capítulo 5- trampa...

Aurora envió a un sirviente para sacar los platos de la residencia de Martina, pero este volvió con las manos vacías, el sirviente pregunto por ellos y le dijeron que nadie había visto esos platos. Eso ya tenía preocupada a Aurora, pero no importaba, siempre puede decir que ha sido una trampa y culpar a otra.

Después de bañarse, se arregla lo suficiente, esa noche era su turno de cenar con el emperador, esta vez no puede fallar, debe seducirlo, él la ha tratado muy bien y es con quien más tiempo se queda. Pronto el secretario del emperador llega para llevarla al palacio principal, al llegar la deja esperando en una sala, pues el emperador aún sigue ocupado, Aurora espera, trataba de tener paciencia, pero paso más de una hora y el emperador no iba a verla, justo cuando pensaba ir a buscarlo, las puertas se abren y la doncella la lleva al comedor, donde el emperador ya estaba, ella pasa a sentarse en su lugar después de una reverencia.

— poder cenar con usted siempre es un honor, no sabe lo feliz que me siento en esta noche.—

El emperador ignora sus palabras, pues solo se dedica a comer cuando le sirven, Aurora frunce los labios, pero pasa a comer.

— supe que ha llegado una nueva concubina, dicen que es de un reino caído ¿está bien eso para usted? No le dará un beneficio.—

— no la escogí por el beneficio que pudiera darme su reino.—

Aurora se quedó atónita al escuchar las palabras del emperador, ¿él la había escogido?, eso era imposible, nunca antes había escogido una concubina, todas fueron escogidas por los ministros de la corte.

—¿u-usted la escogió? ¿Pero por qué? Ella no tiene nada de especial para que le dé beneficios...— se había puesto de pie tras el reclamo.

El emperador levantó la vista hacía ella, sus ojos mostraban un instinto asesino que le hizo sentir un escalofrío a la chica.

— m-me dis...culpo...majestad...— volvió a sentarse.

— no te debo explicaciones, pero el valor que posee Martina Bennett, es un valor que nunca podrías alcanzar, ni con todo el dinero del mundo.— le sonríe ladino.

Aurora aprieta las manos ante las palabras del emperador, sin duda estaba siendo humillada, pero no, no se puede rendir ahora. La cena terminó rápidamente y el emperador se fue a su habitación, Aurora dice que olvido algo en el palacio del emperador y corre de regreso, siendo seguida por sus doncellas, al llegar le dicen que no puede ingresar de nuevo, pero ella busca como pasar y corre hacia las escaleras en busca de la habitación del emperador.

Caleb escucha las voces de sus guardias y de un momento a otro, entra Aurora y cierra la puerta con seguro.

— ma-majestad, me disculpo por esto, pero yo realmente amo a su majestad y deseo estar con usted.— Aurora mostraba una expresión de tristeza con los ojos llorosos.

Al estar el emperador parado cerca de la ventana, Aurora corre para abrazarlo, al no ser rechazada, se aparta un poco y se quita el vestido dejando ver que trae un camisón transparente.

— y-yo realmente deseo estar con su majestad, aunque no me ame, yo quiero demostrar cuanto lo amo.—

Caleb permanece en silencio, observando fijamente a Aurora, no puede creer hasta donde llega el descaro de esa mujer. Él la sostiene del brazo, así que ella piensa que ha logrado tentar al emperador, pero golpean la puerta.

— majestad es urgente.— era el secretario.— lady Bennett ha sido envenenada y se encuentra muy enferma.—

Al escuchar esto, Caleb noto que Aurora tembló ligeramente, pero él la arrastra del brazo fuera de la habitación, mientras ella se queja, al llegar fuera de la residencia, la avienta causando que la chica caiga sobre el pasto, sus doncellas rápidamente se acercan a ayudarla.

