Sarah se despertó empapada en sudor. Aunque trataba de olvidarlas con todas las fuerzas de su alma, esas pesadillas aún la atacaban de vez en cuando. Entre ensueños, se vio a sí misma en la vieja casa de su infancia, sintiéndose impotente de no poder hacer nada más que mirar cómo ardía, hasta que la mayor parte de ella quedaba reducida a cenizas. Sintiendo que el corazón se le salía del pecho, la joven fue a la cocina y bebió un vaso de agua. Mientras bebía el frío líquido gota a gota, no pudo evitar mirar su reflejo en el pequeño recipiente transparente. A pesar encontrarse en la mitad de sus veintes, todavía su rostro conservaba algo de la redondez de la adolescencia. Por momentos, su propia imagen le resultaba algo completamente ajeno. Su reflejo actual se parecía a la chica de pueblo que soñaba con ser una gran actriz y, al mismo tiempo, era todo lo opuesto a ella.
Sarah respiró hondo y trató de sacar esos pensamientos de su mente. Tenía que concentrarse en su nueva vida, su nueva identidad. Le dolía el alma tener que pasar tanto tiempo lejos de Cedar Creek, pero sabía que la vida no le había dejado otra opción. La joven de ojos verdes era consciente del sacrificio que habían hecho sus padres al enviarla a estudiar a la capital, y por eso estaba decidida a ayudarlos, y a todos los habitantes de su ciudad natal, a recuperar algo de lo que NorthStar Energy les había quitado con tanta crueldad hacía ya casi 10 años. Para lograrlo, sabía que tenía que infiltrarse en la empresa desde adentro, sin importar lo que pudiera pasar. Y aparentemente su día de suerte había llegado. En el sitio web de búsqueda de empleo, habían publicado una vacante para trabajar en NorthStar Energy, en el departamento de TI.
Sarah sabía que esta era su oportunidad de ingresar a la empresa y recopilar la mayor cantidad de información posible. Siempre le habían interesado las computadoras y la tecnología, y sabía que su título universitario en ciencias de la computación le sería bastante útil. Rápidamente, envió una solicitud de empleo y esperó ansiosamente una respuesta.
Unos días después, Sarah recibió un correo electrónico de NorthStar Energy invitándola a una entrevista laboral. Sintió una mezcla de emoción y nerviosismo puro mientras se preparaba para ese día, investigando todo lo que podía sobre la empresa y sus operaciones.
Llegó el día de la entrevista y Sarah se vistió con su mejor atuendo de negocios. Entró con confianza en el edificio, tratando de ocultar su nerviosismo.
Aun así, su corazón no pudo evitar dar un vuelco cuando vio pasar por uno de los pasillos de la empresa a un chico alto, de encantadores ojos azules, pero con una extraña expresión de tristeza en su rostro. Por un instante volvió a su mente el recuerdo de aquel mágico verano de su adolescencia. Pero sabía que Henry probablemente ya ni siquiera la recordaría. Además, siendo realistas, ¿cuál era la posibilidad real de que ella lo encontrara tan fácilmente en una ciudad tan grande?
—Deja de pensar tonterías—, se dijo a sí misma.
Sarah respiró hondo y entró en la sala de entrevistas, lista para asumir cualquier desafío que NorthStar Energy tuviera para ofrecerle. Respondió todas las preguntas con confianza y facilidad, impresionando al entrevistador con sus conocimientos técnicos y habilidades para resolver problemas. Cuando la entrevista llegó a su fin, el entrevistador le preguntó a Sarah si tenía alguna pregunta para él.
—Sí, tengo una pregunta—, dijo Sarah, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. —Me preguntaba si podría contarme un poco más sobre los valores y objetivos de la empresa.
El entrevistador sonrió, claramente impresionado con la pregunta de Sarah. —NorthStar Energy está comprometida con la sustentabilidad y la responsabilidad ambiental—, dijo. —Creemos en el uso de tecnologías y procesos innovadores para minimizar nuestro impacto en el planeta, al mismo tiempo que brindamos energía confiable y asequible a nuestros clientes.
Sarah asintió suavemente, tratando de ocultar su emoción. Este era exactamente el tipo de información que esperaba reunir durante su estancia allí. Ella agradeció al entrevistador por su tiempo y salió del edificio, sintiendo como si hubiera conseguido una gran victoria
Mientras caminaba de regreso a su apartamento, Sarah no pudo evitar pensar en el chico que había visto caminar por el pasillo. La joven no podía evitar la sensación de que lo había visto antes, pero no podía ubicarlo del todo. Trató de apartar el pensamiento de su mente y se concentró en la tarea que tenía entre manos. Tenía un trabajo que hacer y no podía permitirse que nada ni nadie la distrajera.
