Logré engañarlos, hice lo que Harry me aconsejo y así mis padres me quitaron la cadena de mi tobillo.
Tuve que finguir que no recordaba nada de lo que aconteció ayer; me costó un poco llorar pero mostrar una debilidad fue suficiente para que entrarán en razón.
Sin embargo, seguía encerrada en la habitación. Ellos dijeron que aún tenía que descansar por lo tanto no refuté y así pasaron las horas sin hacer nada más.
Mi tobillo aún dolía y estaba hinchado pero no era dificultad para caminar.
Harry solo observó en silencio y después desapareció sin decir nada.
Salir por la ventana era otro riesgo ya que estaba protegido por grandes varillas.
«No puede ser. ¿Cómo lograré salir de aquí?»
Me senté en el borde de la cama, pensando en un plan eficaz.
No tuve ninguna idea brillante, lo único era esperar a mis padres cuando vinieran a dejar de comer y entonces, actuar rápido y salir de la habitación pero, ¿cómo iba a lograrlo con ellos dos?
Tampoco quería lastimar a mis propios padres.
Me encontraba en un conflicto conmigo misma.
—No falta mucho para que anochezca.
Me abrumaba la idea de seguir encerrada.
«Bien, no me quedaré de brazos cruzados. Una vez ellos venga a dejar la cena... me las voy a ingeniar para escapar.»
¿Dónde estará mi bolso?, las llaves del auto y el móvil se encontraban allí.
Súbitamente, Harry apareció con un aspecto algo desagradable.
«¿Qué rayos le ocurrió?»
Lo inspeccione de pies a cabeza; su ropa era un desastre, tenía manchas rojas...y su rostro también estaba manchado.
No entré en pánico.
Me aclaré la garganta y le pregunté: —¿Dónde estabas?
Tenía los ojos hundidos.
—Fui a dar una vuelta. —respondió de una manera obsoleta.
Bueno, yo quería una explicación de por qué tenía manchas de sangre así que me arme de valor y lo cuestioné.
—Ahh, esto es porque...me tope con bestia. —contesto con una sutil sonrisa.
—¿Eh?
Pero, ¿qué acaba de decir?
—U-Un segundo. Dime bien lo que pasó. ¿Por qué estás manchado de sangre?
Creo que fuí demasiado insistente con mis palabras.
Tanto que él borró esa sonrisa y puso una expresión seria y lúgubre.
Pase saliva.
«¿Por qué me mira con rabia? Su actitud aún sigue siendo un misterio.», pensé.
—Ja. Pequeña Teffany, no seas muy curiosa. No siempre voy a responderte con la verdad. —pronunció ferozmente.
Cuando escuché sus palabras sentí un hueco en el estómago; él me había tratado diferente, como si fuera una desconocida pero no lo entendía por qué esa actitud pesimista y después se mostraba calido y sereno.
Me hizo preguntarme qué mas me ocultaba.
Por supuesto que no permití que el tono de su voz me hiriera y menos se lo demostraría.
—Bien, como digas. No volveré hacer una pregunta cómo esa. —le dije directamente.
«Que haga lo que quiera. Lo único que deseo es salir de aquí.»
—Mm. Encontré la manera para que salgas de aquí. Cuando ellos vengan...
—Ah sí. Cuando ellos abran esa puerta tengo que ser muy lista y rápida para pasar sobre ellos, ¿no es así? —lo interrumpí.
—Aja. Más o menos es como dices. ¿Ya lo tenías pensando?
¿Acaso me veía como una inútil?
—Si.
Suspiré profundamente.
—Entonces prepárate para hacer un escape exitoso.
¿Un escape exitoso?
Quién diría que me enfrentaría y escaparía de mis padres.
—Entraré al baño. —me avisó.
—Bien.
«Va a limpiarse la sangre.»
Mientras tanto, me recosté para esperar por la "cena".
Harry salió del baño, sin la camisa puesta.
Sacudí la cabeza.
Ver sus abdominales me sacó de concentración.
¡Agh!
¡¿Por qué tiene un cuerpo perfecto?!
—¿Estás bien? Tienes la cara roja. —mencionó.
«Es tu culpa por mostrar tu corpulento cuerpo. Es mi debilidad, de eso no hay duda.»
—Er. Si estoy bien. Quizás sea la calor de estar aquí encerrada.
No encontré una excusa mejor.
Al siguiente segundo, escuché pasos y eran ellos.
—Ya vienen.
—Lo sé.
Cerré los ojos para finguir estar dormida.
Sé que ellos estarían juntos y entrarían sin cerrar la puerta hasta donde me encontraba.
Giraron el picaporte.
«Mierda. Mis piernas están temblando.»
—Calmate, trata de relajarte. —él me susurró.
¡Era una locura total!
¿Cómo me iba a relajar cuándo él estaba muy junto de mí?
Podía sentir su respiración al lado de mi cuello.
Ellos entraron.
—Esta durmiendo. —dijo mi madre.
—¿Pusiste la medicina en la comida? —musito mi padre.
—Claro. Nuestra querida hija debe olvidar ese turbio pasado.
«¿Turbio pasado? ¿Cómo se atreven hacerle esto a su única hija?»
No quería admitir que mis padres tenían un problema en sus cabezas.
—No dejes que te consuman los pensamientos negativos.
Harry me puso más ansiosa.
—Hay que despertarla y aseguramos que coma todo.
—¡Ahora Teffany!
Abrí los ojos de golpe y me puse de pie.
Ambos se asustaron pero no había tiempo para pedir explicaciones sobre sus actos.
—Hija...
«Lo siento mamá.»
La empujé del camino y salí corriendo de la habitación.
—¡Teffany! —gritó mi padre.
—Corre y dirígete por la puerta trasera. —indicó Harry.
Bajé las escaleras con rapidez sin mirar atrás.
Me dirigí a la puerta trasera y finalmente salí de la casa.
—No te quedes parada, tu padre viene detrás tuyo.
—Y-Yo no puedo respirar bien... —le dije en un hilo de voz.
«¿Qué me está pasando?»
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 66 Episodes
Comments