— majestad...por favor...yo lo...—

— sáquenla de mi vista, solo verla me asquea...—

Todos los presentes escuchan las palabras crueles del emperador, Aurora puede ver como todos la observan, incluso escucha una que otra risilla de burla.

— Zack, vamos a la residencia de lady Martina.—

Zack, el secretario de Caleb le sigue mientras que Aurora es llevada lejos del palacio del emperador, pero estaba furiosa, la había despreciado, pero corre a ver a Martina. Era injusto, ella ha sido una concubina por mucho tiempo, no puede una recién llegada tener más atención que ella.

En la residencia de Martina, ella estaba en el sofá y bebé un líquido que el médico le ha dado, mientras le dice que debe beber ese medicamento por tres días para limpiar el organismo por completo, asegurando que tiene suerte de seguir viva, pues el veneno era muy fuerte. Las puertas de esa sala se abren, dejando sorprendidos a todos los presentes al ver que era el emperador, este se acerca mirando a Martina, no parecía alguien que haya sido envenenada.

—¿qué paso?— le pregunta el médico.

— lady Bennett recibió una dosis muy fuerte de veneno negro, si no fuese por su resistencia y mana, estaría muerta.—

—¿han encontrado al culpable? ¿En qué momento fue envenenada?—

— majestad, todo aquí es rigurosamente preparado, el médico puede revisar todo si desea.— habla la doncella en jefe.

— así se hará. ¿Qué más has comido? ¿Comiste algo fuera del palacio?— le pregunta a Martina.

— no, solo lo que sirven aquí...¡oh! Y una porción de pastel que lady Nicols trajo esta tarde...—

Caleb observa fijamente a Martina, no parece estar manteniendo, así que ordena busquen pruebas en el plato del pastel, una doncella no tarda en traer el plato con la porción que no se había comido y los platos claramente eran de Aurora, pues en una orilla, tenía el escudo de su reino. El médico verifica la porción, comprobando que sí, contiene veneno.

— si mi lady se comía la otra porción no se habría salvado.— menciona el médico.

Caleb sonríe brevemente, sin querer, ya tiene excusa para deshacerse de esa chica, se creía astuta y fue lo suficientemente estúpida como para arruinarse así misma.

— todos retírense, lady Martina vendrá a mi palacio.—

Caleb le ofrece la mano y Martina acepta, poniéndose de pie, pero antes de dar un paso, Caleb la carga, saliendo de ahí, mientras que Zack recoge las evidencias y le pide a todos guardar silenció de lo sucedido hasta que sean llamados.

En el palacio del emperador, se quedan sorprendidos todos al verlo llegar con Martina en sus brazos, de inmediato ordena que preparen un baño para ella y la lleva su habitación, para dejarla en la cama.

— creo que se está tomando muchas molestias por esta humilde concubina majestad.—

Caleb la sujeta de la barbilla y la hace levantar la mirada.

— solo aprovecho las oportunidades, tal como lo hace usted...—

Martina solo sonríe levemente, ya sabía que el emperador es más astuto de lo que parece. Caleb la deja descansar en la habitación y se va a otra. Al día siguiente, Aurora es sacada de su residencia por los caballeros del palacio, ella se queja por el trato que le están dando, pero es llevada al salón del trono donde la hace arrodillarse.

— concubina Aurora Nicols, se le acusa de intentar asesinar a la concubina Martina Bennett.—

—¿qué? Yo  no...—

— ayer por la tarde la concubina Nicols llevo un postre a la afectada, el postre restante se analizó por el médico real, quien determino que poseía veneno negro, la acusada no puede negar, hay testigos que la vieron en la residencia y entregar esos postres, cuyos platos traen el escudo de su reino.— menciona Zack.

— majestad, es una farsa...me acusan de manera injusta...esa mujer seguramente quiere verme fuera del palacio...—

— las pruebas están claras, lady Nicols, fue la única que visito el palacio.— le responde Zack.

El emperador solo observa en silencio, algo que Aurora sabe no es nada bueno, él ya se ha asegurado de que ella es culpable.