Durante las próximas semanas, Sarah se dedicó de lleno a su trabajo en NorthStar Energy. Pasó largas horas estudiando detenidamente los sistemas y red de datos de la empresa, tratando de encontrar cualquier información que pudiera ayudarla a lograr su objetivo. Tuvo cuidado de no llamar demasiado la atención sobre sí misma, trabajando silenciosa y diligentemente en su pequeño cubículo.
Uno de esos días, saturado de trabajo, sintió que alguien la observaba, y no pudo evitar sorprenderse al ver que era el joven que había visto en su primer día en la empresa.
—H-Hola—, se acercó a ella con un paso vacilante. —Espero que no te importe que te hable así, de golpe, pero vi que olvidaste esta memoria USB en la cafetería.
—Oh, pero qué tonta soy—, se dijo Sarah a sí misma. —Muchas gracias... eh... ¿Cómo te llamas?
—Soy Henry, encantado de conocerte. ¿Cómo te llamas?—
—Soy Sarah, Sarah Lewis—, tartamudeó, sintiendo que su piel se volvía pálida como la de un fantasma.
¿Era el mismo chico que había conocido en su ciudad natal hacía más de 10 años?
El corazón de Sarah se aceleró mientras trataba de mantener la compostura. ¿Sería posible que Henry fuera el mismo chico de Cedar Creek? ¿El que le había dado un verano mágico antes de desaparecer sin dejar rastro? Ella no podía creerlo.
—Gracias por devolverme mi memoria USB, Henry. Te lo agradezco—, dijo, tratando de ocultar el temblor en su voz.
—No hay problema. Eres nueva aquí, ¿verdad? No te había visto antes—, dijo, mirándola con curiosidad.
—Sí, acabo de empezar en el departamento de TI—, respondió Sarah, todavía tratando de mantener la calma.
—¡Eso es increíble! Vengo aquí de vez en cuando para apoyar a mi papá. Todavía es lo suficientemente fuerte para lidiar con los problemas cotidianos de esta empresa, pero lo rápido que cambia el mundo lo hace sentir abrumado en ocasiones—, respondió el chico de ojos azules.
—Oh, ¿así que te gusta la tecnología o algo así? Y lo siento si estoy siendo demasiado chismosa, pero ¿por qué te permiten venir a apoyar a tu papá? ¿Qué puesto ocupa él en la empresa?
—No, Sara. Mi especialidad es la administración de empresas… Y digamos que mi papá es alguien importante por aquí—, el joven sonrió misteriosamente.
La joven de cabello teñido de rubio sintió que cada parte de su cuerpo se estremecía. Mirándolo de cerca, era casi seguro que este joven era el mismo chico de ese verano mágico en Cedar Creek. Y al parecer, su padre tenía un puesto muy importante en la empresa. Recordando que el Henry de su adolescencia le dijo que su apellido comenzaba con V... al igual que el Sr. Vandervilt, el dueño de la empresa, la mente de Sarah se aceleró mientras trataba de conectar los puntos... ¿Sería posible que Henry fuera el hijo del hombre que había causado tanto dolor y sufrimiento en Cedar Creek? La mera idea le heló la sangre.
Intentó recomponerse y actuar con naturalidad, pero su mente estaba trabajando a toda velocidad. Afortunadamente, parecía como si Henry no reconociera su verdadera identidad.
Mientras Sarah intentaba apartar ese pensamiento de su mente, Henry la miró con expresión curiosa. —¿Está todo bien?— preguntó, con el ceño fruncido por la preocupación.
Sarah asintió, forzando una sonrisa. —Sí, todo está bien. Solo estoy un poco cansada de tanto trabajar.
Henry la miró con escepticismo, pero no insistió en el tema. —Bueno, si necesitas ayuda o tienes alguna duda, no dudes en preguntarme. Siempre estoy por aquí.
Sarah le dio las gracias y lo observó mientras se alejaba, su mente todavía acelerada por lo que acababa de saber. No podía creer que, sin saberlo, se había hecho amiga, diez años atrás, del hijo del hombre que casi había destruido su ciudad natal. Sabía que tenía que tener cuidado y no dejar que sus emociones se apoderaran de ella. Además, tenía un trabajo muy importante por hacer y no podía dejar que nada se interpusiera en su camino. Pero cuando volvió a sentarse en su escritorio, Sarah no pudo evitar la sensación de que las cosas estaban a punto de complicarse mucho más. Habría dado más de la mitad de su alma por abrazar a Henry y decirle que aún recordaba ese hermoso verano, pero el recuerdo de todo lo que su ciudad natal sufrió a causa de la compañía aún la perseguía a diario. ¿Y si Henryresultaba igual de despiadado o peor que su padre?
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 44 Episodes
Comments