Luego de eso mire a los lobos y echando rodilla en tierra hable.
—Alfa, solicito que se les permita tener una audiencia de forma pacífica. No ha sido su intención ofenderlos, solo han venido buscando refugio, pero temían ser atacados antes de poder hablar.
No lo mire a los ojos, pues sé que no es buena idea si se desea mostrar respeto, aún no soy una integrante fija de esta manada, no tengo derecho a solicitar nada. Por eso me muestro todo lo sumisa que puedo para que sepa que lo respeto por encima de todo y solo deseo mediar para evitar conflicto.
—Nerea, mi padre pregunta si los conoces.
—No, acabo de hacerlo. El alfa, se disculpa por haber rodeado a su hija y por traspasar su territorio, solo quería proteger a los suyos.
—¡Yo no he dicho tal cosa!
—Pues si quiere salvar a su gente será mejor que aprenda a dejar el orgullo a un lado, estas no son sus tierras y los superan en números, usted escoja.
Sentí que me gruño y lo mire por el rabillo del ojo, pero el gruñido de un lobo lo hizo callar. La vibración de este fue suficiente para que lo reconociera, fue como una caricia que me hizo temblar ligeramente. Por todo lo sagrado, lo odio, no puede hacer eso justo ahora.
—¡¿Eres la pareja de un lobo?!
—Algo así.
—¿Algo así? De la forma en que acaba de gruñir es claro y no es cualquier lobo, ¿cierto?
—Es el hijo del alfa, ¿ahora confiaras y dejaras que logré la paz?
Se demoró unos minutos, por suerte Izan detuvo sus gruñidos también al ver que el otro no continuo.
—Muy bien.
Respire, al fin, que difícil tratar con el orgullo de estos hombres.
—Nerea. —Mire a Carla—. Izan quiere que te alejes de ellos, mi padre también.
Trague en seco, ahora debo enfrentar a dos fuertes oponentes con cargos por encima de mí, pero es mi responsabilidad salvar a esta manada. Algo en mí no me permite abandonarlos, tendré que jugar cartas peligrosas.
—Alfa, voy a dar una idea peligrosa, no crea que lo traiciono, es solo la forma de protegerlos a todos. Me quedaré y cuidaré de su gente, no permitiré que nada les pase. Por favor, deme un nombre clave con quien pueda hablar allá adentro y explicarle todo.
—¡No!
—Alfa… relájese y confíe.
Cierto poder paso a través de las ondas mentales sin querer, lo sentí quejarse.
—Detente, no sigas haciendo eso. — No entendía de que hablaba claramente, pero deje de pensar en él y todo se detuvo—. Bien, ya veo que ciertamente no eres humana, te confiaré sus vidas, busca a Clara quien es mi esposa.
—¿Hay niños adentro?
—Sí.
—¿Su nombre Alfa?
—Ramón Andrade.
Asentí para dirigirme a Carla una vez más.
—El Alfa está dispuesto a que los apresen a él y sus compañeros, además pueden poner vigilancia en donde está su manada. Nada más piden que sea yo quien entré a hablar con ellos, no desean que sufran, hay niños que pueden asustarse con los lobos.
Sentí que Izan resoplo en señal de desacuerdo y recé porque el alfa Boris lo ignorara, al parecer me escucharon.
—¿Estás segura de que deseas responder por ellos Nerea?
—Así es.
—Dice mi padre que así sea… serán arrestados los que están detrás de ti y un grupo te acompañara hasta donde está su gente. Se cumplirá con lo pedido, pero el mínimo problema no habrá perdón.
—Lo entiendo, muchas gracias Alfa.
—Dice que aún no se las des.
Se hizo como mando, los yaguarundis fueron apresados y no perdí de vista como eran llevados. Carla se acercó a mí y me hizo seña de que hice lo correcto, le sonreí de lado, pero esta desapareció cuando vi a Izan mostrarse en su forma humana solo en pantalones cortos para hacerme volver loca. Como lo odio, solo puse los ojos en blanco, le di la espalda y comencé a caminar en dirección al sitio donde estaba la pequeña manada.
Solo quedamos, los dos hermanos con Frank, el futuro delta de la manada y otros siete hombres más, supongo que guerreros por el porte. Madre de Dios, que todos estaban buenos, sin excepción, sin darme cuenta silbe y el grupo rompió en risas mientras que Izan gruño de nuevo. Solo lo ignoré, está como el perro del hortelano, el desgraciado ni come ni deja comer. Avanzamos y pude sentir movimiento en el interior, así que me apresuré a hablar una vez en la puerta.
—¿Clara? El alfa Ramón Andrade me envía para hablar con usted, está ahora bajo la custodia de este clan. No queremos hacerle daño, por favor, solo acérquese a la puerta y asómese.
Esperé un rato y la puerta comenzó a abrirse, me moví hacia atrás con las manos en alto. Una mujer algo pequeña y delgada asomo por lo poco que abrió de la puerta. Le sonreí dándole confianza y le hablé mentalmente.
—Ellos no saben que me comunico mentalmente con su esposo, por favor, permítame ayudarlos, sé que hay niños adentro.
Sus ojos se abrieron de par en par y abrió un poco más la puerta para que entrara, sin dudar camine, pero un enorme cuerpo se atravesó. Lo miré directo a los ojos y alcé las cejas preguntando qué demonios quería. Vi en sus ojos algo que me hizo tragar en seco, puro deseo, me ericé y retrocedí, él por su parte desvío la mirada.
—No puedo dejar que entres ahí sola.
—El Alfa lo ha aprobado y fue un acuerdo, no podemos echarnos para atrás. Además, no tienes ningún derecho a decirme que hacer y que no.
Sus ojos volvieron a mí, llenos de rabia esta vez, pero no va a lograr nada en mí.
—Neri, bloquéalo.
Fue como algo mágico, las ondas de atracción que habían calado en mi cuerpo como olas de mar golpeando sin piedad se detuvieron. Respire y me sentí tranquila, lo mire fijo y vi que estaba algo perdido, de seguro sintió que perdimos la conexión. Solo di un paso al lado aprovechando su aturdimiento y entré al lugar cerrando detrás de mí.
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Comments
Viviana Bustos Aldana
Aprovechó para darse un caldo de ojo 😂😂😂😂 bien buenos los lobitos 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
2024-11-22
1
luz dary cárdenas lenis
Ella ya empieza a tener dominio, a Izan no se le va dar facil jajaja
2023-02-24
3