Capítulo VI

La boca de Zachary Belf, estaba curvada en una sonrisa amplia.

—Tanya—No veo para que.

Tanya abrió la puerta y el pelinegro volvió a cerrarla.

—Zachary—Es importante.

—Tanya—De todas formas, hoy no tengo tiempo.

—Zachary—Porque siempre intentas huir de mí.

—Tanya—¿Qué?. Claro que no.

Zachary se recargó en la puerta del auto y cruzo los brazos sobre su pecho.

Randall rodó los ojos. Tal parecía que esto, tomaría más tiempo de lo esperado.

—Tanya—Muévete.

—Zachary—No, hasta que aceptes hablar conmigo.

Tanya exhaló con fuerza.

—Tanya—Qué sea rápido.

Zachary sonrío de manera más amplia y la tomó de la mano, para llevársela de ahí.

—Randall—Estos chicos de ahora.

Se quejó el hombre.

Zachary abrió la puerta de su auto.

—Zachary—Sube.

Tanya lo miro dudoso.

—Zachary—Vamos, te llevare a un lugar.

—Tanya—Me pediste hablar, no qué te acompañará a algún lugar.

—Zachary—Sí te lo hubiera pedido, no hubieras aceptado. ¿O sí?.

—Tanya—No.

Respondió de inmediato.

—Zachary—Sí no subes, te cargaré como un costal de papas y te subiré al auto.

—Tanya—Sí te atreves a hacerlo, gritaré fuerte y te acusaré de secuestró.

—Zachary—Bien.

Zachary se acercó a ella y se inclino hacia sus piernas para cargarla.

—Tanya—¿Qué te pasa? Bájame, ahora.

—Zachary—Lo haré, si te subes al auto por cuenta.

Tanya resopló molesta.

—Tanya—Bien, lo haré.

Zachary la dejo en suelo.

—Tanya—Solo será por una hora.

—Zachary—Es suficiente.

Luego de unos minutos, llegaron a la pastelería, qué Tanya solía frecuentar con Victoria.

—Tanya—¿Por que me trajiste aquí?.

—Zachary—Porque se que te gusta este lugar.

Zachary la llevo a una de las mesas, para sentarse.

Una chica del lugar, de inmediato se acercó para tomar su orden.

—Zachary—Un chocolate caliente y una rebanada de pay de limón.

—Tanya—Lo mismo por favor.

—Zachary—Arthur dijo que los pasteles de este lugar, eran exquisitos.

Tanya se recargo en el respaldo con molestia.

—Tanya—Ya estamos aquí, ahora habla.

—Zachary—Al menos puedes esperar, a que traigan mi pedido.

—Tanya—No.

—Zachary—Eres muy impaciente.

Tanya tomo su mochila y se levantó de su siento.

—Zachary—Quería disculparme, por él besó.

Hablo rápido, esperando que ella no se fuera.

—Zachary—No quería que las cosas se malinterpretaran.

—Tanya—Sí es por eso, no te preocupes. Fue un simple beso.

Zachary frunció ceño, molestia. ¿Acaso quería ofenderle? Sí, obvio que era eso, por que Zachary Belf, no daba simples besos. Se dijo así mismo.

—Zachary—Bien, como tú digas.

Dijo malhumorado.

Tanya sonrío, complacida.

—Zachary—Pero no solo quería disculparme, también quería pedirte, que me dejarás estar cerca de ti.

El corazón de Tanya, dio golpe de emoción.

—Zachary—Como un amigo.

Y ahí, se apago la ilusión.

—Tanya—Ya tengo muchos amigos. No me hace falta uno más.

Dijo rechazando su oferta.

Zachary esbozo una sonrisa amplia.

—Zachary—Bien, supongo que ahora no me merezco tu amistad. Pero deja decirte, que me esforzaré mucho, para ser merecedor de tu amistad.

Dijo el pelinegro, mientras señalaba la silla.

Después de que paso una hora, Zachary llevó a Tanya, a su hogar.

Al día siguiente, Zachary apareció de nuevo, en su colegio.

—Tanya—¿Qué haces aquí?.

Zachary sonrío, cuando la vio parada frente a el, con su cara de fastidio.

—Zachary—Desde hace días, la abuela no deja de hablar de los exquisitos palmeri, qué le llevaste en una ocasión. Y me gustaría comprarle algunos.

Tanya saco una libreta y una pluma de su mochila.