—¿por qué lady Nicols? Yo en verdad creí que era sincera.— Martina estaba sentada del lado derecho del salón.

— no he hecho nada, no le crean...yo llevo años aquí y ella acaba de llegar.—

— usted cometió un delito y le será dictada una sentencia.— agrega Caleb.

— majestad por favor, soy su concubina...—

Caleb le cede la palabra a Zack, quien dicta que el intento de asesinato, se paga con prisión de por vida, pero como el delito fue en contra de una de las concubinas, la sentencia será la ejecución, al escuchar esto, Aurora insiste en su inocencia.

— la ejecución será hecha cuando la notificación llegue al reino de origen de la concubina Nicols...—

Aurora fue sacada a rastras de la corte, mientras que los ministros no podían creer que alguien como Aurora intentará asesinar a la recién llegada concubina. Tres días después el rey, padre de Aurora, llego al palacio, estaba molesto por la información que le llego y exigía que su hija fuese liberada, que no iba a permitir tales calumnias, todos en la corte estaban en silencio, mientras que el emperador mantenía su rostro sereno.

— las pruebas eran claras, la princesa Aurora es culpable.— menciona Zack.

El rey se siente ofendido al saber que no es el emperador quien le responde.

— sabe lo que significa si ejecuta a mi hija, moveré todas mis influencias para acabar con este país.— amenaza el rey.

— está yendo demasiado lejos majestad, ¿una guerra? Su hija es culpable, todos aquí vimos las pruebas.—

—¿y qué? Mi hija vale más que esa mujer, su reino a caído, ya no es de la realeza, no tiene ningún beneficio para usted.—

— en eso se equivoca, tengo más beneficios que el suyo, majestad...—

La sala se queda en silencio, cada paso que Martina da, resuena en el salón debido a sus tacones; el rey mira a la mujer quien viste de manera elegante, pero a la vez sensual.

— lo que nadie sabe, es que yo permití que mi reino cayera, yo misma entregue a mi padre al enemigo y a cambio, la bruja de las sombras me dio poder.— Martina levanta la mano.

Una flama se forma alrededor de su cuerpo, incluso Caleb se sorprende al verla.

— si usted quiere una guerra adelante, yo me encargaré de que su ejército arda en el infierno.—

La flama crece alrededor de Martina, todos puedes ver como el cabello negro de la chica se va volviendo rubio.

El ambiente frío de la sala pronto se va sintiendo cálido, el rey estaba asustado ante ese poder que mostraba la rubia, pero más al escuchar que ella conoce a la bruja de las sombras, desde la derrota de Ceoli, se dio a conocer sobre las sombras que devoraron parte de su ejército y él conoce personalmente a la mujer que controla esas sombras, él viajó a Klen y cuando fue rodeado por bandidos, fue esa mujer que controla las sombras que lo salvo y cuando quiso obligar al rey de Klen a un matrimonio con el príncipe, al negarse, amenazo con una guerra, pero durante su viaje de regreso, la mujer de las sombras lo atacó y amenazó, sin duda era una mujer que da miedo.

— y-yo... entiendo, acepto el castigo que se le dará a mi hija...—

No le quedó de otra al rey que retirarse, estar ante esa mujer, era como estar en presencia de la bruja de las sombras. Los ministros y Zack estaban sorprendidos por como el rey huyo rápidamente, mientras que el emperador aún en silencio muestra una sonrisa al observar a Martina.

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Comments

Maria Rodriguez😍💝💖

Maria Rodriguez😍💝💖

Jajajajajaja corrió con la cola entre las patas

2025-02-02

1

Estrella Guadalupe Martinez Vera

Estrella Guadalupe Martinez Vera

jejejeje más vale que digan que aquí corrió que aquí quedó 😝😝😝😝😝

2025-02-12

1

Lita Wellington

Lita Wellington

Ya la tiene en la mira.

2024-12-12

2

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