Después de algunas horas tediosas, en el centro comercial con Susan, Tanya había regresado a su casa. Subió las escaleras con rapidez, para evitar a su hermana.
Estando ya en su habitación, se dejó caer sobre la cama. Tomó una frazada y se cubrió hasta la cabeza. Su lamentable situación, dejaba un sentimiento de angustia y desconsuelo.
Algunos leves golpes, se escucharon sobre la ventana de su habitación. De una manera veloz, la chica de ojos marrones se descubrió el rostro. Se levantó de la cama, y con pasos lentos y el corazón intranquilo, se acercó hasta la ventana.
—Hola—Pronunció el chico, en un tono bajo, cuando Tanya abrió la ventana.
—Zachary...
Por algunos segundos, Tanya deseo saltar a sus brazos.
—Necesito que hablemos. -- Le exigió el chico.
Tanya asintió levemente, pero antes de continuar entrecerró los ojos y se cruzó de brazos, sobre su pecho.
—¿No conoces las puertas?
Zachary Belf esbozó una sonrisa y con un tono de voz varonil, pronunció.
—Es más divertido subir por aquí. Aunque, no tengo un buen recuerdo de la última vez.
Tanya desvío un poco la mirada, con algo de vergüenza.
Zachary le sonrió de manera tierna.
—¿Puedo entrar?
La chica asintió levemente.
Cuando por fin, Zachary entró a la habitación, se acercó a ella en dos grandes zancadas.
—Estaba molesto contigo, me dolía que quisieras seguir ocultando lo nuestro, cuando yo deseo que todo mundo se entere, de que eres mi novia. Pero nunca tuve en mente volver con Astrid.-- Dijo el chico, sin perder el tiempo para darle una buena explicación.
Tanya levantó el rostro, y su mirada se encontró con aquellos bellos ojos grises. Y con la poca distancia que había entre ellos, su corazón latió con fuerza.
—Zach...
—¿Dime que puedo hacer, para arreglar esto? —Se apresuró a preguntar, antes de que ella continuara.
Tanya podía sentir la angustia y desazón, en las palabras de Zachary. Justo ahora, veía insignificante el enojo y los celos, que llegó a sentir.
—Lo siento, Zachary. —Expresó con tristeza.
El chico la tomó por la cintura.
—No, no me alejes de ti otra vez, por favor. —Murmuró con aflicción, mientras la atraía a su pecho.
Tanya se dejó envolver entre sus brazos. Ya no quería dejar que su enojo y los celos, los distanciara.
—Lamento mi comportamiento de anoche. Cuando te vi con Astrid, no pude evitar sentirme molesta contigo.
Zachary sintió un alivio, luego de escuchar sus palabras.
—Yo solo tengo ojos y un corazón para ti. Por favor, no vuelvas a desconfiar de mí.
—Confiaré en ti mi amor, pero prométeme que nunca me fallaras.
—Te lo prometo, Tanya. Siempre serás solo tú, en mi vida. Nunca habrá nadie más, que ocupe este corazón.
Zachary inclinó su rostro poco a poco, hasta llegar a la boca de Tanya.
Ambos estaban deseando unir sus bocas, con la suavidad de un beso tierno. Y ambos sentían como bailaba su corazón de emoción, por aquel beso de reconciliación.
Los dedos de Tanya, bajaron hasta el dobladillo de la playera de Zachary. Y mientras subía aquella prenda, sus dedos recorrían con la yema, el marcado abdomen del pelinegro.
Cuando la prenda quedó en el piso, Zachary se inclinó un poco hacia abajo y la tomó de las piernas, para elevarla. De forma inmediata, ella enredó sus brazos sobre el cuello de Zachary.
El chico caminó con ella hasta el pie de la cama y la sentó sobre la orilla.
Subió poco a poco, obligandola a caer hacia atrás.
—Tanya... Te amo—Murmuró, mientras desnudaba su hombro izquierdo.
—También te amo, Zach. —Respondió en un suspiro.
Zachary se tomó el tiempo de desnudarla. Tanya se quedó en silencio, observaba cada movimiento de su novio, mientras iba quedando expuesta ante él.
El chico sentía el calor que emanaba de la piel de Tanya. Se dedicó a viajar entre las curvas y los picos erguidos.
Ella solo soltaba pequeños suspiros.
Las caricias qué recorrían la piel desnuda, bajaron poco a poco, trazando una línea recta sobre el abdomen plano de Tanya, hasta llegar a su intimidad.
—Zach...
Tanya quiso detener la mano de Zachary. Sin embargó, el chico la detuvo.
—Déjame enseñarte algo nuevo. — Pronunció con un tono de voz profundo y cautivador.
La chica inexperta asintió. Mientras tanto, su corazón palpitaba con fuerza y su respiración se volvía irregular.
Los dedos de Zachary se deslizaron entre los pliegues, a un ritmo lento, hasta llegar a su núcleo. Era tan solo una caricia traviesa, que había sacado el más hondo suspiro de Tanya.
—¡Mírame Tanya!.
Le exigió el chico, cuando la vio padecer de un mínimo placer.
Ella siguió sin poder responder, mientras él, le robaba su aliento y la cordura.
Zachary aumentó gradualmente el ritmo de sus dedos.
—¡Zach!...¡Para!.—Le suplicó ella, cuando un cúmulo de sensaciones, se arremolinaban en su parte baja.
Zachary ignoró su súplica y apresuró el movimiento de sus dedos, luego tomó entre sus dientes, el labio inferior de la boca rosada. La humedad de Tanya, le provocaba ansiedad y un anhelo de querer hacerle sentir todo.
Ella comenzó a sentirse abrumada por el calor y con el deseo de sentir más.
Sus movimientos de cadera eran con total frenesí y sus jadeos se volvieron constantes.
Tomó con fuerza la sábana entre sus dedos, había llegado a la cúspide de la sensación más extraordinaria, que su cuerpo podía experimentar. Era un choque tan descomunal de placer, que se vio obligada a abandonarse por completo.
Y casi de forma inconsciente, jadeo con fuerza a unos milímetros de los labios de su novio.
—¡Ah!... Za-Zach.
—¡Shh!—Se apresuró a callar su boca. Luego volvió a morder el labio inferior de ella con ansiedad y continuó con su arduo, pero fascinante labor.
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Updated 62 Episodes
Comments
Ana Castillo
que bien que aigan arreglado sus diferencias y ahora biene lo bueno una rica reconciliación
2025-03-01
0
Olga Ortiz
que bueno que Zacary se decidió a buscarla
2024-09-02
0
Francia
Que bello el amor que le tiene Zacary. 😢😢😢😢🤧🤧🤧
2024-05-30
0