—Zachary—¿Qué haces?.

—Tanya—Te apunto la dirección, del lugar donde los compre.

Zachary le quito la libreta.

—Zachary—El GPS de mi auto, no funciona bien. Tendrás que llevarme.

Tanya le echo un vistazo, al auto reciente de Zachary.

—Zachary—Le calló café al tablero.

Tanya rodó los ojos.

—Tanya—Te acompañaré, solo por esta ocasión.

Zachary asintió con una bella sonrisa.

Estando ya en el lugar, Zachary hizo el pedido para su abuela y otro dos para comer ahí.

—Zachary—¿Nos sentamos?.

Tanya lo fulmino con la mirada.

—Tanya—Se supone, que solo te acompañaría, a comprar algunos palmeri para la abuela Amanda. Nunca acepte cenar contigo.

—Zachary—Lo sé, pero el exquisito olor me abrió el apetito.

—Tanya—Pues, que tengas buen provecho.

Dijo ella, con la intención de irse.

—Zachary—Espera, no pensaras dejarme aquí, con todo esa comida que pedí, verdad.

Tanya miro los platos, qué servían en la mesa. Aunque quería mantenerse lo más lejos posible de Zachary Belf, moría de hambre y todo se veía delicioso.

—Tanya—Bien.

Zachary festejo un poco, en su mente.

A la tarde siguiente, Zachary estaba recargado en su auto, esperando nuevamente por Tanya.

—Tanya—¿Ahora que necesitas?

—Zachary—Esta tarde, se estrenara una película de terror, qué hace días espero.

—Tanya—¿Y?.

—Zachary—No tengo con quien ir.

—Tanya—¿Por qué no invitas, a uno de tus amigos.

—Zachary—A ninguno le gusta el cine.

—Tanya—Invita a tu novia.

—Zachary—Ella odia terriblemente, las películas de terror.

—Tanya—Y crees que yo soy un remplazo, para cuando ella no deseé acompañarte.

—Zachary—Por supuesto qué no. Pero, me agradaría más tener tú compañía.

Tanya quería detener, los latidos efusivos de corazón.

Zachary abrió la puerta de su auto.

Y aunque ella dudó un poco en entrar, al final había aceptado ver esa película, con él.

Al día siguiente, el mismo chico, a la misma hora, esperaba por ella en la entrada del colegio, pero ahora tenía una excusa diferente. Al día siguiente uso otra, luego volvió nuevamente, con otra excusa y así sucesivamente...

—Victoria—¿Amigo nuevo?.

Le cuestiono a Tanya, al verla despedirse de Zachary.

Tanya dejo la mochila sobre el sofá y luego camino hasta a la cocina.

—Tanya—No.

—Victoria—Como ya es costumbre, verte llegar con él, pensé que habías hecho una nueva amistad, aparte de Susan.

—Tanya—Zachary se ofreció a traerme.

—Victoria—¿Todos los días? .

—Tanya—No es lo que piensas.

Se quejo la chica.

—Victoria—Y según tú, ¿que es lo pienso?.

Tanya entrecerro los ojos.

—Tanya—Sí digo que somos amigos, me dejaras de cuestionar.

—Victoria—No.

Tanya rodó los ojos.

—Tanya—De verdad, podemos dejar zanjado el tema de Zachary Belf.

Victoria saco de la nevera, una caja con trufas de chocolate.

—Victoria—Esta bien, podemos dejarlo por hoy. Ahora dime, ¿tienes todo listo para tu viaje?.

—Tanya—Aún falta unas semanas para eso, pero sí. La maletas ya estan hechas.

—Victoria—La abuela Amanda y la tía Alba, fueron muy generosas, en pedir que las acompañaras en su viaje por Asia.

—Tanya—Solo acepté con la condición, de que volviéramos antes del nacimiento, de mi sobrino.

Tanya se acercó a Victoria y acarició el pequeño bulto, qué comenzaba a crecer.

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Comments

AMANECER

AMANECER

Oh por dios 🙈
🥰🥰🥰💗💗
👏👏👏👏

2024-09-24

0

Olga Ortiz

Olga Ortiz

hay Tanya, ya estás cayendo, luego no digas nada

2024-09-02

0

Francia

Francia

Que tonto.
Que forma de aceptar que tiene novia y que Tania es una sustitución.
🤨🤨🤨🤨

2024-05-27

0

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