró con la guardia real que volvía de una excursión a la que el rey los había mandado el mes anterior, estaba curiosa de saber que traían en un cofre que había llegado a ver, pero sabía las consecuencias de husmear a escondidas y lo que pasaría si el rey la descubría. Así que dejo la curiosidad de lado e ingreso a la biblioteca.

El rey se encontraba en el salón real con varios de los consejeros reunidos, cuando el capitán de la guardia ingreso.

Mi leal Exilón, por fin regresas y quiero creer que es con excelentes noticias- dijo mientras estaba apoyado en la mesa viendo los planos de próximas construcciones cerca del reino.

Si mi rey, hemos encontrado lo que fuimos a buscar, pero perdimos varios hombres en la pelea- espeto en tono grave.

Sus familias serán bien recompensadas por su pérdida, muéstramelo- corrió los planos y dejo libre un lugar en la gran mesa donde los soldados apoyaron el cofre.

Dentro de este había un látigo de dos puntas, el mango era de fino oro con diversos símbolos que todos los presentes sabían que provenían del infierno. Se decía que para que lucifer controlará los demonios se había mandado a hacer un látigo con el mismo cuero de su cuerpo y con el fuego del infierno. Cada herida producida por esa arma dejaría una cicatriz incurable no importaba cuanta magia se le pusiera. El rey lo sacó de la caja y solo lo movió, el ruido que produjo al chocar sus lenguas contra el piso hizo que todos se quedarán helados en su lugar. Con ese elemento jamás debían preocuparse de futuros ataques de demonios, ya que este si los lastimaba de verdad. Lo que nadie sabía, era que el látigo en sí solamente era usado por un demonio de alto rango, como lo era satanás, a los demás podía controlarle la mente y volverlos malos por más buenos que fuesen. Y así empezó todo, el rey sentía susurros en sus oídos diciendo que debía probar el poder de su látigo y la fuerza que este le regalaba solo a él.

Y así en varios días, muchos habían sido condenados a recibir latigazos, que ahora eran dados de la mismísima mano del rey. Cualquier crimen, por menor que fuese, era condenado a recibir una cierta cantidad de latigazos y después dependiendo la seriedad o lo dejaban en el calabozo un tiempo o lo mataban. La locura a la que estaba siendo llevado Gerardo era algo que jamás habían visto, si bien solo cuando Aurora vivía lo habían conocido como generoso y atento, después de su muerte se había encerrado un poco en sí, pero jamás se había convertido en este ser tan cruel y despiadado que ahora era.

Ya no había nada del pacífico rey que todos habían conocido, ni siquiera quedaba eso de buen padre, porque ni a sus concubinas ni a sus hijos quería ver. Solamente se limitaba a planear defensas en caso de posibles guerras que los demonios quisieran hacer.

Un día en especial, decidió presenciar la clase de sus hijos, no sabía por qué, pero quería estar ahí. Así que ingreso por la puerta principal de la biblioteca, todos se incorporaron de sus sillas y reverenciaron su llegada sorprendidos pues en todos estos años jamás había hecho una cosa así.

Durante la clase de manejo del fuego, se quedó sorprendido con las habilidades de Ámbar, sabía por sus sirvientes que era una niña prodigio a sus 6 años de edad, pero jamás pensó que podía manipular de esa manera un elemento que a él le había costado mucho más tiempo.

A partir de ahora estaré presente en todas sus clases y no quiero ver fallas en sus técnicas- se levantó y se dirigió a la salida no sin antes voltear a ver a Ámbar quien miraba atentamente su salida.

Todos quedaron enmudecidos por un rato, hasta que el profesor los sacó de sus pensamientos.

Bueno esto ha sido raro, recuerden para mañana estudiar los capítulos 8 y 9 del libro de técnicas de combate, y traer la ropa especial que les pedí. Mañana van a combatir entre ustedes- agarro sus libros y se retiró.

No sé porque padre ha decidido empezar a vernos, quizás crea que estamos aprendiendo mal- dijo Lucio, hermano menor de Erkan.

Quizás no es a nosotros a quien viene a ver- le contesto Lucía, hija de Laura la otra concubina, mientras miraba para dónde estaba Ámbar.

¿Acaso crees que le importe esa tonta?- Lucio meneo la cabeza en forma de negación.

Lo que piense o crea no importa, mi madre me dijo que sutilmente esa pendeja consiguió deshacerse de la concubina Silvia y sus hijas, yo que tú me cuidaría- se retiró seguida de su pequeña hermana Lucrecia.

Al llegar a la torre, Ámbar por primera vez en el día se sintió segura. Había algo en la visita del rey que no le agradaba ¿realmente los vería todos los días?. Sabía que debía cuidarse, pero porque siempre debía hacerlo de aquellos que se suponía que debían quererla.

Sus madres habían llegado temprano y ya estaban preparando la cena.

Preciosa por fin llegas ¿acaso ocurrió algo?- dijo raíl viendo la cara de preocupación de su niña.

El rey estuvo presente durante la clase de fuego y dijo que a partir de ahora estará siempre presente- dijo mientras dejaba sus libros en un pequeño escritorio que tenía.

Gerardo actúa extraño desde que recibió ese látigo- contestó templanza mientras ponía la mesa.

¿qué látigo mamá?- y allí estaba la curiosidad otra vez.

Hace unos días, la guardia real volvió con un látigo muy antiguo, dicen que perteneció al rey del infierno y que con eso manejaba a los demonios- al terminar de decir eso un escalofrío recorrió el cuerpo completo de Ámbar. Por alguna razón que ella desconocía, si antes le temía al rey, ahora le temía mucho más.

Mañana saldré temprano para ir al pueblo, tengo unos encargues para traerle a la concubina Laura, aquí dejo tu ropa para la clase de combate con fuego, recuerda por favor ponerte bien la mascarilla para evitar que vuelvan a quemarte el pelo- dijo Raíl, mientras le dejaba cerca de los libros la ropa y empezaba a servir la comida.

Si mamá, muchas gracias, ahora sentémonos a comer- dijo mientras se sentaba en su silla.- hoy limpiaré yo así descansan temprano- comía con muchísimas ganas. Pues amaba la comida de sus madres.

Gracias bebe, nos vendrá bien descansar un poco más, no olvides bañarte cuando termines con todo, a la tarde tengo que ir a buscar unas hierbas al campo, pero si me necesitas sabes como llamarme- le dijo acariciando su cabeza.

Terminaron de cenar y Ámbar se puso a limpiar y lavar todo, así dejaba todo listo para el día siguiente, se bañó ni bien acomodó todo y se acostó en el medio de sus mamas. Eso era todo lo que ella necesitaba, el amor de esas dos mujeres.

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Comments

Jesus Castro Montero

Jesus Castro Montero

Claro que Ambar es una bruja demonio por que nació en un eclipse de sol eso fue lo que dijo la reina Aurora la madre de Ambar por eso ella quería proteger a su hija hojala que el rey Eduardo no le haga nadal a la pobre niña Ambar

2024-09-26

2

Kaori 🙃

Kaori 🙃

hay carajo ámbar es una bruja demonio. y lo más es que templanza y rail no han caído en cuenta en aquello del látigo puede dañar a ámbar. por se les olvidó que ámbar es una bruja demonio.

2024-06-25

5

Aida Esperanza Camino Villarreal

Aida Esperanza Camino Villarreal

Ámbar no crece? ha pasado tiempo, han sucedido cosas y Ámbar sigue de seis años. /Chuckle//Hey/

2024-05-29

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