Capítulo diez.

Bella

Nos separamos unos segundos después, y agradezco la poca luz, ya que siento todo mi rostro caliente.

—No fue un beso —parpadeo varias veces.

—¿Eh?

—Eso no fue un beso, no lo malinterpretes y no te hagas ideas raras en tu cabeza —mi ceño se frunce y suspiro, esta mujer está loca, quiero decirle algo ingenioso y ofensivo, pero mi celular suena. Contesto enseguida.

—Bella, tu madre ya salió del quirófano, todo salió bien, sin embargo, necesitas venir para firmar unas cosas y sería bueno que la vieras, ¿cierto? —Gloria es muy amable, sin embargo, no parece querer notar mi renuencia a acercarme de más a mi madre, suspiro.

—Voy para allá —termino la llamada y abro la puerta, pero antes de salir, miro a Olivia quien está revisando su celular—. Ya no es necesario que te quedes, agradezco que me hayas ayudado tanto —deja de ver la pantalla de su celular para mirarme, su ceño se frunce y asiente.

—No lo hice por ti, estaba enojada —está mintiendo, ruedo mis ojos y salgo del auto.

—Ten un regreso seguro —cierro la puerta y camino hasta el hospital.

-

—Voy a ser honesto contigo, Bella —dejo de ver hacia el interior de la habitación, por medio del cristal transparente, luego de la cirugía, la internaron en cuidados intensivos, dijeron que debía estar en observación las próximas veinticuatro horas, si todo salía bien, la bajarían al tercer piso, que es donde ya no correría riesgo de morir por una infección o algo así.

Me giro para ver al médico de mi madre, es un psiquiatra que me recomendó el anterior psiquiatra de mi madre, ya que el doctor Abels se mudó a Escocia, fue lo suficientemente amable como para conseguir un reemplazo y ese fue el psiquiatra que le enseñó todo lo que sabe, el doctor Weyer.

—Doctor —lo saludo, porque ni siquiera supe cuándo llegó, el doctor Weyer suspira y ve en la misma dirección que yo, a mi madre reposando y con muchos cables a su alrededor y cosas así.

—No hay avance —susurra—. La condición de tu madre empeora con el paso del tiempo, no podía creer que su psicosis se agravara con los días, cuando Caleb me contó...

—¿Y los medicamentos? —le interrumpo—. ¿Cómo va su medicación?

—Bella, es su tercer intento de suicidio, no creo que sepa que está intentando acabar con su vida, sus episodios aumentan, no podemos incrementar la cantidad de dosis que le suministramos, a ese paso, podría morir por una sobredosis —se queja entre dientes, casi enseguida suspira—. Bella, ya no hay nada que pueda hacer por ella, no hay nadie en este país que pueda ayudarla —eso era lo que me temía.

>> Ya no hay nada que pueda ofrecerle aquí, pero... —ahora sí dirijo mi mirada hacia él, suspira de nuevo y me ve fijamente—. Tengo un amigo en América, le hablé del caso de tu madre, y es posible que en su hospital puedan ayudar a tu madre —un día hablando con Rodri, llegamos a un punto en el que supusimos que llegaría el momento en que tendrían que trasladar a mi madre, nunca imagine qué tan lejos, siempre era posible, como ahora—. Sé que es muy arriesgado, pero yo me encargaría del traslado, incluso iría con tu madre y una vez que compartiera todo lo necesario con su nuevo psiquiatra... —se interrumpe y agacha su cabeza.

>> Es todo lo que puedo hacer, Bella. Lo siento. Y aunque es la única cosa que puedo hacer, tampoco podemos dejar que se vaya ahora, menos en ese estado, ¿lo entiendes? El traslado puede durar meses o años, dependiendo de su condición —me siento mal por él.

—Gracias, doc —le sonrío levemente, me mira y su ceño se frunce—. Sé que está haciendo todo lo posible por mi madre y es algo que siempre le voy a agradecer. Ya sabía que un día tendría que pasar algo como esto —miro a mi madre, casi no la reconozco por todos los tubos y gasas—. Esto también es lo mejor que puedo hacer por ella.

>> Aceptaré el traslado, no importa lo que cueste —asiente y me guía lejos de la habitación de mi madre.

Tenemos que hablar de la autorización, el traslado, el dinero y muchas otras cosas, permisos no solo míos como su guardiana, también del país para que la dejen salir en su estado y del país que la va a recibir y el papeleo, va a ser horrible y es posible que nos lleve unos meses antes de que se complete el traslado.

Noobstante, el tiempo que tarde el papeleo, sea el tiempo que ella necesitarápara recuperarse, antes de que se dé cuenta estará en otro país, con nuevos yposiblemente mejores aires, estar lejos de este lugar... es lo mejor para ella,tal vez debí haberla internado en otro país para iniciar.

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